miércoles, 3 de abril de 2013

Palestina en el Foro Social Mundial de Túnez


 

En Túnez, la Asamblea de Convergencia sobre Palestina se reúne en el Foro Social Mundial (FSM) coincidiendo con una intensa lucha popular en Palestina contra el apartheid israelí, la colonización y la ocupación, y para la completa implementación de los inalienables derechos del pueblo palestino. Agradecemos el importante papel concedido a Palestina en este Foro Social Mundial en Túnez.
La Asamblea de Convergencia sobre Palestina pretende reafirmar el apoyo a la resistencia popular palestina y nuestro pleno compromiso con los siguientes objetivos comunes:
·         Derecho de autodeterminación del pueblo palestino contra la ocupación colonial y las colonias
·         Reafirmar la importancia del voto en la asamblea general de las Naciones Unidas para el reconocimiento del estado de Palestina
·         Detener el apartheid y desmantelar el muro
·         Libertad para los prisioneros políticos
·         Fin del bloqueo de Gaza y consecución de una Palestina libre
·         Derecho al retorno que establece la Resolución 194 de las Naciones Unidas
·         Poner fin a la judaización de Jerusalén y alrededores
Denunciamos cualquier complicidad con el estado israelí (países, instituciones y corporaciones) que permitan la impunidad israelí. A este respecto denunciamos la política de los Estados Unidos y el mal uso que hace de su veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Con el fin de conseguir estos objetivos, apoyamos las siguientes acciones y campañas:
-          Fortalecer y ampliar el movimiento BDS a nivel mundial (una especial movilización debe comenzar contra G4S, la mayor compañía de seguridad internacional involucrada con la ocupación israelí en prisiones y puestos de restricción de movimiento
-          Suspensión del acuerdo de asociación Unión Europea-Israel (basándonos en el artículo 2). Hay un precedente en el caso de Sri Lanka
-          Parar el comercio de armas con el estado israelí
-          Puesta en libertad de todos los prisioneros políticos
-          Poner fin al inhumano bloqueo de Gaza a través de acciones como laFlotilla y el Arca de Gaza
-          Llevar el caso de Palestina contra los crímenes israelíes a la Corte Penal Internacional
-          Demandar el restablecimiento del comité especial de las Naciones Unidas contra el apartheid y la disolución del Cuarteto
-          Apoyo a la población palestina refugiada en Siria y otros países y que se encuentran en riesgo de expulsión
-          Que los sindicatos apoyen de los derechos sociales y laborales del pueblo palestinos
-          Misiones civiles a Palestina
-          Difundir las conclusiones del Tribunal Russell sobre Palestina, que denuncian los crímenes israelíes, clamando por la aplicación de la legislación internacional
Trabajaremos para construir un fuerte movimiento de solidaridad internacional por Palestina.
Continuaremos usando los foros sociales para fortalecer el movimiento de solidaridad con Palestina


lunes, 18 de marzo de 2013

IRAQ, 10 AÑOS DE MENTIRAS

‎10 años de la invasión de Iraq
 
El Comité de Solidaridad con la Causa Árabe ha editado el vídeo "IRAQ, LA GRAN MENTIRA"
 

 Durante el encuentro se presentó el documental «Irak, la gran mentira», realizado por Jorge Dopacio y José Luis Velázquez, quienes entrevistaron a expertos y brigadistas, además de acceder a un cuantioso material de archivo, para analizar las últimas dos décadas de historia iraquí, los estragos causados por los sucesivos conflictos bélicos y sus consecuencias en forma de sanciones , embargos.y ocupación.

domingo, 17 de marzo de 2013

10 años de la invasión de Iraq

Irak, todavía vivo en Siero

«El país resiste y no ha entrado al juego de la disgregación», afirma el arabista Pedro Rojo, que analizó en la Pola la década transcurrida desde que comenzó la invasión aliada

17.03.2013 | 03:41
Pedro Rojo, Graciela Blanco y Manuel García Fonseca, ayer, en la Pola.
Pedro Rojo, Graciela Blanco y Manuel García Fonseca, ayer, en la Pola.
Pola de Siero,

Manuel NOVAL MORO

La guerra de Irak, que comenzó hace ahora diez años, estuvo muy presente ayer en el auditorio de Pola de Siero. Pedro Rojo, arabista afincado en Jordania, habló ante una sala de cámara llena de todo lo que ha ocurrido desde que Estados Unidos decidió invadir el país amparándose en la supuesta existencia de las tristemente famosas armas de destrucción masiva.

Una de las consecuencias más negativas de aquella contienda fue, a juicio de Rojo, que Estados Unidos hizo resurgir a Al Qaeda. «Irak era uno de los pocos países en los que no estaba, y provocó su entrada». Y lo peor de todo fue, según el interviniente en el acto de ayer, que los estadounidenses no consiguieron su propósito, el control del llamado «gran oriente medio» que va de Mauritania a Pakistán. Fue, en su opinión, un fracaso con un gran coste para el pueblo. Además, Rojo apunta que otra consecuencia muy negativa de la ocupación fue que Irak se convirtió en un país muy corrupto. Miles de millones de euros destinados a la ayuda a la reconstrucción han desaparecido.

Sin embargo, pese al sistema político, que propugna rupturas y confrontaciones, el arabista cree que el pueblo iraquí «no ha entrado al juego de la disgregación». Se ha visto en referéndum efectuados para separar algunas partes del país, en los que los protagonistas han votado contra la disgregación y a favor de mantener Irak como Estado.

Un ejemplo de la diferencia entre la realidad y cómo quienes la interpretan quieren que sea es la diferencia entre chiíes y suníes. «Le preguntaba a la gente si eran chiíes y suníes y me contestaban que si estaba loco», afirma Rojo. El pueblo no entendía ese tipo de diferencias.

Con todo, y a pesar de la resistencia, la devastación de Irak ha sido enorme, y todavía quedan muchas heridas que cerrar, además en un contexto nada favorable, con la guerra de Siria en pleno apogeo. El encuentro de ayer fue una llamada de atención sobre la situación de un país que está casi en el olvido.

Junto a Rojo estuvieron la directora de la Agencia Asturiana de Cooperación, Graciela Blanco, y el ex diputado de IU Manuel García Fonseca.


Jornada en Siero en los 10 años del "NO A LA GUERRA"

miércoles, 13 de marzo de 2013

Día de la Tierra Palestina 2013 en Gijón



¿Dos estados? ¿Dónde?

El estado único en Palestina : ¿problema de judaización o de mera existencia de “Israel”?

Ibrahim Alloush. The Free Arab Voice

Traducido del árabe para Rebelión por Antonio Martínez Castro

El discurso contra la “judaización de Israel” se canaliza por dos caminos: el inconsistente camino de la negociación y el otro firme de la resistencia.

Hay quien parte del rechazo a la judaización de Israel para terminar defendiendo la postura de un estado para todos sus ciudadanos, o un estado binacional, y considera que esta solución es una respuesta a las pretensiones de conferir una pura identidad judía al Estado de Israel. Este camino conduce a: 1- Negar la identidad árabe de Palestina por considerar que pertenece a todos sus ciudadanos, incluidos los invasores, o al reconocerle una identidad compartida judía y árabe. 2- Exigir que se conviva con el invasor dentro del marco de los derechos del ciudadano, con lo que se reemplaza la estrategia principal de liberación por una lucha contra la discriminación racial. 3- Adoptar medios pacíficos en la lucha aliándose con los “judíos progresistas” ¡Amén!

Consideran que el proyecto de un único estado es más “realista” que el de unos territorios palestinos dispersos que ocupen la superficie equivalente a la de las fronteras del 67, es decir, los 6200 kilómetros cuadrados de los que habla Mahmud Abbas. Los defensores de un único estado aportan argumentos sobre la inviabilidad del estado palestino: aducen que la construcción del muro racista y expansivo ha frustrado dicho proyecto, que es imposible establecer un estado en cantones dispersos, que los israelíes no van permitir la creación de un estado palestino que se convierta en una base contra ellos, etc.

La verdad es que los dos proyectos basados en negociaciones, el de los cantones y el de un único estado, coinciden en que hay que convivir con los judíos en Palestina, en que hay que renunciar al derecho histórico de una Palestina árabe y en que hay que abandonar la lucha armada y el objetivo de liberar la tierra. Bajo este punto de vista la diferencia entre ambos proyectos es similar a la diferencia que hay entre el partido Laboralista y el partido Likud en el seno de la entidad sionista, o a la que hay entre el partido Republicano y el Demócrata en Estados Unidos. Pues lo importante en ambos proyectos es que surgen como oposición a la vía de la resistencia, la liberación de la tierra y su carácter árabe. De hecho ambos pasan por anular los tres artículos más importantes del Pacto Nacional Palestino, antes de ser revisado, que proclaman que Palestina es árabe, que la lucha debe ser armada y el sexto punto del Pacto que no reconoce como palestinos a los judíos llegados a Palestina después de iniciado el proyecto sionista. Ésta, por supuesto, es la postura natural que se espera de cualquier país frente a sus invasores.

Por el contrario, aquellos que rechazan la judaización de Israel desde la base del carácter árabe de Palestina, empiezan por negar el derecho de Israel a existir como estado y como sociedad colonial ocupante, antes de meterse en el laberinto de la judaización con el que se pretende arrastrarnos con fuerza dentro del sistema político israelí para intentar hacerlos menos racistas. La judaización del estado es el resultado de una política normalizadora que proclama que el problema reside en el carácter judío del estado y no en la propia existencia del estado cuya identidad estamos tratando aquí.

En casos extremos encontramos entre los partidarios de un Israel único, democrático y no racista quien considera que los islamistas son el equivalente árabe palestino de los rabinos judíos, de forma que la cuestión nacional palestina se transforma en el problema de separación de poderes entre la religión y el estado dentro de Israel y en la cuestión de cómo reducir el racismo, pacíficamente, por supuesto, siguiendo el ejemplo sudafricano que, por otra parte, sólo es aplicable al caso palestino en la medida que el método de Mahatma Gandhi es aplicable a Iraq. Más de la mitad de los sudafricanos no eran refugiados fuera de su país. La cuestión en Sudáfrica adoptó un cariz más humanitario que el cultural que se debate con fuerza desde finales del siglo XIX por la identidad árabe o del Antiguo Testamento de nuestro país.

Es evidente que quien adopta la fórmula de un único estado con ello renuncia al carácter árabe de Palestina y se adscribe a un proyecto que de hecho pone a Palestina en algún lugar del espacio, entre Saturno y Mercurio, como si no formase parte de la nación árabe y del mundo islámico. La idea de un único estado tiene sentido y extrae su fuerza moral del último grito en el mundo de la moda de la globalización y la tendencia imperialista a nivel global que apadrina los lemas de los derechos humanos y de la pluralidad política para encubrir la disolución de identidades y superar los obstáculos nacionales que las empresas transnacionales encuentran a su paso. Este proyecto no tiene ningún sentido en Palestina donde el imperialismo mundial respalda de lleno el proyecto sionista.

Lo dicho no se contradice con la dimensión política, frente a los aspectos ideológicos y religiosos, de la expresión judaización de Israel. La entidad sionista quiere diseñar un contexto negociador con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y los regímenes árabes que imponga sus condiciones de antemano para que la gente se haga a la idea del transfer, es decir, la expulsión de los palestinos del 48, ya sea por la fuerza cuando lo vean posible, ya sea incorporándolos a los cantones del estado palestino desmembrado. Pretenden cerrar el camino a cualquier discusión que verse sobre el derecho al retorno, quitarlo de la mesa de negociación y rebajar los costes que deben afrontar ante cualquier acuerdo por mínimo que fuese. Así el resultado negociado sólo puede ser ridículo, no se puede llegar a un resultado negociado digno con el enemigo sionista. Los derechos se obtienen luchando y el derecho al retorno va unido a la liberación. Lo más triste es que la entidad sionista arrastra a todos a negociar sobre su última exigencia de la judaización de Israel porque se ha dejado de plantear la existencia misma de Israel.



NT: Este artículo hace alusión a la Conferencia Together for One Democratic State que tendrá lugar en Stuttgart entre el 10 y el 12 de mayo de 2013 y en el que judíos progresistas, árabes liberales y el grupo de la izquierda antiimperialista europea defenderá la propuesta de un único estado y a la que asistirán: Asaad Abu Khalil, Joseph Masaad, Samah Idriss, entre otros. http://www.antiimperialista.org/one_democratic_state_conference_II_stuttgart



Campaña Boicot a productos israelíes en Almería

 
 
 Campaña Boicot a productos israelíes en Almería

Presentamos el Grupo BDS ALMERÍA en el marco de la 9ª Semana Internacional contra el Apartheid Israelí (apartheidweek.org) con una ponencia sobre “El movimiento BDS a nivel global” de Liliana Córdova de la Red de Solidaridad con Palestina (Rescop) y otra de Manu Pineda (UNADIKUM) sobre “Las brigadas internacionales en Gaza para la protección de agricultores y pescadores”.
De este modo el Grupo BDS ALMERÍA recién constituido viene a sumarse a la red global y a otros colectivos similares en Andalucía con los que vamos a compartir sus destacadas y diferentes, a la vez que coincidentes, experiencias en el campo de la solidaridad con Palestina.
La Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel nace en 2005 promovida por una amplia coalición de grupos palestinos ante la pasividad y encubrimiento de los gobiernos occidentales respecto a las políticas coloniales y racistas de Israel.
Mediante el boicot a los productos israelíes los ciudadanos del mundo tenemos la oportunidad de contribuir a la lucha que el pueblo palestino mantiene por la consecución de sus derechos. El boicot es un medio cívico y legítimo para combatir situaciones de injusticia y violencia institucional, además de considerarse también una responsabilidad moral.
El boicot económico, académico, cultural-deportivo y político es un acto individual que cobra más fuerza si se promueve de manera colectiva y se concentra en un lugar determinado. La presencia de productos e intereses israelíes en nuestra provincia es enorme en diversos campos que van desde la cooperación académica y la industria de energías renovables hasta la agricultura.
Por eso hacemos un llamamiento a todos aquellos que quieran participar en las campañas de boicot a productos israelíes a que se sumen a las campañas del Grupo BDS ALMERÍA. Únete a nosotros para que el boicot sea más efectivo. La unión hace la fuerza ¡Viva Palestina libre!
 bdsalmeria@gmail.com (ponte en contacto con nosotros)
 
 
 
 
 


EN GIJÓN RECORDANDO A LAS VÍCTIMAS DEL GENOCIDIO SIONISTA

  Hoy en la Playa de Gijón Asturias ,gritamos ,leímos y pedimos q pare el #gazagenocidio y la #limpiezaetnica Palestina . #FreePalestine...