jueves, 29 de diciembre de 2016

Israel condena a 12 años de cárcel a un menor palestino

Un tribunal israelí ha condenado hoy lunes a 12 años de cárcel a un menor palestino so pretexto de participar en un ataque con cuchillo contra fuerzas israelíes. 

Ahmad Manasra (centro), un palestino de 14 años de edad condenado a 12 años de cárcel, abandona un tribunal de distrito israelí en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) después de su audiencia de sentencia, 7 de noviembre de 2016.
Así lo ha anunciado el abogado de Ahmad Manasra, de 14 años de edad, que el pasado año fue herido y detenido por los soldados del régimen de Israel acusado supuestamente de haber atacado con cuchillo a colonos israelíes.
El pasado 12 de octubre, Ahmed Manasra, y su primo Hasan, de 15, fueron grabados por las cámaras de seguridad de una zona comercial del cercano asentamiento Pisgat Zeev, en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén), cuando atacaron a dos colonos israelíes. El primo de Manasra fue asesinado en la escena por soldados de este régimen.
En noviembre de 2015 un vídeo que circulaba en las redes sociales mostró cómo los agentes del servicio de seguridad interna israelí (Shin Bet) interrogaron en forma abusiva a Manasra gritando maldiciones y abusando verbalmente del menor palestino para presionarle que aceptara los cargos en su contra.

Fuente: Hispan TV

AI: Consejo de Seguridad de la ONU, una resolución histórica pide a Israel que pare los asentamientos

A raíz de la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en la que pide a Israel que cese toda actividad de asentamiento en los Territorios Palestinos Ocupados, la directora de la Oficina de Amnistía Internacional ante la ONU en Nueva York, Sherine Tadros, ha manifestado: 

“Después de un año bochornoso para el Consejo de Seguridad, con divisiones que bloquearon repetidamente la adopción de resoluciones fundamentales para proteger a las personas más indefensas, la decisión de aprobar finalmente una resolución de condena de los asentamientos ilegales israelíes, adoptada hoy, es un positivo avance.”
“Es la primera vez que se aprueba una resolución semejante en casi cuatro decenios. En ese tiempo no sólo continuó la construcción de asentamientos, sino que se hizo a paso acelerado.”
“La resolución incluye la demanda fundamental a las autoridades israelíes de que suspendan de inmediato todas sus actividades de asentamiento en los Territorios Palestinos Ocupados. Tales actividades constituyen una violación flagrante del derecho internacional humanitario y, de acuerdo con el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, un crimen de guerra.”
“También consideramos positivo que en la resolución se reconozca el carácter ilegal de los asentamientos israelíes. Amnistía Internacional lleva muchos años haciendo campaña sobre este asunto. La política de asentamientos de Israel es intrínsecamente discriminatoria y ha dado lugar a graves violaciones de derechos humanos, como destrucción de viviendas, desalojos forzosos, homicidios ilegítimos, detenciones arbitrarias y castigos colectivos.”
“Ahora el Consejo de Seguridad debe garantizar que se respeta esta resolución. De hecho, debe dar un paso más y exigir al Estado de Israel no sólo que cumpla con su obligación jurídica de parar la construcción de asentamientos, sino también que proceda a desmantelar sus asentamientos y reasentar a sus habitantes fuera de los Territorios Palestinos Ocupados. Es la única manera de alcanzar una paz justa y duradera.”

Alcaldía de Jerusalén aprobó hoy casi a escondidas construcción de edificio en el Este ocupado

La alcaldía de Jerusalén aprobó hoy casi a escondidas la construcción de un edificio de cuatro plantas en el corazón del barrio palestino de Silwán, en la parte este ocupada de la ciudad, denunció la ONG Ir Amim. 

El proyecto, que fue debatido en la Comisión de Planificación Urbanística esta mañana, pertenece a la fundación de derechas Ateret Cohanim, que en las últimas décadas se dedica a adquirir edificios palestinos, o propiedades en situación de abandono legal para instalar allí a colonos judíos.
"Mientras la atención estaba puesta en la cancelación de los debates sobre los proyectos para 618 viviendas (en territorio ocupado), la Comisión aprobó el polémico proyecto (del edificio) en uno de los barrios más explosivos de Jerusalén Este", afirmó en un comunicado la ONG.
Se refería a la orden que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dio hoy a la alcaldía para suspender la aprobación de un paquete de viviendas en colonias de la parte palestina ocupada de Jerusalén y evitar con ello nuevos choques con la Administración del presidente de EEUU, Barack Obama, tras la reciente resolución de la ONU contra los asentamientos.
Además, el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, tiene previsto dar hoy un discurso con las líneas generales de la visión de la Administración Obama para la paz entre israelíes y palestinos, en el que se espera que haga una dura crítica a la colonización.
Silwán está situado al sur de la ciudad vieja de Jerusalén, en territorio ocupado, y durante la última década se ha convertido en uno de los principales blancos de la fundación Ateret Cohanim, que ya tiene allí varios edificios con decenas de colonos.
El edificio en cuestión será levantado en una parcela conocida como Batan Al-Hawa, epicentro de los esfuerzos legales de la fundación nacionalista judía en ese barrio, que durante 2015 condujeron a la expulsión forzosa de quince familias palestinas, amenazando aún a otras cien.
La parcela en cuestión se encontraba desde hace años bajo administración del Custodio General del Estado israelí, dado que pertenecía a palestinos que dejaron la ciudad en alguna de las guerras y que no han podido regresar.
Ir Amim denuncia que el Custodio la vendió a la fundación en un proceso sin concurso destinado a afianzar la presencia judía en esa zona palestina.
El nuevo edificio estará ubicado frente a otro de la misma fundación conocido como Casa Yonatán.
Fuente: Agencia EFE

Israel amenazó con 'declaración diplomática de guerra' antes del voto en la ONU

El primer ministro Benjamin Netanyahu amenazó con una “declaración de guerra diplomática” a Nueva Zelandia antes de la aprobación de la resolución de la ONU. La conversación se llevó a cabo antes de que se emitiera el voto el pasado viernes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Nueva Zelandia fue uno de los cuatro países que presentaron la resolución 

El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu amenazó con una “declaración diplomática de guerra” contra Nueva Zelandia si ese país apoyaba la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental y en el este de Jerusalén, según un funcionario con conocimiento de la conversación quien pidió no ser identificado debido a sensibilidades diplomáticas.
La conversación, que se llevó a cabo horas antes del voto en el Consejo de Seguridad el pasado viernes, fue entre Netanyahu y el ministro de Relaciones Exteriores de Nueva Zelandia Murray McCully, dijo el funcionario.
Nueva Zelandia fue uno de los cuatro países que presentaron la resolución. Netanyahu llamó a consultas al embajador israelí en Nueva Zelandia luego del voto.
Luego de que pasó la resolución, McCully envió un comunicado diciendo que “es un hecho triste que en lugar de avanzar en las conversaciones entre las partes, lo máximo que el Consejo de Seguridad sea capaz de lograr es intentar detener el debilitamiento adicional de la solución de dos Estados”.
Israel está reaccionando ante la aprobación de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad, que establece que sus asentamientos en la Ribera Occidental del Jordán "no tienen validez legal, que constituyen una violación flagrante del derecho internacional y un obstáculo importante para la visión de dos Estados, uno al lado del otro, en condiciones de paz y seguridad".
Las autoridades israelíes criticaron repetida y públicamente al gobierno de Barack Obama, diciendo que, encabezado por el secretario de Estado, John Kerry, y su personal, presionaron para la aprobación de la resolución. La Casa Blanca ha negado tal participación.
Sin embargo, Israel dijo que proporcionará información sensible y detallada al gobierno entrante de Donald Trump sobre el papel de Estados Unidos en la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental.
La resolución establece que la presencia y la continua construcción de asentamientos israelíes en la Ribera Occidental violan la Cuarta Convención de Ginebra, que establece: "La potencia ocupante no podrá efectuar evacuación o traslado de su propia población civil al territorio que ocupa".
Resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad, así como la Corte Penal Internacional de Justicia, han declarado que los asentamientos son ilegales según el derecho internacional.
El Consejo de Seguridad aprobó la resolución con 14 votos, con la abstención de Estados Unidos. Cuatro de los países no tienen embajadores permanentes en Israel.
Fuente: CNNEspañol.com

EE.UU. carga contra las colonias de Israel y avisa de que la solución de dos Estados está en 'serio peligro'

John Kerry señala que es "la única vía posible para una paz justa y duradera". Así, ha justificado la abstención de EE.UU. en la condena de la ONU a las colonias. "No podemos, en conciencia, quedarnos sin hacer nada ni decir nada", remarca. Netanyahu responde que es un discurso "sesgado" y "obsesivo" con las colonias 

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, ha acusado este miércoles a Israel de haberse embarcado en "un proyecto exhaustivo" para acaparar tierras en Cisjordania, ocupada por los israelíes desde 1967, que en la práctica está llevando a que la solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí, que a su juicio es "la única vía posible para obtener una paz justa y duradera", se encuentra en "serio peligro".
Kerry ha pronunciado un discurso sobre el conflicto entre israelíes y palestinos a pocas semanas de que la administración de Barack Obama ceda la Casa Blanca a la del presidente electo, Donald Trump, en el que ha querido justificar la abstención de Washington en una reciente votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre las colonias, un gesto sin precedentes que permitió la aprobación de una resolución que condena los asentamientos israelíes en territorio ocupado.
"Esa votación tuvo como objetivo defender la solución de dos Estados", ha subrayado Kerry, defendiendo que la decisión de abstenerse fue adoptada "de acuerdo con nuestros valores". La resolución, finalmente, fue aprobada con 14 votos a favor y la única abstención de Estados Unidos, que en ocasiones anteriores había protegido a Israel de resoluciones parecidas pese a oponerse a su política de establecer nuevas colonias en territorios palestinos.
No podemos, en conciencia, quedarnos sin hacer nada ni decir nada, cuando vemos como se escapa la esperanza de paz
"Pese a haber volcado nuestros mejores esfuerzos durante años, la solución de dos Estados está ahora en serio peligro", ha reconocido el responsable de la diplomacia estadounidense. "No podemos, en conciencia, quedarnos sin hacer nada ni decir nada, cuando vemos como se escapa la esperanza de paz", ha remarcado.
Defensa de la solución de dos Estados
"Actualmente, el mismo número de judíos y de plestinos viven entre el río Jordan y el mar Mediterráneo. Pueden elegir vivir juntos en un Estado o pueden separarse en dos Estados. pero hay una realidad fundamental: si la elección es un solo Estado, Israel puede ser judío o democrático -nunca los dos- y nunca estará verdaderamente en paz", ha argumentado Kerry.
"¿Cómo puede Israel conciliar su ocupación perpetua con sus ideales democráticos?", ha preguntado, antes de recalcar: "Eso es lo que nosotros defendemos: el futuro de Israel como estado judío y democrático, viviendo en paz y seguridad al lado de sus vecinos".
Kerry ha exhortado a israelíes y palestinos a regresar a las fronteras de 1967, antes de la Guerra de los Seis Días, y a llevar a cabo un "intercambio de territorios equivalentes" para configurar los dos países, tal como respalda Naciones Unidas. En este escenario, Jerusalén sería "la capital de dos Estados ".
El principio de los dos Estados "es la única solución para la región que puede garantizar el futuro de Israel y la dignidad de los palestinos", ha apostillado el secretario de Estado.
Críticas a Netanyahu y a las colonias
El responsable de la diplomacia estadounidense también ha criticado al Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al que ha calificado como el más inclinado a la derecha de la historia del país y con una "agenda impulsada por los elementos más extremistas".
En este sentido, Kerry ha denunciado que las aspiraciones de los colonos "están decidiendo el futuro de Israel. Su objetivo declarado es claro: creen en un solo Estado, el gran Israel". Así, ha acusado al Ejecutivo israelí de emvbarcarse en "un proyecto exhaustivo para apropiarse de tierras en Cisjordania que evita cualquier establecimiento allí de palestinos".
"No podemos ignorar las aspiraciones palestinas", ha añadido, para subrayar que "nadie que esté seriamente comprometido con la paz puede ignorar las consecuencias" de establecer nuevos asentamientos.
La ampliación de los asentamientos no tiene nada que ver con la seguridad de Israel
"La ampliación de los asentamientos no tiene nada que ver con la seguridad de Israel", ha señalado tajantemente Kerry, que ha admitido, no obstante, que las colonias no son "el principal motivo" del conflicto, aunque sí entorpecen una posible solución.
Netanyahu califica el discurso de "sesgado"
Poco después de que Kerry pronunciar su discurso, Benjamin Netanyahu lo ha calificado en un comunicado de "sesgado" y "obsesivo" con las colonias judías, "tal y como lo fue la resolución en el Consejo de Seguridad que Kerry promovió".
"Durante cerca de una hora, Kerry ha hablado de forma obsesiva sobre los asentamientos y apenas ha tocado las raíces del conflicto: la oposición palestina a un Estado judío cualquiera que sean sus fronteras", añade el comunicado del primer ministro israelí.
El ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, uno de los más cercanos a Netanyahu, ha sido aún más contundente: "Nuestra reacción es de indignación y con justicia, nos han herido de forma deshonesta [con la resolución], con fantasías, pero debemos actuar con la cabeza y no con el estómago", ha comentado en una breve entrevista en la televisión pública.
Steinintz también ha exhortado al Gobierno israelí a actuar "con sangre fría para no beneficiar a los que quieren perjudicar" a su país, en una aparente crítica a la larga serie de represalias diplomáticas que Israel ha impuesto a los catorce Estados que votaron a favor de la resolución de la ONU, entre ellos España, Francia, el Reino Unido y Venezuela.
Trump avisa de que cambiará la postura de la Casa Blanca
Pese a la relativa novedad que supone la postura de la administración Obama, la posición de Estados Unidos cambiará con mucha probabilidad a partir del 20 de enero, cuando asuma el cargo Donald Trump, que este miércoles ha vuelto a denunciar que se trate a Israel con "tanto desdén y falta de respeto".
En una cadena de mensajes por la red Twitter, el sistema que viene utilizando recientemente para lanzar ideas a primera hora del día, Trump ha cargado de nuevo contra la resolución sobre las colonias aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
No podemos continuar dejando que Israel sea tratado con tanto desdén y falta de respeto
"No podemos continuar dejando que Israel sea tratado con tanto desdén y falta de respeto", ha dicho Trump, remarcando que ese país "solía tener a Estados Unidos como un gran amigo, pero ahora no".
En uno de sus mensajes, Trump ha recordado que el año comenzó con el "horrible" acuerdo sobre el programa nuclear iraní respaldado por varias potencias, incluida Estados Unidos. "¡Y ahora esto (ONU)!", ha añadido el presidente electo, que ha apostillado: "¡Mantente fuerte, Israel, que se está acercando el 20 de enero!".
Ver: 
Fuente: RTVE.es

Netanyahu: patadas de ahogado

El 23 de diciembre, el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU adoptó la resolución 2334, que condena como una “flagrante violación de las leyes internacionales” los asentamientos judíos en los territorios ocupados de Palestina y reitera la exigencia a Israel de poner fin a todas las actividades de ese tipo. 

La resolución fue copatrocinada por Malasia, Nueva Zelanda, Senegal y Venezuela y obtuvo todos los votos (14) excepto por la inusual abstención de Estados Unidos, que durante décadas ha usado el veto para mantener impunes los abusos y crímenes de guerra de Israel contra el pueblo palestino.
Netanyahu: patadas de ahogado
El texto reafirma que el CS no aceptará ningún cambio a las fronteras acordadas en 1967, lo que incluye a Jerusalén.  En otras palabras, que para alcanzar una solución negociada el Estado hebreo debe retirarse de toda Cisjordania, Gaza y de Jerusalén oriental.
La razón más importante por la que no ha podido ser resuelto el conflicto palestino-israelí es el constante apoyo político y militar de Estados Unidos a la ocupación por Israel de los territorios palestinos y a sus agresiones y atropellos contra la población de Cisjordania y Jerusalén, además del inclemente bloqueo e incursiones de castigo en Gaza, todo ello al costo de miles de muertos, heridos y presos políticos -incluyendo niños-, miles de hogares, olivares y huertos arrasados o arrebatados a sus legítimos propietarios. Además de más de 4 millones de palestinos y sus descendientes expulsados de su tierra de origen y convertidos en refugiados, según datos de la ONU.  Como si esto fuera poco, Washington dotó al Estado sionista de no menos de 200 bombas nucleares, arsenal totalmente ilegal que su poseedor, única potencia con armas nucleares en la región meso oriental, se niega a someter a inspección internacional. Encima, Obama acaba de otorgarle el mayor paquete de ayuda militar jamás concedido a país alguno. 
Lo que explica la abstención de Washington en este caso es que resulta inverosímil que simule cierta neutralidad ante los actores del conflicto y afirme que aboga por la solución de dos Estados, mientras en los hechos defiende la creciente, ilegal e inmoral extensión de los asentamientos, que ya pueblan más de 600.000 colonos, situación que convierte dicha postura en un eufemismo. Además, la posición a favor de la solución de dos Estados tiene el apoyo de gran parte de la oposición en Israel, que se percata del evidente aislamiento internacional en que Netanyau ha colocado al Estado judío. De modo que esta abstención, aunque positiva, es también una resuelta movida estadunidense por salvar a Israel de las acciones autodestructivas de su ultraderechista y agresiva cúpula dirigente encabezada por Netanyahu, pues Washington necesita una entidad sionista que no revele abiertamente su condición de gendarme a su servicio y le cree más problemas de los que ya enfrenta en el Medio Oriente.
La mejor prueba de ello es la paranoica e histérica actitud asumida por el primer ministro de Israel antes y después de la votación en el CS. Netanyahu amenazó al canciller de Nueva Zelanda con declarar la “guerra diplomática” a su país si mantenía su apoyo al entonces proyecto de resolución y presionó mucho al presidente electo de Estados Unidos Donald Trump para que impidiera su aprobación. En efecto, la llamada telefónica del futuro inquilino de la Casa Blanca al presidente de Egipto Abdel Fatah Al-Sissi hizo que este país, ponente original de la resolución, la retirara, y retrasó un día su aprobación, cuando recibió el copatrocinio ya mencionado.
Una vez aprobada, el premier israelí ha afirmado que la desconoce, ha acusado a Washington de haberla redactado y alegado que su pase obedeció a una conspiración estadunidense con los palestinos, de lo cual presentará pruebas a Trump tan pronto asuma las riendas. Ha trascendido que fue el gobierno británico el que sí estuvo muy cerca de la redacción y coordinó con Nueva Zelanda su patrocinio. Netanyahu, además, punto menos que ha roto relaciones con los 14 países que la favorecieron, algunos de los cuales han mantenido siempre excelentes relaciones con Israel y contribuido a dar impunidad a la conducta gansteril asumida desde su fundación. El Estado hebreo nunca ha cumplido con una sola resolución del CS, ni siquiera la que aprobaba su creación.
Mientras da patadas de ahogado, Netanyahu espera que la llegada de Trump le permita, una vez más, salirse con la suya.
Ángel Guerra: Latinoamericanista y analista internacional, articulista del diario mexicano La Jornada. Invitado frecuente en teleSUR. Fue director del diario Juventud Rebelde (1968-71), de la revista Bohemia (1971-1980) y de otras publicaciones cubanas de circulación nacional
Twitter: @aguerraguerra
Fuente: Ángel Guerra, TeleSur

Desposesión por ley: El sistema judicial israelí utiliza leyes otomanas para expulsar y desposeer a los beduinos palestinos

Se ha hablado mucho acerca del papel que desempeña el Tribunal Supremo y, en general, el poder judicial israelíes para judaizar el espacio palestino al confirmar las prácticas gubernamentales israelíes de desposeer a los palestinos de su tierra, de demoliciones de casas y de constantes desplazamientos. 

Este papel fue evidente en los primeros años del Estado de Israel cuando aprobó las expropiaciones masivas de las propiedades de los refugiados y la confiscación de las tierras que pertenecían a los palestinos que se habían quedado y que se convirtieron en ciudadanos israelíes después de 1948. La desposesión de la tierra continúa hasta nuestros días, lo mismo que el papel y la posición del Tribunal Supremo. Es probable que este papel no haya sido tan claro como lo fue en las dos primeras semanas de mayo de 2015. En esta ocasión su objetivo específico fue la comunidad beduina en Israel y en Cisjordania. En Cisjordania el Tribunal Supremo aprobó el desalojo y la demolición de las casas de un pueblo palestino para permitir la expansión de una colonia judía. En el [desierto del] Negev* el tribunal aprobó el desalojo y la demolición del pueblo beduino palestino de Um Al-Hiran para hacer sitio a una nueva colonia judía. Y, por último, el tribunal ratificó la postura del Estado de que las personas beduinas no tienen derechos sobre la tierra y en la mayoría de los casos son intrusas en tierra estatal.
El 4 de mayo de 2015 el Tribunal Supremo israelí desestimó la petición de los residentes del pueblo de Susya, que esperaban que el tribunal detuviera su tercer desplazamiento y la demolición de sus chabolas. Después de su primer desplazamiento en la década de 1980 los habitantes Susya se trasladaron a vivir a unas cuevas en las montañas al sur de Hebron. Sin embargo, el ejército israelí los expulsó de las cuevas y selló las entradas a estas para impedir que volvieran a vivir ahí. Como insistían en volver a sus tierras y lugares de asentamiento, los residentes tuvieron que construir hogares improvisados en los alrededores hechos de lonas, madera y metal. Entonces se emitieron órdenes de demolición de estas estructuras que el tribunal había aprobado el 4 de mayo, lo que dejó a los residentes sin hogar.
Solo un día después de esta sentencia el tribunal aprobó la expulsión de Um Al-Hiran, situado solo a 20 kilómetros al sudoeste de Susya, en el Negev dentro de Israel. El tribunal rechazó un recurso presentado por la familia Abu Al-Kia contra la decisión del gobierno y de las autoridades de planificación de expulsar a los mil miembros de la familia que vivían en Um Al-Hiran. En el lugar en el que estaban asentados y en las tierras que cultivaba la familia el gobierno construirá una nueva colonia judía llamada Hiran. El Estado argumentó en el tribunal que los beduinos eran intrusos en tierra estatal. Basándose en esta afirmación, decidió establecer una colonia y autorizar la expulsión de los habitantes a cambio de una indemnización. Mientras escribo estas líneas a finales de noviembre, la policía israelí está presente en el pueblo y en cualquier momento se espera la llegada de los buldóceres para demoler algunas de las casas.
Unos días después, el 14 de mayo de 2015, el Tribunal Supremo emitió otra sentencia referente a las comunidades beduinas del Negev que concernía a la familia Al-Uqbi, la cual había recurrido una decisión del tribunal del distrito de Beersheba que desestimaba la afirmación de la familia de tener derechos sobre la tierra que habían poseído durante décadas hasta ser desplazados por las autoridades israelíes a principios de la década de 1950. Una parte de Al-Arakib, un pueblo que ha sido destruido por el Estado más de cien veces desde 2010, está en parte de las tierras reclamadas. Basándose en leyes otomanas y del Mandato británico (y en línea con su precedente original de la década de 1980) el Tribunal Supremo sentenció que la tierra en cuestión era tierra “muerta” (mawat) y, por consiguiente, tierra estatal. Según las leyes otomanas, “tierra muerta” es aquella tierra que no posee o cultiva nadie, y que se extiende más del alcance de la voz alta, de una caminata de media hora o de una milla y media de una zona habitada. Basándose en esta doctrina legal el gobierno y los tribunales israelíes consideran intrusos en tierra estatal a las comunidades beduinas en Israel lo mismo que en muchas zonas de Cisjordania. El tribunal se negó a cambiar esta doctrina legal con cuatro décadas de antigüedad a pesar de las pruebas abrumadoras de la posesión y del cultivo de la tierra, y del pago de impuestos desde los años del Mandato. Sin embargo, una revisión histórica revela que el tribunal recurrió a estas categorías legales de una manera tan selectiva y manipuladora que hizo que carecieran de sentido.
La guerra de 1948 tuvo unas consecuencias catastróficas para los beduinos árabes del Negev , solo un 13 % de los cuales permanecieron dentro de los límites de Israel marcados por el armisticio, los demás se convirtieron en refugiados en los Estados vecinos. Unos 11.000 beduinos permanecieron en el Negev, incluidas diecinueve de las noventa tribus que habían vivido en la zona antes de la guerra. La decisión sobre el destino de los beduinos que se quedaron en el Negev quedó en manos del entonces primer ministro [de Israel], David Ben-Gurion, y de otras figuras políticas y militares inmediatamente después de los combates en el Negev. En un principio Ben-Gurion quería expulsar a los beduinos que se habían quedado, pero cambió de parecer y sopesó esa idea frente a otras dos propuestas que se le hicieron: trasladar a los beduinos a ciudades mixtas judías y árabes en el centro del país o concentrarlos en una zona definida y establecerlos en tres ciudades. Se adoptó la última de las propuestas y a consecuencia de ello el ejército empezó a expulsar, reubicar y concentrar a los beduinos. Desde 1949 hasta mediados de la década de 1950, se desplazó por la fuerza a once tribus beduinas desde el oeste del Negev a la zona “siyaj” (o sayag), una zona cercada o cerrada. Allí se les unieron otras ocho tribus que habían vivido originalmente dentro del siyaj. Los límites de esta zona, que abarcaba aproximadamente un 8 % de la zona del Negev, se establecieron según consideraciones de seguridad y de control de la tierra. Sus habitantes permanecieron bajo control militar hasta 1966 y se establecieron ciudades beduinas dentro de la zona. Aunque actualmente no sean visibles, los límites del siyaj existen todavía y están en vigor (1).
Los primeros años del Estado de Israel configuraron la geografía humana y jurídica de los beduinos del Negev, en particular su desalojo, expulsión, traslado y criminalización respecto a la vivienda y la propiedad o posesión de la tierra . Las formas de desalojo variaron ligeramente de una comunidad a otra, pero en general implicaban una combinación de fuerza, amenazas del uso de la fuerza y pronunciamientos u órdenes oficiales del gobierno y del ejército. El comandante militar del Negev solía emitir una orden, firmada en árabe y hebreo, y entregarla al jeque de la tribu. La orden solía afirmar que la tribu tenía que trasladarse de su lugar de residencia por un período de tiempo de hasta seis meses. En la práctica la orden era indefinida y no se permitía a ningún residente regresar a sus tierras de origen. Bajo la política del gobierno, o la falta de la misma, la concentración de tribus beduinas en la zona siyaj creó un espacio construido en la ilegalidad y caracterizado por esta en los años posteriores. Las tribus fueron reubicadas y trabajaron la tierra en la que se les ordenó instalarse. La asignación de la tierra fue parcialmente oral e informal, y parcialmente oficial, por medio de un contrato de arrendamiento del Estado.
Por ejemplo, hasta 1956 las autoridades del Estado trasladaron a la familia Abu Al-Kia’an cuatro veces hasta que fue ubicada en Um Al-Hiran, donde, Uri Lubrani (que posteriormente fue asesor del primer ministro en asuntos árabes) concedió a toda la familia un total de 7.000 dunams (aproximadamente 1.730 acres) de tierra.
La familia Al-Uqbi sufrió una suerte similar de frecuentes desplazamientos. En general las tierras asignadas a las familias desalojadas y trasladadas pertenecían a otras tribus del Negev o a refugiados beduinos. Inmediatamente después de los desalojos la tierra que había sido vaciada o declarada zona militar cerrada era expropiada en base a la ley israelí (la Ley de propiedades abandonadas de 1950 o la Ley de adquisición de tierras de 1953). Generalmente los tribunales israelíes ignoran esta historia y la excluyen de la aplicación de la ley formal. Así, los tribunales desempeñan un papel fundamental para promover el relato sionista de la criminalidad beduina al tiempo que suprimen los relatos de expulsión y reubicación de las comunidades. Existe además un corpus considerable de historia legal vinculado a las tierras reclamadas por los beduinos del Negev que también se suele ignorar o malinterpretar.
En 1952 el ministro israelí de Justicia nombró un comité especial para clarificar la cuestión de la propiedad de la tierra de los beduinos de Negev (2). En un informe confidencial presentado al ministro de Justicia el comité concluía que “es conocido por un hecho que durante el Mandato británico grandes extensiones de tierra se registraron a nombre de los beduinos basándose en la prueba de que ellos habían cultivado estas tierras durante el periodo de tiempo que cualificaba la posesión de la tierra [10 años] y una parte importante de estas tierras se transfirieron [por medio de la venta], tras ser registradas, a Keren Kayemet [el Fondo Nacional Judío], a otras compañías judías y a personas judías individuales. Por lo tanto, hay cientos de precedentes en este asunto y somos de la opinión de que el gobierno de Israel no podrá, y no deberá, ignorarlos […] Después de todo, es posible que los beduinos tengan pruebas de posesión de muchas otras zonas, como los recibos del pago del impuesto del diezmo que servirán de prueba del cultivo de otras extensas zonas”. Por consiguiente, “no se deberían dejar de reconocer los derechos de propiedad que tiene los beduinos sobre las zonas que han demostrado haber cultivado durante mucho tiempo (el periodo de limitación)”, esto es, un periodo de diez años, como exigen las leyes otomanas y británicas.
El comité resumía en estas pocas frases unos hechos importantes de la historia de los beduinos y sus derechos. Los beduinos cultivaron entre dos y tres millones y medios de dunams (unos 3.500 kilómetros cuadrados) de la región de Beersheba. Su principal cultivo era la cebada, conocida por su calidad, parte de la cual se exportaba vía Gaza a la industria de la cerveza británica y del resto de Europa antes de la Primera Guerra Mundial. Aunque no se registraran formalmente, los beduinos obtuvieron derechos sobre la tierra por medio de la agricultura y del pago de impuestos, que eran los medios principales de obtener esos derechos. Por muy absurdo que pueda parecernos a algunos, la agricultura beduina existió durante siglos en el Negev en diferentes grados. Por ejemplo, el viajero estadounidense William Thomson, que atravesó el territorio beduino en el Negev en 1857, observó: “¿Qué tipo de territorio tenemos ante nosotros hoy? Hermoso en sí mismo, pero monótono. Calor, calor, un auténtico océano de calor”. El cultivo de la tierra fue unos de los medios principales para obtener derechos de propiedad bajo el dominio otomano. Las administraciones otomana y británica reconocieron el sistema de propiedad beduino y los registros internos de los jeques que también actuaban como recolectores de impuestos. Además, hubo beduinos que registraron sus tierras en el registro de tierras durante el periodo otomano.
En la época del Mandato los derechos de la tierra siguieron anclados en diferentes formas, tanto formales como informales. Además, cuando se vendía la tierra a organismos o individuos judíos los propietarios beduinos registraban la tierra con sus nombres y solo después transferían los derechos a los compradores. Mientras quienes tuvieran derechos sobre la tierra pagaran los impuestos, satisfacían las principales demandas y expectativas de las autoridades otomanas y británicas, que no se molestaron en crear un aparato legal o administrativo completo en el distrito de Beersheba. El registro ordenado de derechos introducido por los británicos en 1928, conocido como el proceso de establecimiento de los título de la tierra, no llegó al Negev hasta 1948 . Sin embargo, el gobierno del Mandato británico señaló que cuando la regulación de los derechos de la tierra llegara finalmente a Beersheba, se esperaba que unos dos millones de dunams se consideraran tierra propiedad de los beduinos. Con el cambio del paisaje político en 1948 cambió también el régimen de propiedad junto con la historia de la región.
En 1970 el gobierno israelí inició un proceso de establecimiento de títulos de propiedad entre los beduinos, especialmente en la zona siyaj. Para 1979 los beduinos habían presentado 3.220 reclamaciones de propiedad sobre un total de un millón y medio de dunams, que incluía medio millón de dunams de pastos. Parte de la tierra reclamada estaba fuera del siyaj y ya había sido expropiada y registrada como tierra estatal. Un comité nombrado por el gobierno israelí en 1975, presidido por Plia Albeck, una funcionaria de la oficina del fiscal del Estado, señaló que la tierra que reclamaban los beduinos era 850.000 dunams y afirmó que estos no tenían derechos legales sobre la tierra. Basándose en leyes otomanas y británicas, Albeck determinó que la tierra era “tierra muerte” (tierra que estaba lejos de espacios habitados) que no se poseía ni se cultivaba y que, por consiguiente, pertenecía al Estado. Albeck adujo en nombre del Estado de Israel esta misma doctrina legal junto con otras similares para expropiar las tierras y destinarlas a colonias judías en Cisjordania. Aunque en este artículo me centro fundamentalmente en las prácticas israelíes en el Negev, la expulsión de Susya y el uso de doctrinas legales similares demuestran la invisibilidad de la Línea Verde (del armisticio de 1949) a ojos de los altos cargos israelíes y a la hora de analizar las políticas sobre la tierra de Israel.
No obstante, como Albeck esperaba que el tribunal no permitiera que se desalojara a los ciudadanos beduinos de la tierra sin una indemnización, recomendó que el gobierno congelara las demandas de propiedad de la tierra y negociara con los demandantes . Las fórmulas de indemnización eran complejas y diferentes de un demandante a otro, pero combinaban una parcela de terreno para construir en las ciudades beduinas planificadas por el Estado, agua para la agricultura y una compensación financiera, que en general ascendía al 10 % por ciento de la demanda . La oferta de indemnización se condicionaba a que el demandante se asentara en uno de los municipios beduinos construidos por el Estado y planificados para concentrar a los beduinos en los centros urbanos . El gobierno adoptó la recomendación, congeló las demandas y emprendió negociaciones. Desde el principio el gobierno tenía claro que los beduinos no estaban entusiasmados con la propuesta. Para 2005 el gobierno solo había resuelto el 15 % de las demandas, la mayoría de ellas por la fuerza durante el desalojo de la zona de Tel El-Meleh en el Negev para construir la base aérea de Nevatim, que se trasladó en parte a la península del Sinaí tras el acuerdo de paz con Egipto. Hacia 2005 el Estado comenzó a presentar contrademandas a las demandas originales de los beduinos y hasta la fecha ha ganado el 100 % de los casos (casi 300), el último de los cuales fue la sentencia Al-Uqbi.
La adopción de las recomendaciones de Albeck supuso la opción del Estado de llegar a una decisión respecto a las comunidades beduinas del Negev que cumpliera con su aspiración política de controlar las tierras por medio de la negociación. Sin embargo, en la última década el gobierno israelí pasó del modo de negociación al de confrontación aumentando la cantidad de casas demolidas e iniciando la política de contrademandas de la tierra. Al mismo tiempo el gobierno israelí se dio cuenta de que las cosas se estaba saliendo de su control ya que no se resolvían ni las demandas de la tierra ni el estatus de pueblos “no reconocidos”. Los sucesivos gobiernos israelíes siguen abordando la cuestión de la tierra beduina en el Negev sin tener en perspectiva una solución adecuada. Así, desde 2007 el gobierno israelí ha empezado a desarrollar un plan integral que abordará tanto las cuestiones de la tierra y la vivienda en Beersheba como el desarrollo socioeconómico.
Solo después de 2007 el gobierno nombró varios comités (los comités Goldberg, Amidror, Prawer Begin) para estudiar el asunto. El último intento fue el proyecto de ley Prawer, que se congeló y no se votó en el Knesset [parlamento israelí] debido a la importante oposición a un posible desplazamiento masivo de unos 40.000 beduinos de sus pueblos. No obstante, no se canceló [el proyecto de ley] Prawer y se espera que se presente de nuevo en el Knesset en su versión actual o con algunas enmiendas .
Mientras tanto ha fracasado el proyecto de urbanizar a los beduinos: decenas de miles de personas beduinas viven en pésimas condiciones en pueblos no reconocidos y unas 2.500 demandas de propiedad siguen esperando ser resueltas y llevan a desalojos y demoliciones, sin que se solucione nada sobre el terreno. Al mismo tiempo las autoridades israelíes intensifican sus políticas de urbanización y de desplazamiento de los beduinos a la Zona C de Cisjordania. Lo que está claro es que se sigue ejecutando el esquema del proyecto colonial de eliminación y reubicación de la población por medio de la desposesión, las demoliciones y el desplazamiento. No parece que haya una solución en perspectiva ni intención alguna por parte del gobierno de cambiar de manera profundas su política respecto a las personas beduinas. El gobierno israelí las sigue considerando intrusas y obstáculos para el “desarrollo”, esto es, para la judaización.
Social History Workshop junto con Journal of Levantine Studies publicaron una versión más breve de este artículo.
Notas:
* El desierto del Negev ocupa un área de unos 13 000 km², con forma de triángulo invertido cuyo vértice meridional se sitúa sobre la costa del mar Rojo. Al oeste limita con la península del Sinaí (Egipto) y al este con la zona meridional de Jordania. (N. de la t.)
(1) Un ejemplo de ello es una de las secciones del Plan Prawer que se enmendó posteriormente y que prohibía los asentamientos beduinos fuera del siyaj. Además, la mayoría de las personas que hicieron reclamaciones de la tierra dentro del siyaj recibieron ofertas de indemnización más favorables que quienes reclamaban tierras fuera de él.
(2) Sus tres miembros eran Yehosua Palmon, asesor del primer ministro en asuntos árabes; Binyamin Fishman, del Departamento de resolución de títulos de la tierra, y Yosef Weitz, representante del Fondo Nacional Judío (Keren Kayemet L’Yisrael)
Fuente: Ahmad Amara, Middle East Monitor / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos)

Detenidos los Reyes magos en un checkpoints por soldados israelís en la Puerta del Sol en Madrid

Pallas@s en Rebeldía junto con Palestina toma la calle y la Asociación Hilombé solidaridad, nos han hecho revivir cómo Israel humilla a los palestinos a diario en los territorios ocupados en Cisjordania. 

Pallas@s en Rebeldía junto con Palestina toma la calle y la Asociación Hilombé solidaridad, nos han hecho revivir cómo Israel humilla a los palestinos a diario en los territorios ocupados en Cisjordania.
La pasada semana el Consejo de Seguridad de la ONU votó una resolución que solicita poner fin a los asentamientos judíos en territorios palestinos. Una buena noticia, si no fuera porque es imposible su cumplimiento. A pesar de ello, el gobierno sionista de Netanyahu ha entrado en cólera y ha amenazado con romper relaciones con los países que apoyaron la resolución, entre ellos España que preside el Consejo de Seguridad de la ONU. Aumentando la indignación internacional contra su gobierno.
No es fácil vivir la navidad en Gaza. Hay un pueblo que está encerrado en una cárcel rodeada por un muro de hormigón de más de 700 kilómetros de longitud. Niños y niñas palestinas padecen a diario el maltrato y la violencia de los soldados israelíes. El 80% de la población palestina vive por debajo del umbral de la pobreza. Sin un sanidad o educación en condiciones.
La acción de hoy es una más de los actos reivindicativos de la comunidad palestina en Madrid, para sensibilizar a la sociedad española para que apoye el levantamiento del bloqueo del ejercito sionista a la población civil palestina en Gaza y Cisjordania.
No podemos permitir que un gobierno bombardee a la población civil y la prive de las mínimas necesitadas vitales, como el derecho a la vida, a una vivienda, a la sanidad, o educación dignas. Con la política de asentamientos de colonos en territorios ocupados, se quiere desplazar a la población autóctona, para poco a poco arrinconarla y reducirla.
Los reyes magos de Oriente (en realidad astrónomos) no hubieran podido llegar a Belén y mucho menos cruzar por los puestos fronterizos del muro de Israel. Habrían sido detenidos, sin los mínimos derechos y posiblemente torturados. Por eso, esta noche de navidad en la Puerta del Sol nos han traído un trozo de ese maldito muro de la vergüenza. Hemos podido ver (que no sentir) como los soldados israelíes nos prohíben sacar fotografías o informar de las detenciones ilegales de palestinos en la frontera. Hechos ilegales.
Por eso, estas reivindicaciones son necesarias, no hay que olvidar las condiciones de reclusión y represión del pueblo de Palestina. No hay que olvidar, por que la memoria de los pueblos, los hace más fuertes.
Tranquilos niños de Madrid y del resto de España, los reyes magos han sido liberados y acudirán como cada año a su cita. No temáis por vuestros regalos. Desde aquí hacemos un llamamiento para que cuando los niños españoles reciban un regalo, piensen en los millones de niños, tanto en Palestina como en el resto del mundo que no tienen ninguno.
Hoy Madrid ha sido solidaria, unas horas antes, la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, convocó una concentración enfrente de la embajada de Marruecos para exigir la libertad inmediata para los presos políticos saharauis de Gdeim Izik, Campamento de la Dignidad que más de 20.000 saharauis levantaron con jaimas cerca de El Aaiun ocupado.
El 17 de febrero de 2013, veinticinco saharauis sufrieron ilegales condenas por un tribunal militar. Bajo torturas y amenazas fueron condenados a cadena perpetua. El juicio fue denunciado por observadores internacionales y organizaciones de Derechos Humanos. Ante la presión Internacional, Marruecos decidió repetir el juicio pero ya en jurisdicción civil. Decidieron que el nuevo juicio se celebrara entre los días 26, 27 y 28 de diciembre de este año coincidiendo con la navidad, para evitar la presencia de observadores internacionales y de defensores de los derechos humanos saharauis.
Está concentración coincide con la huelga de hambre que tres activistas saharauis llevan a cabo frente a la embajada de Marruecos para reivindicar sus derechos más básicos a un trabajo y una vivienda en El Aaiun ocupadoMohammed Fadel Benyaich lleva desde el 6 de diciembre, acampado frente a la embajada, para exigir demandas sociales y económicas, así como derechos humanos para el Sahara (El Aaiun). “Voy a seguir hasta la última gota de mi sangre, o morir aquí”
Fuente: Agustín Millán, Diario16 (Sátira)

La ONU no debe permitir que la Resolución 2.334 se convierta en papel mojado

Si se quiere que el documento en el que está escrita la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU relativa a las colonias israelíes ilegales en los Territorios Palestinos Ocupados tenga algún valor, deben tomarse ciertas medidas concretas y materiales. De lo contrario, el fracaso en actuar lo hará inútil. 

La sesión del Consejo de Seguridad de la ONU en la que se votó la Resolución 2.334 contra los asentamientos israelíes en Palestina, el 23 de Diciembre de 2016  (Volkan Furuncu/ Agencia Anadolu)
En primer lugar, debe producirse una seria revisión de la pertenencia de Israel al organismo mundial. Desde que fue establecido en la tierra de Palestina, los líderes de Israel han proyectado a su país como si se tratara de algo excepcional y por lo tanto tuviera derecho a un trato especial. Israel es ciertamente único; es el único Estado del mundo que debe su propia existencia a una resolución de la ONU – 181 (II). Sin embargo, su condición de miembro es condicional y lo sigue siendo.
Al ingresar en el organismo mundial, la nueva entidad se comprometió solemnemente a respetar la Resolución de Partición de Palestina de la Asamblea General y el estatus especial de Jerusalén que ésta contiene. Esto incluía el requisito de permitir que los refugiados palestinos regresaran a sus hogares y tierras. Israel, sin embargo, ha incumplido estas condiciones. Por lo tanto, la ONU está en su derecho de suspender a Israel de participar en todos sus órganos e instituciones, como lo hizo con el régimen sudafricano de apartheid en 1974 y con la ex Yugoslavia en 1992.
Después de décadas mirando para otro lado, ahora existe una creciente comprensión entre los líderes occidentales de que el excepcionalismo de Israel es en realidad un factor desestabilizador, no sólo en Oriente Medio, sino también cada vez más en el propio Occidente. Recientes documentos de inteligencia filtrados por Edward Snowden revelaron que la Oficina de Comunicaciones del Gobierno de Gran Bretaña (GCHQ) había advertido en 2008 que “los israelíes siguen siendo una amenaza real para la estabilidad de la región …”
http://tlaxcala-int.org/upload/gal_14995.jpg
Inevitablemente, los funcionarios israelíes han despreciado la última resolución del Consejo de Seguridad. La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu la describió como “vergonzosa” y prometió no cumplir con sus términos. Con razón, la resolución pide que se ponga fin a todas las “actividades de asentamiento” en el territorio palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, señalando que no tienen “validez legal”.
Aunque tal desprecio por la voluntad de la comunidad internacional no es algo exclusivo de Israel, es precisamente ese desafío abierto al Estado de Derecho lo que ha creado el caos actual en Oriente Medio. El fracaso en actuar sólo empeorará las cosas. La amenaza que representa la intransigencia de Israel no debe tomarse a la ligera. El gobierno hebreo ya ha anunciado que “espera trabajar con el presidente electo Trump y con todos nuestros amigos en el Congreso, republicanos y demócratas por igual, para negar los efectos nocivos de esta absurda resolución”.
En lugar de esperar esta eventualidad, la Asamblea General debe actuar para suspender a Israel de los organismos de la ONU. Si esta medida correctiva no consigue lograr el cumplimiento deseado,  entonces debe recurrir a sanciones económicas, diplomáticas y restricciones de viaje del tipo que se impusieron con éxito contra el régimen racista del apartheid sudafricano.
En segundo lugar, a nivel regional, la Liga de los Estados Árabes debe velar por que el actual gobierno egipcio nunca vuelva a ser encargado de ninguna iniciativa de paz en Palestina, aunque ello signifique que la sede de la organización debe trasladarse de El Cairo. Se ha puesto claramente de manifiesto que al actual gobierno egipcio de Abdel Fattah Al-Sisi no se le puede confiar ningún papel de liderazgo en la cuestión de Palestina. Sin el respaldo de Israel y USA, los líderes golpistas que derrocaron al gobierno civil democráticamente elegido del país no podrían haber sobrevivido más de una semana. esto por sí solo tiene que ser una razón suficiente para cuestionar su capacidad de actuar independientemente y resueltamente para apoyar al pueblo palestino.
Además, en lugar de actuar para proteger las legítimas aspiraciones de los pueblos de Libia, Yemen y Siria, el régimen egipcio ha seguido políticas que pueden calificarse de dudosas en el mejor de los casos y obstructivas en el peor. En Palestina, Sisi ha permitido a Egipto tomar una postura partidista, apoyando a una facción contra otra en vez de promover un diálogo genuino y la reconciliación nacional. Sus últimas travesuras en las Naciones Unidas, durante las cuales sucumbió al chantaje israelí, deben ser la última advertencia de que no es apropiado que se le confíen intereses estratégicos regionales.
La manera en que se votó en el Consejo de Seguridad sugiere que los miembros no permanentes están listos y dispuestos a defender el imperio de la ley, incluso cuando esto signifique ir en contra de Occidente y sus Estados clientes en el Oriente Medio. Para el pueblo palestino, que ha soportado durante mucho tiempo el colonialismo brutal de Israel, este fin de 2016 ha generado cierto grado de optimismo respecto al futuro. Es cierto que ya él ha asistido a episodios como este en el pasado, siendo testigo de cómo la ONU daba un paso adelante en momentos críticos, para a continuación dar dos pasos atrás. Su esperanza será que el 2017 marque una ruptura clara con este patrón de indecisión internacional. En aras de la estabilidad regional y la paz mundial, la Resolución 2334 no debe convertirse en papel mojado. Israel ha desafiado otras 28 resoluciones del Consejo de Seguridad; esta no puede ser la número 29.
Gracias a: Middle East Monitor
Fecha de publicación del artículo original: 24/12/2016
Fuente: Daud Abdullah, Tlaxcala

Judíos antisionistas apoyan en EEUU resolución antisraelí de ONU

El movimiento antisionista Neturei Karta se manifiesta en Nueva York para mostrar su apoyo a la resolución antisraelí de la ONU, 28 de diciembre de 2016. 

Reunidos frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York (Estados Unidos), los miembros del movimiento antisionista Neturei Karta, también conocido como Judíos Unidos Contra el Sionismo (fundado en 1938), realizaron una reunión pro-Palestina.
Los activistas dieron la bienvenida a la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), aprobada el 23 de diciembre, en contra de los asentamientos ilegales israelíes en las tierras palestinas.
Según esta resolución del CSNU, los asentamientos ilegales israelíes violan la ley internacional y obstaculizan el proceso de paz en Palestina.
Fotos: Agencia AFP y Agencia Anadolu
Fuente: Hispan TV

Hacerse a la mar con los pescadores de Gaza

Este vídeo de realidad virtual muestra la cotidianidad de los marineros de la Franja 

Allá donde vaya, sea donde sea, uno comprueba que la vida de pescador nunca ha sido fácil. Trabajan en medio del mar, a horas intempestivas y bajo todo tipo de condiciones climáticas. Y estas condiciones se agravan aún más en el caso de los pescadores de la Franja de Gaza. Las restricciones a las que se ven sometidos —principalmente la de las seis millas náuticas (11 kilómetros) en las que se les permite pescar, en raras ocasiones ampliables hasta las nueve millas (16 km)— han minado el sector en los últimos 10 años.
En una de mis frecuentes visitas a Gaza conozco a Mefleh Abu Ryala, miembro del sindicato local de pescadores. Es uno de los 4.000 marineros que con su trabajo sustentan cerca de 24.000 personas en la Franja. "Si conseguimos sobrevivir es gracias a la ayuda internacional", me comenta Mefleh mientras paseamos por el renovado puerto de la ciudad.
A las cinco de la mañana del día siguiente, nos vemos en los muelles. Compramos carburante y zarpamos con su hermano, uno de sus hijos y dos de sus sobrinos. El trayecto, en una barca muy humilde con un pequeño motor, no dura mucho. Como se ha dicho, los pescadores de Gaza no pueden superar las cinco millas náuticas (9 km). "La sexta milla ya es zona gris," me gritan en la barca sobre el ensordecedor ruido del motor.
De repente, Mefleh vislumbra un banco de atunes y toda la familia se prepara para echar las redes. Es un trabajo manual y tedioso bajo el tórrido sol de Oriente Medio. Después de dos horas, y tras lanzar las redes hasta tres veces, no llegan a pescar más que 3 kilos de atunes diminutos. "La buena pesca está más allá de la zona en la que se nos permite faenar," lamenta Mefleh mientras recoge las redes.
Son las ocho de la mañana cuando regresamos a tierra, y vamos directos al mercado del puerto a vender el pescado. "Hoy hemos conseguido 300 séqueles (unos 71 euros), pero los costes del combustible son a menudo superiores a lo que ganamos. Hoy nos hemos dejado 350 séqueles (83 euros)” me dice Mefleh con resignación.
La pesca es un componente esencial de la economía de Gaza, cuya población sufre la mayor tasa de desempleo en el mundo, especialmente entre los jóvenes. Las restricciones a las que se ven sometidos los pescadores asfixian sus redes y la posibilidad de reconstruir sus medios de vida que generen una economía sostenible para sus ciudadanos.
En estas circunstancias, la autosuficiencia sigue siendo inalcanzable para la mayoría de los habitantes de la Franja, quienes esperan una extensión permanente de la zona de pesca y, con ella, la de los horizontes de sus vidas.
Con este vídeo en 360º (realidad virtual) del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), tendrás la oportunidad de caminar por las calles de Gaza y salir a pescar con Mefleh y su familia.

Jesús Serrano Redondo es portavoz del CICR en Israel y los territorios ocupados.
Fuente: Jesús Serrano Redondo, El País - España

martes, 27 de diciembre de 2016

Israel nació como resultado del robo, a punta de fusil, del territorio y de la población de Palestina

La limpieza étnica de Palestina y la aparición del Estado terrorista de Israel entre 1947 y 1948. A mano armada, judío-sionistas sacaron de su tierra, de sus casas y de sus propiedades a los palestinos. Expulsión ejecutada por los sionistas es conocida como "Al-Nakba" (La catástrofe). Cuarenta fotos sobre el despojo palestino perpetrado por Israel 

¿Quiere Ud. entender qué pasa en Gaza el día de hoy? Analice esta foto tomada en la ciudad de Haifa, Palestina, en abril de 1948. Puede Ud. observar a tres terroristas judío-sionistas, armados con fusiles, integrantes de la banda conocida como Haganah, expulsando de su casa, de su tierra y de sus propiedades a una pacífica familia palestina.
Así fue cómo nació el Estado de Israel: sobre la base del robo y la desposesión, a punta de fusil, de los habitantes de Palestina. Para poder fundar Israel, el sionismo expulsó del territorio a ochocientos mil pobladores árabes, cuyas familias residían en Palestina desde siglos atrás. Como consecuencia de esta limpieza étnica se erigió artificialmente en tierra palestina el Estado Judío. Desde 1948, los palestinos expulsados por el sionismo tuvieron que refugiarse en ciudades como Gaza, o en otros países como Jordania o el Líbano.
Los palestinos fueron expulsados de sus tierras bajo amenaza de exterminio por las bandas judío-sionistas. La foto muestra a una familia de Haifa huyendo de la ciudad para escapar de la destrucción inminente anunciada por los terroristas israelitas.
Foto: Exodus, Organismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)
Los hombres palestinos, entre los diez y cincuenta años de edad, fueron enviados a campos de concentración.
Palestina despojada de su casa en la villa de Burj el-Shemali, tras el asalto sionista de 1948-49. La vivienda de esta pobre mujer quedó en el lado de lo que el Estado artificial de Israel considera hasta hoy "su" territorio.
La mujer, con sus pequeños hijos, es impedida de ingresar a su hogar  por la alambrada de púas colocada por los judío-sionistas para demarcar la denominada "Línea Verde". La Green Line indicó el territorio invadido y retenido por los terroristas israelitas luego del Armisticio de 1949.
Foto: A Palestine refugee woman cut off from her home by the "Green Line", Organismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)
Europeos de religión judía, recién llegados a Palestina, saquean el pueblo de Aquir en mayo de 1948. Las bestias sionistas expulsaron a todos los habitantes palestinos y destruyeron la ciudad, dejando sólo cinco casas en pie.
 Palestinos masacrados en Deir Yassin
 Palestinos masacrados en Deir Yassin
Barrio palestino de Manshiah, en Jaffa, devastado por los bombardeos de los terroristas judíos de Irgun en mayo de 1948
Elocuente retrato del sufrimiento de los palestinos en 1948 al ser expulsados de su tierra y de sus propiedades por los terroristas sionistas
Pocos lectores jóvenes conocen que el Estado de Israel se erigió sobre la base del robo y la usurpación de la tierra de los palestinos.
Expulsados de su propio país por los terroristas judío-sionistas
Las casas, propiedades y tierras palestinas pasaron a ser propiedad de sionistas recientemente emigrados de Europa.
Al ser expulsados de sus tierras por el judío-sionismo, algunos palestinos intentaron cargar en camiones algunas de sus propiedades.
En 1948, ochocientos mil seres humanos fueron expulsados de Palestina por los terroristas sionistas, como puede apreciarse en esta foto.
Palestinos en la Marcha de la Muerte, iniciada tras la masacre sionista en Lydda, el 11 de julio de 1948. Centenares de habitantes fueron fusilados en la mezquita Dahmash. Cuarenta mil residentes fueron expulsados de la ciudad.
El nacional-sionismo expulsó a los habitantes nativos de Palestina luego de cometer múltiples masacres y crímenes de guerra contra los árabes.
Mujeres, niños y ancianos palestinos son expulsados de sus hogares
Miles de palestinos intentaron huir de los bombardeos sionistas escapando por las playas.
Otros palestinos tuvieron que huir caminando.
Familias palestinas huyen de la villa de Al-Falouja, treinta kilómetros al nordeste de Gaza, expulsadas en 1948 por el terror implantado por las bandas terroristas judío-sionistas Irgun, Stern y Haganah. Los palestinos fueron expulsados inmisericordemente de sus casas, sus olivares y sus campos cultivados.
Foto: Exodus, Organismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)
Niños expulsados por Israel de sus hogares en Palestina, aparecen en la escuela levantada en tiendas de campaña en Khan Younis, Gaza, 1950.
Foto: Palestine refugee boys in tent school in Khan Younis, Gaza, Organismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)
1.  El 14 de mayo de 1948, como consecuencia de la imposición de la fuerza bruta nacional-sionista sobre la población nativa de Palestina, europeos de religión judía provenientes de Rusia, Alemania, Polonia, otros países de Europa Oriental y, en menor número de otras naciones, declararon en forma unilateral la creación del Estado de Israel, el mismo que se asentaría inicialmente sobre el 77% del territorio de Palestina.
2.   Con el fin de llevar adelante dicha declaración, los nacional-sionistas sólo tuvieron en cuenta la satisfacción de sus propios intereses. A pesar de saber que a fines de 1947 y comienzos de 1948 la población de Palestina ascendía a dos millones de habitantes, los nacional-sionistas no consultaron en ningún momento la opinión de 1,350,000 habitantes árabes nativos, es decir 68% de la población del país. (Para fines comparativos, debe indicarse que la población sionista ascendía a 650 mil personas.)
3.  Usualmente, se afirma, de manera incorrecta, que el Estado de Israel fue “creado” el 29 de noviembre de 1947 como resultado de una Resolución de Partición del Territorio de Palestina adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es necesario tener presente que las Naciones Unidas carecen de funciones ejecutivas o legislativas. Por ello no tienen atribuciones para “crear” estados. Sus resoluciones tienen el carácter de recomendaciones a las partes.
4.  La Resolución de Partición del Territorio de Palestina contemplaba la creación de dos estados cuya vida institucional se iniciaría el 15 de mayo de 1948. Uno de ellos sería el Estado Judío, que ocuparía el 56% del territorio de Palestina, y el otro pasaría a ser el Estado Árabe, sobre el 42% del territorio palestino. El 2% restante correspondería a la Zona Internacional de Jerusalén y alrededores que quedaría bajo la administración de las Naciones Unidas. La implementación de la creación de ambos estados y de la Zona Internacional de Jerusalén se encomendó a una comisión de cinco países miembros que no llegó a funcionar por la violencia impuesta por Israel.
5.  En la adopción de la Resolución de Partición de Palestina, las Naciones Unidas tampoco consultaron la opinión de los habitantes nativos. Estados Unidos y la Unión Soviética, principales potencias dominantes, se negaron a aceptar que la ONU realizara un referéndum en Palestina, consulta en la cual los presuntos futuros habitantes de los nuevos estados hubieran podido expresar su voluntad. Igualmente, la ONU, dominada por ambas potencias, se negó a solicitar la opinión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre la partición de Palestina.
6. Tal cual era de esperarse, la población nativa de Palestina, cuyos antepasados se asentaron allí desde por lo menos doce siglos atrás, rechazó la Resolución de Partición, por considerarla ilegal, inmoral e indigna. Por su lado, el sionismo la aceptó como un punto de partida en sus ambiciones territoriales imperialistas. Sin embargo, como los hechos posteriores lo demostraron, particularmente el asesinato por los sionistas en 1948 del mediador de las Naciones Unidas, la Resolución de Partición de la ONU no satisfizo los afanes expansionistas del nacional-sionismo.
7. Con la finalidad de apoderarse de todo el territorio de Palestina e inclusive de áreas más allá de Palestina, supuestamente integrantes de un mítico Imperio de “Gran Israel” (Eretz Israel), el nacional-sionismo llevó a cabo entre el 29 de noviembre de 1947 y el 14 de mayo de 1948 una campaña de genocidio y limpieza étnica del pueblo nativo. A ella se aunó la expulsión de Palestina de los árabes sobrevivientes, la apropiación ilícita de sus tierras, y el pillaje y/o destrucción de sus propiedades. Fue así como 418 ciudades y villas palestinas fueron destruidas por el sionismo, trece mil palestinos nativos fueron asesinados, y los sobrevivientes, en número de ochocientos mil, fueron arrojados a campos de concentración como supuestos “refugiados”. Por decisión unilateral nacional-sionista, barrios residenciales, centros comerciales, escuelas, bancos, hospitales, clínicas, mezquitas, iglesias, edificios y servicios públicos propiedad de los palestinos, fueron apropiados por Israel en lo que puede considerarse como el más grande genocidio, saqueo, pillaje y robo de la historia contemporánea.
8. Los métodos utilizados por los nacional-sionistas en la limpieza étnica de Palestina fueron diversos. Los principales fueron las masacres de pueblos enteros y los diversos actos de terrorismo practicados contra los palestinos. Entre los asesinatos colectivos más conocidos ejecutados por el nacional-sionismo pueden mencionarse las masacres de Deir Yassin, Balad Esh-Sheikh, Sa’sa’, Lydda, Hula, Ed-Dawayimeh y la recientemente revelada masacre de Tantura.
9. En el genocidio practicado por los sionistas contra la población palestina, un rol importante le cupo a dos grupos terroristas. Ellos fueron las bandas criminales Irgun, encabezada por Menachem Begin, y Stern. La primera de ellas, entre otras acciones, dinamitó en 1946 el Hotel King David de Jerusalén, asesinando a más de noventa ingleses, árabes y judíos. Asimismo, fue responsable de la masacre de Deir Yassin, en la que los sionistas quitaron la vida a 254 palestinos, mayormente mujeres, niños y ancianos. Por su lado, el grupo terrorista sionista Stern asesinó a balazos el 17 de septiembre de 1948 al Conde Folke Bernadotte, mediador de Naciones Unidas que se proponía implementar la resolución original de la ONU. El asesinato del mediador de las NN.UU. pinta de cuerpo entero a los criminales sionistas, puesto que Bernadotte, como presidente de la Cruz Roja Sueca, salvó de la muerte a muchos prisioneros judíos de los campos de concentración nazis. La banda Stern le agradeció el esfuerzo ultimándolo de seis balazos.
10. La anterior exposición resume los orígenes terroristas y criminales del Estado de Israel. Como política de estado, el judío-sionismo ha intentado suprimir la historia de la limpieza étnica de Palestina y ha tratado de evitar que estos hechos sean del conocimiento de la opinión pública internacional. Usualmente, el sionismo presenta la creación de Israel y la ocupación de Palestina como si se tratara de un territorio vacío, no ocupado por nadie. La realidad es muy distinta: más de ochocientos mil seres humanos fueron expulsados de Palestina por el sionismo, robados de sus propiedades y condenados a vivir como parias hasta el día de hoy. Tal el fundamento de genocidio, crímenes contra la humanidad y robo sobre el que se ha edificado el Estado artificial de Israel.

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