miércoles, 19 de diciembre de 2018

Editorial de "El País"

Desesperanza 
Una solución para el conflicto israelo-palestino parece cada vez más alejada.
La violencia se ha convertido en una rutina en los territorios palestinos, que se encuentran al borde de un estallido de imprevisibles consecuencias en el conflicto más antiguo de Oriente Próximo...mas...

martes, 4 de diciembre de 2018

LA FLOTILLA DE LA LIBERTAD, PREMIO SIERO POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS


 LA FLOTILLA DE LA LIBERTAD, PREMIO SIERO POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS

   Lo primero es agradecer al Ayuntamiento de Siero y al Consejo de Cooperación por haber votado por unanimidad la concesión del premio  Derechos Humanos a la Flotilla de la Libertad “Rumbo a Gaza”.
      “Gaza será inhabitable en 2020 a menos que se tomen medidas para acabar con las restricciones impuestas por Israel y se mejoren las infraestructuras”. Estas declaraciones no las hacía un antisemita, ni un antijudío ni un terrorista, eran palabras pronunciadas por el secretario general de la ONU en el pasado febrero. Gutérrez proseguía hablando de la situación de opresión y el estado contínuo de emergencia humanitaria” en que viven casi dos millones de palestinos en una superficie de 350 kmts cuadrados.
     Los informes de la ONU especifican ese desastre todavía más: “la población de Gaza  está cercana al colapso por la falta de servicios básicos y la destrucción de las infraestructuras”, sobrevive en un estado de permanente falta de alimentos y medicinas, con un desempleo sistémico que afecta a la mitad de la población, un abastecimiento eléctrico limitado a cuatro horas cada cuatro días y una infraestructura sanitaria en ruinas, con las consecuentes secuelas de salud sobre la población. A ello hay que sumar los efectos de los bombardeos selectivos y masivos que se ceban de un modo especial en la infraestructura sanitaria, hospitales y escuelas y almacenes de la ONU, y lo más grave es que un 25% de las victimas de estos ataques es la población infantil.
      A esta situación heredada de la ocupación que alcanza el 90% del territorio, con la expropiación  del agua y las mejores tierras, la tala de olivares se añaden los millones de palestinos, victimas de la limpieza étnica que sobreviven, gracias a la ONRWA en los campamentos de Líbano, Siria y Jordania. Pero el paradigma del horror  es Gaza donde mucha gente muere lentamente por la carencia de alimentos, medicinas, consumo de aguas insalubres y eso cuando no se produce el azote de los bombardeos selectivos y masivos.
     Lo más grave de todo ello, es que esta catástrofe se mantiene desde hace muchas décadas y la comunidad internacional, aparte de las  resoluciones de la ONU y de la Corte Penal Internacional contra el estado de Israel no interviene, incluso todo lo contrario, como el caso de USA, sobre todo desde la era Trump, y de la UE que premia a Israel con un tratado preferencial  a sabiendas de que no respetan los derechos humanos, condición indispensable para dicho tratado.
Esta inacción de los estados, es la que ha dado lugar a iniciativas de la sociedad civil como las Flotillas de la Libertad. La primera flotilla se saldó con 10 muertos y 50 heridos. A esta han seguido otras tres, saldadas con asaltos, cooperantes heridos y la confiscación de los barcos, de la ayuda que portaba y de los objetos personales de los voluntarios.
    ¿Han tenido sentido unas iniciativas que no han logrado llegar a Gaza ni romper el bloqueo? Por experiencia los voluntarios de las flotillas son conscientes de que van a ser asaltados y probablemente no arriben al puerto de Gaza, pero esta iniciativa genera una gran sensibilización social a su paso por los territorios donde hacen escala sus navíos.  Una sensibilización social que esperemos  influya en los estados y en las instituciones para que presionen a Israel para que respete los derechos humanos y acate la legalidad internacional.
       La pasada primavera dos de los barcos el Freedom y el Alauda arribaron al puerto de Gijón. Su presencia en Asturias fue muy celebrada; nueve ayuntamientos, los principales de Asturias, aprobaron una Moción de apoyo a la flotilla y exigieron poner fin al bloqueo de Gaza. Así mismo la Junta General del Principado aprobó una Proposición no de ley en los mismos términos; además coincidiendo con su presencia hubo conferencias, manifestaciones, festivales que contribuyeron a informar y sensibilizar a la población sobre el problema de Gaza y la defensa de los derechos humanos.
        Por eso consideramos que es de agradecer que el Consejo de Cooperación y el Ayuntamiento de Siero hayan concedido por unanimidad el premio Derechos Humanos a la Flotilla de la Libertad “Rumbo a Gaza”. Este premio nos permite visibilizar el problema de este territorio, estimula a quienes defienden los derechos humanos, y también a proseguir con estas iniciativas hasta poner fin a ese gran campo de concentración a cielo abierto que es Gaza, se respeten los derechos humanos en la región, se cumpla con la legalidad internacional y la justicia se imponga en esos territorios.
          Especial mención debemos hacer a los judíos que han protagonizado estos proyectos: a Drog, uno de los pasajeros del Estelle y ante todo a Sohar Chamberlain, armadora del Alauda por anteponer a la tribu, la defensa de los derechos humanos, y en el recuerdo a la fallecida Edy Stein, superviviente del Holocausto.
           Nosotros queremos hacer extensivo este premio no solo a pasajeros y tripulantes de los barcos sino a las instituciones asturianas que apoyaron el proyecto y a las organizaciones, ONGs, sindicatos, agrupaciones musicales que se implicaron tanto en que fuera un éxito la presencia en Asturias de la flotilla de la Libertad.

             En definitiva este premio es un estímulo para seguir luchando por un mundo más justo.

Miguel A. San Miguel Valduértes

COMITÉ  DE SOLIDARIDAD CON LA CAUSA ÁRABE  Y PLATAFORMA ASTURIANA DE APOYO “RUMBO A GAZA”

domingo, 2 de diciembre de 2018

“Las mujeres palestinas hemos sido victimizadas, pero nunca elegimos ser víctimas”

                                                            Amani Aruri. / Foto: Diego González Cuando se habla de Palestina, el aparthei...