martes, 30 de agosto de 2016

Israel no puede pasar el examen de la verdad

i algo ha sido consistente en la trayectoria del Estado de Israel desde su implantación en 1948 en el territorio palestino (e incluso desde los violentos antecedentes que lo precedieron) es la obsesión por construir un relato −y políticas acordes− que, al tiempo que elimina todo vestigio del pasado y la identidad árabe de Palestina, construye mitos y los vende como verdad a Occidente. 

Nada Kiswanson, representante de Al Haq ante la Corte Penal Internacional, está recibiendo amenazas de muerte desde febrero (foto: Henk Brandsma).
Esos mitos presentan a Israel como la víctima o pequeño David que debe ‘defenderse’ de los violentos y salvajes vecinos árabes que amenazan su existencia y buscan destruirlo. Así, todos los gobiernos occidentales repiten como un mantra que “Israel tiene derecho a defenderse”, olvidando que según el Derecho Internacional quien tiene derecho a defenderse no es la potencia ocupante, sino el pueblo que está sometido a la ocupación extranjera o al dominio colonial. Pero ya sabemos que Israel es experto en invertir los términos de la ecuación y presentar a su víctima como victimario.
Por supuesto que el control sionista de los medios masivos de (in)comunicación ha sido clave para imponer esa falsa narrativa y los mitos pasados y presentes que tergiversan la verdad. Pero la expansión de las nuevas tecnologías y de las redes sociales ha convertido a cualquier palestino o activista internacional con un teléfono inteligente en periodistas ciudadanos que muestran al mundo los crímenes del sionismo en tiempo real, ya sea un bombardeo en un mercado de Gaza, una demolición en una aldea beduina del Naqab (Negev) o una ejecución a sangre fría en la Ciudad Vieja de Hebrón. Por eso la percepción global de lo que realmente pasa en el pedazo de tierra más pequeño y disputado del mundo está cambiando aceleradamente.
Y si hay un lujo que Israel no puede darse es que se conozca la verdad y que sus mitos y falsos relatos se desmoronen como castillos de naipes. Por eso está apelando a todos los recursos posibles (y tiene muchísimos) para impedirlo. En columnas pasadas ya hemos escrito sobre los desesperados esfuerzos por deslegitimar y criminalizar al movimiento BDS (boicot, desinversión y sanciones a Israel, inspirado en la lucha sudafricana contra el apartheid).
De hecho cada semana hay noticias de una nueva embestida israelí contra las potenciales amenazas a su narrativa oficial. En este último mes se multiplicó el número de internacionalistas a quienes Israel les prohibió la entrada al país, tanto a través del aeropuerto de Tel Aviv como de la frontera terrestre con Jordania. La mayoría eran de nacionalidad estadounidense; algunas de ellas son connotadas integrantes del movimiento BDS en EE.UU., o responsables de proyectos educativos, culturales o humanitarios para aliviar a la población de la castigada y bloqueada Franja de Gaza. También se le está negando la entrada a cada vez más voluntarias(os) del mayor programa de acompañamiento internacional en Cisjordania, dependiente del Consejo Mundial de Iglesias. No es difícil sospechar que puede ser una venganza por las resoluciones de algunas iglesias cristianas de retirar inversiones de empresas cómplices con la ocupación de Palestina (la última fue la Iglesia Evangélica Luterana de EE.UU., que votó por la desinversión por una mayoría del 90%).
Cabría recordar aquí que el país que se define como “la única democracia de Medio Oriente” no permite la entrada de absolutamente ninguna misión de observación u organismo internacional de derechos humanos. Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Federación Internacional de DD.HH. –por mencionar a las más grandes− no pueden entrar a Israel/Palestina, y deben hacer su trabajo de campo en forma casi clandestina a través de informantes locales calificados. Israel tampoco permite la entrada de ningún representante de los mecanismos de derechos humanos del sistema de Naciones Unidas. De hecho en enero pasado el Relator Especial de la ONU para los DD.HH. en el Territorio Palestino Ocupado, Makarim Wibisono, renunció a su cargo debido a la persistente negativa de Israel a permitirle el ingreso al país (como tampoco lo permitió a ninguno de sus predecesores).
Recientemente se supo también que la organización de colonos judíos Lev HaOlam (ubicada en la colonia Shilo, una de las más violentas de Cisjordania ocupada) ha creado una línea telefónica directa para que la gente denuncie a activistas internacionales que apoyan al movimiento BDS, a fin de advertir preventivamente a las autoridades israelíes y hacer que sean deportados.
Toda la información recibida a través de la línea telefónica −cuántos activistas vio el informante, qué hacían, cuáles son sus nombres, dónde viven, si usan cámaras o representan a alguna organización− es recogida y enviada a las autoridades. Nati Rom, director y fundador de Lev HaOlam, señaló: «Esta es una iniciativa civil, cuyo objetivo es localizar a activistas que llegan aquí como turistas e intentan dañar al proyecto sionista sobre el terreno».
Rom reconoció que la línea directa es una respuesta al llamado del ministro de Seguridad Pública Gilad Erdan, quien junto al ministro del Interior Arye Dery anunció el 7 de agosto la creación de un grupo de trabajo conjunto para deportar del territorio controlado por Israel a internacionalistas que apoyan al BDS. El mismo Erdan incitó directamente a la sociedad israelí a denunciar a activistas internacionales del BDS en su página de Facebook: «Si usted tiene información sobre cualquiera que finja ser un turista y sea en realidad un activista BDS, díganoslo y lo expulsaremos del país».
Por otro lado, hace poco se hicieron públicas las continuas amenazas de muerte que desde febrero viene recibiendo, contra ella y su familia, la joven abogada Nada Kiswanson que representa a la organización palestina de derechos humanos Al Haq ante la Corte Penal Internacional, en La Haya. La sofisticación tecnológica, la capacidad logística y la impunidad con que se llevan a cabo dichas amenazas −constantes en todos sus desplazamientos geográficos y por todos los medios electrónicos empleados por la abogada (incluso encriptados) y sin dejar rastro− indican que detrás de las mismas están los servicios secretos de Israel, que tienen un largo y siniestro historial de operaciones encubiertas extraterritoriales –y criminales− contra quienes consideran “enemigos”.
Una vez más, la obsesión de Israel por el creciente deterioro de su imagen internacional no le lleva a hacerse responsable de sus políticas violatorias del Derecho Internacional, sino a satanizar a las organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales como el BDS, que revelan ante la opinión pública mundial la verdadera naturaleza de su régimen de apartheid y ocupación colonial. En particular el trabajo de Al Haq y otras tres organizaciones de derechos humanos palestinas ha sido presentar ante la CPI evidencias contundentes de los crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por Israel (particularmente durante su brutal ataque sobre Gaza en 2014); otro lujo que los sionistas no se pueden dar.
Y porque no puede ganar en el terreno de la verdad y la legalidad, al sionismo solo le queda emplear las únicas armas que conoce desde hace siete décadas: la mentira, la propaganda, el bullying y la violencia. Ejércitos enteros de ‘soldados ideológicos’ asalariados se dedican en todo el mundo a calumniar, deslegitimar, amedrentar y atacar a personas y grupos de derechos humanos y de solidaridad con la causa palestina. Tanto Netanyahu como Erdan o la ministra de Justicia Ayelet Shaked han dicho abiertamente que el BDS y los grupos de derechos humanos son “amenazas estratégicas” que requieren respuestas estratégicas. Y la estrategia detrás de las amenazas a la representante ante la CPI es aislar a Palestina y debilitar sus vínculos con Europa, la ONU y el mundo.
Pero Israel hace tiempo que está perdiendo la batalla de la opinión pública; en buena medida gracias a sus propios ‘méritos’ criminales, pero también al periodismo ciudadano, a las redes y medios alternativos, y sin duda al movimiento BDS, que está cambiando la percepción y el discurso sobre lo que realmente pasa en Palestina. Y ese poder ciudadano que crece desde abajo no está dispuesto a dejarse amedrentar por el viejo bullying sionista.
Una muestra potente de ese nuevo espíritu lo ha dado esta semana la hinchada del equipo de fútbol Celtic de Escocia, que –violando la prohibición expresa de la liga de fútbol europea, y habiendo sido ya multado hace cuatro años− volvió a llenar las tribunas de su estadio con un mar de banderas palestinas en el partido que su equipo disputó contra el israelí Hapoel Beer Sheva. Y además dobló la apuesta: después de saber que la sanción sería de 15.000 libras, lanzó una campaña para “empatar la multa” y recaudar otro tanto para destinarlo a dos organizaciones palestinas −una de ellas de un campo de refugiados de Belén. Hasta el momento los escoceses llevan recaudadas más de 100.000 libras.
Lecciones de valentía y solidaridad como las del Celtic se están multiplicando en todo el mundo; porque como dijo Abdulrahman Abunahel, portavoz del Comité Nacional Palestino del BDS: «Tras fracasar en el intento de contrarrestar o incluso suavizar el impacto que tiene el BDS en el creciente aislamiento de su brutal régimen de opresión, Israel se está quitando la máscara. Está revelando al mundo su verdadero rostro de Estado paria, belicista y despiadado, que recurre a las mismas herramientas represivas que utilizó la Sudáfrica del apartheid en su última etapa, antes de su colapso final
La hinchada del Celtic de Escocia llenó su estadio de banderas palestinas…
…en el partido contra el israelí Hapoel Beer Sheva
Columna mensual publicada en Desinformémonos.
Fuente: María Landi, Blog Palestina en el Corazón

Una empresa israelí vinculada al ejército convierte los teléfonos en instrumentos de espionaje

Las sospechas de un abogado árabe de derechos humanos han conducido a la identificación de un programa preparado por una empresa israelí que convierte el iPhone 6 en un aparato capaz de activarse remotamente para espiar a su propietario. 

El espía denominado Pegasus que es capaz de activar a distancia el micrófono y la cámara del iPhone 6 y transmitir lo que ocurre cerca del punto donde se encuentra el aparato.
Es bastante habitual en Israel que cuando una persona quiere hacer una confidencia a otra en cualquier lugar, por ejemplo en una cafetería, extraiga la batería de su teléfono antes de realizar la comunicación. El confidente, que generalmente ha pasado por el ejército, está al tanto de que los teléfonos pueden haberse intervenido sin dificultad por los servicios de inteligencia locales, lo que explica esa medida de precaución.
En Israel existe un número considerable de compañías especializadas en espionaje. Muchas de ellas están dirigidas por especialistas que previamente han dedicado años de trabajo a empresas militares consagradas a estos menesteres. Una de ellas es NSO Group, que el año pasado tuvo unos ingresos declarados de 75 millones de dólares y fue fundada en 2009 en Herzliya, un suburbio de Tel Aviv, por exmilitares que realizaron el servicio de armas en la controvertida Unidad 8.200.
NSO Group, una compañía extremadamente discreta, ha saltado esta semana a los medios de comunicación después de que dos empresas canadienses —Citizen Lab y Lookout— hayan hecho público que una de las actividades de NSO Group consiste en crear un programa espía denominado Pegasus que es capaz de activar a distancia el micrófono y la cámara del iPhone 6 y transmitir lo que ocurre cerca del punto donde se encuentra el aparato. Este fin de semana Apple ha anunciado que después de diez días de investigación ha conseguido subsanar los “defectos” del iPhone 6 y bloquear el programa Pegasus, y ha sido ahora cuando han trascendido las actividades de la compañía israelí.
El descubrimiento de esos “defectos” de fabricación de Apple se debe a un activista de derechos humanos de los Emiratos Árabes Unidos que el 10 y el 11 de agosto recibió varios mensajes de texto en los que se le informaba de que si accedía a los vínculos de los mensajes tendría acceso a una lista de activistas de derechos humanos que han sido torturados por las fuerzas de seguridad de ese país del Golfo.
El abogado Ahmed Mansoor sospechó de los mensajes, no los abrió, y puso el asunto de manos de especialistas canadienses, lo que ha conducido a bloquear el programa. “Si se hubiera infectado, el teléfono de Mansoor se habría convertido en un espía digital en su bolsillo, capaz de emplear la cámara y el micrófono del iPhone 6 para acceder a la actividad del entorno del aparato, registrar sus llamadas de WhatsApp y Viver, registrar los mensajes del móvil y detectar sus movimientos”, ha dicho Citizen Lab.
La compañía canadiense ha añadido que hasta ahora no se había observado ningún caso en que un iPhone fuera controlado a distancia, y que el descubrimiento es “raro”. Lookout considera que se trata del descubrimiento “más sofisticado” realizado hasta la fecha. La empresa israelí evitó al principio hacer comentarios aunque luego se ha defendido señalando escuetamente que todas sus acciones son legales.
No está claro si la fallida intervención del iPhone 6 de Mansoor se ha hecho desde los Emiratos Árabes Unidos o desde Israel. Podría haber sido de cualquiera de las dos maneras puesto que Israel mantiene unas excelentes relaciones, y no muy discretas, con el mencionado país árabe desde hace muchos años, relaciones que cada día son más intensas.
Algunos investigadores sostienen que NSO Group, cuyo mayor accionista es en la actualidad una empresa americana de capital de riesgo, es en realidad un contratista de ciber-armas que se define a sí misma como una compañía capaz de convertirse en “fantasma” en los aparatos de las víctimas y reunir una enorme cantidad de información sin ser detectada, según la BBC.
NSO Group cuenta con clientes en todo el mundo. Muchos de ellos son estados pero también figuran en la lista empresas que se dedican a actividades relacionadas con el espionaje. La empresa asegura que cuando firma contratos en el extranjero requiere que la otra parte se comprometa a utilizar su tecnología “de manera legal”, y que NSO Group no tiene nada que ver con el uso que se hace de su tecnología.
La primera víctima de Pegasus de la que se tiene noticia es uno de los activistas de derechos humanos más conocidos en Oriente Próximo, y en 2015 fue galardonado con el premio Martin Ennals, considerado el Nobel entre los galardones internacionales de derechos humanos. Ahmed Mansoor ha sido detenido y torturado en varias ocasiones en su país y se le ha prohibido viajar al extranjero.
La Unidad 8.200 del ejército israelí, de donde proceden los creadores de Pegasus, es una de las unidades de espionaje cibernético más importantes del mundo. Su base se encuentra en el desierto del Neguev pero tiene destacamentos en las embajadas de Israel en numerosos países occidentales desde donde realizan actividades de espionaje. En 2014 casi medio centenar de veteranos israelíes denunciaron que la Unidad 8.200 reúne información sobre la salud o las actividades sexuales de los palestinos para chantajearlos.
La información publicitaria que facilita NSO Group dice que su programa espía Pegasus también está disponible para teléfonos Android y para aparatos BlackBerry.
Fuente: Eugenio García Gascón, Público - España

'Mi hijo murió de leucemia porque Israel no le dejó salir de Gaza para continuar su tratamiento'

Yusef Yunes, de 19 años, denunció antes de morir que el servicio de seguridad israelí le estaba extorsionando con el permiso de salida para que "colaborara". Los resultados para su posible trasplante de médula se retrasaron porque Israel no le permitía salir de Gaza para hacerse las pruebas. "Estaba agotado, fue varios días al paso de Erez con las muestras de sangre de los familiares, pero no le dejaban cruzar", dice su madre 

Foto de Yussef cedida por la familia.
A pesar de haber encontrado donante compatible para el trasplante de médula que necesitaba, Yusef Mohamed Yunes murió el 8 de agosto en estado avanzado de leucemia. Hasta en tres ocasiones trató de salir de Gaza para llevar las muestras de sangre de familiares requeridas por su hospital, pero en muchos de esos intentos se chocó con la férrea negativa de las autoridades israelíes, según su familia. Cuando lo logró, ya era tarde.
La familia mantiene el luto en su casa en la zona llamada Proyecto Beit Lahiya, una extensión del campo de refugiados de Yabalia, donde cuelga de una pared un gran póster con un collage de sus fotos más recientes.
"Esta foto es de cuando los israelíes liberaron a Yusef de la cárcel", explica su hermano Mohamed. El joven con leucemia fue arrestado durante su estancia en Cisjordania donde recibía tratamiento médico. Más adelante, según relata su familia, acudió al paso fronterizo israelí de Erez para volver a un hospital israelí donde había sido tratado anteriormente, pero se le negó el paso.
Yusef, enfermo de leucemia, fue detenido y conducido a la cárcel de Ashkelon durante 13 días, según el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Basema, la madre de Yusef sujeta el documento de la referencia médica al hospital israelí Hadassah. | Isabel Pérez
Detenido al regresar del hospital
En un periodo de tres años, Yusef pasó de tener trombocitopenia a anemia aplásica y, finalmente, leucemia mieloide aguda, explica su hermano Mohamed, enfermero de profesión, que ha estado muy cerca de su hermano durante todo este tiempo.
La madre de Yusef, Basema, acompañó a su hijo en su primer tratamiento fuera de la franja de Gaza, en Cisjordania. "Estuvimos tres días en el hospital An-Najah en Nablus. Al volver, arrestaron a Yusef, en el control militar de Arraba", explica.
Aunque tenía los informes del hospital, señala, no sirvieron para convencer a los soldados. Su madre pensó que la razón de la detención era su procedencia, Gaza, y su edad. Algo rutinario. Tras el arresto, su familia se quedó cuatro días sin conocer su paradero.
"El 27 de abril lo liberaron sin cargos. Yusef pidió a los israelíes ir a Nablus al hospital, pero no le dejaron, lo deportaron a Gaza", recuerda.
La familia de Yusef asegura que tras el encarcelamiento su salud se deterioró notoriamente. "Lo tuvieron encerrado sin tratamiento médico, sin seguimiento", añade.  "¡Le torturaron! Durante seis días estuvo en confinamiento solitario. Le chantajearon. Le insistían en que colaborara con ellos".
El centro Al-Mezan para Derechos Humanos también hace referencia a las supuestas torturas sufridas por Yusef. Según denuncian, el joven gazatí estuvo "psicológica y físicamente torturado durante 13 días. Obligado a sentarse en posiciones incómodas en una pequeña silla de hierro, atado a ella durante horas. Mientras estuvo detenido también fue víctima de abuso y coacción verbal".
En junio, la familia logró un permiso para salir de nuevo por el paso fronterizo de Erez y recibir tratamiento en el centro médico israelí Hadassah, en Jerusalén.
"Para obtener el permiso más rápidamente, en Gaza nos propusieron que pagáramos nosotros una ambulancia israelí y que viniera a recogerlo a Erez. Así hicimos. Pagamos unos 1.200 shekels. Temíamos que Yusef muriera si no lo trataban rápidamente. Aquí en Gaza no existe medicación ni tratamiento para leucemia", apunta Mohammed.
Intentar cruzar con las muestras de sangre
Yusef marchó con uno de sus tíos. Varios días después, los médicos le pidieron que trajera muestras de sangre de sus familiares: necesitaba un trasplante de médula ósea y era necesario buscar un donante compatible. Se vio obligado a volver a Gaza para recoger las muestras.
El 11 de julio, Yusef debía presentarse de nuevo en el hospital. Fue al paso de Erez con las muestras de sangre de los familiares.
"En el hospital le habían dicho: tú nos avisas y nosotros llamamos al paso de Erez para que cruces con la sangre y vengas al hospital", recuerda Mohamed. "Llegó y no le dejaron cruzar, decían que no tenía permiso, que tenía problemas".
La familia acudió al centro Al-Mezan en busca de ayuda. Si no conseguían un permiso de salida, Yusef podía morir.
"En Al-Mezan nos dijeron que iban a hacer lo posible para ver qué problema había, pero no obtuvieron respuesta. Los de Asuntos Civiles en Gaza nos dijeron que ellos tampoco podían hacer nada, que los israelíes no le daban un permiso", expone Mohamed.
Yusef volvió al paso al siguiente día, incluso un tercer día. "Estaba agotado y tenía con él la sangre de los familiares", dice Basema. Pero no le dejaron cruzar. Pasados los días logramos enviar las muestras de sangre".
Cuando llegó la sangre, el hospital pidió una muestra sanguínea del paciente, quien se encontraba en la franja sin poder salir. "No paramos de buscar hasta encontrar a alguien que fuera de Gaza a ese hospital. A los 10 días encontramos a alguien y le dimos la prueba de sangre de Yusef", relata Mohamed.
Un día después de recibir el resultado de compatibilidad, Yusef falleció en un hospital de Gaza.
"Te daremos todo si colaboras con nosotros"
Según recoge Al-Mezan, "cuatro días después de la cita médica, (Yusef) recibió una llamada telefónica de los servicios de seguridad israelíes, quienes le dijeron que le permitirían cruzar si aceptaba colaborar con ellos".
"La seguridad israelí le llamó también otras veces", asegura Mohammed. "Le decían: Te daremos todo lo que quieras, si colaboras con nosotros. Un día, mi tío, el que estuvo con él en el hospital, me comentó que había oído cómo alguien le preguntaba a Yusef en el hospital por qué no venía con su tío X o con Y. Le estaban extorsionando de manera indirecta".
Yusef estuvo un mes completo sin tratamiento, sin una salida de Gaza abierta para que pudiera salvarse.
"Mi hijo murió de leucemia por negarse a colaborar con Israel. No quiso traicionar a nadie", garantiza su madre rompiendo a llorar. "Me decía que prefería morir antes de convertirse en un colaboracionista. Dos días antes de morir, me pidió que miráramos un tratamiento en Egipto".
Pero la frontera egipcia de Rafah seguía cerrada. Desde inicios de año 2016, solo se ha abierto durante 14 días de forma parcial. A pesar de su difícil acceso, la mayoría de la población gazatí decide dirigirse a las autoridades egipcias para pedir su salida. Erez se ha convertido en una trampa.
El centro Al-Mezan de Derechos Humanos ha informado hasta el momento de 20 detenciones de palestinos en el paso fronterizo israelí de Erez. Cinco eran pacientes que salían a recibir tratamiento médico y cuatro eran sus acompañantes.
"Al-Mezan condena también la extorsión recurrente contra pacientes palestinos, que necesitan tratamiento para salvar sus vidas en intentos de extraerles información sobre sus familiares o vecinos. Estas prácticas han sido toleradas por la comunidad internacional durante demasiado tiempo y deben ser investigadas seriamente para determinar las infracciones graves que representan", sentencia el centro de derechos humanos desde Gaza.
Yusef (en rojo a la derecha, con pelo rapado) junto a su hermano Mohammed y unos amigos el día que fue liberado de la cárcel israelí. | Foto cedida por la famila
Fuente: Isabel Pérez, El Diario - España

Bloqueo sionista: Israel prohíbe entrada de libros escolares palestinos a Gaza

Israel sigue prohibiendo la entrada de libros escolares de siete materias que fueron aprobados recientemente para el nuevo programa escolar palestino, dijo hoy el viceministro palestino de Educación, Ziad Thabet. 

Thabet dijo en conferencia de prensa en Gaza que "la continua prohibición israelí a la entrada de libros escolares de nivel primaria afecta de forma negativa el proceso educativo", e indicó que el ministerio está enfrentando dificultades para garantizar las necesidades del año escolar y para cubrir la escasez de maestros.
Cerca de dos millones de estudiantes acudieron hoy a su primer día del año escolar nuevo en Cisjordania y Franja de Gaza.
El primer ministro palestino, Rami Al-Hamdallah, visitó una escuela pública en Cisjordania hoy y dijo que "el año escolar comienza mientras continúa la ocupación israelí de nuestro territorio, expande sus asentamientos y permite a sus soldados y colonos cometer crímenes contra nuestros jóvenes y niños".
"El año pasado, el sector educativo perdió a 40 maestros, empleados y estudiantes, mientras que cientos más resultaron heridos", agregó.
"Los palestinos tienen derecho a una educación estable, segura y avanzada, a comenzar un nuevo año escolar a través del cual los estudiantes palestinos ilustren su determinación en pro de la vida, la esperanza y la constancia en su patria", dijo el primer ministro.
Fuente: Agencia Xinhua

viernes, 19 de agosto de 2016

Central eléctrica de Gaza se queda sin combustible en medio de una prolongada crisis eléctrica

La única central eléctrica de la sitiada Franja de Gaza, anunció este jueves que no estaba en condiciones después de agotar sus reservas de combustible. 

En un comunicado, el proveedor de electricidad señaló que se estaban realizando esfuerzos para obtener combustible en las próximas semanas.
Incluso a plena capacidad, las redes eléctricas de Israel y Egipto, junto con la única central eléctrica de Gaza, no pueden cubrir las necesidades energéticas de la Franja de Gaza. La central eléctrica no ha funcionado a plena capacidad en años, debido al paralizante bloqueo de Israel que limita severamente las importaciones de combustible en el enclave costero.
El enclave ha experimentado una grave escasez de electricidad en los últimos años, que agrava las condiciones de vida ya nefastas en el pequeño territorio palestino.
El horario habitual de electricidad de Gaza alterna ocho horas de energía, seguido de ocho horas sin abastecimiento.
La crisis eléctrica de Gaza fue noticia en mayo, cuando tres pequeños niños  murieron en un incendio causado por las velas que la familia utilizó durante el corte de energía.
La guerra también ha pasado factura, y durante la ofensiva israelí de 50 días contra Gaza en el año 2014, la planta de energía fue atacada, dejándola completamente fuera de servicio.
La ONU ha advertido que la Franja de Gaza se volvería inhabitable para los residentes en el año 2020, apuntando a la devastación de la guerra y casi una década de bloqueo de Israel.
Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org
Fuente: Agencia Ma’an / Traducción: Palestinalibre.org

lunes, 15 de agosto de 2016

Carta de Albert Einstein a Shepard Rifkin


El año 1948, el célebre científico Albert Einstein envió una carta a Shepard Rifkin, líder sionista de Estados Unidos. Esta carta fue en respuesta a las solicitudes de los sionistas para contar con el apoyo de Einstein. La respuesta del célebre científico fue clara y contundente:
"Estimado señor,
Cuando una catástrofe real y final caiga sobre nosotros en Palestina, el principal responsable por ésta será Gran Bretaña, y el segundo responsable serán las organizaciones terroristas nacidas desde nuestras propias filas.
No me gustaría ver a alguien asociado con esa gente criminal y engañadora.
Albert Einstein"
Ésta fue escrita el 10 de abril de 1948, un día después de que el mundo conociera los resultados de la horrorosa masacre de Deir Yassin, donde unos 254 aldeanos palestinos fueron asesinados y mutilados por bandas sionistas y fue aprovechada y publicitada por el sionismo para generar temor y el éxodo de los palestinos de sus hogares y tierras. De esta forma lograron vaciar Palestina de sus habitantes.
Einstein se refería como "organizaciones terroristas", a los grupos sionistas en Palestina, como Haganá, Palmaj, Irgún o Stern, armados y entrenados por Gran Bretaña, para generar terror en Palestina y obligar a los palestinos a dejar sus hogares, mediante masacres y asesinatos de todo tipo.
Al respecto, Einstein como la gran mayoría de intelectuales judíos y pacifistas a lo largo del mundo, han rechazado el sionismo y sobre todo la política militarista y de exterminio que Israel lleva a cabo, cuyas acciones y resultados se ven a diario. Por algo, 14 años antes de esta carta, el escritor de familia judía afincado en Alemania, Victor Klemperer, al que también intentaron recurrir los sionistas, declaraba en una de sus obras: "los sionistas, que quieren empalmar directamente con el Israel del año 70 d.C., son exactamente igual de repugnantes que los nazis".

sábado, 13 de agosto de 2016

Refugiadas palestinas: entre el patriarcado y la ocupación

Si bien a primera vista este estatus no las diferencia del resto de palestinas, el mayor grado de politización de los campos de refugiados en Cisjordania las convierte en objetivo habitual de las fuerzas de seguridad israelíes. Campos de refugiados como Dheisheh y Aida concentran un alto grado de movilización y activismo y gozan de algunas de las tasas de arrestos más altas de los Territorios Palestinos Ocupados 

Mukarran sostiene el retrato de su hijo Malik, asesinado por el ejército israelí el 8 de diciembre de 2015 / Marta M.Losa
El 15 de noviembre de 2015, a las 3 de la mañana, un contingente de 25 soldados israelíes entraba en la casa de la familia Musleh, en el campo de refugiados de Dheisheh, en Cisjordania. Derribaron la puerta principal sin preguntas previas y despertaron al padre de familia, que dormía en el salón, apuntándole directamente con los fusiles en el rostro.
Su objetivo era Dunya, la hija menor de la familia, considerada una amenaza para la seguridad del Estado de Israel tras la publicación en Facebook de un mensaje de apoyo al activista Mutaz Zawahreh, asesinado por las fuerzas de seguridad israelíes el 13 de octubre del mismo año. Las acusaciones a la joven, de 19 años, incluían además el hecho de colgar fotos en las que vestía ropas militantes del partido Frente Popular para la Liberación de Palestina –pantalones militares, bandana con las iniciales del partido y la icónica kufiya palestina­–, lo que demostraba para las autoridades israelíes una clara apología del terrorismo. La puerta de su habitación, cerrada con pestillo, fue destruida mediante la detonación de un explosivo.
La familia en conjunto fue obligada a recluirse en el salón de la casa, a excepción de las dos hijas, Dunya y su hermana, Da’na, ambas retenidas en sus habitaciones al no ser distinguidas por las fuerzas de seguridad. Ante la duda, las dos jóvenes fueron esposadas de manos y pies y llevadas con el resto de la familia. Una vez Dunya fue identificada, las fuerzas israelíes la arrestaron, trasladándola al vehículo militar, custodiado por otros tantos soldados.
Los hechos ocurrían tan sólo dos días después de que Da’na fuese tiroteada por las fuerzas israelíes desde las torres del muro de segregación. Desafortunadamente se encontraba en las proximidades de una manifestación, en protesta por el asesinato del ya nombrado Mutaz, de la cual ni siquiera participaba. Dos cicatrices de bala en el pie de Da’na atestiguan estos hechos.
Estas son las problemáticas a la que muchas mujeres refugiadas palestinas deben enfrentarse cada día. Si bien a primera vista este estatus no las diferencia del resto de palestinas, el mayor grado de politización de los campos de refugiados en Cisjordania las convierte en objetivo habitual de las fuerzas de seguridad israelíes. Campos de refugiados como Dheisheh y Aida concentran un alto grado de movilización y activismo y gozan de algunas de las tasas de arrestos más altas de los Territorios Palestinos Ocupados.
Nisreen Mashal junto a dos amigas en el campo de refugiados de Dheisheh / Marta M.Losa
Nisreen Mashal junto a dos amigas en el campo de refugiados de Dheisheh / Marta M.Losa
La Agencia de la ONU para los refugiados de Palestina (UNRWA, por sus siglas en inglés) define como refugiado palestino a toda persona cuyo lugar de residencia habitual entre el 1 de junio de 1946 y el 15 de mayo de 1948 era Palestina y que perdió tanto su hogar como sus propiedades como resultado de la guerra árabe-israelí de 1948, lo que los árabes denominan la Nakba (“catástrofe”). Los descendientes de varones palestinos que cumplían aquellas condiciones, así como sus hijos legalmente adoptados, también tienen derecho a registrarse como refugiados.
El derecho al retorno a lo que un día fueron sus hogares y que desde 1948 forman parte del Estado de Israel es, precisamente, la principal motivación de la movilización social en los campos. Prueba de ello son los cientos de rostros de jóvenes mártires que cubren las paredes y los muros de sus calles, así como los nombres de los pueblos y ciudades de los que sus padres y abuelos fueron expulsados durante la Nakba.
Otra de las cuestiones que diferencian a las mujeres de los campos de refugiados del resto de poblaciones palestinas es el hecho de que su condición les sitúa al amparo de la UNRWA y de la legislación internacional. Es por esto que la Autoridad Palestina (AP) no se hace responsable del mantenimiento y la rehabilitación de estos campos. Así pues, servicios básicos como el agua, la electricidad o el alcantarillado, así como las infraestructuras sanitarias y educativas, son provistos por la UNRWA.
No obstante, otros aspectos sociales como las pensiones de jubilación no son atendidas por ningún organismo. Esta situación afecta directamente a las mujeres refugiadas que, en una sociedad en la que el ámbito de la economía sigue todavía dominado por los hombres, son más vulnerables a la falta ingresos. Sus dificultades para encontrar trabajo son mayores y los sueldos considerablemente más bajos.
Mukarram, madre de cinco hijas y que a finales del año pasado perdió a su hijo Malik a manos del ejército israelí, conoce bien esta situación. Con su marido enfermo e incapacitado para trabajar, y sin los ingresos que el joven Malik aportaba a la familia, esta refugiada se ha visto sumida en una situación de extrema precariedad. Con dos hijas en la universidad y otras tres todavía en el colegio, su destino se presenta incierto. Mukarram declara no ver ningún futuro y teme no poder asegurar una educación para sus hijas.
Refugiados del Dheisheh disfrutan de una noche de Ramadán. Nisreen Mashal posa con unos amigos / Marta M.Losa
Refugiados del Dheisheh disfrutan de una noche de Ramadán. Nisreen Mashal posa con unos amigos / Marta M.Losa
Por otro lado, las altas tasas de población en prisión proveniente de los campos, la mayor parte de la cual está integrada por varones, conlleva otra serie de dificultades. Aquellas familias con alguno de sus miembros en prisión deben afrontar un enorme gasto al quedar encargadas de financiar los costes de manutención, que rondan los 1200 NIS (unos 274€) mensuales por persona. Teniendo en cuenta que multitud de familias tienen hasta cuatro miembros en prisión, los gastos llegan a alcanzar cifras desorbitadas para las economías domésticas. Inicialmente era la AP quien financiaba estos costes, pero las autoridades israelíes pronto los incrementaron logrando así el desgaste económico del gobierno palestino, que terminó por eliminar estas partidas de su presupuesto.
Este conjunto de dificultades ha hecho que tradicionalmente las mujeres de los campos refugiados tuvieran un mayor protagonismo tanto en el ámbito de la movilización social como en la contribución a las economías familiares. No obstante, las restricciones a la movilidad entre los Territorios Palestinos e Israel tras la implementación de los Acuerdos de Oslo en 1995 –y especialmente tras la Segunda Intifada a principios de la década de los 2000–, aumentaron enormemente las dificultades para encontrar empleo en ciudades como Jerusalén, donde las mujeres solían acudir para llevar a cabo actividades informales como la limpieza de viviendas.
Saná posa junto a la fotografía de su hija Dunya, arrestada por las autoridades israelíes el 15 de noviebre de 2015 / Marta M.Losa
Saná posa junto a la fotografía de su hija Dunya, arrestada por las autoridades israelíes el 15 de noviebre de 2015 / Marta M.Losa
A pesar de todo, si algo caracteriza a estas mujeres es su empeño por superar los obstáculos que conllevan su condición de refugiadas, una sociedad todavía dominada por el patriarcado, y la cotidianeidad de la ocupación israelí. Nisreen Mashal es un ejemplo de ello: divorciada y con dos hijos adolescentes, esta refugiada de 38 años, originaria de Dheisheh y de familia musulmana, ha conseguido superar las barreras tanto económicas como sociales. Gracias a su trabajo en un colegio de Belén, Nisreen goza de una solvencia económica que le permite vivir de manera autónoma en su propio piso con sus hijos, sin necesitar de la ayuda económica de la familia o de la presencia de un varón. Además, esta mujer ha contado siempre con el apoyo de su familia y su círculo más cercano, librándose así del estigma que muchas mujeres divorciadas siguen arrastrando en la sociedad palestina, especialmente en las zonas rurales.
El pasado mes de mayo se celebraba el 68 aniversario de la Nakba palestina. A pesar de casi siete décadas de conflicto, las refugiadas continúan luchando en primera línea junto con sus compañeros varones, reivindicando su derecho al retorno y el fin de la ocupación ilegal de Israel. De esta manera, su lucha no sólo tiene lugar en la arena política sino también en el ámbito social, donde las mujeres buscan alcanzar una posición de igualdad que les permita gozar de plena autonomía. El camino se presenta largo e incierto, pero si hay algo que las palestinas y palestinos nunca han perdido es la esperanza.
*Daniel Rosselló. Palma de Mallorca, 1992. Graduado en Relaciones Internacionales por la UCM. Máster en Estudios Árabes e Islámicos contemporáneos de la UAM. Actualmente colabora con eI Alternative Information Center (AIC) desde Beit Sahour, Palestina. Es miembro del equipo del medio digital El Orden Mundial en el Siglo XXI.
Marta M. Losa. Madrid, 1989. Licenciada en Periodismo por la UCM. Máster en Estudios Árabes Islámicos Contemporáneos. Actualmente colabora con eI Alternative Information Center (AIC) desde Beit Sahour, Palestina. Ha trabajado en el equipo de prensa del Parlamento Europeo.
Fuente: Marta M.Losa y Daniel Rosselló, El Diario - España

Al-Sayad, la atleta que pone a Palestina en mapa olímpico de maratón

La atleta Mayada Al-Sayad escribirá un nuevo capítulo en la historia deportiva de Palestina cuando corra el domingo en Río de Janeiro el maratón femenino. Será la primera mujer palestina en disputar esta prueba en unos Juegos Olímpicos. 

“Quiero lograr una plusmarca personal y terminar por la mitad de las participantes”, dijo a la agencia dpa la deportista de 23 años, que fue la abanderada de Palestina en la ceremonia de inauguración en su debut olímpico.
Al-Sayad, que es técnico dental y vive en Berlín, debutó como parte del equipo palestino el año pasado en los campeonatos mundiales de atletismo de Pekín, donde terminó en el puesto 50 con un tiempo de 2:53:39 horas.
No hizo un tiempo sobresaliente, pero “todo ha mejorado”. “Estoy muy contenta”, afirmó. Al-Sayad siente que puede tener un mejor desempeño en Río y mejorar su plusmarca personal de 2:39:48, marca que logró en el maratón de Dubai este año.
Para mejorar su velocidad, Al-Sayad ha estado corriendo numerosas pruebas de distancias más cortas y terminó cuarta en los 10 mil metros del campeonato alemán.
“Mi competitividad ha mejorado. En los 10 mil metros tuve que competir con muchas rivales y logré abrirme camino”.
Correr otras distancias, sin embargo, no mejoran la condición para el maratón de 42 kilómetros, así que corrió 38 kilómetros dos veces al día como preparación para los Juegos.
“Me parecen más fáciles las distancias largas que tener que correr diez veces los 10 mil metros. Es demasiado agotador”, explicó.
El equipo palestino tiene seis atletas en Río y Al-Sayad escribió en su página de Internet que se siente honrada de representar a su país en los Juegos y de “poder proyectar a Palestina de manera positiva”.
Palestina compite en los Juegos Olímpicos desde Atlanta 1996. “Espero que otros jóvenes palestinos también lleguen a disfrutar el deporte o el atletismo”, indicó
La madre de Al-Sayad es alemana, mientras que su padre, Mauwiya, es palestino. La idea de correr por Palestina fue de un conocido de su padre que trabaja en la misión diplomática de Palestina en Berlín.
Para darse a conocer a los palestinos participó en el medio maratón de Belén el 3 de abril. “El ambiente fue genial, todos se alegraron de verme. Estuve ahí para mostrar que soy la maratonista que competirá por Palestina en los Juegos Olímpicos”, explicó.
Fuente: Agencia DPA

lunes, 8 de agosto de 2016

Israel deportará a los activistas que promuevan el boicot internacional

Un equipo especial recogerá información para expulsar a extranjeros en Cisjordania y el Estado judío 

Un grupo de palestinos llama al boicot de productos israelíes durante una manifestación por un periodista preso en huelga de hambre, el 20 de febrero en Nablus.  AFP
Israel, un país célebre por el sigilo y eficacia de sus servicios de inteligencia, está aireando una nueva estrategia para combatir la amenaza que detecta en el movimiento global de Boicot, Sanciones y Desinversión (BDS), que dice perseguir el fin de la ocupación de los territorios palestinos mediante una campaña de presiones internacionales inspirada en la que puso fin al apartheid en Sudáfrica. Los Ministerios de Interior y Seguridad Interior han anunciado la creación de un equipo conjunto especial para recoger información sobre aquellos activistas extranjeros presentes en el país o en Cisjordania (donde solo se puede acceder tras pasar controles fronterizos israelíes) que buscan la deslegitimación del Estado judío ante el resto del mundo, con el propósito de deportarles.
El nuevo equipo especial formado por ambos departamentos tendrá como misión localizar a los activistas pro BDS y aportar pruebas para expulsarles del país e impedirles la entrada en el futuro. “Esos activistas van a Judea y Samaria [nombres bíblicos con los que Israel se refiere a la Cisjordania palestina bajo ocupación militar] y agitan a la población local contra las fuerzas de seguridad [israelíes] y les impiden realizar sus actividades”, reza el comunicado conjunto de los dos Ministerios difundido la noche del domingo. “Quien boicotea a Israel —esparciendo mentiras y distorsionando la realidad— debe pagar un precio”, advirtió el titular de seguridad interior, Gilad Erdan, citado por el diario Haaretz. Varios grupos ya han sido detectados, según fuentes de seguridad que eleva a varios centenares la cifra de activistas sospechosos de actuar para deslegitimar a Israel, y que han entrado como turistas a través del aeropuerto internacional de Tel Aviv o del puente de Allenby, en la frontera jordana, en territorio palestino aunque bajo control israelí.
La decisión de investigar y deportar a los activistas extranjeros acusados de estar vinculados al BDS se produce precisamente cuando un alto cargo del Gobierno acaba de reconocer ante la Knesset (Parlamento) que Israel sigue siendo visto como un “Estado paria” en la esfera internacional a causa del activismo en su contra tras 49 años de ocupación. La directora general del Ministerio de Asuntos Estratégicos, Sima Vankin-Gil, dijo también el domingo ante la comisión parlamentaria de Transparencia del Gobierno que Israel debe cambiar la forma en que es percibido en el resto del mundo. “Hay que lograr una nueva narrativa [dentro de una década] para que Israel deje de ser equivalente a apartheid”, puntualizó. Para Vankin-Gil, que anteriormente ocupó el cargo de jefa de la censura militar, la definición vigente del término deslegitimación supone “la actuación conjunta de grupos e ideologías sobre un asunto de actualidad para rechazar la noción de Israel como Estado-nación del pueblo judío”.
La responsable del Ejecutivo advirtió, no obstante, que solo facilitaría más información a la Cámara a puerta cerrada ante la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa, que aborda los secretos oficiales. El Gobierno de Benjamín Netanyahu aún tiene que fijar con exactitud los criterios que llevarán a la expulsión de Israel —y a la posterior prohibición de entrada en el país— a los extranjeros investigados por promover supuestamente el BDS. Por ahora, los ministerios implicados aseguran que no habría deportaciones masivas de izquierdistas ni de militantes de los derechos humanos foráneos. “Se verá caso por caso”, reveló un alto cargo a Haaretz, “y en función de los intereses de Israel”.
Fuente: Juan Carlos Sanz, El País - España

Periodistas palestinos emitieron un comunicado: Google eliminó a Palestina del mapa y lo reemplazó por Israel

Palestina es el único territorio cuya descolonización aún está pendiente, un caso único porque el resto de los países africanos y asiáticos concluyeron su descolonización en la década de los setenta del siglo XX 

El Sindicato de Periodistas de Palestina opinan que Google se ha aliado con Israel en un complot para “distorsionar la historia y la geografía”. | Foto: Captura Google Maps
En un comunicado, periodistas palestinos han señalado que la acción de Google es "contraria a todas las normas y convenciones internacionales".
Google borró de su aplicación de mapas el nombre de Palestina y lo reemplazó por el nombre de Israel. Por esta acción el gigante tecnológico estadounidense ahora enfrenta fuertes críticas y condenas a nivel internacional.
El Sindicato de Periodistas de Palestina emitió un comunicado en el que condenó enérgicamente la medida tomada por Google y aseguró que se trata de un complot israelí que busca “distorsionar la historia y la geografía”.
“El régimen de Israel busca establecer su nombre como un estado legítimo para las futuras generaciones”, y con ello destruir el nombre de Palestina para siempre, apuntó la nota del sindicato.
En este sentido, los periodistas palestinos han señalado que la decisión de Google viola “el derecho del pueblo palestino a su tierra natal” y que esta acción es solo un nulo “intento de manipular la memoria de palestinos y árabes, así como del mundo”.
El sindicato, además, le exige a la empresa tecnológica que revoque los cambios introducidos en su aplicación de mapas y para ello argumenta que la medida es “contraria a todas las normas y convenciones internacionales”.
Condena Internacional
Usuarios de las redes sociales, sobre todo en Facebook y Twitter, también han atacado a Google por su hostilidad contra Palestina. Mediante un hashtag los usuarios propalestinos han solicitado que se sancione a Google. Pero además han alentado al país atacado porque consideran que la identidad del territorio palestino es árabe, y demostrarla no requiere ni de mapas ni de otras pruebas.
La siguiente usuaria señala: “Querido @googlemaps ¿Por qué Palestina no existe in Google Mapa? Sabes que Palestina es un país legal de hecho y de derecho, ¿cierto?.
Partición de Palestina
Fue el 14 de mayo de 1948 cuando el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones unidas (ONU) aprobó la resolución 181, llamada la Partición de Palestina, que estableció la división de este territorio en dos Estados independientes, uno judío (israelí) en el 56 por ciento del espacio y otro árabe (palestino) en el 43 por ciento.
El 1 por ciento restante corresponde a Jerusalén que quedó como Corpus Separatum y bajo la administración de la comunidad internacional.
Con el paso de los años, Israel se ha hecho más grande, debido a que se ha apoderado de porciones territoriales que corresponden a Palestina, sometiendo a sus soldados y civiles que luchan por la defensa de sus derechos soberanos.
En Contexto
Palestina es el único territorio cuya descolonización aún está pendiente, un caso único porque el resto de los países africanos y asiáticos concluyeron su descolonización en la década de los setenta del siglo XX.
Hace 68 años, Reino Unido decidió apoyar a Israel en su objetivo de crear el Estado de Israel y cedió terrenos de Palestina a los israelístas. El problema es que el objetivo de Israel ha sido y siempre será la construcción de un Estado judío.
Las masacres, los desplazamientos forzados, el apartheid, y todos los crímenes de lesa humanidad que comete Israel, se ejecutan en nombre de la creación de su Estado, el cual aún no alcanza las dimensiones deseada por sus conductores: ocupar todos los territorios que antes habían pertenecido a los palestinos, en especial Cisjordania.
Fuente: Tele Sur

Israel nació como resultado del robo, a punta de fusil, del territorio y de la población de Palestina

Escribe: César Vásquez Bazán
¿Quiere Ud. entender qué pasa en Gaza el día de hoy? Analice esta foto tomada en la ciudad de Haifa, Palestina, en abril de 1948. Puede Ud. observar a tres terroristas judío-sionistas, armados con fusiles, integrantes de la banda conocida como Haganah, expulsando de su casa, de su tierra y de sus propiedades a una pacífica familia palestina.

Así fue cómo nació el Estado de Israel: sobre la base del robo y la desposesión, a punta de fusil, de los habitantes de Palestina. Para poder fundar Israel, el sionismo expulsó del territorio a ochocientos mil pobladores árabes, cuyas familias residían en Palestina desde siglos atrás. Como consecuencia de esta limpieza étnica se erigió artificialmente en tierra palestina el Estado Judío. Desde 1948, los palestinos expulsados por el sionismo tuvieron que refugiarse en ciudades como Gaza, o en otros países como Jordania o el Líbano.


Los palestinos fueron expulsados de sus tierras bajo amenaza de exterminio por las bandas judío-sionistas. La foto muestra a una familia de Haifa huyendo de la ciudad para escapar de la destrucción inminente anunciada por los terroristas israelitas.

Foto: ExodusOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)

Los hombres palestinos, entre los diez y cincuenta años de edad, fueron enviados a campos de concentración.


Palestina despojada de su casa en la villa de Burj el-Shemali, tras el asalto sionista de 1948-49. La vivienda de esta pobre mujer quedó en el lado de lo que el Estado artificial de Israel considera hasta hoy "su" territorio.

La mujer, con sus pequeños hijos, es impedida de ingresar a su hogar  por la alambrada de púas colocada por los judío-sionistas para demarcar la denominada "Línea Verde". La Green Line indicó el territorio invadido y retenido por los terroristas israelitas luego del Armisticio de 1949.

Foto: A Palestine refugee woman cut off from her home by the "Green Line"Organismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)


Europeos de religión judía, recién llegados a Palestina, saquean el pueblo de Aquir en mayo de 1948. Las bestias sionistas expulsaron a todos los habitantes palestinos y destruyeron la ciudad, dejando sólo cinco casas en pie.


 Palestinos masacrados en Deir Yassin


 Palestinos masacrados en Deir Yassin

 Palestinos masacrados en Deir Yassin


Barrio palestino de Manshiah, en Jaffa, devastado por los bombardeos de los terroristas judíos de Irgunen mayo de 1948

Elocuente retrato del sufrimiento de los palestinos en 1948 al ser expulsados de su tierra y de sus propiedades por los terroristas sionistas


Pocos lectores jóvenes conocen que el Estado de Israel se erigió sobre la base del robo y la usurpación de la tierra de los palestinos.


Expulsados de su propio país por los terroristas judío-sionistas

Las casas, propiedades y tierras palestinas pasaron a ser propiedad de sionistas recientemente emigrados de Europa.


Al ser expulsados de sus tierras por el judío-sionismo, algunos palestinos intentaron cargar en camiones algunas de sus propiedades.

En 1948, ochocientos mil seres humanos fueron expulsados de Palestina por los terroristas sionistas, como puede apreciarse en esta foto.



Palestinos en la Marcha de la Muerte, iniciada tras la masacre sionista en Lydda, el 11 de julio de 1948. Centenares de habitantes fueron fusilados en la mezquita Dahmash. Cuarenta mil residentes fueron expulsados de la ciudad.
El nacional-sionismo expulsó a los habitantes nativos de Palestina luego de cometer múltiples masacres y crímenes de guerra contra los árabes.



Mujeres, niños y ancianos palestinos son expulsados de sus hogares


Miles de palestinos intentaron huir de los bombardeos sionistas escapando por las playas. 

Otros palestinos tuvieron que huir caminando.


Familias palestinas huyen de la villa de Al-Falouja, treinta kilómetros al nordeste de Gaza, expulsadas en 1948 por el terror implantado por las bandas terroristas judío-sionistas IrgunStern y Haganah. Los palestinos fueron expulsados inmisericordemente de sus casas, sus olivares y sus campos cultivados.

Foto: ExodusOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)

Ancianos expulsados de su propio país por la pesadilla sionista.

Palestinos en la playa de Gaza tratando de abordar un bote pesquero para huir del terrorismo judío-sionista (1948).

Foto: Palestinians on fishing boats by Gaza beach in 1948Organismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)


Campo de concentración de palestinos de Nahr al-Barid, en el norte de Líbano, a fines de 1948.

Los destinos de los expulsados eran Líbano, en el norte, y Gaza y Egipto en el sur.

 
Un anciano palestino en el campo de concentración de refugiados Baqa'a en Jordania.


Refugiados palestinos descargan alimentos en la playa de Gaza, 1948

Foto: Palestinians bringing goods from ships to the Gaza shoreOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)


Ancianos palestinos expulsados de su hogar por el Estado artificial de Israel. Los terroristas judío-sionistas se apoderaron de su casa, sus tierras y sus propiedades. La pareja aparece en el campo de concentración de refugiados en Ein el-Hiweh (Líbano).

Foto: Old Palestinian couple by their tent in Ein el-Hiweh campOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)


Pobladores nativos expulsados de Palestina por los sionistas. Se encuentran en el campo de concentración de refugiados de Nahr el-Bared, en el Líbano, 1950

Foto: Palestine refugee men in Nahr el-Bared camp in LebanonOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)

Familia palestina expulsada de su hogar por los terroristas israelitas, espera para recibir una tienda de campaña en el campo de concentración de refugiados de Burj el-Shemali, en el Líbano, 1951.

Foto: A Palestine refugee family waits to receive a tent, Burj el-Shemali campOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)

Escuela de Naciones Unidas para niños palestinos en el campo de concentración de refugiados de Jalazone en la ribera occidental del río Jordán (1951)

Foto: UNRWA started schools for Palestine refugee childrenOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)

 Niños expulsados por Israel de sus hogares en Palestina, aparecen en la escuela levantada en tiendas de campaña en Khan Younis, Gaza, 1950.

Foto: Palestine refugee boys in tent school in Khan Younis, GazaOrganismo de las Naciones Unidas para las Obras Públicas y Ayuda a los Palestinos Refugiados en el Cercano Oriente (UNRWA)

1.  El 14 de mayo de 1948, como consecuencia de la imposición de la fuerza bruta nacional-sionista sobre la población nativa de Palestina, europeos de religión judía provenientes de Rusia, Alemania, Polonia, otros países de Europa Oriental y, en menor número de otras naciones, declararon en forma unilateral la creación del Estado de Israel, el mismo que se asentaría inicialmente sobre el 77% del territorio de Palestina.

2.   Con el fin de llevar adelante dicha declaración, los nacional-sionistas sólo tuvieron en cuenta la satisfacción de sus propios intereses. A pesar de saber que a fines de 1947 y comienzos de 1948 la población de Palestina ascendía a dos millones de habitantes, los nacional-sionistas no consultaron en ningún momento la opinión de 1,350,000 habitantes árabes nativos, es decir 68% de la población del país. (Para fines comparativos, debe indicarse que la población sionista ascendía a 650 mil personas.)

3.  Usualmente, se afirma, de manera incorrecta, que el Estado de Israel fue “creado” el 29 de noviembre de 1947 como resultado de una Resolución de Partición del Territorio de Palestina adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es necesario tener presente que las Naciones Unidas carecen de funciones ejecutivas o legislativas. Por ello no tienen atribuciones para crear estados. Sus resoluciones tienen el carácter de recomendaciones a las partes.

4.  La Resolución de Partición del Territorio de Palestina contemplaba la creación de dos estados cuya vida institucional se iniciaría el 15 de mayo de 1948. Uno de ellos sería el Estado Judío, que ocuparía el 56% del territorio de Palestina, y el otro pasaría a ser el Estado Árabe, sobre el 42% del territorio palestino. El 2% restante correspondería a la Zona Internacional de Jerusalén y alrededores que quedaría bajo la administración de las Naciones Unidas. La implementación de la creación de ambos estados y de la Zona Internacional de Jerusalén se encomendó a una comisión de cinco países miembros que no llegó a funcionar por la violencia impuesta por Israel.

5.  En la adopción de la Resolución de Partición de Palestina, las Naciones Unidas tampoco consultaron la opinión de los habitantes nativos. Estados Unidos y la Unión Soviética, principales potencias dominantes, se negaron a aceptar que la ONU realizara un referéndum en Palestina, consulta en la cual los presuntos futuros habitantes de los nuevos estados hubieran podido expresar su voluntad. Igualmente, la ONU, dominada por ambas potencias, se negó a solicitar la opinión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre la partición de Palestina.

6. Tal cual era de esperarse, la población nativa de Palestina, cuyos antepasados se asentaron allí desde por lo menos doce siglos atrás, rechazó la Resolución de Partición, por considerarla ilegal, inmoral e indigna. Por su lado, el sionismo la aceptó como un punto de partida en sus ambiciones territoriales imperialistas. Sin embargo, como los hechos posteriores lo demostraron, particularmente el asesinato por los sionistas en 1948 del mediador de las Naciones Unidas, la Resolución de Partición de la ONU no satisfizo los afanes expansionistas del nacional-sionismo.

7. Con la finalidad de apoderarse de todo el territorio de Palestina e inclusive de áreas más allá de Palestina, supuestamente integrantes de un mítico Imperio de “Gran Israel” (Eretz Israel), el nacional-sionismo llevó a cabo entre el 29 de noviembre de 1947 y el 14 de mayo de 1948 una campaña de genocidio y limpieza étnica del pueblo nativo. A ella se aunó la expulsión de Palestina de los árabes sobrevivientes, la apropiación ilícita de sus tierras, y el pillaje y/o destrucción de sus propiedades. Fue así como 418 ciudades y villas palestinas fueron destruidas por el sionismo, trece mil palestinos nativos fueron asesinados, y los sobrevivientes, en número de ochocientos mil, fueron arrojados a campos de concentración como supuestos “refugiados”. Por decisión unilateral nacional-sionista, barrios residenciales, centros comerciales, escuelas, bancos, hospitales, clínicas, mezquitas, iglesias, edificios y servicios públicos propiedad de los palestinos, fueron apropiados por Israel en lo que puede considerarse como el más grande genocidio, saqueo, pillaje y robo de la historia contemporánea.

8. Los métodos utilizados por los nacional-sionistas en la limpieza étnica de Palestina fueron diversos. Los principales fueron las masacres de pueblos enteros y los diversos actos de terrorismo practicados contra los palestinos. Entre los asesinatos colectivos más conocidos ejecutados por el nacional-sionismo pueden mencionarse las masacres de Deir Yassin, Balad Esh-Sheikh, Sa’sa’, Lydda, Hula, Ed-Dawayimeh y la recientemente revelada masacre de Tantura.

9. En el genocidio practicado por los sionistas contra la población palestina, un rol importante le cupo a dos grupos terroristas. Ellos fueron las bandas criminales Irgun, encabezada por Menachem Begin, y Stern. La primera de ellas, entre otras acciones, dinamitó en 1946 el Hotel King David de Jerusalén, asesinando a más de noventa ingleses, árabes y judíos. Asimismo, fue responsable de la masacre de Deir Yassin, en la que los sionistas quitaron la vida a 254 palestinos, mayormente mujeres, niños y ancianos. Por su lado, el grupo terrorista sionista Stern asesinó a balazos el 17 de septiembre de 1948 al Conde Folke Bernadotte, mediador de Naciones Unidas que se proponía implementar la resolución original de la ONU. El asesinato del mediador de las NN.UU. pinta de cuerpo entero a los criminales sionistas, puesto que Bernadotte, como presidente de la Cruz Roja Sueca, salvó de la muerte a muchos prisioneros judíos de los campos de concentración nazis. La banda Stern le agradeció el esfuerzo ultimándolo de seis balazos.

10. La anterior exposición resume los orígenes terroristas y criminales del Estado de Israel. Como política de estado, el judío-sionismo ha intentado suprimir la historia de la limpieza étnica de Palestina y ha tratado de evitar que estos hechos sean del conocimiento de la opinión pública internacional. Usualmente, el sionismo presenta la creación de Israel y la ocupación de Palestina como si se tratara de un territorio vacío, no ocupado por nadie. La realidad es muy distinta: más de ochocientos mil seres humanos fueron expulsados de Palestina por el sionismo, robados de sus propiedades y condenados a vivir como parias hasta el día de hoy. Tal el fundamento de genocidio, crímenes contra la humanidad y robo sobre el que se ha edificado el Estado artificial de Israel.

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