viernes, 28 de septiembre de 2012

BOICOT ACADÉMICO, CULTURAL Y DEPORTIVO A ISRAEL.


Un incómodo espectador

Polémica por la supuesta invitación del Barça a un militar israelí cautivo durante un lustro por Hamas para que asista en el Camp Nou al clásico del 7 de octubre contra el Madrid.


El País del 25 de Septiembre recoge la polémica suscitada por la invitación del F.C. Barcelona al soldado israelí Gilad Shalit , prisionero de las fuerzas palestinas en Gaza durante una incursión ilegal del ejercito israelí en el territorio palestino.


“no es un simple ciudadano israelí, sino un sargento mayor”, se recuerda a Rosell en una carta redactada por Jorge Sánchez, de la Campaña Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel (BDS), que recoge firmas en las redes sociales. Sánchez se sorprende de la emp
atía del club “hacia el único soldado israelí que ha estado en cautiverio durante los últimos años (…) mientras mantiene un silencio absoluto hacia los 4.660 prisioneros palestinos que están encerrados en las cárceles israelíes, entre los cuales hay 210 niños, seis mujeres y 20 diputados”.


La anunciada presencia del sargento israelí Gilad Shalit en el clásico Barcelona-Madrid del 7 de octubre, en el Camp Nou, ha provocado la repulsa de las asociaciones propalestinas y se ha convertido en un asunto de difícil gestión para el club azulgrana. El militar, cautivo durante un lustro del grupo Hamas en la franja de Gaza, es un acérrimo hincha culé que ha echado mucho de menos a su equipo durante los años de su máximo esplendor (2006-2011). Shalit ha expresado su deseo de acudir a un partido del Barça y el club azulgrana está dispuesto a complacerle. 
Fuentes de la entidad barcelonista confirmaron ayer a este diario que un exministro israelí se había dirigido a Protocolo del Barcelona para solicitar una invitación para Shalit con vistas al clásico. Aunque todavía no ha sido cumplimentada, la petición habría sido aprobada, tal como anunciaron la cadena televisiva Eurosport y el diario Sport. Implícitamente, la propuesta también fue difundida en Facebook por la Associació Catalana d'Amics d'Israel. Pilar Rahola, exdirigente de Esquerra Republicana de Catalunya, llegó a precisar que el Barça le había pedido que fuese su anfitriona (“es para mí un honor”, dijo; “le acompañaré a la tribuna y le introduciré en la historia del Barça y del país”).
Durante la asamblea de socios compromisarios del Barcelona, el sábado, un asistente incluso preguntó al presidente, Sandro Rosell, si era verdad que el soldado israelí había sido invitado. La respuesta fue “no”. Un portavoz del club explicó ayer que Rosell no tenía constancia en ese momento de la petición recibida en Protocolo.
El delegado general de Palestina en España, Musa Amer Odeh, también se interesó por la posible invitación y obtuvo una respuesta más alambicada. “Me dijeron que habían repartido invitaciones vips no nominales a una asociación, cuyo nombre no se me especificó, y que esta, a su vez, podía entregar una a Shalit”, afirmó por teléfono.
Las asociaciones propalestinas han solicitado por carta a Rosell que retire la invitación a Shalit, que, pese a su delicada salud, quiso formar parte de una unidad de combate del Ejército de Israel. Shalit, de 26 años “no es un simple ciudadano israelí, sino un sargento mayor”, se recuerda a Rosell en una carta redactada por Jorge Sánchez, de Boicoteo, Desinversión y Sanciones (BDS), que recoge firmas en las redes sociales. Sánchez se sorprende de la empatía del club “hacia el único soldado israelí que ha estado en cautiverio durante los últimos años (…) mientras mantiene un silencio absoluto hacia los 4.660 prisioneros palestinos que están encerrados en las cárceles israelíes, entre los cuales hay 210 niños, seis mujeres y 20 diputados”.
“Shalit era tanquista y disparaba sobre Gaza causando víctimas mortales, en su gran mayoría civiles”, prosigue Odeh, el delegado palestino. “No ha sido un rehén secuestrado, sino un preso de guerra”, sostiene, indignado.
No se le aplicó la Convención de Ginebra. Para intentar rescatarlo, el Ejército israelí desencadenó la operación Lluvia de Verano (de junio a noviembre de 2006), en la que murieron 405 palestinos, el 60% civiles.Fracasó y Shalit no fue liberado hasta octubre de 2011 a cambio de la excarcelación por Israel de 477 presos palestinos, muchos de ellos en detención administrativa sin haber sido juzgados.
“Las protestas durante el partido de baloncesto Barça-Maccabi de Tel Aviv [en febrero de 2011 en el Palau Blaugrana] van a ser poca cosa comparadas con las que preparamos en el Camp Nou”, anuncia BDS. Aquel encuentro fue interrumpido por espectadores con banderas palestinas. También tiene la intención de solicitar a Qatar Foundation que deje de patrocinar al Barça.

martes, 18 de septiembre de 2012

Las moscas de Sabra y Chatila


El 16 de septiembre de 1982 comenzó una matanza en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila que duró dos días. Ninguno de los culpables ha sido juzgado 

 ELENA HORRILLO 17-09-2012 cadenaser.com
El ejército israelí, que ocupaba el país desde verano, rodeó los campos de Sabra y Chatila permitiendo la entrada, al día siguiente, a los falangistas cristianos. Estos permanecieron allí casi dos días.


Hace 30 años en esta semana de septiembre se celebraba en Israel el Rosh Hashaná, el día del juicio judío en el que se llama a la introspección, el balance de los actos y el arrepentimiento. Hace 30 años, el 16 de septiembre de 1982, tropas falangistas libanesas, con la connivencia del ejército israelí, entraron en los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, en Beirut Oeste, con el objetivo oficial de encontrar y desarmar a posibles guerrilleros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) que, según ellos, se escondían allí. Sin embargo, se dedicaron durante más de 40 horas a ejecutar, violar y torturar a los palestinos civiles que poblaban el campo causando una cifra de muertos que, a día de hoy, sigue sin determinarse y que oscila entre los 700 que reconoce el Tzáhal (ejército judío), los 1.000 que cita la Cruz Roja y los 3500 que cuenta la OLP.
Dos días antes, el 14 de septiembre de 1982, el recién elegido presidente del Líbano, el cristianoBashir Gemayel,había sido asesinado junto con otras 40 personas en un atentado atribuido a terroristas palestinos. El 15 de septiembre el ejército israelí, que ocupaba el país desde verano, rodeó los dos campos permitiendo la entrada, al día siguiente, a los falangistas cristianos. Estospermanecieron en Sabra y Chatila casi dos días.
Precisamente dos días más tarde, el 18 de septiembre, los corresponsales extranjeros entraron en los campamentos y quedaron sorprendidos por el silencio. Y por el olor. Robert Fisk, el corresponsal del periódico 'The Independent', escribiría más tarde: "Nos lo dijeron las moscas. Grandes como moscardones, nos cubrían, inconscientes al principio de la diferencia entre los vivos y los muertos". Unos metros más allá les esperaban cientos de cadáveres pudriéndose bajo el sol beirutí. Estaban ante la mayor matanza de la historia del Líbano. Una masacre que la Asamblea General de la ONU calificó de genocidio sin ningún voto en contra.
Esta masacre conmocionó a la opinión pública. Por todo el mundo se produjeron protestas, siendo especialmente significativa la de Tel Aviv, que aún hoy es una de las manifestaciones más grande en la historia de Israel. Se originó una crisis política en la que, desde loslobbysjudíos estadounidenses hasta la sociedad civil del país hebreo, se pedía la dimisión inmediata del primer ministro Menahem Begin y su ministro de defensa, Ariel Sharon. Tanto Begin y Sharon, así como el jefe del Estado Mayor, Rafael Eytan, fueron señalados, por la comisión Kahan creada para investigar lo ocurrido, como responsables indirectos del exterminio. El falangista libanés, Elie Hobeika, considerado responsable material de lo ocurrido en los campos nunca fue juzgado ni acusado y llegó a ocupar un ministerio. Ariel Sharon, tras ser cesado, volvió a la política hasta ser elegido primer ministro israelí en 2001.
Hace 30 años, en la semana del Rosh Hashaná, el ejército judío guardó silencio ante el genocidio palestino perpetrado por falangistas cristianos. Ayer, 16 de septiembre, el Papa concluía su visita de tres días al Líbano. Tuvo palabras para Siria, para una unión entre musulmanes y cristianos en contra de la violencia pero ninguna para Sabra y Chatila. 30 años después aún sorprende el silencio.

Elie Hobeika fue asesinado en Beirut en 2002, en un atentado atribuido al Mossad, cuando iba a acudir a Bruselas a declarar en el proceso iniciado contra Ariel Sharon por crímenes de guerra por las matanzas de Sabra y Chatila. (Nota del csca)


lunes, 17 de septiembre de 2012

Cuatro horas en Chatila de Jean Genet

Accede al texto publicado por el CSCA en el vigésimo aniversario de la masacre:

 No olvidar Sabra y Chatila
El CSCA publica el texto inédito en castellano de Jean Genet 'Cuatro horas en Chatila'
El libro está prologado por Pedro Martínez Montávez e incluye el texto de Juan Goytisolo "Genet y los palestinos: ambigüedad política y radicalidad poética"

Cuatro horas en Chatila, del autor francés Jean Genet (París, 1910-1986), es un testimonio políticamente contundente y de una belleza sobrecogedora de las matanzas de los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila perpetradas por las milicias de la ultraderecha libanesa en connivencia con el ejército israelí, cuyo ministro era Ariel Sharon, durante los días 16, 17 y 18 de septiembre de 1982, trágicas jornadas en las que el tiempo se detuvo en las afueras de Beirut. El Comité de Solidaridad con la Causa Árabe publica la primera traducción al castellano de esta obra de Genet coincidiendo con el XX aniversario de las masacres.

ROBERT FISK: Recordando la masacre de Sabra y Chatila.

VÍDEO

¡NO OLVIDAR SABRA Y CHATILA!


En el trigésimo aniversario de la masacre RECORDAR SABRA Y CHATILA.
Rosa Meneses en el diario El Mundo.

    Sabra y Chatila: 30 años de una masacre





30 años de la masacre, monumento en recuerdo de Sabra y Chatila en Bagnolet,  banlieue parisina.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Raji Sourani: “Es muy feo ver cómo Arabia Saudí y Catar se erigen en defensores de los derechos humanos en Siria”.


ALMUERZO CON... RAJI SOURANI

“Tony Blair me invitó 10 veces. Nunca pude verle”

El activista Raji Sourani. / ÁLVARO GARCÍA (EL PAÍS)



“El jefe del equipo de Tony Blair [mediador en nombre de la ONU, la UE, Rusia y EE UU] reía al otro lado del teléfono cuando le comenté que el Ejército israelí pondría problemas. Me dijeron que ellos se encargarían de todo”, ironiza Raji Sourani, un jurista de Gaza que preside el Centro Palestino de Derechos Humanos. Diez veces le invitó el ex primer ministro británico a Jerusalén. Nunca se vieron. “Desde 1998 solo he podido cruzar por el paso de Erez [frontera con Israel] una vez, para reunirme dos horas con Benita Ferrero-Waldner [una de las exresponsables de la política exterior de la UE]”. Siempre que abandona la franja, y sucede a menudo, sella su pasaporte en la frontera egipcia de Rafah. Un pequeño contratiempo comparado con otras vicisitudes cotidianas en Gaza.
De sus 59 años, Sourani ha pasado seis en prisiones israelíes, parte de ese tiempo en detención administrativa, un régimen por el que Israel encarcela a personas durante meses o años sin cargos en su contra y que ha provocado una reciente huelga de hambre de miles de reclusos. “Algún prisionero ha pasado ocho años en esa situación”, precisa Sourani, expreso de conciencia de Amnistía Internacional y vicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos, que no ayuna aunque come frugalmente. “Si no a estas horas me entra sueño”, sonríe.
“Esto es kafkiano. Los palestinos estamos luchando por derechos absolutamente básicos, primitivos, y no por la autodeterminación o las aspiraciones políticas. Los israelíes son muy hábiles desviando el debate”, explica este abogado que se opuso a los Acuerdos de Oslo de 1993 porque las resoluciones de Naciones Unidas eran obviadas.
“Intentamos que prevalezca la ley internacional, pero Israel lo que hace es aplicar la ley de la jungla en los territorios ocupados”, dice Sourani, que participa de la tesis abrumadoramente dominante hoy en tierras palestinas: Israel no quiere la paz; la UE —“también se somete a la ley de la selva”, advierte el letrado— tampoco hace nada por ella, y Barack Obama ha causado profunda desilusión.
“Me impresionó un discurso que pronunció Obama en Berlín”, recuerda Sourani. “El único camino es derribar muros”, dijo en 2008 en la capital alemana, meses antes de ser elegido presidente de EE UU. “Es quien más me ha decepcionado, precisamente porque le creí”. Pero como a perro flaco todo son pulgas, también los acontecimientos en el mundo árabe han soslayado el eterno conflicto. La llamada primavera árabe lo opaca casi todo en la región. Sourani extrae sus conclusiones. La primera se refiere a la materia en la que es experto. “Es muy feo ver cómo Arabia Saudí y Catar se erigen en defensores de los derechos humanos en Siria”.
La segunda alude a una anomalía constatada estos meses en varios de los convulsos países árabes. En Túnez, Libia, Egipto o Yemen apenas se ha visto una imagen siempre omnipresente cuando de manifestaciones políticas se trata en el mundo árabe: no se han quemado banderas israelíes ni estadounidenses. “Ha sido una actitud muy inteligente porque el objetivo era luchar contra la corrupción, y la opresión de los regímenes. No se podía desviar el foco de atención. Y menos aún ofrecer a nadie en el mundo un pretexto”, concluye Sourani.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Rachel Corrie y la travesía del barco Estelle




Diario Información. Alicante
11 septiembre de 2012
SANTIAGO GONZÁLEZ VALLEJO (*)
Rachel Corrie era una ciudadana estadounidense que decidió luchar por la paz y la justicia. Formó parte de las brigadas que defendían las viviendas palestinas que iban a ser destruidas por el ejército israelí en Gaza. Se interponían entre el ejército de ocupación israelí y las viviendas. Un militar israelí que conducía un bulldozer Carterpillar la aplastó y su asesinato engordó la cifra de las muertes impunes de la ocupación israelí.
Es ella, la ocupación israelí sobre tierra palestina la que radicalmente nos exige dar una respuesta, como personas, como ciudadanía. Es nuestra visión. No se puede admitir el derecho de conquista. Justamente, el derecho internacional, la justicia universal son las herramientas necesarias para una mejor convivencia. No se puede coexistir con el oprobio de la ocupación militar y la conquista. Con la razón de la fuerza. Menos aún, el premio o la consideración de "iguales" entre la Unión Europea e Israel, potencia ocupante, que están negociando una ampliación y mejora de los acuerdos de libre comercio, investigación,É
Hay otra visión. Enfrentada en la práctica, a la primera. Es la de la los gobernantes de la Unión Europea, España, Estados Unidos, etc, que dicen apoyar un "proceso de paz" y miran a otro lado con las continuas expropiaciones y expulsiones de palestinos de sus hogares; sus retinas no les mandan mensajes a sus cerebros cuando ven el Muro invadiendo la tierra palestina o el bloqueo de Gaza, sin contar su amnesia ante los presos palestinos o las leyes racistas que informan la legislación israelí. Dicen confiar (tras más de 60 años de fracaso que debería desvelar su autoengaño) que las relaciones comerciales y de fomento de una sociedad israelí inclinase su comportamiento hacia valores democráticos, acordes al respeto al derecho internacional.
Pero la sociedad israelí mayoritariamente comulga con el supremacismo -el racismo que impregna las leyes israelíes son contrarios a la democracia-, y el fomento del comercio o acuerdos colaterales ha servido, ante la falta de compromiso con una paz justa, en una "normalización" de un Estado ocupante. Que tenga que ser la antirracista y lejana Sudáfrica la que exija realmente que los productos de las colonias no puedan ser vendidos como si fueran israelíes, señala la dejadez, la colusión con la normalización de la ocupación y sus consecuencias de las autoridades europeas con este interlocutor supremacista israelí, sean del likud, kadima, laboristas u otros que no conocen el derecho del "otro". Cuestión del boicot a los productos de las colonias sionistas en Cisjordania que ha sido respaldada recientemente y por primera vez por la Internacional Socialista. Repetimos, mientras sucede y agrava la ocupación israelí, las autoridades europeas negocian la ampliación -y no sanciones- de las relaciones con el estado ocupante.
Y si miramos la situación de Gaza, bloqueada por Israel desde hace años, vemos la inoperancia y complicidad de los gobiernos europeos. La población de Gaza es mayoritariamente refugiada. Refugiada desde hace más de 60 años y que no pueden volver a sus hogares, incumpliendo las resoluciones internacionales. Sus pescadores apenas pueden abandonar la bocana del puerto. El aeropuerto, financiado por España, durante el Gobierno de Aznar, destruido, sin que las autoridades españolas hayan ejercido una reclamación por daños. Su red de agua potable y saneamiento por los suelos, tras los bombardeos y la imposibilidad de contar con todos los materiales de reconstrucción necesarios. Sus habitantes no pueden visitar o recibir a sus familiares y amigos. Sus productos no tienen libre tránsito. El cancerbero israelí dicta qué pueden o no comprar, colonizando hasta la ayuda internacional.
Todo esto y más, es reconocido y cuenta con los pertinentes informes de las agencias internacionales. La relación de informes que dan cuenta de las consecuencias de la ocupación y cómo el actual mapa palestino tiene una semejanza con los bantustanes de la pretérita Sudáfrica del apartheid formaría parte de la biblioteca de la infamia. Todos los gobiernos conocen la situación y la responsabilidad de cada cual y qué podrían hacer para invertir la situación. Y no lo hacen.
De ahí que la ciudadanía ya está cansada de cinismo e hipocresia, colusión y complicidad real con la ocupación. La ciudadanía con sus misiones de Flotillas y otras campañas intentan forzar la coherencia entre el discurso de "búsqueda de la paz justa" de nuestras autoridades y su práctica real, que desmiente el discurso y normaliza la ocupación.
El barco Estelle, la asesinada Rachel Corrie señalan la responsabilidad de las autoridades europeas y estadounidenses que tienen que estar al lado de la justicia y el derecho internacional y no ser cómplices de la ocupación, que no debe ser premiada, ni aceptar la coexistencia con la potencia ocupante. Por eso la travesía del Estelle busca invertir la política hipócrita de comunicados equidistantes de los gobiernos y les insta a la defensa de la legalidad enfrentándose al ocupante israelí. Este es el reto. Hay hoy un Estelle, como en su día hubo el Mavi Marmara, o nuevas campañas como la que se está extendiendo en la propia sociedad civil palestina de Boicot, Sanciones y Desinversiones (BDS), con una Conferencia en Barcelona (19-21 de octubre) y un Foro Social Mundial en Porto Alegre (Brasil), desde el 28 de noviembre al 1 de diciembre, que amplíe e identifique acciones concretas, pues tienen el mismo propósito de luchar contra el régimen ocupante israelí.
La marcha de Estelle, desde Escandinavia, ahora en Santa Pola, Alicante y Barcelona, y después otros puertos, señala la determinación de la sociedad civil por la defensa del derecho internacional. Son los gobiernos los que están impelidos a ponerse al lado suyo y ejercer las presiones necesarias para impedir posibles agresiones y rechazar cualquier vulneración a la legalidad internacional por parte de la potencia ocupante israelí, que no eludan sus obligaciones de luchar a favor de la paz con justicia, propiciar un Estado palestino y rechazar con hechos la política israelí de ocupación y crimen continuado, ejerciendo las sanciones previstas en los acuerdos bilaterales y europeos. El éxito de la Flotilla de la libertad será un éxito de todos y todas que creemos en una paz justa, sin ocupación de Palestina.
(*) Firma esta opinión también Manuel Espinar

jueves, 6 de septiembre de 2012

La lucha contra el apartheid: Ayer Sudáfrica, hoy Palestina.


Lidón Soriano*
Martes 31 de julio de 2012, por Revista Pueblos
El 9 de julio de 2005 se conmemoró el primer aniversario de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de la Haya en la que quedaba patente la ilegalidad del muro construido por Israel en Cisjordania, instando a su demolición y a la indemnización de las personas perjudicadas durante su construcción. Sin embargo, el Estado de Israel, acostumbrado a implementar una política de hechos, no sólo prosiguió con su construcción, sino que aumentó su altura a 8 ó 9 metros y lo rodeó de alambradas de espino y electrificadas a modo de sistema de seguridad carcelario.

Ante la absoluta pasividad de los diferentes gobiernos del mundo frente a tamaño atentado al Derecho Internacional, una coalición de 171 organizaciones de la Sociedad Civil Palestina que incluía asociaciones de mujeres, de estudiantes, de profesorado, de agricultores, de pescadores, partidos políticos, organizaciones de Derechos Humanos, asociaciones de presos y presas, organizaciones ecologistas, de salud y ONG de todo tipo e inclinación política, hizo un llamamiento para la puesta en marcha de una campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel hasta que éste cumpla con el derecho internacional y los principios universales de los Derechos Humanos.
Los poderes fácticos y gubernamentales de la comunidad internacional no sólo han vulnerado sus obligaciones democráticas de cumplir y hacer cumplir el Derecho Internacional vigente, sino que han sido cómplices, por omisión o acción, de las violaciones de dicha legalidad internacional cometidas por el Estado sionista. De hecho, desde su establecimiento en Palestina en 1948, Israel lleva configurando un sistema de apartheid sobre la población no judía en diferentes formatos según la localización geográfica de dicha población, a la que separa no sólo por muros, sino también por diferentes sistemas administrativos y legales que intentan, y en algunos casos consiguen, segregarles para inducirles a perder su identidad colectiva como pueblo. De esa forma, el sionismo promueve la configuración de subgrupos con una nueva identidad que, con el tiempo, pueden terminar por no reconocerse y a los que, además, bajo pretexto religioso o de colaboracionismo, quiere enfrentar entre sí para de, esa forma, cumplir el sueño israelí de acabar con la unidad del pueblo palestino, que ha sido la base de su fuerza en estos 64 años de lucha y ocupación.
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Fotografía: Sandra Barrilaro
Los formatos del sistema de apartheid, término afrikáner que significa “separación”, utilizados por Israel son diferentes e incluyen:
• Al millón doscientos mil palestinos y palestinas que viven en Israel les aplican todo tipo de medidas discriminatorias: sociales (negación de ayudas estatales), educativas (negación de becas), administrativas (negación de compra de tierras a los no judíos), legales (menos recursos para la población árabe), etc.
• A los más de doscientos mil palestinos y palestinas que viven en Jerusalén les aplican todo tipo de políticas, principalmente administrativas (negación del estatus de ciudadanía, considerándoles exclusivamente como residentes), que persiguen la expulsión de su tierra para “desarabizar” la ciudad y posteriormente judaizarla.
• A los tres millones de personos y palestinas que viven en Cisjordania les están aprisionando en guetos eliminando la libertad de movimiento e impidiendo cualquier posibilidad de auto-supervivencia.
• Al millón y medio de palestinos y palestinas que viven en Gaza, Israel les mantiene en unas condiciones de miseria y reclusión absolutamente inhumanas, cerrando todos los pasos fronterizos e impidiendo el tránsito tanto de personas como de materiales básicos como harina, leche, lápices, hormigón o jabón.
• A los casi seis millones de palestinos y palestinas que viven como refugiados en la diáspora les impide volver a pesar de la Resolución 194 de la ONU aprobada por mayoría desde 1948 que reconoce su derecho a regresar. Todas estas acciones, que suponen Todas estas acciones, que suponen claras violaciones del Derecho Internacional, no han sido sancionadas nunca por la comunidad internacional. Por ello, el pueblo palestino, emulando la lucha por los derechos civiles llevada a cabo en Sudáfrica durante la época del apartheid, decidió en 2005 comenzar a diseñar una campaña de resistencia civil organizada. Esta campaña, que recoge algunas experiencias previas como el boicot académico a Israel (PACBI), supone la regulación, organización y coordinación de diferentes frentes de lucha, incluyendo a todos los estratos sociales y abarcando diferentes ámbitos de actuación. Busca alianzas a nivel internacional para tejer unas redes de solidaridad que acaben convirtiéndose en la tela de araña en la que el sionismo, materializado en el Estado de Israel, sea atrapado y desestructurado.
Los objetivos que la campaña establece son tres: primero, la finalización de su ocupación y colonización de todas las tierras árabes y el desmantelamiento del muro. Segundo, el reconocimiento de los derechos fundamentales de los ciudadanos árabepalestinos de Israel para una igualdad completa. Tercero, el reconocimiento del derecho del pueblo palestino refugiado a retornar a sus hogares y propiedades como lo estipuló la resolución 194.
Los ejes de la campaña
Los ejes fundamentales de trabajo que la campaña BDS marca son:
• Sanciones: Los gobiernos, en base al Derecho Público Internacional, tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir sus principios básicos. Aquellos Estados que incumplen dicha legalidad deben ser objeto de sanciones aplicadas por organismos internacionales y por los diferentes gobiernos como herramienta de disuasión a la aplicación de las políticas que vulneren la legalidad vigente establecida.
Consecuentemente, la campaña BDS insta a los movimientos de solidaridad internacional a presionar a sus gobiernos para que apliquen las sanciones pertinentes al Estado de Israel hasta que las acciones de éste se ajusten a derecho. De todas las acciones que deberían llevarse a cabo en este ámbito, la ruptura del acuerdo comercial preferencial de la Unión Europea (UE) con Israel es el principal objetivo de esta vía de trabajo.
• Desinversiones: Este eje de trabajo implica tanto a las empresas israelíes que no denuncian las políticas de limpieza étnica que su Estado realiza, como a las empresas nacionales de cada país que comercian con Israel, a las que invierten en empresas israelíes o a las que participan con fondos o proyectos en la realización de infraestructuras para Israel que son de manera más o menos abierta instrumentos de la colonización y el apartheid. Por ejemplo, la empresa Caterpillar que construye los bulldozers con los que se destruyen los hogares palestinos.
• Boicot. Este llamamiento se concreta en 4 bloques:
- Boicot institucional: Con él se persigue la ruptura de cualquier tipo de relación institucional de nuestros gobiernos locales, autonómicos y estatales con Israel en tanto que éste no cumpla con el Derecho Internacional.
- Boicot económico y comercial: Por un lado, pretende convertirse en un elemento de sensibilización para el resto de consumidores que desconocen el origen del producto o las actividades ilegales de Israel. Por otro, persigue dañar los resultados económicos de dichas empresas intentando su cierre o quiebra como sucedió este mismo año con la compañía Agrexco, responsable de la venta de productos (principalmente frutas y verduras) que en un 60 por ciento provienen de las colonias en territorio ocupado.
- Boicot cultural y deportivo: La normalización del Estado de Israel pasa por su participación en festivales culturales y en actividades deportivas que representan la cara amable de Israel. El caso más evidente, por insólito, es la participación de Israel en Eurovisión, es decir, un país asiático que participa en un evento exclusivamente europeo.
El Estado sionista, en sus esfuerzos frenéticos por blanquear sus violaciones continuas del Derecho Internacional intenta mostrarse al mundo, gracias a sus artistas y deportistas, como un Estado moderno.
- Boicot académico: Con él se apela al conjunto de la comunidad académica a hacer campañas encaminadas a romper los vínculos de hermanamiento y cooperación entre las universidades israelíes y las de los diferentes estados a nivel internacional. El principal objetivo es la suspensión del actual acceso preferente que las universidades y centros de investigación israelíes tienen al Espacio Europeo de Investigación en virtud del Acuerdo de Asociación Euro-Mediterráneo UE-Israel.
La campaña BDS, en sus escasos 7 años de vida, ha acumulado numerosas victorias, algunas de las cuales son: llamamiento al boicot académico en universidades noruegas como la de Bergein o Trondheim; aprobación de una moción a favor del boicot académico a Israel por parte de los trabajadores universitarios miembros del Sindicato Canadiense de Funcionarios Públicos; más de 400 profesores y profesoras universitarias apoyan la campaña BDS en Gran Bretaña; desinversión noruega estatal en Elbit Systems por su relación directa en la construcción del muro del apartheid que Israel construye en Cisjordania, etc.
Israel contraataca
Una clara muestra del miedo que la campaña BDS como herramienta de lucha civil ha creado en Israel ha sido la aprobación en la Knesset (parlamento israelí) de la Ley Antiboicot en julio de 2011. Esta ley, presentada por el diputado del Likud (derecha israelí) Zeev Elkin, persigue y penaliza a todo aquel que dentro y fuera de Israel llame al boicot contra el Estado sionista, con el agravante de convertir a cualquier ciudadano en potencial investigador y acusador, socializando una medida a todas luces antidemocrática y fascista criticada por políticos de diferentes partidos dentro y fuera de Israel y por organizaciones de solidaridad con el pueblo palestino dentro y fuera de la Palestina histórica, incluyendo grupos israelíes. Este hecho debería hacernos conscientes de la importancia de la implementación de la campaña BDS por parte de los movimientos de solidaridad con el pueblo palestino.
Unos meses más tarde, y siguiendo la misma tónica, el que fuera embajador israelí en Sudáfrica entre 1992 y 1994 y director general en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, Alon Liel, críticamente declaró lo siguiente en el diario El País (21-12-2011): “Nuestros políticos israelíes justifican sus actos con idénticos temores. El fundamento de la Ley Kirshenbaum-Akunis es que ‘unas organizaciones que suelen calificarse a sí mismas de organizaciones de Derechos Humanos’, en realidad, tienen ‘el único propósito de hacer daño y alterar el discurso político de Israel desde dentro’. Sin embargo, la verdad es que las organizaciones que se verán más afectadas son las que luchan para preservar lo que queda de la democracia israelí y la interpretación progresista de la declaración de independencia”. Esta ley aprobada por la Knesset fue inspirada por la Comisión Schlebusch, creada en los años duros del apartheid sudafricano con el objetivo de controlar y anular a las organizaciones de Derechos Humanos que denunciaran las políticas de apartheid y sus consecuencias criminales sobre la población segregada. La diputada israelí Kirshenbaum propuso en 2011 la creación de una comisión similar para atacar a los grupos de defensa de Derechos Humanos en Israel. La propuesta de esta comisión acabó convirtiéndose en ley.
Estas leyes, aprobadas el año pasado, no hacen sino aumentar la larga lista de actos políticos antidemocráticos y de violación del Derecho Internacional cometidos por Israel que le afianzan en su definición de Estado de apartheid que practica la limpieza étnica sobre el pueblo palestino. Esta situación requiere una respuesta política contundente y, es por ello por lo que en el movimiento de solidaridad internacional, siguiendo las premisas establecidas por los propios palestinos y palestinas, tiene que mantener y fortalecer la campaña de sanciones, desinversiones y boicot (BDS) al Estado sionista de Israel hasta que éste cumpla con la legislación internacional vigente y respete los derechos inalienables del pueblo palestino

*Lidón Soriano es coordinadora de las brigadas a Palestina de Komite Internazionalistak (KI) y miembro de la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).

La Internacional Socialista está a favor del boicot a los productos de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados.

                              

A continuación se muestra un extracto de la Declaración de la Internacional Socialista (Ciudad del Cabo, 30 agosto a 1 septiembre, 2012):
"La Internacional Socialista reitera su apoyo a una solución justa, global y duradera a la cuestión palestina basada en el derecho internacional, entre otros, dos estados con Jerusalén como capital de dos Estados que vivan en paz y seguridad dentro de las fronteras de 1967 - y convivir con pleno respeto de los derechos de sus ciudadanos. El fin de la ocupación y la paz son la mejor garantía para la seguridad de Israel y por la libertad, souveraineé, el desarrollo y la democracia en Palestina. 
Por lo tanto, reiteramos nuestro compromiso con el reconocimiento del Estado palestino por la comunidad internacional en las fronteras de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital, y su admisión a las Naciones Unidas, de conformidad con el derecho de su pueblo a la autodeterminación, la libertad, la justicia y la dignidad. Nos comprometemos, como miembros del grupo a trabajar activamente para asegurar ese reconocimiento y apoyo a la admisión de Palestina ante las Naciones Unidas por nuestros respectivos países.
La Internacional Socialista insta a todas las partes a redoblar sus esfuerzos para promover el diálogo y la reanudación de las negociaciones directas, en particular mediante el cese total de las políticas de colonización, que constituyen una violación flagrante del derecho internacional, un serio obstáculo para la paz y la constituye una discriminación y segregación. Estas políticas incluyen las actividades de asentamiento israelíes, confiscación de tierras y demoliciones de viviendas, incluida Jerusalén oriental, y el bloqueo de Gaza. colonización productos, utilización de las tierras y recursos palestinos, deberían ser boicoteados. La SE insiste en que las confrontaciones violentas se debe evitar y lo que vive civiles son salvos y protegidos. '
El texto completo se puede leer aquí:

LA CAMPAÑA BDS EN SUDÁFRICA


El Ministro de Comercio e Industria de Sudáfrica "citó específicamente los productos cosméticos de laboratorios del mar muerto AHAVA, junto con refrescos de la empresa Soda Stream y tecnología importada que son distribuidos como productos originarios de Israel, considerando que se originan desde los territorios palestinos ocupados'. "

"Medios de comunicación israelíes informaron en mayo que el Gobierno israelí había reaccionado 'furiosamente a la propuesta de Sudáfrica"


Campaña informativa que se puede ver en las carreteras sudafricanas en la que los mapas relatan muy claramente el robo y la desaparición de la tierra Palestina.

“Las mujeres palestinas hemos sido victimizadas, pero nunca elegimos ser víctimas”

                                                            Amani Aruri. / Foto: Diego González Cuando se habla de Palestina, el aparthei...