viernes, 7 de noviembre de 2025

Guerra Ambiental y ecocidio en Gaza


 Illustration by Fourate Chahal El Rekaby 

Guerra Ambiental y ecocidio en Gaza
Los crímenes horrendos que Israel está cometiendo en Gaza, tanto contra su población como contra su medio ambiente, son una intensificación de una guerra que comenzó hace mucho tiempo y que Shourideh C. Molavi describió en su libro Environmental Warfare in Gaza. Al rechazar la noción de medio ambiente como un telón de fondo pasivo del conflicto, Molavi demuestra el modo en que las prácticas israelíes de colonia de asentamientos utilizan elementos del medio ambiente como una herramienta activa de la guerra militar en la Franja de Gaza y los alrededores.23 En esta guerra, la destrucción total de las zonas residenciales de Gaza va de la mano con la destrucción de los espacios agrícolas.

La violencia ecológica de Israel en Gaza adopta la forma de destrucción de la tierra, imposición de restricciones al cultivo a los productores palestinos —incluidos límites a los tipos y la altura de los cultivos— y la erradicación casi total de olivares y plantaciones de cítricos tradicionales del territorio. Además de las incursiones y masacres periódicas de Israel, las topadoras israelíes cruzan a Gaza frecuentemente para arrancar cultivos y destruir invernaderos. De este modo, como documenta el grupo Forensic Architecture, Israel ha expandido sistemáticamente su zona de exclusión militar o “zona de amortiguación” a lo largo de la frontera este de Gaza.   

Desde 2014, este proceso ha incluido la guerra química. Israel despliega periódicamente aviones fumigadores que esparcen herbicidas tóxicos y matan plantas en tierras agrícolas palestinas, cientos de metros dentro de la frontera de Gaza.24 Entre 2014 y 2018, el Ministerio de Agricultura palestino estimó que los herbicidas dañaron más de 13 kilómetros cuadrados de tierra agrícola en Gaza.25  Los efectos de estos químicos no se limitan a los cultivos: Al-Mezan, una ONG de derechos humanos palestina, advirtió que el ganado que consume plantas afectadas por los químicos puede dañar a los seres humanos a través de la cadena alimentaria.26 

Incluso antes de que comenzara el genocidio actual, estas prácticas habían destruido grandes extensiones de tierra cultivable, dejando a los productores gazatíes sin medios de subsistencia y otorgando a las fuerzas armadas israelíes mayor visibilidad para detectar blancos remotos y lanzar ataques mortales.27 El resultado es que, a diferencia de los kilómetros de cultivos en campos irrigados (fresas, melones, hierbas y repollos) de los asentamientos israelíes adyacentes a Gaza, las tierras palestinas en Gaza parecen infértiles —sin vida, no por causas naturales, sino intencionalmente—. En lugar de “hacer que el desierto florezca”, los colonos llevan a cabo un proceso de desertificación, transformando la tierra agrícola otrora fértil y activa en una zona desértica y quemada sin vegetación. 

Es en esta reconfiguración brutal y colonial del paisaje biopolítico de Gaza (y el de la histórica Palestina, en sentido más amplio) que tuvo lugar el ataque de Hamás el 7 de octubre. Desde entonces, los crímenes israelíes en Gaza ingresaron en el ámbito del ecocidio. Aún no se ha documentado la totalidad del daño causado en Gaza, y las estadísticas quedan rápidamente obsoletas, a medida que Israel continúa el genocidio. No obstante, a continuación se presentan algunos datos.

Como ha demostrado el grupo con sede en Londres Forensic Architecture mediante el uso de imágenes satelitales, desde octubre de 2023, las fuerzas israelíes han perpetrado ataques sistemáticos contra huertas e invernaderos en un acto de ecocidio deliberado que exacerba la catastrófica hambruna en Gaza y es parte de un patrón más amplio de privar a los palestinos de recursos para su supervivencia.28 A marzo de 2024, alrededor del 40 por ciento de la tierra en Gaza utilizada anteriormente para la producción de alimentos había sido destruida, mientras que alrededor de un tercio de los invernaderos de Gaza habían sido demolidos, lo cual representa un 90 por ciento en el norte de Gaza y un 40 por ciento alrededor de la ciudad de Jan Yunis, en el sur.29 Además, análisis de imágenes satelitales obtenidos por The Guardian en marzo de 2024, demuestran que casi la mitad de la cubierta forestal y tierra agrícola de Gaza había sido destruida, entre otras cosas mediante el uso ilegal de fósforo blanco. Como describe el artículo de The Guardian, los olivares y las explotaciones agrícolas quedaron reducidas a tierra compactada; las municiones y toxinas contaminaron el suelo y el agua subterránea; y el aire está contaminado con humo y materia particulada.30 Es muy probable que la situación haya empeorado drásticamente en los meses posteriores a la publicación de estos informes.

Uno de los elementos más letales del ecocidio de Israel en Gaza es la destrucción del suministro de agua del territorio. Incluso antes de que comenzara el genocidio, alrededor del 95 por ciento de los recursos hídricos del único acuífero de Gaza estaban contaminados y no eran seguros para el consumo humano o el riego. Esto fue consecuencia del bloqueo inhumano y los ataques constantes, que obstaculizaron la creación y reparación de instalaciones de agua y plantas desalinizadoras. Sin embargo, desde octubre de 2023 hubo una ruptura y destrucción total de las instalaciones e infraestructura de agua en Gaza, lo que provocó el colapso de los suministros de agua potable y de la gestión del saneamiento. Ello ha dado lugar a altos niveles de deshidratación y enfermedades (como la fiebre tifoidea).

Además de la destrucción directa provocada por los ataques militares, la falta de combustible ha dejado a la población de Gaza sin otra solución que talar bosques para quemarlos y utilizarlos para cocinar o calentarse, lo que contribuye a la deforestación que ya está teniendo lugar en el territorio. Al mismo tiempo, hasta el suelo que queda es amenazado por los bombardeos y las demoliciones israelíes. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los fuertes bombardeos de áreas pobladas contaminan el suelo y el agua subterránea a largo plazo, tanto a través de las propias municiones, como debido a que los escombros de los edificios liberan materiales peligrosos (como amianto, sustancias químicas industriales y combustibles) en el aire, el suelo y el agua subterránea.31 A julio de 2024, el PNUMA había estimado que los bombardeos habían generado 40 millones de toneladas de desechos y materiales peligrosos, y que gran parte de los escombros contenía restos humanos. La limpieza de los escombros provocados por la guerra en Gaza llevará 15 años y podría costar más de 600 millones de dólares.32

El ecocidio cometido por Israel se extienda al mar de Gaza, que está repleto de desechos y aguas residuales. Cuando Israel cortó el suministro de combustible a Gaza a partir del 7 de octubre de 2023, los consiguientes cortes de electricidad implicaron que el agua residual no se pudiera bombear a las plantas de tratamiento de agua, por lo que 100.000 metros cúbicos de agua residual iban a parar a diario al mar Mediterráneo. Además de la destrucción de la infraestructura sanitaria, los ataques a hospitales y trabajadores de la salud, y las severas restricciones al ingreso de suministros médicos, esta situación ha sido un caldo de cultivo para el brote de enfermedades infecciosas, como el cólera, y el resurgimiento de enfermedades anteriormente erradicadas y prevenibles mediante vacunación, como la polio.33

Debido a toda la destrucción descrita anteriormente, muchos observadores y expertos afirman que el asalto a los ecosistemas ha convertido a Gaza en una zona inhabitable.

Illustration by Fourate Chahal El Rekaby
Illustration by Fourate Chahal El Rekaby

Palestina contra el imperialismo estadounidense y el capitalismo de combustibles fósiles
En la cumbre sobre el clima (COP28), celebrada en Dubái en diciembre de 2023, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró: “El genocidio y la barbarie desatada sobre el pueblo palestino es lo que le espera al éxodo de los pueblos del sur desatado por la crisis climática…Lo que vemos en Gaza es el ensayo del futuro”.34 Como deja en claro la declaración de Petro, el genocidio en Gaza es una advertencia de lo que ocurrirá si no nos organizamos y resistimos. El imperio y sus clases dominantes están dispuestos a sacrificar a millones —personas negras, de color y de la clase trabajadora blanca por igual— para mantener la acumulación y el dominio del capital. Su rechazo a comprometerse a adoptar medidas por el clima durante la COP29 celebrada en Bakú (Azerbaiyán), mientras siguen financiando el genocidio en Gaza, son un ejemplo de ello, al igual que el apartheid de las vacunas durante la pandemia de COVID-19. 

Gaza también pone de manifiesto el modo en que el complejo industrial-militar provoca la crisis climática. De hecho, el ejército estadounidense es el mayor emisor institucional de gases de efecto invernadero del mundo.35 En cuanto a la guerra genocida en Gaza, en apenas dos meses, las emisiones de Israel sobrepasaron las emisiones de carbono anuales de más de 20 de los países climáticamente más vulnerables del mundo —en gran medida debido a emisiones relacionadas con los vuelos militares y la fabricación de armas de Estados Unidos—.36 Estados Unidos no solo está facilitando el genocidio, sino que está contribuyendo activamente al ecocidio en Palestina. Pero la conexión es aún más profunda. La lucha por la liberación palestina es inseparable de la lucha contra el capitalismo de combustibles fósiles y el imperialismo estadounidense. Palestina se encuentra en el centro de Oriente Medio, una región que sigue siendo fundamental para la economía capitalista mundial, no solo para el comercio y las finanzas, sino también por ser el centro del régimen de combustibles fósiles del mundo, dado que allí se produce alrededor del 35 por ciento del petróleo del mundo.37 Mientras tanto, Israel está intentando convertirse en un centro de energía a nivel regional, especialmente mediante yacimientos de gas en el mar Mediterráneo, como Tamar y Leviatán, para los cuales otorgó nuevas licencias de exploración apenas semanas de haber comenzado su guerra genocida en Gaza. 

El dominio de Estados Unidos en Oriente Medio, con la influencia auxiliar en el capitalismo mundial de combustibles fósiles, se basa en dos pilares: Israel y las monarquías del golfo Pérsico. Israel —que, en palabras del ex Secretario de Estado de Estados Unidos, Alexander Haig, es “el mayor portaaviones estadounidense del mundo que no puede hundirse”— es el ancla del imperio, que ayuda a controlar los recursos de combustibles fósiles, aporta vigilancia y armas de vanguardia y se integra en la región a través de sectores como el agronegocio, la energía y la desalinización. Para promover su dominio, Estados Unidos y sus aliados se esfuerzan para normalizar la función de Israel en la región. Este proceso comenzó con los Acuerdos de Camp David (1978) y el Tratado de Paz entre Jordania e Israel (1994), y continuó con los Acuerdos de Abraham en 2020 con los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Sudán y Marruecos. Antes del 7 de octubre de 2023, la normalización de las relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel era inminente, con la intermediación de Estados Unidos, mediante un acuerdo que habría eliminado a la causa palestina. Las acciones palestinas de resistencia interrumpieron esos planes.

Todo ello demuestra que la liberación palestina no es simplemente una cuestión moral o de derechos humanos, sino que es un enfrentamiento directo al imperialismo estadounidense y el capitalismo de combustibles fósiles. Por este motivo, la liberación palestina debe ser el eje central de la lucha ambiental y por la justicia climática a nivel mundial. Ello incluye oponerse a la normalización de Israel y apoyar el movimiento de boicot, desinversiones y sanciones (BDS), en particular en relación con la tecnología verde y las energías renovables. No habrá justicia climática a menos que se desmantele la colonia de asentamientos sionista que es Israel y se derroque a los regímenes reaccionarios del golfo. Palestina está en el centro de la lucha mundial contra el colonialismo, el imperialismo, el capitalismo de combustibles fósiles y la supremacía blanca. Es por ello que los movimientos por la justicia climática, los grupos antirracistas y los organizadores antiimperialistas deben apoyar la lucha palestina —y defender el derecho de los palestinos a resistir por todos los medios necesarios—.

Illustration by Fourate Chahal El Rekaby
Illustration by Fourate Chahal El Rekaby

Resistencia y eco-sumud
A pesar de la catástrofe omnipresente e implacable que afrontan, los palestinos siguen resistiendo e inspirándonos a diario con su sumud (tenacidad). Esta palabra tiene múltiples significados. Manal Shqair la define como un patrón de prácticas de resistencia y adaptación cotidianas a las dificultades de la vida bajo el régimen colonial israelí de asentamientos,38 y a la vez se refiere a la perseverancia del pueblo palestino de permanecer en su tierra y mantener su identidad y cultura ante el despojo israelí y las narrativas que presentan a los colonos judíos como los únicos habitantes legítimos.39 

Shqair profundiza en el concepto de tenacidad palestina mediante la introducción del concepto de eco-sumud, que se refiere a los actos de tenacidad diarios de los palestinos que implican formas de mantener una conexión profunda con la tierra, arraigadas en el medio ambiente. El concepto incorpora los conocimientos autóctonos, los valores culturales y las prácticas cotidianas que utilizan los palestinos para resistir la interrupción violenta de su vínculo con la tierra. El eco-sumud se basa en el entendimiento de que las únicas respuestas viables a las crisis ecológica y climática son aquellas que apoyan la búsqueda de justicia, soberanía y libre determinación del pueblo palestino —para lograr ese resultado es necesario poner fin a la ocupación y el régimen de apartheid y desmantelar a Israel como colonia de asentamientos—. Practicar el eco-sumud está intrínsecamente ligado a creer en la posibilidad de derrotar el colonialismo de asentamientos israelí y afirma el deseo inquebrantable de los colonizados de definir su propio destino.

Esta heroica resistencia palestina, expresada a través del eco-sumud y de un fuerte vínculo con la tierra, es fuente de inspiración para los movimientos progresistas del mundo entero que luchan por la justicia en medio de los diversos desastres que están ocurriendo. No hay mejor forma de cerrar este capítulo que citando las palabras del autor ecomarxista Andreas Malm, que traza un paralelismo conmovedor entre la resistencia palestina y el movimiento por el clima:

"¿Qué puede aprender el movimiento por el clima de la resistencia palestina? Que aun cuando la catástrofe —generalizada, omnipresente e incesante se ha consumado, seguimos resistiendo. Aun cuando es demasiado tarde, cuando todo se ha perdido, cuando la tierra ha sido destruida, nos alzamos de los escombros y contraatacamos. No nos detenemos; no claudicamos; no nos damos por vencidos porque los palestinos no mueren. Los palestinos nunca serán vencidos. Un ejército fuerte es derrotado si no gana, pero un ejército débil que resiste resulta victorioso si no pierde. Espero que la guerra actual en Gaza llegue a su fin con la resistencia intacta; esa sería una victoria. La continuación de la resistencia palestina en sí misma será una victoria porque seguiremos luchando, sin importar las catástrofes que nos inflijan. Esta es una fuente de inspiración para el movimiento por el clima. En este sentido, los palestinos no solo luchan por sí mismos, luchan por la humanidad entera —luchan por la idea de humanidad que resiste la catástrofe en la forma que sea y sigue resistiendo a pesar de las fuerzas considerablemente superiores a las que se enfrentan—. Creo que hay muchos motivos para solidarizarse con la resistencia palestina por su propio bien, pero también por el nuestro”.40

Nos enfrentamos a una tarea muy difícil, pero como Fanon nos exhortó una vez, debemos, en una relativa oscuridad, descubrir nuestra misión, cumplirla y no traicionarla.41

Hamza Hamouchene, Coordinador de Programa - Norte de África, es un investigador, activista y comentarista argelino radicado en Londres y miembro fundador de la Campaña de Solidaridad con Argelia (ASC) y de Justicia Ambiental del Norte de África (EJNA).

BOICOT CARREFOUR


 

jueves, 6 de noviembre de 2025

YouTube borró silenciosamente más de 700 videos que documentaban violaciones de derechos humanos en Israel.


Collage: The Intercept / Capturas de pantalla: Centro Palestino para los Derechos Humanos, Centro Al Mezan para los Derechos Humanos

YouTube borró silenciosamente más de 700 videos que documentaban violaciones de derechos humanos en Israel.
El gigante tecnológico eliminó las cuentas de tres destacados grupos palestinos de derechos humanos, una capitulación ante las sanciones de Trump.

theintercept.com, 4 de noviembre de 2025

Un documental que presenta testimonios de madres supervivientes del genocidio israelí en Gaza. Una investigación en vídeo que revela el papel de Israel en el asesinato de una periodista palestino-estadounidense. Otro vídeo que muestra la destrucción de viviendas palestinas por parte de Israel en la Cisjordania ocupada.
YouTube eliminó subrepticiamente todos estos vídeos a principios de octubre, borrando de su plataforma las cuentas que los habían publicado, junto con los archivos de sus canales. Las cuentas pertenecían a tres destacadas organizaciones palestinas de derechos humanos: Al-Haq, el Centro Al Mezan para los Derechos Humanos y el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR, de Raji Sourani)
La medida se produjo en respuesta a una campaña del gobierno estadounidense para sofocar la rendición de cuentas por los presuntos crímenes de guerra israelíes contra los palestinos en Gaza y Cisjordania.
Los canales de YouTube de los grupos palestinos alojaron horas de grabaciones que documentaban y destacaban las supuestas violaciones del derecho internacional por parte del gobierno israelí tanto en Gaza como en Cisjordania, incluido el asesinato de civiles palestinos.
«Me sorprende mucho la falta de firmeza que muestra YouTube», declaró Sarah Leah Whitson, directora ejecutiva de Democracy for the Arab World Now. «Resulta difícil imaginar un argumento serio que sostenga que compartir información de estas organizaciones palestinas de derechos humanos pueda violar las sanciones. Ceder ante esta designación arbitraria de estas organizaciones palestinas y ahora censurarlas es decepcionante y bastante sorprendente».
Después de que la Corte Penal Internacional emitiera órdenes de arresto y acusara al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y al ex secretario de Defensa israelí Yoav Gallant de crímenes de guerra en Gaza, la administración Trump intensificó su defensa de las acciones de Israel sancionando a funcionarios de la CPI y atacando a personas y organizaciones que trabajan con la Corte.
“Es indignante que YouTube esté impulsando la agenda del gobierno de Trump para ocultar al público pruebas de violaciones de derechos humanos y crímenes de guerra”, declaró Katherine Gallagher, abogada principal del Centro para los Derechos Constitucionales. “El Congreso no debiera permitir que el presidente interrumpiera el flujo de información al público estadounidense y al mundo; al contrario, la información, incluidos documentos y videos, está específicamente exenta en virtud de la ley que el presidente citó como fundamento para imponer las sanciones a la CPI”.
“Alarmante revés”
YouTube, propiedad de Google, confirmó a The Intercept que eliminó las cuentas de los grupos como consecuencia directa de las sanciones impuestas por el Departamento de Estado tras una revisión. La administración Trump impuso las sanciones a las organizaciones en septiembre por su colaboración con la Corte Penal Internacional en casos que acusaban a funcionarios israelíes de crímenes de guerra.
“Google está comprometido con el cumplimiento de las leyes aplicables en materia de sanciones y cumplimiento comercial”, dijo el portavoz de YouTube, Boot Bullwinkle, en un comunicado.
Según la política de Google para editores sobre el cumplimiento de las sanciones , “los productos para editores de Google no son elegibles para ninguna entidad o persona que esté restringida por las leyes de sanciones comerciales y cumplimiento de exportaciones aplicables”.
Al Mezan, una organización de derechos humanos en Gaza, informó a The Intercept que su canal de YouTube fue cancelado abruptamente el 7 de octubre de este año sin previo aviso.
“La cancelación del canal nos impide llegar a la audiencia a la que aspiramos a transmitir nuestro mensaje y cumplir nuestra misión”, declaró un portavoz del grupo, “además de impedirnos alcanzar nuestros objetivos y limitar nuestra capacidad para llegar al público con el que aspiramos a compartir nuestro mensaje”.
El canal de Al-Haq, con sede en Cisjordania, fue eliminado el 3 de octubre, según informó un portavoz del grupo, con un mensaje de YouTube que indicaba que su “contenido viola nuestras normas”.
«La eliminación por parte de YouTube de la plataforma de una organización de derechos humanos, llevada a cabo sin previo aviso, representa una grave violación de principios y un alarmante retroceso para los derechos humanos y la libertad de expresión», declaró el portavoz de Al-Haq en un comunicado. «Las sanciones estadounidenses se están utilizando para obstaculizar la labor de rendición de cuentas sobre Palestina y silenciar las voces y las víctimas palestinas, lo que repercute en plataformas que también actúan bajo estas medidas para silenciar aún más las voces palestinas».
El Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR), que la ONU describe como la organización de derechos humanos más antigua de Gaza, afirmó en un comunicado que la medida de YouTube “protege a los perpetradores de la rendición de cuentas”.
“La decisión de YouTube de cerrar la cuenta de PCHR es una de las muchas consecuencias que nuestra organización ha enfrentado desde que el gobierno estadounidense decidió sancionarla por su labor legítima”, declaró Basel al-Sourani, responsable de incidencia internacional y asesor legal del grupo. “YouTube alegó que no cumplíamos con sus Normas de la Comunidad, cuando nuestro trabajo consistía básicamente en presentar información veraz y basada en pruebas sobre los crímenes cometidos contra el pueblo palestino, especialmente desde el inicio del genocidio el 7 de octubre”.
“Al hacer esto, YouTube se convierte en cómplice del silenciamiento de las voces de las víctimas palestinas”, agregó al-Sourani.
Mirando más allá de los Estados Unidos
Según un recuento de The Intercept, la cancelación de las cuentas de los tres grupos de derechos humanos supone, en conjunto, la eliminación de más de 700 vídeos.
Los vídeos eliminados abarcan un amplio espectro, desde investigaciones, como un análisis del asesinato por parte de Israel de la periodista estadounidense Shireen Abu Akleh , hasta testimonios de palestinos torturados por las fuerzas israelíes y documentales como “La playa”, sobre niños que jugaban en una playa y que murieron en un ataque israelí.
Algunos vídeos aún están disponibles a través de copias guardadas en la Wayback Machine del Internet Archive o en plataformas alternativas como Facebook y Vimeo . La eliminación solo afectó a los canales oficiales del grupo; los vídeos producidos por las organizaciones sin ánimo de lucro, pero alojados en canales alternativos de YouTube siguen activos. Sin embargo, no existe un índice acumulativo de los vídeos eliminados por YouTube, y muchos parecen no estar disponibles en ningún otro sitio web.
Los grupos temen que los vídeos publicados en otros sitios web puedan ser eliminados próximamente, ya que muchas de las plataformas que los alojan tienen su sede en Estados Unidos. La propia CPI comenzó a explorar la posibilidad de utilizar proveedores de servicios fuera de Estados Unidos.
Al-Haq afirmó que también buscaría alternativas fuera de las empresas estadounidenses para alojar su trabajo.
YouTube no es la única empresa tecnológica estadounidense que impide a las organizaciones palestinas de derechos humanos usar sus servicios. El portavoz de Al-Haq afirmó que Mailchimp, el servicio de listas de correo, también eliminó la cuenta del grupo en septiembre. (Mailchimp y su empresa matriz, Intuit, no respondieron de inmediato a la solicitud de comentarios).
Cediendo a la exigencia de Trump
Tanto el gobierno estadounidense como el israelí se han protegido durante mucho tiempo de la CPI y de la rendición de cuentas por sus presuntos crímenes de guerra. Ninguno de los dos países es parte del Estatuto de Roma, el tratado internacional que estableció la corte.
En noviembre de 2024, la Fiscalía de la CPI emitió órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant, acusándolos de provocar hambruna intencional en la población civil al bloquear la entrada de ayuda humanitaria a Gaza. Tanto la administración Biden como la Trump rechazaron la legitimidad de dichas órdenes.
Desde su reelección, Trump ha adoptado una postura más agresiva contra la rendición de cuentas de Israel. Al inicio de su segundo mandato, renovó las sanciones contra la CPI y promulgó nuevas medidas más severas contra funcionarios de la corte y cualquier persona acusada de colaborar con sus esfuerzos. En septiembre, mediante una nueva orden, sancionó específicamente a tres grupos palestinos .
Las medidas estadounidenses siguieron a la propia designación de Al-Haq como “organización terrorista” por parte de Israel en 2021 y a una campaña de desprestigio en línea por parte de activistas proisraelíes que intentaban vincular al Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) con grupos militantes.
Las sanciones congelan los activos de las organizaciones en Estados Unidos e impiden que las personas sancionadas viajen al país. Jueces federales ya han emitido medidas cautelares en dos casos a favor de los demandantes, quienes argumentaron que las sanciones violaban sus derechos de la Primera Enmienda.
“La administración Trump se centra en contribuir a la censura de información sobre las atrocidades israelíes en Palestina, y las sanciones contra estas organizaciones están diseñadas deliberadamente para que la asociación con estas organizaciones resulte aterradora para los estadounidenses que estarán preocupados por las leyes de apoyo material”, dijo Whitson, de DAWN, que se unió a una coalición de grupos en septiembre para exigir a la administración Trump que retire sus sanciones.
Al igual que muchas empresas tecnológicas, YouTube ha demostrado una gran disposición a cumplir con las exigencias tanto del gobierno de Trump como de Israel. YouTube coordinó una campaña organizada por trabajadores tecnológicos israelíes para eliminar contenido de redes sociales considerado crítico con Israel. En Estados Unidos, Google, la empresa matriz de YouTube, entregó secretamente información de cuentas personales de Gmail al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para intentar detener a un estudiante organizador pro-palestino.
Incluso antes de la campaña genocida de Israel en Gaza, YouTube ya había sido acusado de aplicar sus normas comunitarias de forma desigual, censurando las voces palestinas y eximiendo de la misma atención al contenido proisraelí . Según un informe de Wired, estas tendencias persistieron durante la guerra.
A principios de este año, YouTube cerró la cuenta oficial de la Asociación Addameer de Apoyo a los Presos y Derechos Humanos . Esta medida se tomó tras la presión ejercida por la organización Abogados del Reino Unido por Israel , que escribió a YouTube para señalar que la organización había sido sancionada por el Departamento de Estado.
Whitson advirtió que la capitulación de YouTube podría sentar un precedente, empujando a otras empresas tecnológicas a ceder ante la censura.
“Básicamente, están permitiendo que la administración Trump dicte qué información comparten con la audiencia global”, dijo. “Esto no va a terminar con Palestina”.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Una historia palestina protagonizada por el Juez Hurtado.l Santiago González Vallejo . Comité de Solidaridad con la Causa Árabe

 Una historia palestina protagonizada por el Juez Hurtado

Santiago González Vallejo

Comité de Solidaridad con la Causa Árabe

Se ha hablado mucho sobre la instrucción del Juez Ángel Hurtado sobre el Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, a resultas sobre si éste era el filtrador de un correo del abogado de un supuesto defraudador y aventajado comisionista de mascarillas en lo alto de la pandemia. El correo susodicho planteaba un posible acuerdo con la fiscalía, con asunción de delitos fiscales.

También se habla del Juez Ángel Hurtado y de su curiosa y activa intervención para intentar exonerar al PP en el caso de la corrupción de la Gurtel de Rajoy.

Pero lo que queremos relatar es un detalle menor en la historia procesal de este país y la participación, entre otros, de Ángel Hurtado en un caso que afectaba a Palestina.

Nos referimos al proceso que se siguió en nuestro país por las víctimas españolas del Mavi Marmara, donde el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe era acusador popular.

Como muchas personas saben, en el año 2010, el barco Mavi Marmara encabezaba una flotilla de barcos para romper el bloqueo de Gaza, llevando toneladas de ayuda humanitaria. El bloqueo de Gaza no empezó un 7 de octubre de 2023. Empezó en el año 2007.

Una vez más, y esta vez fue la primera de sus acciones impunes contra las Flotillas, los piratas del ejército israelí abordaron violentamente el barco, matando a nueve personas inicialmente y otro más, a resultas de las heridas, posteriormente.

La demanda interpuesta por Laura Arau, Manu Espinar Tapial y David Segarra, tenía como acusados a los dirigentes y militares israelíes en ese momento, encabezados por Benjamín Netanyahu. La ‘justicia’ israelí, la que ampara la ocupación, colonización y la tortura, los asesinatos extrajudiciales, siguió siendo el parapeto de ese régimen.

En eso, el PP modificó la ley de jurisdicción universal, ya modificada por el PSOE ante el caso Al Daraj tras un acuerdo entre los ministros de Exteriores de España e Israel, Moratinos y Livni. La nueva redacción de 2014 obligaba, para continuar los casos presentados, que las víctimas fueran españolas y que los acusados estuvieran en España.

Con esas condicionalidades, el juez José de la Mata archivó la causa, impelido por la nueva redacción de la ley. En el auto de archivo estableció la cautela de ordenar a las Fuerzas de Seguridad del Estado que inscribieran a los acusados en la lista de reclamados. El sentido de dicha inscripción está en que, si los acusados accedieran al territorio nacional, se anulaba el archivo provisional y se podría reiniciar el procedimiento. Este auto, apoyado por la Fiscalía, fue declarado firme.

Posteriormente, cuando se pretendió inscribir en la lista policial a los acusados, la Embajada de Israel y otros lobbies hicieron su trabajo. Tanto el Ministerio Fiscal como la Audiencia Nacional (por medio de los jueces Ángel Hurtado, sí el mismo de las líneas primeras de este escrito, junto a Enrique López –de amplio protagonismo  en la política madrileña, como Consejero del PP en la Comunidad de Madrid- y Concepción Espejel, también con polémicas actuaciones que la han catapultado a ser magistrada en el Tribunal Constitucional) cambiaron el criterio y, desdiciéndose de lo dictado en el auto de archivo, consideraron procedente anular la orden de inscripción.

Desde nuestra opinión, sería preceptiva la puesta en marcha de una nueva norma de jurisdicción universal, ahora capitidisminuida. Pero la voluntad de hacerla es nula a la vista de la existencia en el cajón de proposiciones de ley del Congreso, desde el comienzo de la legislatura, de una propuesta de Sumar. Ahora bien, el que los acusados no estén en España, puede ser suplido por las videoconferencias y, en su caso, podrían formularse órdenes de detención y puesta a disposición del juez a los acusados por graves delitos, para limitar la libertad de movimientos y potencial impunidad. De otra forma, el archivo provisional, de facto, se convierte en definitivo.

Y el Juez Ángel Hurtado, ahí sigue, tan marcadamente activo como siempre. 


martes, 4 de noviembre de 2025

La principal abogada militar de Israel fue arrestada tras admitir haber filtrado un video de abusos contra soldados. Emma Graham-Harrison .The Guardian


 Foto Amnistía Internacional: Familiares de presos palestinos. 2017


La principal abogada militar de Israel fue arrestada tras admitir haber filtrado un video de abusos contra soldados
Emma Graham-Harrison
The Guardian, 3 de noviembre de 2025
Políticos y comentaristas de derecha han calificado de "héroes" a los soldados acusados ​​del ataque contra el detenido palestino y de traidores a los investigadores militares.

La policía israelí ha arrestado y detenido a la máxima responsable jurídica del ejército después de que admitiera haber filtrado imágenes de soldados supuestamente atacando a un detenido palestino y, posteriormente, haber mentido sobre sus acciones ante el Tribunal Supremo de Israel.
La abogada general militar, Yifat Tomer-Yerushalmi, afirmó en su carta de renuncia la semana pasada que había autorizado la publicación del video para desviar los ataques contra los investigadores y fiscales militares que trabajan en el caso.
Políticos y comentaristas de derecha ensalzaron a los soldados detenidos en el caso como “héroes”, atacaron a los investigadores militares tachándolos de traidores y pidieron que se retiraran los cargos contra los soldados.
Según informaron medios israelíes, Tomer-Yerushalmi ha sido arrestado bajo sospecha de fraude y abuso de confianza, abuso de poder, obstrucción a la justicia y divulgación de información oficial por parte de un funcionario público.
Su arresto y detención plantean serias dudas sobre el estado de derecho en Israel, la rendición de cuentas por los abusos y asesinatos de palestinos durante lo que una comisión de la ONU ha calificado de guerra genocida , y la capacidad del país para defenderse ante los tribunales internacionales.
En julio de 2024, los fiscales allanaron el centro de detención militar de Sde Teiman, tristemente célebre por las torturas , y detuvieron a 11 soldados para interrogarlos.
Eran sospechosos de una agresión violenta contra un palestino de Gaza, que incluyó violación anal. La víctima fue hospitalizada con lesiones que incluían fracturas de costillas, perforación de pulmón y daños rectales, según la acusación, y Tomer-Yerushalmi inició una investigación.
El gobierno y los políticos y comentaristas de extrema derecha la han acusado de dañar la posición global de Israel al seguir adelante con el caso y publicar el vídeo, presentando de hecho sus esfuerzos por enjuiciar la violencia extrema como un proyecto para socavar al Estado.
«El incidente de Sde Teiman causó un daño inmenso a la imagen del Estado de Israel y de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel]», declaró el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en un comunicado el domingo. «Este es quizás el ataque a la imagen pública más grave que ha sufrido el Estado de Israel desde su fundación».
Tras las primeras detenciones de soldados en el caso en el verano de 2024, una turba de extrema derecha se congregó frente a Sde Teiman exigiendo el cierre de la investigación. Algunos de los manifestantes, entre ellos un ministro y dos miembros de la Knéset, irrumpieron en la base.
Tomer-Yerushalmi filtró el vídeo en agosto de 2024 tras las protestas, afirmando en su carta de dimisión que se trataba de “un intento de desmentir la falsa propaganda contra los cuerpos de seguridad del ejército”.
Días después, cinco soldados fueron acusados ​​de abuso agravado y lesiones graves. Según informaron medios israelíes, no se han revelado sus nombres y actualmente no se encuentran detenidos ni sujetos a restricciones legales.
Posteriormente, Tomer-Yerushalemi se negó a abrir o avanzar en las investigaciones sobre otros casos de posibles crímenes de guerra cometidos por el ejército israelí, debido a la presión de los ataques públicos derivados del caso, según informó Haaretz.
Solo ha habido una condena contra un soldado israelí por agredir a palestinos detenidos durante la guerra, aunque se han documentado casos generalizados de tortura y abuso en el sistema penitenciario israelí, y decenas de palestinos han muerto en cautiverio.
Ningún soldado ha sido acusado por la muerte de civiles en Gaza, incluso tras los ataques de gran repercusión que provocaron indignación internacional, como el asesinato de paramédicos y los ataques contra un equipo de la organización benéfica World Central Kitchen. Decenas de miles de civiles palestinos en Gaza han muerto en ataques y bombardeos aéreos durante los últimos dos años.
Los ataques contra Tomer-Yerushalemi por el caso Sde Teiman se intensificaron en los últimos días tras las informaciones que la señalaban como responsable de la filtración del vídeo. Incluso después de anunciar su dimisión, recibió exigencias oficiales para que renunciara y amenazas personales en línea.
La campaña se interrumpió brevemente el domingo por la tarde en medio de temores por su vida, después de que su pareja denunciara su desaparición a la policía y su coche fuera encontrado vacío en una playa en las cercanías de Tel Aviv con una nota en su interior, según informaron medios israelíes.
Luego la encontraron, y en cuestión de minutos se reanudaron los ataques. El comentarista de extrema derecha Yinon Magal publicó en X: «Podemos proceder con el linchamiento», añadiendo un emoji guiñando un ojo.
Poco después, según informaron medios israelíes, manifestantes se congregaron frente a su casa coreando consignas como «¡No les daremos paz!». El ministro de Defensa, Israel Katz, la acusó posteriormente de «difundir calumnias de sangre».
Tradicionalmente, el gobierno y el ejército de Israel han considerado la existencia de un poder judicial independiente como un obstáculo crucial para que los tribunales legales internacionales investiguen a Israel por supuestos abusos contra los palestinos.
En los lugares donde existe un sistema jurídico nacional sólido, dispuesto y capaz de investigar y enjuiciar los delitos, es menos probable que los tribunales internacionales tengan jurisdicción para intervenir.
“¿No entienden que no teníamos otra opción? ¿Que la única manera de abordar la ola de procesos judiciales internacionales es demostrando que podemos investigarnos a nosotros mismos?”, citó el periodista de investigación Ronen Bergman al abogado general diciendo a sus colegas hace seis semanas, en un reportaje para el periódico Yedioth Ahronoth.
En las últimas décadas, muchos israelíes han visto el papel del fiscal general militar como el de “proteger a los soldados de ser procesados ​​en el extranjero”, dijo el profesor Yagil Levy, director del Instituto para el Estudio de las Relaciones Cívico-Militares de la Universidad Abierta de Israel.
“En otras palabras, la ley no se defiende como un valor en sí misma, sino como una defensa ante tribunales internacionales.”
Ahora incluso ese pragmatismo legal está siendo atacado por la derecha política, cuya influencia se puede observar en la falta de rendición de cuentas legal por la conducta de los soldados en Gaza durante los últimos dos años, agregó Levy.
“Durante la guerra, el abogado general dio carta blanca al ejército en Gaza, por ejemplo, en lo que respecta a los daños colaterales sin precedentes causados ​​por los ataques aéreos”, dijo.
“Esto refleja un compromiso mucho más débil con el derecho internacional, llegando algunos en la derecha a afirmar que Israel está exento de respetarlo, e incluso a proporcionar justificaciones religiosas para esta postura.”

lunes, 3 de noviembre de 2025

Limpieza étnica en materia de vivienda: cómo Airbnb legitima la ocupación .Jenin M .counterpunch.org


 Imagen de Oberon Copeland.

Jenin M
counterpunch.org, 16 de septiembre de 2025
Parece que fue ayer cuando estaba en el campus de mi universidad reuniéndome con los administradores y exigiendo la ruptura de relaciones con Israel. Ya fuera cancelando su viaje de estudios al extranjero a Israel o desinvirtiendo en instituciones sionistas, el movimiento de boicot a Israel estaba muy presente hace años, antes del 7 de octubre de 2023.
Porque, como todos sabemos, la ocupación y la limpieza étnica de Palestina llevan más de siete décadas, y las protestas contra las atrocidades de Israel se han mantenido durante años. Sin embargo, a veces, al hablar de Palestina, sentía que gritaba en un vacío aterrador e infinito. De pequeña, les decía a los niños del colegio que era de Jordania, porque cada vez que mencionaba Palestina, me miraban con cara de confusión y me preguntaban: "¿Qué es eso?".
Al crecer y conocer mejor la historia, a la vez resiliente y desgarradora, de mi tierra, cada vez que intentaba hablar con alguien que no fuera musulmán o árabe, me encontraba con las mismas reacciones. La limpieza étnica de los palestinos ha ocurrido durante todos estos años, y solo ahora la gente está dispuesta a mirar la sangrienta historia de Palestina y las formas de liberar la tierra que ha estado encadenada durante toda mi vida y más allá.
Mientras el mundo ignoraba a Palestina, muchas organizaciones no lo hacían. El movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) ha sido pionero en el compromiso con la desobediencia civil contra Israel. Uno de sus objetivos, Airbnb, incluso se sometió a él en 2018, cinco años antes del 7 de octubre. Airbnb lleva mucho tiempo ofreciendo alquileres vacacionales en asentamientos ilegales de Cisjordania y ha recibido críticas constantes por ello. Tanto es así que, en 2018, eliminó todos sus anuncios en Cisjordania, pero los reactivó cuando los mismos colonos que alquilaban estas propiedades les amenazaron legalmente.
Airbnb respondió a la presión y a las demandas del movimiento BDS porque lo que permite que ocurra constituye un grave crimen de lesa humanidad. Fomentar y apoyar el robo de tierras palestinas por parte de colonos ilegales en asentamientos ilegales es un crimen de guerra según el derecho internacional. El artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra establece claramente que el ocupante no debe deportar a la población civil originaria del territorio que ocupa. Evidentemente, a Israel nunca le ha importado mucho el derecho internacional, y la comunidad internacional tampoco le ha exigido que rinda cuentas por violarlo.
Por ello, Israel ha utilizado durante décadas la creación ilegal de asentamientos y la entrada de extranjeros para que se establezcan en ellos como parte de su plan de anexión de Cisjordania. Israel ha perpetrado un genocidio flagrante en Gaza y fue descarado en la colonización de los territorios palestinos en 1948, pero la anexión de Cisjordania ha sido una vía menos escrutada para que Israel ocupe toda Palestina, pero la anexión de Cisjordania ha sido una vía menos controlada para que Israel ocupe toda Palestina. El robo de tierras palestinas para entregárselas a los colonizadores blancos es una táctica ancestral para expulsar a la población indígena.
Lo que ha exacerbado el proceso de anexión ilegal de Israel siempre ha sido el afán de lucro empresarial a lo largo de las décadas. Durante el periodo colonial británico, organizaciones como el Fondo Nacional Judío compraban y vendían tierras palestinas para el beneficio final de la ocupación sionista que se produciría en 1948. Ahora, tenemos empresas modernas como Airbnb que permiten a los colonos lucrarse con las tierras palestinas robadas, tierras ocupadas ilegalmente bajo el pretexto del derecho internacional.
Es una acusación bastante grave para una de las principales empresas de alquiler vacacional del mundo. Además de participar en un sistema totalmente ilegal, permite al gobierno israelí imponer más restricciones y limitar los recursos destinados al pueblo palestino, desviándolos hacia sus asentamientos en expansión. Esto financia la ocupación palestina mediante el turismo y, a la vez, sirve como herramienta de propaganda. Personalmente, no entiendo cómo alguien puede entrar en Cisjordania y pensar que las condiciones allí son normales. Sin embargo, la imagen idealizada de estos asentamientos con casas lujosas es, sin duda, una estrategia propagandística en la que muchos caen.
Por eso Airbnb es un objetivo legítimo del BDS, y lo ha sido durante mucho tiempo. Se viene pidiendo a Airbnb que retire sus anuncios en Cisjordania desde hace casi una década, especialmente aquí en CODEPINK. Si bien Airbnb quizás no escuche activamente a los palestinos cuando decimos que esto nos perjudica directamente, sin duda debería atender las demandas que se están presentando en su contra. La Red Global de Acción Legal anunció recientemente una demanda transatlántica contra Airbnb por múltiples razones, entre ellas su complicidad con la violencia israelí. Puedes leer más aquí.
Creo que la relación entre Airbnb y la ocupación de mi tierra natal pone de manifiesto un problema mayor: las empresas se han beneficiado y se siguen beneficiando del genocidio palestino. Lo aprendí en la universidad con mi trabajo sobre desinversión, y lo sigo aprendiendo ahora, cuando empresas como Airbnb alquilan propiedades que deberían pertenecer a alguno de mis familiares palestinos. Las corporaciones tienen instintos coloniales; ven la tierra que vio nacer a mi gente como un simple bien inmueble. Un simple lugar que pueden vender y convertir en un atractivo alquiler vacacional.
Palestina no es un proyecto colonial ni capitalista para nadie ni para nada. Jamás permitiría que mi tierra se explotara como un complejo turístico de playa o una casa de campo, y tampoco debería hacerlo nadie que se declare pro-Palestina. Les insto a que investiguen más a fondo las acciones que hemos emprendido contra Airbnb y cómo dejar claro que la gente no se quedará de brazos cruzados mientras se mercantiliza su tierra.
Jenin M. es la organizadora de la campaña de CODEPINK en Palestina. Se graduó en Políticas Públicas por la Universidad de Illinois en Chicago en diciembre de 2023. Durante más de cinco años, Jenin ha sido organizadora comunitaria y una persona comprometida con el movimiento palestino a través de la defensa de sus derechos, la narración digital y la movilización de base. Cree firmemente en la lucha y la liberación interrelacionadas para todas las personas.
16 de octubre de 2025
[glanlaw: La Garda Síochána (policía irlandesa) admitió haber cometido un error al concluir que la denuncia presentada por GLAN y Sadaka contra Airbnb «no constituía delito alguno dentro de su jurisdicción». Por consiguiente, el Tribunal Superior anuló su decisión de no investigar la denuncia. La Garda debe ahora reconsiderar su decisión con fundamento jurídico correcto.
Este es el primer caso judicial sobre presunta complicidad empresarial en delitos israelíes que concluye a favor de los demandantes. También fue el primer caso en aplicar la ley de decomiso de bienes a la actividad empresarial vinculada a los asentamientos israelíes.
Gerry Liston, codirector legal de GLAN y abogado de los demandantes, declaró: “Este resultado sin precedentes demuestra que las empresas y sus altos ejecutivos con vínculos comerciales con los asentamientos israelíes se enfrentan a riesgos de consecuencias penales extremadamente graves. Toda persona que trabaje para una empresa involucrada en este tipo de actividades debería tomar nota”.]
 

domingo, 2 de noviembre de 2025

Charla en Zaragoza: "La implicación empresarial en la colonización de Palestina". CAMBIO DE LUGAR: La implicación empresarial en la colonización de Palestina


 CAMBIO DE LUGAR: La implicación empresarial en la colonización de Palestina
El ayuntamiento de Zaragoza, sin argumentar razones, de forma brusca y a última hora ha negado el uso
 del local previsto para la charla "La implicación empresarial en la colonización de Palestina: 
ACS, CAF, INECO, SEMI, Carrefour,.."

Alternativamente, el acto se hará en los locales de la CGT, Paseo Echegaray y Caballero 170, 
a la hora prevista 18h30 a pesar de la cancelación de los rectores del Ayuntamiento de Zaragoza

Por qué América Latina es clave para la impunidad diplomática de Israel .Xavier Abu Eid, +972mag,

  El presidente argentino Javier Milei ríe junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu durante una sesión especial de la Knéset en h...