De la manipulación informativa. Carta al director de El País.

Para El País la primera piedra siempre es Palestina. La historia no existe y, si existiera, se la hace desaparecer, faltaría más.
Niñas en los restos de su casa bombardeada en Beit Lahiya.
The Thelegrapf , Monday 19 November 2012

 La story telling de la ocupación.

 Leo el último editorial de El País sobre el penúltimo hito de violencia mortal, 17 de noviembre. No me sorprende. Dice textualmente, "El conflicto se inició la semana pasada con el lanzamiento de un centenar de cohetes desde la franja hacia el sur de Israel y el bombardeo consiguiente del Ejército israelí..." . No se menciona la palabra ocupación como origen. Palestina está ocupada militarmente e Israel quiere que se le reconozca la conquista como derecho como en la Edad Media. ¿El editorialista para qué va a mencionar un problema, derivado de lo anterior, de que la mayoría de la población gazatí son refugiados amparados en el derecho internacional y que la comunidad internacional debiera hacer lo que esté en su mano para que puedan volver a sus hogares y no lo hace?. No existe ninguna mención, sobre esa primera piedra de la violencia, a un bloqueo israelí por tierra, mar y aire, ilegal, y que deja a sus habitantes en la frontera de la insuficiencia alimentaria y demás recursos, con casos documentados por las agencias de las Naciones Unidas, de deficiencias alimenticias y muertes por falta de asistencia adecuada. La cronología, la story telling interesada del 'conflicto', eufemismo para evitar la palabra 'ocupación' militar, del editorialista retuerce hasta el microcosmos temporal y maneja un calendario sectario y oportunista donde los pescadores, agricultores o niños asesinados palestinos no existen. Eso no es violencia, para él, la UE y Ban Ki Moon. Esos asesinatos, el bloqueo, la cárcel en vida y la ocupación de Palestina han dejado de existir. Por el contrario, son efusivamente mencionados el cálculo, la geoestrategia y las razones de estado pretendiendo eludir, para que olvidemos, el derecho internacional, las Convenciones de Ginebra y la justicia basamento de una paz humana.
 Santiago González Vallejo

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