COMUNICADO
CONJUNTO DE PAZ CON DIGNIDAD, ASOCIACIÓN UNADIKUM Y RUMBO A GAZA
Las organizaciones firmantes rechazamos de forma rotunda las
acusaciones difundidas por diversos medios de comunicación a partir de una
información distribuida por la Agencia EFE el pasado 3 de junio y basada en
declaraciones del Ministerio israelí de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra
el Antisemitismo, que nos vincula con el financiamiento directo o indirecto del
terrorismo.
Estas acusaciones carecen de pruebas verificables y se
presentan sin evidencia documental, judicial, administrativa o financiera que
las sustente. Pese a ello, han sido reproducidas por numerosos medios de
comunicación sin la mínima labor de contraste exigible cuando se difunden
imputaciones tan graves.
No estamos ante un hecho aislado. Estas acusaciones forman
parte de una campaña continuada de criminalización de la solidaridad
internacional con Palestina que, desde hace años, tiene como objetivo
desacreditar, intimidar y silenciar a organizaciones de derechos humanos,
agencias humanitarias y movimientos sociales que denuncian las violaciones
sistemáticas de los derechos humanos y del derecho internacional cometidas
contra el pueblo palestino.
La campaña no tiene como objetivo principal a nuestras
organizaciones. Su objetivo fundamental es atacar y aislar a la sociedad civil
palestina. Se pretende desacreditar a organizaciones que documentan violaciones
de derechos humanos, sostienen servicios esenciales para la población civil,
acompañan a las víctimas y defienden el derecho internacional en uno de los
contextos más devastadores del mundo.
Resulta especialmente grave que estas acusaciones se produzcan
en un momento en que la población de Gaza continúa sufriendo una destrucción
sin precedentes, desplazamientos forzados, utilización del hambre como arma de
guerra, ataques contra infraestructuras civiles y una crisis humanitaria
extrema; y en el que aumenta la presión por la colonización violenta de
amplísimas zonas de Cisjordania con total impunidad y ante la pasividad
generalizada de la llamada comunidad internacional.
Las tres organizaciones contamos con trayectorias públicas
ampliamente conocidas y desarrollamos nuestra actividad con total
transparencia, sometidas a mecanismos de control, fiscalización y rendición de
cuentas. La asociación Unadikum
viene trabajando desde 2011 en la denuncia de la agresión contra el pueblo
palestino. Entre 2011 y 2014 desarrolló labores de acompañamiento y protección
de campesinos y pescadores en la Franja de Gaza, y ha participado durante
numerosos años en brigadas de apoyo y protección a los campesinos durante la
campaña de la recogida de la aceituna en Cisjordania. A lo largo de todo este
tiempo, ha mantenido una labor constante de solidaridad sobre el terreno y de
denuncia política, siempre desde una perspectiva no violenta y de defensa de
los derechos del pueblo palestino. Paz
con Dignidad trabaja desde hace más de dos décadas junto a organizaciones
palestinas de derechos humanos y de desarrollo social. Rumbo a Gaza forma parte de la Coalición Internacional de la
Flotilla de la Libertad (Freedom Flotilla Coalition), una iniciativa civil y no
violenta que desde 2010 denuncia el bloqueo impuesto a la Franja de Gaza y
promueve el respeto al derecho internacional; ha sido atacada por Israel, que
en 2010 asesinó a diez activistas de la Flotilla e hirió a más de cincuenta
personas, ha sufrido asaltos ilegales a las embarcaciones en aguas
internacionales, ha sufrido secuestros de activistas, encarcelamiento indebido
y malos tratos.
Ninguna de nuestras organizaciones ha recibido jamás acusación
alguna por parte de las autoridades judiciales españolas ni ha sido objeto de
procedimientos que respalden las afirmaciones difundidas estos días.
Por ello, denunciamos no solo la falsedad de estas
acusaciones, sino también la falta de rigor periodístico demostrada por
aquellos medios que han reproducido estas informaciones sin verificar
adecuadamente los hechos ni ofrecer a las organizaciones afectadas la
posibilidad de contrastar las afirmaciones realizadas.
La responsabilidad de los medios de comunicación es especialmente
relevante cuando se trata de acusaciones susceptibles de causar graves daños y
poner en riesgo la seguridad de las organizaciones sociales y de las personas
que forman parte de ellas.
Por todo
ello:
•
Rechazamos de manera categórica las acusaciones
del aparato propagandista del Estado de Israel y difundidas contra nuestras
organizaciones.
•
Exigimos a la Agencia EFE y a los medios que han
reproducido estas informaciones la rectificación de aquellas afirmaciones que
carecen de respaldo probatorio y que nos ponen a organizaciones y personas en
grave riesgo de seguridad.
•
Reclamamos a los medios de comunicación el
cumplimiento de los principios básicos de rigor, verificación y contraste
informativo.
• Reafirmamos
nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos, el derecho
internacional, la solidaridad entre los pueblos y con la población palestina.
Hacemos un llamamiento a organizaciones sociales, sindicatos,
movimientos ciudadanos, instituciones públicas, medios de comunicación y
representantes políticos para que rechacen esta nueva campaña de
criminalización de la solidaridad internacionalista y refuercen su compromiso
con la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional.
No nos van a intimidar. La solidaridad con el pueblo palestino
no es un delito. La defensa de los derechos humanos no es un delito. Y ninguna
campaña de difamación nos hará renunciar a nuestro compromiso con la justicia,
la paz y la dignidad de los pueblos.
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