Carta abierta a Antonio Muñoz Molina




Estimado Sr. Molina,
No confundo Estado con Gobierno. Ni tampoco el ser israelí con ser sionista. Pero reconocerá que no podemos, ni debemos, ayudar al sionismo. El sionismo es un movimiento supremacista y racista que trata de que un Israel ocupe toda la Palestina histórica. Se deshaga de sus habitantes autóctonos. Los Gobiernos israelíes han sido sionistas. Por contra hay algunos israelíes que están en contra de este Israel y de su política y que apoyan el boicot a este Estado de Israel mientras incumpla el derecho internacional.

Sí, el sionismo impregna las leyes raciales de ciudadanía que permiten que un judío, español o estadounidense, pueda adquirir la nacionalidad israelí y, mientras desoir el derecho de los refugiados palestinos a volver a sus hogares. Como lo es también la ley del Fondo Nacional Judío que administra las tierras de las expropiaciones a los palestinos, etc; leyes y normas supremacistas, de hechos consumados.

El Presidente de Israel es un adalid de la ocupación y pionero de las colonias en Cisjordania. Y si miramos la política del alcalde del Jerusalén ocupado, me extraña que Vd no sepa los múltiples derribos de viviendas palestinas y la ocupación por parte israelí de sus hogares y de sus centros. O las nuevas colonias en dicha ciudad y alrededores. O el Muro,... Si Vd., no sabe nada de esto es que vive en la higuera o es un cínico y no quiere sacar las consecuencias de apoyar, con la aceptación del premio, a este Israel y su política de ocupación.

La política de Israel es la ocupación. Ese es el tema.

El Estado de este Israel se define por la ocupación y el racismo.

El Gobierno de este Israel y el de los anteriores tiene este adn.

La política cultural, incluyendo el Premio Jerusalén, forma parte de la política de normalización. Aparentar que es un Estado 'normal' con sus conflictos y demás. Pero no nos engañemos,o mejor dicho no juguemos a autoengañarnos. Al igual que la Sudáfrica blanca y supremacista que tendría sus coros y cantos, su núcleo político iba ligado al apartheid. En Israel es la ocupación y el racismo.

Por eso, Vd sabe que no debe jugar a autoengañarse. Que quiera ser cínico, pues vale. Vaya a Israel, visite a la Palestina ocupada, no vea el Muro o llore con lágrimas sensibles ese atropello, pero recoja el premio y el dinero y haga un bla, bla bla,... de apoyo a la paz, a los dos estados (¿uno de ellos, el de bantustanes palestino?) y hable del arte y la comprensión de los pueblos y demás zarandajas y con sus hechos, en la práctica, apoye la política ocupante de Israel.

Le dejo con el penúltimo hecho del Estado ocupante de Israel, el rechazo del mismo a ser evaluado por el Consejo de Derechos Humanos de las NNUU. (¿para qué voy a dar cuentas, dirá Israel, si hay escritores que defienden la libertad del individuo y de las personas vulnerables que recogen los premios que doy?).

Vd. tiene la palabra y el compromiso de actuar hacia un lado u otro.

Santiago González Vallejo
Comité de Solidaridad con la Causa Árabe

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