El exembajador israelí en España, denunciado por una irregularidad diplomática

Una demanda laboral presentada el miércoles en Tel Aviv implica al exembajador de Israel en España, Raphael Schutz, y al actual portavoz de la misma, Lior Haiat, en la actividad cotidiana de una empresa de comunicación de Jerusalén, lo que de ser confirmado por el juez supondría una violación de las normas que rigen al funcionariado israelí. Según la demanda, que incorpora como apéndice el texto de varios correos electrónicos, Schutz y Haiat asumieron de forma encubierta la dirección de la sociedad Punto Press.
Punto Press fue fundada en 2009 e inscrita en el registro mercantil bajo el nombre C.P.E. Communications, con capital israelí y español, con el fin de prestar servicios de apoyo al trabajo en Israel a los periodistas hispanohablantes. Los accionistas deseaban facilitar encuentros y visitas periodísticas y promover en general, a través de la prensa, las relaciones entre Israel, España y los países latinoamericanos. La dirección general fue encomendada a la periodista Noga Tarnopolsky, que ahora demanda por despido improcedente a, entre otros, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí y los diplomáticos Raphael Schutz y Lior Haiat. Tarnopolsky pide una indemnización de 500.000 shekels (unos 100.000 euros).
 Fuentes de la Administración Pública israelí confirmaron que está prohibido a los diplomáticos asumir cualquier tipo de función directa o indirecta en empresas privadas, salvo autorización expresa del comité jurídico del ministerio. Las mismas fuentes indicaron que en el caso de la embajada en Madrid y Punto Press no existía dicha autorización.Tal Ivri, uno de los abogados de Tarnopolsky, explicó que en la demanda se incluía a los dos diplomáticos porque “no sólo interfirieron en el trabajo de la demandante, sino que declararon estar a cargo de la empresa y ordenaron a la demandante que interrumpiera sus contactos con el empresario español Mauricio Toledano, uno de los accionistas de referencia”. Ivri añadió que no se atribuía responsabilidad directa a Toledano en el presunto despido improcedente, y que había sido incluido entre los demandados en su calidad de accionista.
La denuncia contiene correos en los que Schutz hace indicaciones al exempleado despedido
Raphael Schutz, que el pasado verano dejó la Embajada de Israel en España para asumir el cargo de director general de Asuntos Europeos en Jerusalén, envió a fines de 2010 a la entonces directora general de Punto Press, Noga Tarnopolsky, un correo electrónico (incorporado a la demanda) en el que afirmaba lo siguiente: “Con respecto a cuanto tiene que ver con tu trabajo en Punto Press, desde este momento Mauricio Toledano ya no existe para ti como autoridad. No es la figura a la cual tengas que dirigirte para pedir un aumento de sueldo, no es la figura que deba recibir tus informes, y ha dejado de ser la autoridad para ningún tema sustancial (…) El único cuerpo para el que trabajas y al que le debes informes sobre tu trabajo es la Embajada de Israel en Madrid. El superior directo es Lior Haiat y si algo de la comunicación con él no te complace, tienes a tu disposición al embajador. Por ahora soy yo, y a partir del verano de 2011, Alon Bar”.
Lior Haiat, por su parte, escribió a la directora de Punto Press mensajes que contenían las siguientes frases: “La embajada israelí en Madrid, por vía del portavoz, es la operadora de la empresa, tanto desde el punto de vista profesional como de recursos humanos y control financiero”; “las actividades de la empresa son derivadas de la política de la embajada”; “la actividad de Punto Press depende, en mi opinión, de mantener la necesaria apariencia de separación entre la embajada y la empresa”.
 Ni Raphael Schutz, ni Lior Haiat, ni el Ministerio de Asuntos Exteriores como institución pudieron hacer comentarios a este periódico, porque el comité jurídico ministerial les ordenó mantener silencio hasta la vista del juicio. Fuentes diplomáticas cercanas al caso declararon, sin embargo, que las acusaciones eran “falsas” y que los correos electrónicos citados en la demanda estaban fuera de contexto.
El empresario Mauricio Toledano dijo que Punto Press había sido fundada “con las mejores intenciones” y bajo el principio de mantenerse al margen de orientaciones políticas y de temas directamente relacionados con el conflicto entre israelíes y palestinos. “El único objetivo consiste en mejorar las relaciones y el conocimiento mutuo”, señaló. Toledano opinó, al conocer las frases atribuidas a Schutz y Haiat en la demanda, que los mensajes estaban redactados en un “lenguaje inapropiado” y podrían constituir, de probarse su autenticidad, “una acción incorrecta”, aunque matizó que no constituían necesariamente algo ilegítimo en el ámbito de la política y la diplomacia.

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