El laberinto de la guerra en Siria e Iraq


           

                 

 

La guerra contra el Estado Islámico de Iraq y Al Sham desde Al Anbar hasta Alepo

Mohamed Balut, Al Safir, 07/01/2014
Texto originaal: حرب ضد «داعش» .. من الأنبار إلى حلب 
Traducción: Mónica Carrión Otero
La organización del Estado Islámico de Iraq y Al Sham está siendo víctima de la decisión saudí-estadounidense de deshacerse del grupo y de preparar al Frente Islámico como alternativa definitiva al Ejército Libre. En las últimas horas el Estado Islámico ha perdido el control de la mayoría de las zonas del norte de Siria. El ataque contra la organización lo está ejecutando una coalición de diversas facciones, desde el Frente Islámico al Frente de los Revolucionarios de Siria, dirigida por los hombres de Arabia Saudí en Siria: Zahrán Alush y Yamal Maaruf. Los combatientes del Estado Islámico han retrocedido ante este ataque coordinado con el Frente Islámico en sus posiciones en Atmeh y Al Dana, dos poblaciones estratégicas en Idlib, y han abandonado sus posiciones en Sarmada, cerca de la frontera turca. Además los combatientes del Frente Islámico les han expulsado del paso vital de Bab al Haua que atraviesan los convoyes de combatientes extranjeros, el suministro occidental y las armas saudíes. El Estado Islámico también ha abandonado los alrededores de ese paso.
 
Los estadounidenses han logrado con éxito hacer estallar un gran frente de combate entre los yihadistas presentes en Siria y se han decantado por apoyar a «quienes hacen un llamamiento a la yihad únicamente en Siria» en contra de la tendencia yihadista regional e internacional que representa el Estado Islámico. El ataque del Frente Islámico y del Frente de los Revolucionarios de Siria contra el Estado Islámico en el norte de Siria coincide con un contraataque al grupo lanzado por el Ejército iraquí y los revolucionarios de las tribus que cuenta con un claro respaldo (más claro que en el caso sirio) de EEUU. John Kerry, titular de Exteriores estadounidense, afirmó desde Jerusalén, antes de viajar a Riad para entrevistarse con el monarca saudí y con su homólogo saudí, que «esta batalla no se limita solo a Iraq; la lucha en Siria es parte de lo que desestabiliza a la zona, y esa es la batalla que al final hay que ganar». En una rueda de prensa conjunta con Saud al Faisal, ministro de Exteriores saudí, Kerry, quien se entrevistará el 13 de enero en París con su homólogo ruso, dijo que Irán desempeñará un papel pero no tendrá plena participación en la conferencia de Ginebra 2 cuya celebración está prevista el 22 de enero. La semana pasada Kerry, a través de un comunicado hecho público por la Embajada de EEUU en Bagdad, elogiaba que los países vecinos de Iraq y Siria no estuvieran permitiendo que armas y combatientes atravesaran sus territorios.
 
Los preparativos de EEUU y Arabia Saudí para sustituir al Ejército Libre por el Frente Islámico comenzaron hace semanas, cuando el embajador Robert Ford intentó en Antioquía, en encuentros celebrados con el primer mando de Ahrar al Sham, Suqur al Sham y el Batallón Al Tawid así como con los mandos más destacados del Frente Islámico, convencer a esos grupos de volver al redil del Estado Mayor del Ejército Libre, de cuya sede y almacenes cercanos al paso del Bab al Haua se habían apoderado, y de incorporarse al proceso político en Ginebra. Los servicios secretos saudíes dirigieron una reunión celebrada el pasado mes de diciembre en La Meca a la que asistieron los predicadores salafistas Mohamed al Arifi, Saad al Barik, Saad al Muhaimid y Naser al Amr. Este grupo de predicadores es conocido por su apoyo a las fuerzas de Al Sahua contra la organización Al Qaeda en Iraq. De esa reunión no surgieron fatuas contra el Estado Islámico de Iraq y Al Sham pero sí preparó el terreno para combatir a este grupo.
 

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