Sanción inédita a una diputada árabe



La diputada árabe-israelí Hanin Zoabi, del partido Balad, ha sido sancionada en el Parlamento israelí —durante seis meses podrá votar pero no intervenir ni presentar iniciativas— por unas declaraciones en las que justificó el secuestro de tres adolescentes judíos en Cisjordania, atribuido por el Gobierno a Hamás.
El comité de ética del Parlamento cree que sus palabras suponen incitar a la violencia y defender el terror. Es el castigo más duro impuesto nunca a un parlamentario.
Zoabi se preguntó si era extraño que actuara con violencia quien “sufre la ocupación, con vidas imposibles, en una situación en la que Israel secuestra presos todos los días”. Y se respondía: “Incluso si no estoy de acuerdo con ellos, son personas que no tienen ningún camino abierto para cambiar su vida. Se ven obligados a utilizar medios como estos para que Israel despierte y vea el sufrimiento de otros”.
Salvo el diario Haaretz, los demás medios obviaron el “incluso si no estoy de acuerdo”. Una encuesta dice que el 89% de los israelíes judíos aboga hasta por quitarle la ciudadanía a Zoabi.
La presión mediática en Israel en el contexto de la guerra con Hamás es muy alta, con mensajes nacionalistas encendidos. Hasta el ente público de radio y televisión vetó un anuncio de la ONG B’Tselem en la que se leían los nombres de todos los niños muertos en Gaza. Apenas un puñado de blogueros se ha hecho eco de este episodio.

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