Human Rights Watch: ‘Israel continúa violando los derechos básicos de los niños palestinos con absoluta impunidad’

Un soldado israelí lanza una granada de aturdimiento contra los palestinos. Imagen: Mamoun Wazwaz / APA

Un nuevo informe de Human Rights Watch (HRW) es sólo la más reciente reseña de los patrones de crueldad sobre las detenciones, torturas y encarcelamientos de los niños palestinos por parte de Israel, añadiendo montañas de evidencias que se han acumulado en los últimos años.

Un nuevo informe  de Human Rights Watch (HRW) acusa a las fuerzas israelíes de someter a los niños palestinos detenidos a llaves de estrangulamiento, palizas, registros y confesiones forzadas.
El informe viene a raíz de una nueva ley aprobada por el parlamento israelí, la Knesset, permitiendo sentencias más severas por el lanzamiento de piedras. Las acusaciones de lanzamiento de piedras se utilizan rutinariamente por las fuerzas israelíes como pretexto para arrestar, torturar, encarcelar e incluso matar a palestinos sin consecuencias.
Alegando la denuncia de lanzamiento de piedras, las fuerzas israelíes "han ahogado niños, les han lanzado granadas de aturdimiento, son golpeados durante la custodia, son amenazados e interrogados sin la presencia de los padres o los abogados y no tienen permitido que sus padres sepan su paradero", según HRW.
HRW documentó y corroboró las experiencias de cuatro chicos de Jerusalén Este, con edades entre los 11, 12 y 15 años, así como a una niña de 14 años y un niño de 15 años, de otras partes de la Cisjordania ocupada.
Coaccionado
En noviembre pasado, la policía de frontera israelí lanzó una granada de aturdimiento a, Rashid S de 11 años, en Silwan, un barrio de Jerusalén Este. A continuación, utilizaron una llave de aturdimiento, le arrancaron la camisa y chaqueta y lo detuvieron bajo sospecha por lanzar piedras.
"Corrí a la mezquita, pero tiraron una bomba de aturdimiento que golpeó mi pierna en la escalera, así que me caí por las escaleras y me atraparon por mi camisa. Ellos utilizaron en mí una llave de estrangulamiento en mi cabeza y me empujaron al suelo boca abajo", dijo Rashid a HRW.
Arrastrándolo e interrogándolo con un bolso negro en la cabeza, los israelíes patearon al chico en la espalda, lo amenazaron con palizas, y mantuvieron el muchacho sin camisa afuera en el frío durante una hora. Este tratamiento es una reminiscencia de la época en que Israel encerraba a los niños prisioneros palestinos en jaulas de hierro al aire libre durante fuertes tormentas de invierno en el año 2013.
Coherente en todos los casos documentados por HRW fue la negativa de las fuerzas israelíes para informar a los padres de que sus hijos estaban detenidos y sin permitir a los niños que son interrogados hablar primero con un abogado o con uno de sus padres. Muchos de los niños fueron obligados a firmar confesiones en hebreo, una lengua que no hablan. En algunos casos, los niños fueron separados de sus padres durante meses.
Ningún lugar es seguro para estos niños, ni siquiera los terrenos de sus escuelas.
Según el relato de, Ahmad Abu Sbitan, de 11 años, la policía fronteriza israelí también usó una llave de estrangulamiento mientras era arrestado frente a su escuela en Jerusalén Este. Un hombre de 22 años de edad, de nombre Muhammad, que intentó distender la situación, también fue detenido y obligado a desnudarse para ser registrado y golpeado por los israelíes frente a Ahmad.
Mientras esperaba el autobús después de la escuela en la Ciudad Vieja de Jerusalén, un niño de 12 años llamado Mohammed Khatib fue violentamente detenido. Un oficial israelí "agarró la parte posterior de mi chaqueta y me levantó del suelo, me estaba ahogando", dijo a la HRW Mohammed.
En el momento en que interrogaron a Mohammed, se negaron a permitir que su padre, un camarógrafo de prensa llamado Rami, de verlo. Después de ocho horas agotadoras, en que amenazaron, se burlaban y golpearon al niño, la policía lo dejó ir, pero no antes de justificar su brutalidad, le informaron a su padre que estaban buscando a un presunto lanzador de piedras con una camisa azul del mismo color que el uniforme escolar de Mohammed.
Aterrorizar a los adolescentes
Las fuerzas israelíes han aterrorizado a estos niños a tal grado, que algunos de ellos han llegado a pensar en el suicidio. Tal fue el caso de Fares Shyukhi de 15 años.
Fares fue desnudado, abofeteado, pateado, amenazado y encarcelado por las fuerzas israelíes en marzo del año pasado presuntamente por lanzar piedras y un cóctel Molotov a un asentamiento cercano en Jerusalén Este. Liberado al mes siguiente pero con arresto domiciliario indefinido, la policía de fronteras de Israel continuó hostigándolo.
Fue encarcelado de nuevo en octubre de 2014 después de no poder presentarse a una audiencia en el tribunal y puesto en libertad pero condenado a arresto domiciliario en enero de este año, sólo después de que él se intentara suicidar. Su arresto domiciliario fue levantado en marzo de este año, pero la policía israelí lo ha detenido dos veces desde entonces, con el uso de la violencia en una ocasión.
Cuando Malak al-Khatib, de 14 años, fue detenida en diciembre cerca de la aldea cisjordana de Beitin, los soldados israelíes la patearon, pisaron su cuello y la golpearon con un bastón hasta estar inconsciente. Sin informar a sus padres, la trasportaron a la comisaría para ser interrogada, donde le gritaron y amenazaron con hacerle daño a ella y a su familia si no confesaba haber lanzado  piedras, la cual estaba escrito en hebreo y fue obligada a firmarla, un idioma que ella no entiende.
En violación de la Cuarta Convención de Ginebra, Israel detuvo a Malak dentro de Israel. Como resultado, a su familia se le prohibió ver o hablar con ella durante los 64 días que pasó en prisión israelí porque, como residentes palestinos de Cisjordania, tienen prohibido entrar en Israel.
Un niño palestino de 15 años, se le prohibió de manera similar las visitas familiares o llamadas telefónicas durante los 110 días que pasó en prisión.
Patrón de la crueldad
El informe de HRW es sólo el más reciente de los patrones de crueldad sobre las detenciones, torturas y encarcelamientos de los niños palestinos por parte de Israel, añadiendo montañas de evidencias que se han acumulado en los últimos años.
Un informe de UNICEF publicado en 2013 encontró que el cruel tratamiento de más de 7.000 niños palestinos sometidos al sistema de detención militar de Israel era "generalizado, sistemático e institucionalizado", con niños siendo "agresivamente despertados en medio de la noche por muchos soldados armados y siendo llevados a la fuerza a un centro de interrogatorios atados y con los ojos vendados, privados de sueño y en un estado de miedo extremo".
Un devastador informe por la Defensa de los Niños Internacional-Palestina consideró que el "2014 no trajo ningún respiro para los niños palestinos, ya sea enredados en el sistema de detención militar israelí, que viven en zonas residenciales en la Franja de Gaza, o simplemente en su camino a la escuela". Los arrestos, la tortura y los asesinatos no sólo han continuado, pero parecen haber aumentado en su ferocidad.
El mes pasado, algunos miembros del Congreso de Estados Unidos enviaron una carta al secretario de Estado, John Kerry,  exigiendo que se ponga presión sobre Israel para que ponga fin a su tratamiento sistemático "cruel, inhumano y degradante" de los niños palestinos. La carta fue firmada por 18 miembros de la Cámara de Representantes, un raro respiro del monstruo pro-Israel que domina las maniobras del Congreso.
HRW señala que el incondicional apoyo militar estadounidense a Israel lo hace cómplices en la vulneración de Israel, que viola tanto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención sobre los Derechos del Niño. "Como el mayor donante militar de Israel, los EE.UU. debe presionar para que se ponga fin a estas prácticas abusivas y de reformas", señaló Sarah Leah Whitson,  directora de Oriente Medio y Norte de África de la HRW.
Lamentablemente, la tendencia se está invirtiendo demasiado lentamente para los niños y niñas palestinos perpetuamente atrapados en el punto de mira de la maquinaria de guerra israelí. Como señala, Leah Whitson, "Israel ha sido denunciado por años que sus fuerzas de seguridad están abusando de los derechos de los niños palestinos en el territorio ocupado, pero los problemas de continuar."
Mientras Israel pueda depender del apoyo del país más poderoso del mundo, continuará con orgullo  violando los derechos básicos de los niños palestinos con absoluta impunidad.
Sobre el autor: Rania Khalek es una periodista independiente que divulga sobre la clase baja y los marginados.
Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.
Fuente: Rania Khalek, The Electronic Intifada / Traducción: Palestinalibre.org

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