Iván Prado, director de Festiclown Palestina 2015: ‘Entrar a Duma fue doloroso y brutal’

Mi entrada en el Festiclown Palestina 2015 ha sido dolorosa y brutal. Hemos visitado la villa de Duma. Los israelís hace poco han tirado cócteles molotov en dos casas y han matado a una familia casi entera, que estaba durmiendo. 

Visita a la villa de Duma por parte de Pallasos en Rebeldía.
Para Pallasos es muy importante conocer esta realidad y poder volver a ella. Hemos lanzado un mensaje: no somos visitantes ni turistas, somos defensores de la libertad de Palestina. Es fundamental poder regresar a Duma y presentar un show cuando la familia y el pueblo lo consideren para que podamos respetar también su duelo.
La casa ha sido quemada con cócteles molotov de los fascistas. Históricamente esto lo hemos vivido en Europa. En la España republicana los franquistas quemaban las casas con personas dentro, en la Alemania nazi se quemaba a comunistas, gitanos o judíos… Los fascistas sólo pueden existir cuando el poder se lo permite. Esta es una nueva demostración de que Israel es un estado fascista. La comunidad internacional no puede permanecer con los oídos sordos, ojos ciehgos y boca cerrada ante una situación tan denigrante para el ser humano.
Esta visita ha sido terriblemente dura, conmovedora, pero al mismo tiempo es un compromiso y una obligación para Pallasos en Rebeldía volver aquí y seguir defendiendo que los palestinos vivan de manera digna, pacífica con democracia, libertad, igualdad y justicia en su propia tierra. Es parte de la labor de Festiclown Palestina que las personas que nos acompañan tengan conociemiento de esta realidad.
Los asesinos siguen sueltos, algunos de ellos gobernando este ejército de ocupación llamado Israel. Mientras esta gente no pueda tener justicia y una reparación digna, la humanidad entera no la tiene. En esa casa no ha muerto sólo una familia, sino parte de nuestra dignidad e inocencia como seres humanos. Se han quemado tres vidas, pero también se ha quemado la imagen de Israel como país democrático y occidental.
Los deseos de la familia son que Dios traiga justicia, porque el pueblo palestino no puede defenderse de estos ataques. Ellos viven en una inmensa cárcel, donde las alambradas no sólo las coloca Israel, sino toda la comunidad internacional. Mientras sigamos comprando productos israelís o vendiendo armas a Israel, familias como esta de Duma seguirán siendo quemadas por fascistas que siguen libres.

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