La FIFA traiciona a los palestinos

La organización del fútbol mundial ordena a la selección de Palestina jugar un partido en campo neutral porque su rival, Arabia Saudí, se negaba a cruzar una frontera israelí 

Jugadores palestinos muestran una bandera de su país durante un partido en Egipto, en el 2002.
Las gradas del Estadio Internacional Faisal al Husseini, en la localidad palestina de Al Ram, a medio camino entre Jerusalén y Ramala (Cisjordania), se llenaron el pasado 8 de septiembre de aficionados con banderas palestinas emocionados por poder presenciar el primer partido que su selección jugaba en Palestina en cuatro años.
El rival era el equipo de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y el partido, casi vital para que Palestina iniciara con buen pie su camino hacia la clasificación para disputar el mundial de fútbol del 2018 en Rusia.
Resultado Histórico
El encuentro acabó en empate a cero, un resultado que para el equipo local supuso una doble victoria. Mantener la portería palestina inmaculada teniendo enfrente a los potentes jugadores de EAU fue una hazaña, pero conseguir que el partido se jugara en territorio palestino ocupado fue una proeza aún mayor que le valió al match el calificativo de “histórico”.
La visita del conjunto emiratí fue posible por la batalla que desde hace años libra la Asociación Palestina de Fútbol (APF) contra las fuertes restricciones que Israel impone sobre sus jugadores, árbitros, personal deportivo de todo tipo y competiciones.
La APF llevó al último congreso de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), el pasado 29 de mayo, la suspensión de Israel por la violación de los derechos de los deportistas palestinos y porque hay cinco clubes de la Asociación Israelí de Fútbol (AIF) que juegan en colonias judías en territorio palestino.
Pero finalmente, el presidente de la APF, Jibril Rajub, retiró la solicitud de suspensión a cambio de que los israelíes se comprometieran a solucionar la grave situación del fútbol palestino causada por la ocupación israelí.
Israel accedió posteriormente a no restringir la libertad de movimientos del equipo palestino, permitir la entrada de material deportivo para los palestinos sin retenerlo en las aduanas y autorizar la visita de equipos extranjeros a Cisjordania.
Gracias a estos acuerdos se pudo celebrar el partido entre Palestina y EAU. El equipo de este país, integrado por 43 miembros -jugadores, personal y periodistas- entró en territorio palestino ocupado procedente de Jordania el 6 de septiembre.
EAU no tiene relaciones diplomáticas con Israel, que controla la frontera entre Cisjordania y Jordania, pero aceptó cruzarla como muestra de apoyo a Palestina, que el 13 de octubre tendría que albergar otro partido de clasificación para el mundial, esta vez contra Arabia Saudí.
Los aficionados palestinos ya se preparaban para vivir otra tarde de fútbol inolvidable en el estadio de Al Ram, pero se quedarán con las ganas porque la FIFA, a petición de los sauditas, ha ordenado que el encuentro se dispute en “terreno neutral”.
Circunstancias Excepcionales
A diferencia de los emiratís, los saudís prefieren perjudicar a sus hermanos árabes palestinos antes que pasar por manos israelís, aunque oficialmente alegan que necesitan “jugar en terreno neutral por circunstancias excepcionales” y así se lo transmitieron a la FIFA el 23 de septiembre.
El organismo que rige el fútbol mundial mandó una carta a la APF el 28 de septiembre firmada por la Oficina del Comité Organizador para la Copa del Mundo de la FIFA, integrado por Michel Platini (Francia), un representante de Baréin y otro de Kuwait. En la misiva comunicaba a los palestinos que el partido del 13 de octubre no se jugará en su casa.
Atónitos
“Nos quedamos atónitos. Cualquiera que haya trabajado en el mundo del fútbol hubiera reaccionado igual. El comité no nos consultó. Nunca supimos de la celebración de ninguna reunión del mismo respecto a una cuestión que nos concierne”, ha declarado a EL PERIÓDICO Susan R. Shalabi Molano, miembro de la Confederación Asiática de Fútbol (CAF) y del Comité Ejecutivo de la FIFA (ExCo) y directora del departamento Internacional de la APF.
“Este asunto no huele bien. Hemos protestado enérgicamente la decisión de la FIFA y de la CAF y llevaremos el tema más allá si es necesario”, ha señalado Shalabi.
Los equipos de Palestina y Arabia Saudí se enfrentaron en junio en la ciudad saudita de Jeddah en un partido en el que se impusieron los locales por 3 a 2. Entonces, el match se tenía que disputar en Palestina, pero los sauditas alegaron causas de fuerza mayor y los palestinos aceptaron jugar en territorio saudí con el compromiso de que el segundo encuentro se disputaría en Al Ram. No obstante, los sauditas han vuelto a esgrimir motivos de peso para no pisar Palestina.
“Tuvimos una reunión con la Federación de Fútbol de Arabia Saudita (FFAS) hace una semana en Amán (Jordania) para discutir sobre sus razones. Dijeron que venir a Palestina se vería como normalizar la ocupación israelí y que no podían hacerlo. Dijeron que lo hacían por Palestina y por la causa palestina”, ha explicado Shalabi.
“Les transmitimos que entendíamos su sensibilidad sobre este tema y que respetamos al Reino (saudita) y lo que representa, pero que visitar a tu hermano encarcelado y asediado no significa que apruebes a su carcelero”, ha señalado la directora del departamento internacional de la APF.
“Además, estaba la opción de que los sauditas les pidieran a nuestros hermanos jordanos que los transfirieran por vía aérea a Palestina para que no tengan que ver a ningún ocupante israelí. Esta opción aún es buena”, ha apuntado Shalabi.
Las alegaciones de los palestinos llegaron a la FIFA en una carta que Rajub mandó el 28 de septiembre al presidente de esa asociación mundial, Joseph Blatter.
En el texto Rajub alerta del peligro de que “la APF, que ha luchado de forma dura y durante mucho tiempo para conseguir el derecho a jugar en casa pierda este derecho si la decisión (sobre el partido con los sauditas) prospera)”. Rajub ha reclamado a Blatter una reunión urgente de la FIFA entre palestinos y sauditas para solucionar la cuestión.
“No hay árabe que no sienta dolor cuando se menciona a Palestina y a su sufrimiento. No hay duda de la solidaridad de nuestros hermanos, pero se puede hacer mucho más. Se puede ayudar a romper el asedio sobre los palestinos estando en Palestina”, ha afirmado Shalabi.
Arabia Saudí no tiene relaciones diplomáticas con Israel, pero en los últimos meses se ha producido un acercamiento entre los dos países a raíz del acuerdo alcanzado entre Irán y seis potencias mundiales respecto al programa nuclear iraní.
Saudís e israelís comparten su rechazo absoluto por el acuerdo y su aversión por el régimen de los ayatolás. Irán es el gran rival de Arabia Saudita en Oriente Medio.

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