El ejército Iraquí bombardea Faluya mientras 50.000 civiles están atrapados en su interior


Las fuerzas de seguridad del gobierno iraquí y milicias aliadas continúan su asalto sobre Faluya, ciudad controlada por Estado Islámico, matando a más civiles que militantes yihadistas en la ofensiva, según han informado fuentes de dentro de la ciudad.
Al menos 21 civiles han muerto en los tres días de ofensiva, así como 14 combatientes de Estado Islámico, expresó un trabajador del hospital de Faluya a Reuters.
VICE News no pudo verificar estas cifras.
Las agencias de ayuda han hecho sonar las alarmas por el sufrimiento de los civiles en una ciudad que ha estado sitiada durante seis meses, y Naciones Unidas ha instado a los combatientes a proteger a los habitantes que intentan escapar de los combates.
El miércoles por la mañana las tropas iraquíes concentraron su fuego de artillería sobre los barrios del norte y noreste de Faluya, según un residente en contacto con Reuters a través de Internet.
El Consejo Noruego para los Refugiados (CNR) advirtió esta misma semana que hasta 50.000 personas todavía podrían estar atrapadas dentro de una ciudad de unos 100.000 habitantes.
"Hay miles de personas atrapadas en Faluya mientras intensos combates suceden en las puertas de sus hogares", expresó el director de la CNR en Irak, Nasr Muflahi, mediante un comunicado. "Las familias que han estado sufriendo escasez de alimentos y medicamentos en los últimos meses tienen riesgo de quedar atrapadas por el fuego cruzado y es absolutamente vital que se les facilite rutas seguras para salir de allí, así podremos ayudarlos. Todas las partes en este conflicto tienen que ofrecer salidas seguras para los civiles".
El presidente del consejo local de Faluya, Isa al-Isawi, delcaró a Associated Press que alrededor de 600 personas habían logrado escapar de la ciudad.
"No va a ser una lucha fácil en absoluto", expresó Isawi desde un campo de refugiados en las afueras de Faluya. "Quienes escaparon de la ciudad contaron cómo se preparan los militantes de ISIS para esta batalla. Los pacíficos civiles residentes son las únicas víctimas de esta lucha".
"Me temo que ISIS los va a utilizar [a los residentes de Faluya] como escudos humanos para evitar que las fuerzas iraquíes recuperen la ciudad", añadió.
El principal clérigo chií de Irak también instó a las fuerzas del gobierno a proteger a los civiles atrapados en la ciudad caída a manos de Estado islámico en enero de 2014.
La gran apelación del ayatolá Ali al-Sistani refleja la preocupación extendida de que un gran número de civiles muera en la lucha por la ciudad habitada principalmente por suníes y que podría agravar las tensiones sectarias en Irak. El gobierno de Bagdad ha estado liderado por los chiíes desde la caída de Saddam Hussein en 2003, miembro de la minoría suní. 
"Sayyid Sistani reafirma sus recomendaciones de que se respete la ética de la yihad [guerra santa islámica]", dijo en un comunicado su representante, el jeque Abdul Mahdi al-Karbalai.
"No seáis extremos, no seáis traicioneros. No matéis a un anciano, ni a un niño, ni a una mujer. No cortéis un árbol a menos que tengáis que hacerlo", dijo, citando palabras del Profeta Mahoma.
La ofensiva es parte de una campaña del gobierno para forzar un retroceso de Estado Islámico en las grandes extensiones de tierra bajo su dominio en el norte y oeste de Irak. Las fuerzas de Bagdad recuperaron Ramadi, capital de la provincia de Anbar, cerca de Faluya, en diciembre, pero aún no han abordado el desafío mayor: Mosul, la mayor ciudad del norte de Irak, aun en manos de Estado Islámico.
Un portavoz militar iraquí informó que las tropas estaban tratando de intensificar el cerco de Faluya mediante una avanzada en el frente occidental, cerca del pueblo de Khalidiya.
La Asociación de Eruditos Musulmanes de Irak, una organización política de línea dura formada después de la caída de Saddam para representar a los suníes, ha condenado el asalto a Faluya como "una agresión injusta, un reflejo del espíritu vengativo de las fuerzas del mal contra esta ciudad".
Sistani ejerce una enorme influencia sobre los chiíes de Irak. Fue tras una demanda suya que las milicias chiíes se reagruparon en 2014 en una coalición conocida como Hashid Shaabi [Movilización Popular], para detener el impresionante avance de Estado Islámico en el norte y oeste del país.
Hashid Shaabi tomará parte en la ofensiva sobre Faluya, pero no entrará en la ciudad a menos que el ejército iraquí fracase en su intento. Así lo expresó Hadi al-Amiri, líder de la Organización Badr, el componente más grande de la coalición chií.
"Nuestra decisión es rodear la ciudad desde el exterior y dejar que las fuerzas de seguridad operen; si las fuerzas de seguridad no son capaces de limpiar la ciudad, entonces entraremos'', expresó en una grabación de vídeo en el canal de televisión estatal .
La coalición liderada por Estados Unidos está proporcionando apoyo aéreo a las fuerzas de seguridad del gobierno iraquí y ha informado que han atacado una unidad táctica así como también destruido varios vehículos de Estado Islámico. 
Reuters ha contribuido a este artículo.

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