Jactándose de la libertad de prensa, Israel encarcela a 19 periodistas

El primer ministro Benjamin Netanyahu, afirmó que Israel no arresta a periodistas y que los medios de comunicación en Israel "tienen la libertad de decir lo que quieran". Netanyahu estaba mintiendo: Israel con frecuencia arresta y encarcela a periodistas palestinos. Diecinueve periodistas palestinos están actualmente detenidos por Israel, según los datos emitidos por el Club de Prisioneros Palestinos. 

Periodistas palestinos realizan una manifestación exigiendo que Israel libere a su colega encarcelado Omar Nazzal, en la ciudad ocupada de Nablus, el 30 de abril. 
Cuando la policía israelí detuvo brevemente a William Booth, jefe de la oficina del Washington Post en Jerusalén en febrero, el incidente provocó una considerable atención de los medios de comunicación.
William Booth, dijo que estaba entrevistando a unos jóvenes palestinos en la puerta de Damasco, una entrada a la ciudad vieja de Jerusalén, cuando él y su colega Sufian Taha, fueron detenidos. El caso fue ampliamente difundido.
El incidente, sin embargo, rápidamente fue catalogado como "aislado y lamentable", en palabras de un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, de visita en Alemania en ese momento, afirmó que Israel no arresta a periodistas y que los medios de comunicación en Israel "tienen la libertad de decir lo que quiera".
Netanyahu estaba mintiendo: Israel con frecuencia arresta y encarcela a periodistas palestinos.
Diecinueve periodistas palestinos están actualmente detenidos por Israel, según los datos emitidos por el Club de Prisioneros Palestinos.
El último de estos detenidos es el fotógrafo y reportero de 24 años, Hasan Safadi.
Fue detenido el 30 de abril en el cruce de Allenby, a regreso de una visita a Jordania. Israel controla ese cruce, que conecta Jordania con la ocupada Cisjordania.
Safadi es jefe de prensa de Addameer, una organización que apoya a los presos palestinos.
También ha colaborado en numerosas publicaciones, incluyendo Assafir, un periódico publicado en el Líbano.
"Después de su arresto en la frontera, también allanaron nuestra casa y confiscaron varios libros y papeles que tenían el nombre de Hasan", dijo Ghazal Safadi, la hermana de Hasan, a The Electronic Intifada. Mientras hablaba, la policía de fronteras israelí y unidades especiales registraban la casa de la familia en el barrio de Beit Hanina, en Jerusalén Este.
"Hasan fue detenido por hacer su trabajo, por escribir, por documentar las violaciones de Israel".
Está programado que Hasan Safadi comparezca ante la corte este domingo.
Ola de ataques
Ghazal cree que la detención de su hermano es parte de una creciente ola de ataques no sólo contra los periodistas, sino contra todos los palestinos que intentan exponer la opresión de Israel hacia los palestinos.
Otra reportera, con sede en Jerusalén, arrestada el mes pasado fue Samah Dweik de 25 años.
Es reportera tanto para el periódico Al-Quds como de Quds News Network On Line, Dweik fue detenida en su casa de Ras al-Amud, también en el este de Jerusalén, el 10 de abril.
"El ejército y la policía allanó nuestra casa aproximadamente a las 9:30 de la mañana, dando vuelta todo, mientras buscaban documentos pertenecientes a Samah", dijo Isrá Dweik, la hermana de Samah, a The Electronic Intifada.
"Confiscaron mi laptop, así como los celulares de Samah y de mi madre", agregó Isrá. "Se llevaron muchos libros y no han devuelto nada todavía".
Samah Dweik fue trasladada recientemente a la cárcel de Hasharon, una cárcel israelí donde las prisioneras palestinas políticas tradicionalmente se encuentran encarceladas, y se enfrenta a cargos de incitación.
Dweik fue una de los pocos periodistas siguiendo de cerca el caso de la estudiante palestina Mara Bakir, encarcelada por presuntamente apuñalar a un soldado israelí.
Israa Dweik siente que es irónico que, después que Samah hubiera pasado tanto tiempo con la familia de Mara y escribiera sobre la difícil situación de ella, ahora Mara y Samah estén en la misma prisión.
Ocultar la ocupación
"Para Israel, cubrir el sufrimiento humano en Jerusalén y la agresión a que los palestinos se enfrentan a diario es considero incitación", agregó Isrá. "Ellos quieren que los palestinos permanezcan en silencio y quieren ocultar la verdadera cara de la ocupación deteniendo y persiguiendo a la gente como mi hermana".
Samah Dweik había estado especialmente ocupada desde el levantamiento contra Israel que comenzó en octubre del año pasado. Ella ha cubierto en detalle los efectos de la represión de Israel contra la comunidad palestina en Jerusalén.
Entre los temas que ha escrito están la detención de menores palestinos, la demolición de viviendas, la colocación de los palestinos bajo arresto domiciliario y las incursiones de los colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa.
"Escribir acerca de Jerusalén y cubrir lo que sucede en todos sus barrios era la principal misión de Samah", dijo Isrá. "Ella está buscando mejorar como periodista y desarrollar su experiencia y hacerse un nombre por sí misma. Pero Jerusalén siempre será su principal punto focal".
Para intentar disculpar su persecución a los periodistas palestinos, Israel a menudo ha presentado cargos de incitación. Este tipo de cargos se ha vuelto tan común que parece que Israel considera a todos los periodistas palestinos que simplemente hacen su trabajo como culpable de incitación, un concepto vago y amorfo.
A veces, sin embargo, Israel no se molesta siquiera en presentar cargos. Algunos periodistas están bajo detención administrativa, el encarcelamiento sin cargos ni juicio.
El periodista de televisión Muhammad al-Qiq, es uno de los que ha estado sometido bajo la detención administrativa.
Él ayudó a llamar la atención tanto del uso de esta práctica por parte de Israel, condenado por grupos de derechos humanos, y la persecución hacia los periodistas mediante la realización de una huelga de hambre.
Después de que al-Qiq se negara a comer durante 94 días, Israel acordó poner fin a su detención en febrero.
Otro periodista palestino en detención administrativa es Omar Nazzal, de 54 años de edad.
Nazzal, miembro de la secretaría general del Sindicato de Periodistas Palestinos y director de una empresa de medios de comunicación privados, fue detenido en marzo.
Mientras viajaba para asistir a una conferencia por la Federación Europea de Periodistas en Bosnia, fue detenido en el cruce de Allenby. Desde entonces, ha estado en detención administrativa.
Nazzal es padre de tres hijas, la menor tiene 15 años. Ya había sido detenido durante la primera Intifada por su activismo con el Frente Popular para la Liberación de Palestina y se había enfrentado a una prohibición de viajar por más de dos años.
"La detención de Omar demuestra el plan de Israel para silenciar las voces palestinas e intimidar a toda la sociedad palestina", dijo a The Electronic Intifada, Marilyn Rabadi, la esposa de Nazzal. "Israel se jacta constantemente acerca de su supuesta libertad de prensa, y por desgracia parece que muchos en Occidente admiten este mito. Pero la realidad no podría ser más diferente".
Rabadi está consciente de que el caso de su marido ha recibido más atención que la de muchos otros periodistas palestinos detenidos. Sin embargo, ella sostiene que la cobertura del caso de Nazzal es todavía mucho menos de lo que recibiría si estuviera en Occidente.
"Estamos cansados de sólo escuchar condenas que no conducen a ninguna presión real sobre Israel para que libere a los periodistas", dijo. "Los periodistas palestinos son detenidos, golpeados y acosados. A menos, que una presión práctica y genuina sea empleada, no sólo retórica, estos ataques contra los periodistas continuarán".
Rabadi considera que no es sólo la llamada, comunidad internacional, culpable de la impunidad con que Israel lleva a cabo sus ataques contra los periodistas palestinos.
"Obviamente Agradecemos el apoyo que recibimos de Sindicato de Periodistas Palestinos, pero la Autoridad Palestina no ha hecho nada", dijo. "Ellos [AP] afirmar que tienen algún tipo de soberanía en Cisjordania, pero Israel pueden arrestar fácilmente a las personas en el centro de Ramallah o en el cruce y todo lo que se puede oír desde la AP es una suave, casi tímida, condena".
El 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, Nazzal emitió una carta desde la cárcel, reiterando su compromiso con la defensa del derecho a la expresión en Palestina.
"Me detuvieron por expresar mis opiniones, por practicar mi trabajo como periodista, y por defender los derechos humanos, y en particular los derechos de los periodistas", escribió Nazzal. "Mi detención es un claro ataque no sólo contra la libertad de prensa, sino también contra la organización sindical y la libertad de trabajo en general. Es un ataque contra todo el Sindicato de Periodistas Palestinos".
"Y en nombre de todos los periodistas encarcelados, les prometo que no vamos a detener nuestras plumas", agregó Nazzal. "Nuestras voces se mantendrán en voz alta y las lentes de las cámaras estarán siempre preparados para documentar los crímenes de la ocupación israelí, con el fin de revelarlo al mundo."
Sobre el autor: Budour Youssef Hassan es un escritor y graduado en derecho palestino con sede en Jerusalén ocupada. Blog: budourhassan.wordpress.com.
Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org
Fuente: Budour Youssef Hassan, The Electronic Intifada / Traducción: Palestinalibre.org

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