Ilustración: Acacio PuigLibertad e integridad académicas ante el silenciamiento del genocidio en Gaza
Ramón Adell Argiles, profesor de sociología
Conferencia en el marco del seminario internacional, Libertad e integridad académicas ante el silenciamiento del genocidio en Gaza, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología (UCM), 24 de marzo de 2025
Mi exposición versará sobre el desencuentro académico que he sufrido. No vengo a hablar mal de la UNED, una Universidad con una valiosa función social y muy querida por mí en la que he ejercido docencia, mi libertad de expresión y cátedra durante más de 30 años. Vengo a hablar de un incidente puntual, pero a mi juicio, muy grave en lo académico, social y personal.
Narraré los acontecimientos, de la forma más clara y escueta posible.
Intención inicial:
Documental didáctico de apoyo a la asignatura de CS2 dedicada a los movimientos sociales. Vídeos= (práctica habitual, con UNED-Media, CEMAV, y “la aventura del saber” RTVE)
Anteriormente ya colaboré en documentales sobre la transición política, el movimiento feminista o el 15M. y en este caso quería exponer la oleada de movilizaciones (indignación moral) provocada en España y en el mundo ante la escalada de violencia.
De la barbarie inicial del 7 de octubre del 2023 y el derecho de respuesta de Israel, el paso de los acontecimientos nos iba revelando como esa excusa desata una orquestada e infinita venganza con el fin último de un genocidio sobre el pueblo palestino.
Ello obliga a situar el conflicto desde un punto de vista histórico:
En un primer documental de 30mn (de los 2 previstos) se narra la historia de la fundación del estado de Israel creado por la ONU, en 1947, y la difícil convivencia entre las distintas corrientes del sionismo, y los pueblos semitas de palestina.
En el documental participó una decena de reconocidos académicos de varias disciplinas y periodistas especialistas en Oriente Medio, entre ellos:
Isaías Barreñada, profesor de Relaciones Internacionales de la UCM
Luz Gómez García, catedrática de Estudios Árabes de la UAM
Carmen Ruiz Bravo-Villasante, catedrática de Estudios Árabes de la UAM
Sonia Boulos, profesora titular de Derecho Internacional de la Universidad Nebrija
Héctor Grad, profesor de Antropología social de la UAM
Shereen Dagani, periodista de RNE
Teresa Aranguren, periodista y escritora
Representante de UNWRA, ex alumna de la Uned
A todas/os ellos, agradezco su colaboración y les pido, una vez más, disculpas por la pérdida de tiempo que supone la no emisión.
Los testimonios se apoyan con imágenes de gran valor, de los archivos de la UNED y RTVE. Es incontestable que la producción de un material histórico sobre el hecho colonial y el origen del conflicto en Palestina enriquecería el fondo documental de la universidad
La 1ª parte del documental se concluyó en marzo 2024. Pero cuando los realizadores se dispusieron a entregarlo a la instancia que debía incluir el trabajo en la programación de televisión, el nuevo responsable de Comunicación y Marketing de UNED Media se opuso a su emisión. Alegó que el material era parcial y sesgado (a favor del relato palestino) y que la situación actual del conflicto no era un buen momento para su emisión. Habló incluso de que quizás podría emitirse si se realizase a la par otro vídeo que defendiese la postura oficial de Israel. A eso se le llama equidistancia…
Además, se permitió señalar una serie de temas (6) que deberían incluirse en un trabajo de este tipo. No se argumentaron criticas concretas a lo que aparece en el documental, sino más bien las ausencias…
Destaco 3:
-No se cuenta el papel que jugó el muftí de Jerusalén en la persecución nazi de los judíos.
-No se cuenta la influencia que tuvo el Holocausto en la creación del estado de Israel
-No sale ningún profesor de la UNED, al menos en esta primera parte.
Esta última escusa, no tiene precedentes. En muchos programas de Canal UNED, sólo aparecen profesores de la UNED (generalmente los más aburridos), pero en otros muchos, no aparece ninguno, recurriendo a expertos externos.
Dado que no soy especialista en Oriente Medio, pero si en movimientos sociales mi participación se incluyó en la segunda parte.
Al comunicar su no emisión a los participantes, estos, consideraron que la decisión de esa persona era infundada, y simple y llanamente un acto de censura, por lo que decidimos recurrir a la Vicerrectora de Relaciones Institucionales y Comunicación y al propio Rector de la UNED. En esas instancias la respuesta fue el ninguneo y silencio.
Contacté con la UNEDxPalestina integrada en la RedUniversitariaxPalestina e informe de todo lo sucedido. En mayo, intercedieron ante el Rector, recordándole la declaración de la CRUE sobre el tema, o el reconocimiento de Palestina por parte del gobierno español, y refutando con argumentos una a una las pegas sobre el contenido “sesgado” alegado anteriormente. Una vez más, se me contestó literalmente que "utilizar los medios de la UNED sin contar con otro docente que usted mismo parece inadecuado".
Ante todo lo acontecido, a finales de junio, y teniendo ya derecho a ello, solicité mi paso a la jubilación a partir del pasado 1 de octubre. Sin duda, este desencuentro, ha tenido mucho peso en la decisión de renuncia tomada.
En un último intento, el 17 de septiembre, propuse que se resolviera el trabajo realizado, con alguna de las tres siguientes opciones para emisión.
- Su emisión, con independencia de que se emitan otras visiones plurales o razonadas sobre el tema.
- Permitir su difusión en algún acto a celebrar en algún centro asociado de la Uned.
3. Liberar los materiales para su difusión externa en otras universidades (con o sin logos Uned).
Sin respuesta por parte de la Vicerrectora.
A un año del inicio de las masacres (octubre de 2024), se produce la última negativa para su emisión, por parte del Director de Medios.
Tras ello, a petición del profesorado interviniente decidimos denunciar públicamente, este gesto de desprecio por el conocimiento histórico desde las instancias de gobierno de la UNED, con el título “Palestina, una tierra negada, y silenciada”. A nuestro juicio es algo llamativo y escandaloso cuando además se observa que en canal UNED se han producido numerosos vídeos sionistas.
Con la pública denuncia, he y hemos recibido múltiples muestras de solidaridad y apoyo, e incluso, por el llamado “efecto Streissand” hemos recibido varias peticiones para proyectar (Festival de Cine, en San Feliu de Llobregat, o Santander). Obviamente, yo, como promotor de los documentales y los realizadores, acatamos la prohibición de su emisión. Eso sí, nos queda la denuncia pública e intentar que el trabajo realizado no se pierda.
En paralelo presenté queja y amparo a la Defensora Universitaria, quien me aseguró que seguiría el caso. Le facilité la cronología del grave silenciamiento a la libertad de expresión en nuestra universidad, rogándole que fuera vigilante a que, algo así, no vuelva a ocurrir.
Tratando de solventar el silenciamiento del documental, me consta que dos profesores de la Uned -con mucha valentía- se han ofrecido a aparecer en los vídeos para cubrir la exigencia formal “de que faltaban profesores de la casa”, pero por lo que he oído, en el remoto caso de que se emitieran finalmente los documentales, sería el rectorado que elegirá a un profesor ad hoc.
Reflexionando con todo lo acaecido, puedo aventurar múltiples razones detrás de la cadena de impedimentos para la no emisión de “Palestina, una tierra negada”; Quizás la negativa a debatir y contextualizar los sucesos del 7 de octubre, o el miedo a cuestionar relatos instalados o más grave aún, la censura por presiones internas o externas, o razones ideológicas. Con esas actitudes se participa en el desprecio al derecho internacional, a la justificación del colonialismo y la limpieza étnica, a la deshumanización y al final, el mirar a otra parte, con un genocidio en curso.
Creo que las ciencias sociales no pueden obviar la violencia y barbarie y los cambios de la geopolítica mundial que vivimos. Desde la universidad pública no valen equidistancias ni silencios.
Gran parte de la ciudadanía comparte el “No somos indiferentes, nos duele Palestina” y la tristeza e indignación ante la barbarie desatada en Oriente Medio (casi 1 año y medio).
La histórica deuda moral hacia el pueblo judío por el holocausto hace 80 años, no debería significar hoy carta blanca a los desmanes de Netanyahu y su gobierno.
Si no hay argumentos para mantener el relato justificador del genocidio, se recurre a la censura disimulada. Como ha sido este caso. Impedimentos, excusas, faltas de respuesta, señalamiento y menosprecio a mi labor docente. Supone un atropello y la coacción de la libertad de pensamiento, expresión y cátedra en una universidad pública.
Este tipo de censura tiene sus raíces en la actitud complaciente con Israel que ha prevalecido durante décadas, incluso por parte de la academia. Se informa de otros actos de censura o impedimentos de actos sobre Palestina en Universidades de Sevilla o Granada. Ello provoca miedo y autocensura a gran parte del profesorado por miedo a ver perjudicados sus progresos académicos.
Soy consciente de que a día de hoy ya no soy quien, para exigir su emisión, pero como persona afectada, agradezco al GICMOM la oportunidad de exponer este silenciamiento.
Termino, con un extracto del poeta palestino Marwan Makhoul
“Para escribir una poesía
que no sea política
debo escuchar a los pájaros.
Pero para escuchar a los pájaros
hace falta que cese el bombardeo”
Muchas gracias