lunes, 16 de marzo de 2026

El Tribunal Supremo decidirá si las universidades pueden romper relaciones con Israel por el genocidio en Gaza


 El Tribunal Supremo decidirá si las universidades pueden romper relaciones con Israel por el genocidio en Gaza

  • La Sala admite a trámite el recurso de casación de la Universidad de Granada y APDHA contra la sentencia que anuló la ruptura, y decidirá si esta es “discriminatoria” o entra en la autonomía universitaria
  • eldiario.es, 13 de marzo de 2026
  • El Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso de casación contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que anuló la suspensión de las colaboraciones entre la Universidad de Granada y las universidades e instituciones israelíes. El alto tribunal zanjará así una cuestión que hasta ahora ha suscitado dos sentencias contradictorias: un juez avaló en primera instancia la decisión adoptada por la Universidad de Granada, pero luego fue corregido por el TSJA, que entendió que la decisión era discriminatoria y vulneraba los derechos fundamentales a la dignidad, la igualdad y no discriminación y la integridad moral.
    Ahora se pronunciará el Tribunal Supremo, que ha admitido el recurso de la Universidad de Granada y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), al apreciar que el caso afecta a los límites de la autonomía universitaria.
  • Los magistrados evaluarán si una universidad puede adoptar acuerdos como la suspensión basados en la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional, incluso cuando estos impliquen suspender relaciones académicas con instituciones extranjeras. Asimismo, deberá determinar si este tipo de medidas puede calificarse como discriminatorias cuando no se dirige contra personas físicas, sino contra instituciones vinculadas a un determinado Estado.
  • Acuerdos universitarios en el punto de mira
  • El Consejo de Gobierno de la Universidad de Granada acordó suspender sus programas de cooperación académica con universidades israelíes y reforzar la cooperación con universidades palestinas el 17 de mayo de 2024.
  • La Universidad acordó suspender la movilidad de estudiantes, docentes e investigadores con universidades israelíes, así como los convenios de lectorado y cursos de verano con la Universidad de Bal-Illan y con la Universidad de Tel-Aviv; no firmar nuevos acuerdos, ni participar en nuevos proyectos internacionales con universidades israelíes; y suspender la cooperación científico-técnica en los consorcios de investigación promovidos por la Comisión Europea con socios israelíes. También acordó intensificar sus relaciones con las universidades palestinas y ayudar a acoger estudiantes, investigadores y profesores palestinos.
  • Habían pasado siete meses desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza tras los atentados del 7 de octubre. En ese momento, la ofensiva israelí ya había matado a unos 35.000 y herido a unos 75.000 gazatíes, la mayoría civiles, incluyendo alrededor de 15.000 niños. Israel también obliga al desplazamiento forzoso de 1,7 millones de personas fuera de sus viviendas, en torno al 70% de la población, hacinándolos en el extremo sur de la franja. Hasta el alto el fuego de octubre de 2025 los muertos superaron los 72.000 (de ellos, 21.000 niños y niñas) y los heridos alcanzaron 172.000, según las cifras del Ministerio de Salud de Gaza, citadas por las agencias de la ONU.
  • Entre mayo y junio de 2024 las protestas contra las acciones de Israel en Gaza se sucedieron en las universidades españolas, y media docena de ellas (Valencia, Málaga, Granada, Burgos, Complutense de Madrid, País Vasco y Vigo) rompieron con el país. Varias fueron demandadas por la Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), un lobby sionista que esta misma semana ha demandado a varios periodistas, incluida Raquel Ejerique, adjunta al director de elDiario.es, por “invitar al odio e injuriar personal y públicamente a ciudadanos judíos españoles con significación pública”.
  • Los recursos de ACOM contra las universidades españolas han seguido una suerte dispar. Por ahora, ha ganado contra la de Granada y Valencia, y perdido contra la de Burgos. Los recursos ahora llegan a la cúspide de la jurisdicción española, que deberá zanjar la cuestión.
  • Neutralidad o autonomía universitaria
  • Para fundamentar su acuerdo la institución granadina recordaba que en la esencia de las universidades está promover la paz y que sus Estatutos recogen como fin “la transmisión de los valores superiores de nuestra convivencia (…) el fomento del diálogo, de la paz, del respeto a la diversidad cultural y de la cooperación entre los pueblos”. Pocos días antes, la Conferencia de Rectores y la Asociación de Universidades Públicas Andaluzas habían pedido el cese de las operaciones militares del ejército israelí y de “cualquier acción de carácter terrorista, y la liberación de las personas secuestradas por Hamas”, así como que Israel respete el derecho internacional y permita la entrada en Gaza de toda ayuda humanitaria.
  • La Universidad citaba las palabras de la relatora de la ONU Francesca Albanese, quien días antes había lamentado que “el mundo está siendo testigo del primer genocidio mostrado en tiempo real por sus víctimas”.
  • ACOM recurrió el acuerdo por entender que vulnera los derechos fundamentales de la población e instituciones israelíes. En primera instancia, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Granada desestimó la demanda al entender que la Universidad actuó dentro de su autonomía, reconocida en la Constitución, y sin vulnerar derechos fundamentales. El juez razonaba que la decisión de la Universidad no se dirigía “contra el pueblo israelí”, sino que se refería a instituciones concretas, estableciendo una diferencia de trato justificada, proporcional, de efectos provisionales y basada en fines legítimos de la Universidad.
  • Sin embargo, el TSJA revocó la decisión el pasado septiembre, subrayando que la libertad de la Universidad para establecer o suspender convenios debe ajustarse a los principios de igualdad y dignidad de las personas. A diferencia del juzgado, el TSJA concluyó que el Acuerdo establece un trato desigual hacia estudiantes, profesorado y personal vinculado a universidades israelíes “sin motivación suficiente, sin individualización y sin examinar su concreta participación o posición respecto al conflicto”. Según esos magistrados, el Acuerdo implica una “estigmatización” al asociar a las personas vinculadas a las universidades israelíes con una responsabilidad en el “conflicto entre Israel y Palestina y Gaza”.
  • El asunto tiene relevantes aristas jurídicas, según reconoce el Tribunal Supremo, que ha visto una oportunidad para retomar la jurisprudencia en materia de acuerdos universitarios sobre cuestiones políticas.

En primer lugar, está el alcance del principio de neutralidad de las universidades públicas. El Tribunal Supremo se cuestiona si tiene el mismo alcance que en otras administraciones y dónde debe trazarse la frontera entre ese principio y el de autonomía universitaria, reconocido en la Constitución. A su vez, los magistrados se pronunciarán sobre si la suspensión de relaciones institucionales con entidades vinculadas a un Estado puede calificarse de “acto discriminatorio” pese a que no se refieran a personas físicas o colectivos. 
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«Una película que se resiste al olvido» .equator.org


 Fotograma de *La voz de Hind Rajab* 


«Una película que se resiste al olvido»
equator.org, 14 de marzo de 2026


En enero de 2024, la historia de una niña atrapada en un coche en la Franja de Gaza y asesinada por las fuerzas israelíes conmocionó al mundo. Las llamadas desesperadas —y, en última instancia, en vano— de Hind Rajab a un centro de rescate constituyen la columna vertebral de La voz de Hind Rajab, una película devastadora de la directora tunecina Kaouther Ben Hania, que opta este domingo al Óscar a la mejor película internacional. En vísperas de los Óscar, Ben Hania nos habló desde Los Ángeles sobre la empatía, el espectáculo y las complejidades de rodar una película durante el genocidio.

Equator: Ver su película es una experiencia incómoda. Uno siente ira, resentimiento, incluso náuseas. Cuando Hind dice que no puede respirar, uno se siente claustrofóbico, asfixiado. Estas sensaciones se alojan en el cuerpo. ¿Hasta qué punto fue esto intencionado?

Kaouther Ben Hania: Yo sentí lo mismo cuando escuché por primera vez la voz de Hind. Así que sí, fue intencionado. La industria del entretenimiento presenta el cine como un escape. El arte es muchas cosas, pero en este caso no es un escape; es un recordatorio de lo que ocurrió, un llamamiento a recordar a esta niña. La incomodidad es esencial. Para mí, la cuestión formal era: ¿cómo se puede abordar lo inconcebible? ¿Cómo se puede retratar un genocidio en la pantalla?

Equator: Visualmente, no caes en la tentación del espectáculo. Como espectadores, tenemos que echar mano de nuestra imaginación para evocar lo que ocurre fuera de la pantalla, ya que toda la película transcurre dentro de un centro de llamadas de la Sociedad de la Media Luna Roja en Ramala. Es decir, en una oficina...

Ben Hania: Sí, decidí conscientemente no filmar el coche, ni el tanque, ni la sangre. Todo eso queda fuera del encuadre. Está implícito en el sonido de la voz de Hind. Como dices, no quería caer en el sensacionalismo en torno al asesinato de una niña. Quería estar con quienes intentaron salvarla. La violencia gráfica ya está presente en todas partes, ¿sabes? Me interesa más hablar de algo más sutil y silencioso, que es la violencia sistémica: todos los procesos kafkianos impuestos por la ocupación. El hecho de que la ambulancia que partió para rescatar a Hind nunca pudiera llegar hasta ella. Esto también es violencia, pero no es violencia espectacular. Es lo que llamamos apartheid: un sistema de leyes específicas para los palestinos. Este es el tipo de violencia que no encontrarás en las noticias. Quería hablar de cómo el sistema está diseñado para matar a esta niña.

Equator: Hiciste esta película durante un genocidio. ¿Recibiste alguna crítica por hacerla ahora o por hacerla en absoluto?

Ben Hania: Mucha gente me dijo que era demasiado pronto para hacerla: «No se puede hacer una película sobre un genocidio cuando el genocidio está en curso». Yo, por supuesto, pensaba en todas las películas que se han hecho sobre la Segunda Guerra Mundial. ¿Debería esperar 10 años? ¿20? ¿Y esperar a qué? Las cosas van de mal en peor. Mi idea era hacer esta película ahora porque quizá, solo quizá, pueda ayudar a cambiar la percepción sobre Palestina y los palestinos. Soy cineasta, no un responsable político ni un político, ¿sabes? Esto es lo que puedo hacer.

Equator: Hay diferencias importantes entre la situación actual y la Segunda Guerra Mundial...

Ben Hania: Las hay. Para empezar, entonces no teníamos imágenes que llegaran desde la zona de guerra. Los palestinos se están grabando a sí mismos mientras los matan. En este sentido, no es una película sobre la historia; es una película sobre el presente.

Equator: Tienes experiencia en el mundo del documental. Elegiste no hacer un documental puro.

Ben Hania: He hecho documentales, he hecho películas narrativas y he hecho películas híbridas. Cuando eres cineasta, estudias todas las posibilidades. El documental tiene sus límites. Es un modelo explicativo. En este caso concreto, ya contamos con importantes investigaciones de Al Jazeera y Forensic Architecture sobre el asesinato de Hind. Los palestinos ya están hartos de dar explicaciones. Yo buscaba algo nuevo.

Equator: Hay un momento en el que vemos imágenes de teléfono móvil grabadas por los propios trabajadores de la Media Luna Roja, en el que la vida real irrumpe en la película. Leí en alguna parte que te encanta la película de Abbas Kiarostami Close Up (1990), quizás el híbrido definitivo entre el documental y la ficción.

Ben Hania: Todavía era estudiante de cine cuando vi Close Up por primera vez. Yo también escribí mi tesis en la universidad sobre la frontera entre el documental y la ficción, así que me interesaba mucho esa zona sin ley, como la frontera entre dos países, en la que no sabes si estás de un lado o del otro. La película de Kiarostami supuso, digamos, un impacto estético. Me pareció genial. Es la película perfecta que utiliza las herramientas del cine para contar una historia sobre el cine, ¿sabes?

Equator: ¿Puedes contarnos un poco sobre tu relación con la madre de Hind, Wesam Hamada?

Ben Hania: La llamé antes de decidir hacer la película. Para mí, ella tenía que tomar la decisión. Es una mujer increíble. Es muy resiliente. A pesar de esta horrible situación, siente que tiene que cuidar de otros niños en Gaza, así que está poniendo en marcha una organización benéfica para huérfanos y personas amputadas. 

Equator: ¿Estará ella en los Óscar?

Ben Hania: Actualmente, los palestinos tienen prohibida la entrada en EE. UU., así que no, no estará. Uno de nuestros actores, el gran Motaz Malhees, que interpreta a Omar, tiene el mismo problema. Los demás actores tienen otros pasaportes, así que estarán presentes. ¿Qué puedo decir? Se ve cómo la injusticia se prolonga hasta el final.

Equator: Resulta inusual e importante que una película que aborda un genocidio en curso sea reconocida así en los Óscar, nada menos que en un país que es cómplice. ¿Podría esto reflejar un cambio?

Ben Hania: Quizás. Pero recuerda que hay muchas Hind Rajabs. Pienso en esas niñas asesinadas en su escuela primaria en Irán. Mi esperanza es que la película sirva de herramienta, o forme parte de un cambio más amplio en la opinión pública. Una película que se resista al olvido.

viernes, 13 de marzo de 2026

Países Bajos e Islandia intervienen en el caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel


 Países Bajos interviene en el caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel

nos.nl, 12 de marzo de 2026

Los Países Bajos intervienen en la denuncia por genocidio presentada por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por la guerra en Gaza. El gobierno no toma partido, pero en un comunicado aclara que el desplazamiento forzado de civiles, los ataques deliberados contra niños y la hambruna pueden constituir elementos de genocidio según la Convención sobre el Genocidio.

Hasta hoy, los países debían presentar ante la CIJ la denominada "declaración de intervención" en el caso. Otros países, como Bélgica, Brasil, Chile, Irlanda, México, España y Paraguay, ya lo habían hecho.

Sudáfrica inició el caso a finales de 2023. El país acusa a Israel de "actos genocidas" contra los palestinos en la Franja de Gaza. En su escrito de acusación , Sudáfrica argumentó que "las acciones y omisiones de Israel son de naturaleza genocida".

El Ministerio de Asuntos Exteriores subraya que el documento neerlandés solo ofrece su interpretación jurídica de la Convención sobre el Genocidio, "no sobre la situación en Gaza". Por lo tanto, los Países Bajos no se posicionan formalmente.

Sin embargo, el documento ofrece algunas pistas sobre la postura neerlandesa, afirma André de Hoogh, profesor asociado de derecho internacional. "En cuanto a los temas, diría que es más probable que los Países Bajos apoyen la interpretación sudafricana de la Convención sobre el Genocidio en estos asuntos que la israelí".

La declaración aborda, por ejemplo, las evacuaciones forzadas y los actos de guerra que afectan a niños. «Los Países Bajos señalan que los niños son vulnerables y que, en tales casos, es más probable que se produzcan actos que se encuadran en la definición de genocidio».
El documento también aborda la hambruna de la población y la obstrucción deliberada de la ayuda humanitaria. Según el gobierno, estas acciones también podrían considerarse genocidio. «Todos estos aspectos son relevantes para determinar si hubo intención de destruir al grupo», afirma De Hoogh.

Paso muy cauteloso
Las cuestiones que plantearon los Países Bajos fueron sin duda relevantes en Gaza, señala De Hoogh. «Los israelíes ordenaban regularmente a grandes poblaciones que se desplazaran. Sabemos que el porcentaje de niños y mujeres muertos en Gaza es mucho mayor que en muchos otros conflictos armados. Y sabemos, por supuesto, que Gaza estuvo aislada de la ayuda humanitaria durante más de un mes».

Según De Hoogh, el impacto de la declaración neerlandesa está por verse. «En cualquier caso, demuestra que los Países Bajos se toman en serio el derecho internacional. Se está informando a los jueces sobre lo que los Países Bajos consideran puntos cruciales en relación con la Convención sobre el Genocidio. Otros países están haciendo lo mismo, y eso orienta a los jueces para evaluar el caso».

Liesbeth Zegveld, abogada y profesora titular de reparaciones de guerra en la Universidad de Ámsterdam, se ha pronunciado con frecuencia contra la guerra en Gaza. Acoge con satisfacción la declaración y los problemas que los Países Bajos abordan en ella, pero tiene algunas reservas.

"Tras las abstenciones previas en resoluciones y su oposición a la venta de los componentes del F-35 para la Fuerza Aérea Israelí, es positivo que hagan esta declaración", dijo Zegveld. "Es un primer paso, pero muy cauteloso".





Islandia interviene en el caso de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia
El Gobierno de Islandia ha presentado una declaración de intervención en el caso interpuesto por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia. Como Parte Contratante de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, Islandia interviene en virtud del artículo 63 del Estatuto de la Corte. 



En este caso, Sudáfrica alega que Israel violó sus obligaciones en virtud de la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 en el contexto de la Guerra de Gaza, que estalló tras el ataque terrorista perpetrado por Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023. 
Islandia ha condenado de forma inequívoca e incondicional el atentado del 7 de octubre de 2023. Asimismo, ha condenado la catastrófica situación humanitaria que sufrió la población civil de Gaza a raíz del conflicto. 
El Gobierno apoya el papel de los tribunales imparciales e independientes en la resolución de casos de violaciones del derecho internacional. De conformidad con el Estatuto de la Corte, la intervención de Islandia aborda la interpretación de las disposiciones de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio que son objeto del presente caso. 
La decisión de intervenir forma parte de la aplicación por parte del Gobierno de la política de Islandia sobre el conflicto de Gaza, incluida una resolución adoptada por unanimidad por el Parlamento de Islandia, el Althingi, en noviembre de 2023, y hace hincapié en el cumplimiento del derecho internacional y la investigación de todas las violaciones del mismo por las partes en el conflicto. 
La Declaración de Intervención ha sido elaborada en colaboración con dos de los académicos más destacados de Islandia en el campo del derecho internacional público: la Dra. Þórdís Ingadóttir, profesora de la Universidad de Reikiavik, y el Dr. Kári Hólmar Ragnarsson, profesor asociado de la Universidad de Islandia.
La Declaración puede consultarse en la página web de la Corte Internacional de Justicia.

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio
La Convención sobre el Genocidio es un tratado internacional, firmado por más de 150 países, que prohíbe el genocidio y obliga a los Estados a prevenirlo y sancionarlo. Las Naciones Unidas adoptaron el tratado en 1948, pocos años después del Holocausto, para evitar que se repitan estos crímenes de lesa humanidad.
Según la convención, el genocidio ocurre cuando ciertos actos se cometen con la intención de destruir a un grupo total o parcialmente.
Los países no pueden modificar la Convención sobre el Genocidio, pero pueden indicar en un caso de genocidio qué elementos de la convención consideran relevantes en relación con ese caso específico.


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MSC presuntamente ha proporcionado servicios de transporte marítimo a empresas que, según se informa, operan en asentamientos ilegales israelíes, incluidos comentarios, respuestas y falta de respuesta. Business-humanrights.org,


 MSC presuntamente ha proporcionado servicios de transporte marítimo a empresas que, según se informa, operan en asentamientos ilegales israelíes, incluidos comentarios, respuestas y falta de respuesta.


Una investigación de Al Jazeera y el Movimiento Juvenil Palestino (PYM) alega que Mediterranean Shipping Company (MSC) ha proporcionado servicios de transporte marítimo a empresas que, según se informa, operan en asentamientos israelíes en los Territorios Palestinos Ocupados.
Los asentamientos israelíes han sido ampliamente considerados ilegales según el derecho internacional, ya que se construyen en territorio ocupado. Por lo tanto, la comercialización de productos de estos asentamientos constituye un apoyo efectivo a los asentamientos ilegales.
Según Al Jazeera, este comercio en curso contrasta con una opinión histórica de 2024 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que aconseja que los terceros estados están obligados a “impedir las relaciones comerciales o de inversión que ayuden a mantener la situación ilegal creada por Israel en el Territorio Palestino Ocupado”.
Los conocimientos de embarque obtenidos por Al Jazeera y PYM supuestamente muestran que MSC entregó envíos en nombre de al menos dos empresas, cuya dirección figura en Maale Adumim y la cercana zona industrial de Mishor Adumim.
Maya, proveedor mayorista de suplementos y dulces, incluye Mishor Adumim en la dirección del remitente. Extal, empresa privada que desarrolla soluciones de aluminio y colabora con fabricantes de armas israelíes, como Israel Aerospace Industries (IAI) y Rafael Advanced Defense Systems, incluyó la zona industrial de Mishor Adumim en los 38 conocimientos de embarque.
En al menos otros tres casos, MSC entregó envíos en nombre de empresas con sede en asentamientos registradas en la base de datos del ACNUDH. Esto incluye 17 envíos de Ahava Dead Sea Laboratories, una marca israelí de cosméticos de renombre mundial que, según el informe, ha sido objeto de intenso escrutinio por presuntamente saquear los recursos naturales palestinos.
Otras empresas nombradas incluyen Aquestia Ltd, una empresa que se especializa en sistemas hidráulicos, que incluye Kfar Haruv y Ramat HaGolan en la dirección del remitente, y Miriam Shoham, que exporta fruta fresca, también incluye Ramot HaGolan, y el fabricante de polipropileno Mapal Cooperative Society incluye Mevo Hama.
MSC dijo a Al Jazeera en un comunicado que “respeta los marcos legales y regulaciones globales dondequiera que opera” y aplica esto “a todos los envíos hacia y desde Israel”.
En febrero de 2026, el BHRC se puso en contacto con las empresas mencionadas en el artículo, incluidas Aquestia, Mapal Cooperative Society, Miriam Shoham, Ahava Dead Sea Laboratories y Maya Food Industries.
Ahava Dead Sea Laboratories respondió a las acusaciones afirmando que "rechaza categóricamente cualquier afirmación de que 'saquea' los recursos naturales palestinos o participa en cualquier explotación ilegal de activos naturales..." y que "Ahava obtiene sus ingredientes naturales exclusivamente de zonas dentro de las fronteras israelíes indiscutibles y en pleno cumplimiento de la legislación israelí aplicable y los marcos regulatorios pertinentes. Nuestros procesos de extracción y producción de materias primas se llevan a cabo de conformidad con licencias y permisos válidos emitidos por las autoridades competentes. Ahava no extrae recursos de tierras palestinas, ni privadas ni públicas, ni opera en violación de los derechos de propiedad ni de las regulaciones comerciales internacionales". La respuesta de la empresa puede leerse íntegramente a continuación.
Respuestas de la empresa
Laboratorios Ahava del Mar MuertoVer respuesta
Industrias alimentarias mayas
Sin respuesta
Aquestia
Sin respuesta
Sociedad Cooperativa Mapal
Sin respuesta
Miriam Shoham
Sin respuesta
Cronología :

Abogados vascos denuncian el genocidio de Gaza ante la Fiscalía . GARA,


 Movilización contra el genocidio en Bilbo. (Marisol RAMÍREZ | FOKU)


Abogados vascos denuncian el genocidio de Gaza ante la Fiscalía

GARA, 12 de marzo de 2026

La Coalición Global 195, a la que pertenecen abogados vascos, impulsa una denuncia por delitos penales ante la Fiscalía española en relación al genocidio palestino en Gaza. Identifica a algunos «sospechosos clave» a partir de 130 testimonios, y reclama responsabilidades.


El Centro Internacional de Justicia para los Palestinos (ICJP), junto con abogados vascos de la Coalición Global 195, informó ayer de la presentación de una denuncia por delitos penales ante la Fiscalía española con relación a crímenes de guerra israelíes punibles en virtud del Estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI) y, en consecuencia, punibles en virtud de la legislación española, debido al principio de complementariedad.

«La denuncia está dirigida a las personas responsables de los delitos denunciados y ha identificado a algunos presuntos sospechosos clave. Los crímenes de guerra detallados en la denuncia incluyen, entre otros, ataques indiscriminados contra civiles, ataques indiscriminados e intencionados contra bienes y propiedades civiles, el uso intencionado del hambre de la población civil como método de guerra en Gaza y el bloqueo intencionado de la ayuda humanitaria», detallaron los impulsores de la denuncia. Se basan en más de 130 testimonios de testigos presenciales de los crímenes de guerra perpetrados por Israel en Gaza desde el 7 de octubre de 2023.

En concreto, se pide a la Fiscalía española que «investigue a las principales personas sospechosas», tarea que consideran derivada de «las obligaciones internacionales de España en virtud del Estatuto de Roma de la CPI». Junto a ello, se reclama a las autoridades españolas competentes que «inicien una investigación formal sobre los crímenes de guerra detallados en la denuncia de la Coalición». «España también se adhirió a la Convención sobre el Genocidio en 1968 y debe perseguir y castigar activamente los actos de genocidio en virtud de estas obligaciones del derecho internacional», subrayaron los denunciantes.
APOYO VASCO
La denuncia ha sido redactada por abogados vascos en su condición de miembros de la coalición Global 195 de la ICJP. La iniciativa cuenta con el apoyo e impulso del GEBehatokia y de la iniciativa ciudadana Gernika-Palestina, y se encuadra en la dinámica de llevar a los autores del genocidio ante los tribunales internacionales.
En cuanto al Centro Internacional de Justicia para los Palestinos, explicaron que «es una organización independiente de abogados, políticos y académicos que apoyan los derechos de los palestinos y palestinas, y tiene como objetivo proteger los citados derechos a través de la ley».
Cuando impera la ley del más fuerte, procedimientos como este pueden ser clave.

jueves, 12 de marzo de 2026

Presentación del libro "Gaza un genocidio televisado". Mohamed Safa


 

La UE y su sesgada lucha contra el antisemitismo David Issacharoff. Vera Weidenbach Haaretz/sinpermiso.info,


 Ashraf Amra, Jaber Jehad Badwan/Wikimedia; EU/Wikimedia. Artwork: Anastasia Shub

La UE y su sesgada lucha contra el antisemitismo
Haaretz/sinpermiso.info, 22 de febrero de 2026
Traducción: Enrique García

«Preocupada por defender al Gobierno de Israel», «intocable», «lobista contra las sanciones»: durante más de una década, Katharina von Schnurbein ha sido la primera y única persona en ocupar el cargo de coordinadora europea para la lucha contra el antisemitismo. Cada vez son más los expertos que alertan sobre su influencia en la política de la UE respecto a Israel.

La Unión Europea se ha situado en un estancamiento institucional familiar, no logrando durante más de dos años ponerse de acuerdo sobre ninguna medida diplomática o económica para presionar al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu en relación con la desastrosa guerra de Gaza que comenzó después del ataque de Hamas del 7 de octubre, según más de una docena de expertos en Bruselas, involucrados en la política de la UE hacia Israel.

La UE, el mayor socio comercial de Israel, tiene una influencia significativa a través de su Acuerdo de Asociación con Israel, que sustenta sólidos lazos económicos al tiempo que los condiciona explícitamente al respeto de los derechos humanos. Sin embargo, la propuesta de revisar el acuerdo no surgió hasta septiembre de 2025, cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó la posibilidad, menos de un mes antes de que Israel y Hamas llegaran al alto el fuego que puso fin a la guerra en Gaza.

Pero dentro de esa parálisis política, un actor estaba desarrollando su poder dentro de la UE, lista para enfrentarse a cualquier medida contra Israel, y sobre todo las críticas, a veces arriesgándose a sobrepasar su mandato, al menos en apariencia: la oficina de Coordinación Europea para la Lucha contra el Antisemitismo y el Fomento de la Vida Judía, encabezada por Katharina von Schnurbein.

Comúnmente referida por sus iniciales, KVS, la funcionaria alemana en la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, ha pasado la mayor parte de su carrera en el aparato con sede en Bruselas. Procedente de un pequeño pueblo en el Bosque Bávaro, describió sus antecedentes familiares como "un factor motivador" en su trabajo contra el antisemitismo en una entrevista de 2018, y agregó que sus padres enfatizaban "la responsabilidad que tenemos hacia los judíos como alemanes", y que creció en un "hogar pro-israel y pro-judío".

Von Schnurbein, de 52 años, ha desempeñado su papel de una manera que deja indiferentes a pocos observadores. Su papel, que no está relacionado con la política exterior de la UE, es implementar la estrategia de la UE para combatir el antisemitismo, vincularse con los estados miembros y dirigir un grupo de trabajo de organizaciones y comunidades judías locales. Aun así, hay un amplio consenso de que es una aliada cercana de Israel, hasta el punto de que sus críticos la llaman "embajadora israelí no oficial ante la UE" y el gobierno israelí la elogia como una "socia inquebrantable".

El papel de Von Schnurbein provocó controversia el año pasado después de que un documento filtrado de una reunión con enviados de la UE en Israel mostrara su eficaz cabildeo contra las sanciones a Israel, lo que provocó que organizaciones judías progresistas y miembros del Parlamento de la UE solicitaran su destitución. Otros grupos judíos también han alegado que les negó acceso a los foros de la UE, lo que llevó a un organismo de control de la UE a iniciar una investigación sobre el asunto. El Congreso Judío Europeo, la organización paraguas oficial, defendió con vehemencia a la coordinadora después de la filtración, calificando de "vergonzosa" la campaña contra ella.

Fuentes de alto nivel de la UE, por otro lado, la describieron como "intocable", diciendo que desde el principio ha "tenido más espacio para maniobrar" que otros funcionarios públicos, haciendo declaraciones que no siempre están alineadas con el liderazgo político de la Comisión. Si bien una fuente de la Comisión señaló que un número significativo de gobiernos de los estados miembros de la UE también estaban en contra de las sanciones a Israel, pero "ella claramente tenía la autoridad para etiquetarlas como antisemitas".
Una filtración desde Tel Aviv
Von Schnurbein, la primera y única persona que ha ocupado el cargo de Coordinadora Europea para la Lucha contra el Antisemitismo y el Fomento de la Vida Judía desde su creación en 2015, junto con un coordinador separado para combatir el odio antimusulmán, ha dado forma a su función a partir de sus propias convicciones.
En una entrevista de 2016, dijo que la comunidad judia europea y el Estado de Israel habían pedido durante mucho tiempo la creación del puesto, enfatizando que "no se trataba de las relaciones entre la UE e Israel. Se trata de la comunidad judía en Europa".
Pero Haaretz habló con 20 expertos y observadores de la Unión Europea para evaluar el alcance de su influencia o intentos de conformar la política de la UE hacia Israel antes y durante la guerra de Gaza, y tienen una imagen diferente. Haaretz se encontró con varias fuentes que tenían "miedo a hablar" públicamente, temiendo consecuencias personales o profesionales. La propia Von Schnurbein se negó a ser entrevistada por Haaretz.
En toda Europa, incluso entre los aliados más cercanos de Israel, la paciencia se estaba agotando cuando Israel lanzó su ofensiva de mayo de 2025 en Gaza. La invasión fue ampliamente descrita implicando crímenes de guerra: los ataques aéreos israelíes agotaron el almacén de suministros del hospital Khan Yunis, y más de 920 palestinos murieron por ataques aéreos y fuego israelíes, incluidas docenas de personas que recibieron disparos mientras esperaban comida en los centros de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza, recientemente inaugurados.
Esa misma semana, los embajadores de la Unión Europea se reunieron con von Schnurbein en Tel Aviv para discutir cómo las posiciones de sus gobiernos hacia el gobierno de Netanyahu se estaban "endureciendo", en medio de los llamamientos de los políticos israelíes a la "esterilización" y "reasentamiento" de Gaza y la creciente presión pública en Europa. Según un cable diplomático que resumió la reunión, obtenido por Haaretz y publicado por primera vez por UE Observer, con sede en Bruselas, los diplomáticos advirtieron contra la "tentación" de Israel de etiquetar las críticas a su gobierno como antisemitismo.
Von Schnurbein describió "nuevas formas" de antisemitismo en Europa, lo que ella llamó "antisemitismo ambiental", que hace que los judíos "se sientan incómodos", incluso dentro de las instituciones europeas. Como ejemplo citó "ventas de galletas para Gaza" organizadas por sectores del personal de la UE para recaudar fondos para ayuda humanitaria, incluido el Comité Internacional de la Cruz Roja. El cable revela que también "cuestionó algunos informes de la ONU sobre la crisis humanitaria en Gaza".
Los embajadores le preguntaron a la coordinadora cómo trazar la línea entre antisemitismo y la crítica legítima a Israel, haciendo ver su incomodidad por la confusión entre ambos, especialmente cuando Israel descarta los informes de ataques a hospitales en Gaza como "calumnias sangrientas", a pesar de las pruebas llegadas de Gaza.
Von Schnurbein reconoció que no todas las críticas a Israel son antisemitas, incluso si Netanyahu dice que lo son. Pero advirtió de "dobles estándares" aplicados por las organizaciones internacionales de derechos humanos al conflicto israelo-palestino. Advirtió contra la "reapertura" de la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional de Recuerdo del Holocausto (IHRA).
Al discutir posibles medidas contra Israel, en particular el Acuerdo de Asociación UE-Israel, advirtió que incluso la petición de revisión se "basaba en rumores sobre judíos en lugar de hechos", afirmando que Israel estaba proporcionando alimentos en Gaza, algo que afirmó era ignorado por la ONU y los medios de comunicación. (En ese momento, la UNRWA advertía que unos 66.000 niños sufrían de desnutrición severa). Instó a los gobiernos de la UE a "reflexionar sobre las consecuencias" de sancionar a Israel o bloquear el acuerdo económico.
Pero las cejas se arquearon: ¿Era esta una decisión o posición que le correspondiese tomar a ella? ¿Y cómo era compatible con la política exterior de la Comisión, su posición sobre los derechos humanos y el derecho internacional?
"Un efecto escalofriante"
El logro político clave de Von Schnurbein en la UE es la adopción y aplicación en 2017 de la controvertida definición de antisemitismo IHRA. Un alto funcionario de la Comisión Europea, que trabajó en paralelo con ella, dijo que la definición de IHRA fue "impulsada agresivamente por KVS", a pesar de las reticencias  internas y el hecho de que "no era unánime" en ese momento.
En una entrevista con el periódico Israel Hayom en junio pasado, dijo: "El antisionismo, entonces, es una negación del pueblo judío. Y eso en sí mismo es antisemitismo. Así que creo que, en última instancia, si lo miras, es una separación artificial de ambos términos".
El alto funcionario advirtió que en lugar de un marco universal para combatir todas las formas de discurso de odio, que anteriormente había sido la norma, el IHRA se implementó de manera que creó un "efecto disuasorio" en las críticas a Israel dentro de la UE.
La definición de IHRA se considera ampliamente controvertida porque, aunque no es vinculante, sus ejemplos relacionados con Israel a menudo se aplican de manera que difuminan la línea entre antisemitismo y la crítica legítima a la política israelí, determinando interesada y eficazmente el discurso en lugar de combatir el antisemitismo.
Fila de atrás, desde la izquierda: el francés Frédéric Potier, el Lord Eric Pickles del Reino Unido, Katherina von Schnurbein y el alemán Felix Klein y los EE. UU. Elan Carr, delante a la izquierda, posando en una reunión de enviados del antisemitismo con el entonces presidente israelí Reuven Rivlin en la residencia del presidente en Jerusalén, noviembre de 2019.
Fila de atrás, desde la izquierda: el francés Frédéric Potier, Lord Eric Pickles del Reino Unido, Katherina von Schnurbein y el alemán Felix Klein y de EE. UU. Elan Carr, delante a la izquierda, posando en una reunión de enviados del antisemitismo con el entonces presidente israelí Reuven Rivlin en la residencia del presidente en Jerusalén, noviembre de 2019. Crédito: Unión Europea en Israel
El alto funcionario de la Comisión Europea señaló que no le sorprendió la filtración de la reunión con los embajadores. Lo que sí le sorprendió, sin embargo, fue su afirmación sobre el "ambiente antisemita" de las ventas de pasteles pro Gaza dentro de las instituciones de la UE, que era equivalente a "arrojar a cientos de funcionarios y trabajadores de la UE bajo las ruedas de un autobús".
Esa, dijo, es la razón por la que "si se abusa de la definición de la IHRA y se estira más allá de sus límites", incluso las iniciativas humanitarias a favor de los palestinos pueden conducir a acusaciones de antisemitismo.
En 2021, su oficina redactó una estrategia de la UE para combatir el antisemitismo para los estados miembros, que en esencia pide "adoptar y utilizar" la definición de la IHRA y "alentar a ello a las autoridades locales, regiones, ciudades y otras instituciones". Una analista europea dijo que su plan es nombrar coordinadores nacionales "de ideas afines" para supervisar la adopción de la definición de IHRA en todos los estados miembros de la UE.
"El antisemitismo como arma"
El cable filtrado fue alarmante para las organizaciones judías progresistas en Europa y los miembros del Parlamento Europeo. Los parlamentarios, que describieron los comentarios de la coordinadora como "extremadamente problemáticos", incluyeron a 26 diputados de partidos de izquierda que pidieron su destitución inmediata en julio pasado.
Un portavoz de la Comisión se negó a comentar la solicitud de Haaretz de tratar la autoridad de la coordinadora para influir en la imposición de sanciones a Israel, refiriéndose al cable como "filtraciones no verificadas de una reunión paralela" y afirmando que la reunión se llevó a cabo en línea con la "capacidad oficial" de von Schnurbein.
Tineke Strik, una miembro holandesa del Parlamento Europeo que representa a una alianza de partidos verdes, le dijo a Haaretz que von Schnurbein ha "socavado claramente la reputación de los derechos humanos de la UE" y que sus posiciones constituyen "una peligrosa y deliberada manipulación del antisemitismo". Advirtió que "también socava la lucha contra el antisemitismo real, ya que daña su reputación y podría dañar la credibilidad de la UE", que necesita, según ella, un coordinador que "no esté preocupado por defender al gobierno israelí".
Al mismo tiempo, 29 organizaciones judías e israelíes europeas presentaron una denuncia formal contra von Schnurbein. "KVS ha sobrepasado su mandato", dijo Alon Sahar, residente en Berlín y analista de políticas sobre relaciones entre Israel y Alemania y cofundador de Israelíes por la Paz, uno de los grupos de la coalición. Dijo que "en la práctica" KVS a veces había actuado de manera estrechamente alineada con el gobierno de Netanyahu y el lobby pro-Israel en Europa.
"Al confundir la seguridad de los judios con la alineación política con las políticas de extrema derecha de Israel y minimizar el sufrimiento palestino, corre el riesgo de socavar la confianza de las comunidades judías europeas", agregó Sahar.
Cuatro meses después, la Comisión Europea declaró en nombre de su presidenta von der Leyen a los grupos judíos israelíes que "expresaba su apoyo a todos los coordinadores en sus difíciles tareas". La declaración - en respuesta a las acusaciones de que von Schnurbein violó su mandato y que se reunió con los embajadores en Tel Aviv-, señaló que "combatir el antisemitismo es más relevante que nunca, y el papel de la coordinadora es crucial en este sentido".
Docenas de organizaciones judías establecidas, lideradas por el Congreso Judío Europeo, el Congreso Judío Mundial, el Comité Judío Americano y la Liga Antidifamación, salieron en defensa de von Schnurbein contra estas protestas de la izquierda.
El Congreso Judío Europeo dijo que los llamamientos a su destitución eran "vergonzosos". En una carta al presidente de la Comisión Europea, firmada por los grupos, expresaron su "apoyo y aprecio inequívoco" por la coordinadora, afirmando que había "abordado firmemente el tsunami de antisemitismo relacionado con Israel que ha arrasado en toda Europa" y que es "profundamente preocupante" que "sea acusada de parcialidad simplemente porque se niega a trivializar o ignorar las amenazas contra los judíos". Desde Jerusalén, el presidente de Yad Vashem, Dani Dayan, dijo en X que von Schnurbein es "irremplazable" y que su trabajo "esencial" merece "nuestro más fuerte apoyo".
¿Prohibir Al Jazeera?
Un excelente ejemplo de los esfuerzos de von Schnurbein para proteger a Israel de las críticas dentro de la UE se produjo después de las elecciones parlamentarias de la UE de junio de 2024 y el inicio del nuevo mandato de la Comisión. Según una fuente familiarizada con el asunto, su oficina redactó una propuesta para prohibir el canal de televisión qatarí Al Jazeera en Europa, después de que Israel lo prohibiera. La idea provocó la indignación entre otros funcionarios de la Comisión, se archivó rápidamente y nunca se introdujo formalmente.
Sin embargo, los intentos de von Schnurbein de vincular las críticas a las políticas de Israel hacia los palestinos con el antisemitismo fueron anteriores al 7 de octubre de 2023. Después de que un informe de Amnistía Internacional de 2022 denunciara que Israel estaba cometiendo apartheid contra los palestinos en los territorios ocupados y dentro de Israel, se registró una pregunta parlamentaria de la UE al entonces jefe de política exterior, Josep Borrell, preguntando si la Comisión estaba de acuerdo con el informe.
Después de nueve meses, la Comisión respondió que "no es apropiado" usar el término apartheid cuando se refiere a Israel, y que afirmar que Israel es "un proyecto racista es uno de los ejemplos ilustrativos [de antisemitismo] incluidos en la definición de IHRA".
Varias fuentes de la Comisión confirmaron a Haaretz que von Schnurbein estuvo involucrada en la redacción de la respuesta y se enorgullecía de ella.
Eve Geddie, directora de Amnistía Internacional de la UE, declaró a Haaretz que etiquetar el informe y sus hallazgos como antisemitas era preocupante. "La coordinadora no es ni experta jurídica ni experta en los territorios palestinos ocupados", dijo, y agregó que "es una distorsión de su mandato y muestra que von Schnurbein tiene poder dentro de la Comisión".
En 2024, la Corte Internacional de Justicia emitió un fallo consultivo que confirmaba la evaluación de Amnistía Internacional de los territorios ocupados. La Comisión dijo que analizaría el fallo cuidadosamente, pero hasta ahora no ha conducido a un nuevo enfoque o a medidas concretas.
Antes y después del 7 de octubre, von Schnurbein ha fomentado vínculos con grupos de cabildeo israelíes en Europa, principalmente con la Red Europea de Liderazgo (ELNET), una ONG que describe su misión como la búsqueda de "asociaciones estratégicas a largo plazo" entre Europa e Israel y "empoderar a los amigos de Israel". En abril de 2024, dio un discurso inaugural en una cena de ELNET y en mayo de 2023 recibió un premio de la organización por su "dedicación sobresaliente".
En un seminario web organizado por ELNET, elogió la resolución del Bundestag alemán de 2020 que considera antisemita el movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS), afirmando que "no debe haber llamamientos de boicot contra Israel en la UE". También participó en un seminario web con la Coalición Europea por Israel, una red sionista cristiana vinculada a grupos evangélicos que se describe a sí misma como defensora de la "tradición judeocristiana" como central para sus valores. Esa organización, en un informe publicado en 2017, negó que los asentamientos de Israel en Cisjordania sean ilegales.
Durante una visita de 2024 a Israel, von Schnurbein recibió un doctorado honorífico de la Universidad Ben-Gurion del Negev. Cuando recibió el premio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel publicó sus felicitaciones en X, diciendo: "Katharina ha sido una firme defensora del pueblo judío y una socia inquebrantable" en la lucha contra el antisemitismo, y "su clara voz moral antes y después del 7 de octubre ha sido una luz en un tiempo oscuro".
En mayo de 2025, también moderó un panel en la conferencia del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, además de reunirse con los embajadores de la UE en Tel Aviv. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ha rechazado las repetidas solicitudes de Haaretz para comentar sobre la naturaleza de su relación con von Schnurbein.
"No es su trabajo"
Borrell, el exjefe de política exterior de la UE, ha representado el otro lado en la comisión de la UE en relación con Gaza, que calificó de genocidio en mayo pasado, seis meses después de retirarse de la UE.
En una conferencia en junio de 2024 organizada por la Asociación Judía Europea en Ámsterdam, los líderes judíos acusaron a Borrell de "sesgos antiisraelíes claros y repetidos". Von Schnurbein también se dirigió a esa conferencia.
En una entrevista con Haaretz, Borrell advirtió sobre el "mal uso inflacionario" de las acusaciones de antisemitismo contra los críticos de Israel.
El ex diplomático jefe de la UE añadió que etiquetar las instituciones encargadas de defender el derecho internacional, incluidas la ONU, la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, como "antisemitas" implica que, al oponerse a los crímenes de lesa humanidad, se oponen a los judíos. "Eso es caer en manos de los que odian a los judíos", dice.
Sobre von Schnurbein, Borrell dice que solo despachó una vez durante su mandato y no trabajó con ella, pero está familiarizado con su conducta que ve como una intromisión en la política exterior de la UE.
"Defender la vida judía, la cultura judía y el pueblo judío es algo completamente diferente a tomar una cierta posición sobre si hay que sancionar o no a Israel. Ese no es el trabajo de la coordinadora. Eso es política exterior. No es su trabajo presionar contra las sanciones contra Israel", dijo.
"Las reglas no escritas"
Otra acusación contra von Schnurbein se refiere a la exclusión de grupos judíos de izquierda y no sionistas de los foros organizados por la Comisión Europea, lo que los críticos dicen que contradice su mandato y carece de responsabilidad y transparencia.
Las fuentes apuntan a un problema recurrente en la oficina de la coordinadora: la ausencia de criterios formales y documentados. "Hay reglas no escritas pero asumidas", dijo una fuente, y agregó, "KVS no está obligada por un mandato formal; actúa como le place", agregó.
Von Schnurbein encabeza un grupo de trabajo de organizaciones judías que abordan el antisemitismo en gran parte del espectro político y religioso. Ya en 2019, activistas de Judíos europeos por una paz justa, una coalición de 12 grupos que abogan contra la ocupación de Israel y por los derechos palestinos, dijeron que pidieron sumarse al grupo de trabajo, pero fueron rechazados sin explicación alguna. "Había la sensación de que no querían nuestra opinión. Pero más que eso, no querían compartir su plan de trabajo con nosotros", dijo un activista.
Los activistas de izquierda que han conocido a von Schnurbein dicen que a veces escucha, pero otras veces los critica, diciéndoles que cuando acusan a Israel de crímenes de guerra o genocidio, "están sirviendo a los antisemitas de la izquierda europea que están dispuestos a manipularlos".
Yoav Shemer Kunz, un politólogo con sede en Estrasburgo y cofundador de European Jews for Palestine, alegó que su grupo no sionista fue "boicoteado y discriminado políticamente" por von Schnurbein, después de que su grupo fuera excluido de las conferencias del Día de la Memoria del Holocausto de la UE en 2025 y 2026 a pesar de las repetidas solicitudes de asistencia.
"No respondieron a nuestras sucesivas cartas", dijo. Solo después de la cobertura en los medios recibió una respuesta diciendo que "no eran expertos en educación o memoria del Holocausto". Señaló que la lista de invitados del año pasado incluía "grupos pro-Israel, Google y la Iglesia Anglicana", y agregó que "fuimos los únicos a los que se rechazo, a pesar de que algunos de nosotros éramos nietos de supervivientes del Holocausto".
Un portavoz de la Comisión de la UE declaró a Haaretz que la solicitud fue rechazada porque el grupo "no demostró cómo su mandato y experiencia podían apoyar los objetivos de la conferencia", y agregó que fue invitado a ver la transmisión en internet de la misma. Para Shemer Kunz, von Schnurbein "actúa esencialmente como una guardiana. Para ella, solo cuentan los judíos que apoyan a Israel".
En noviembre de 2025, la Defensora del Pueblo Europeo dijo a representantes de los Judíos Europeos por Palestina que había abierto una investigación sobre el "fallo de la Comisión a la hora de invitar" al grupo a varios actos de la UE. La investigación está en curso.
"Es inusual que la UE mantenga a alguien que actúa tan activamente en nombre de otro país", dijo una fuente con sede en Bruselas, señalando la defensa acrítica por la oficina de KVS de la política de Israel. El debate debería centrarse ahora, dijo otra fuente de la Comisión, "en que sucede cuando la política de la UE en la lucha contra el antisemitismo contradice el derecho internacional".
 
David Issacharoff  Vera Weidenbach  Periodistas, corresponsales del diario israelí Haaretz.

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