lunes, 16 de marzo de 2026

Las flotillas surcan el mar en 2026 frente al bloqueo israelí SANTIAGO GONZÁLEZ VALLEJO


 Las flotillas surcan el mar en 2026 frente al bloqueo israelí

SANTIAGO GONZÁLEZ VALLEJO
Rumbo a Gaza (Freedom Flotilla)
madridenacción.org, marzo 2026

Este año 2026, las tres organizaciones de flotillas, Freedom Flotilla, Madleen Thousand y Sumud Flotilla, emprenderán una nueva navegación para intentar romper el bloqueo de la palestina Gaza que impone Israel desde 2007, por aguas internacionales, de forma pacífica y teniendo como bandera el derecho internacional.

 Las flotillas tienen diferente historia. Desde la primera, la Freedom Flotilla, de la que Rumbo a Gaza es miembro, forjada a partir del año 2010, tras el asalto pirata israelí al barco Mavi Marmara que provocó la muerte de diez activistas.

Actualmente, la Freedom Flotilla la componen 15 campañas en diferentes Estados: Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica, Malasia, España... En total, en estos años desde 2011, ha protagonizado, con 39 barcos, varias misiones que han chocado contra la Armada israelí o la complicidad de Gobiernos que han impedido la navegación.

La situación en Palestina, nuevas flotillas

La situación de la población palestina, mientras, no ha dejado de empeorar. Los refugiados no pueden volver ni recuperar sus propiedades. Las expropiaciones y expulsiones de palestinos en territorio ocupado, la represión ejercida por Israel con asesinatos extrajudiciales y detenciones administrativas son aspectos permanentes de la ocupación.

El genocidio que las autoridades israelíes han establecido contra la población gazatí, un genocidio televisado, es el que ha provocado un salto cuantitativo y cualitativo de las conciencias y un desarrollo de la solidaridad a nivel mundial.

 Es en este contexto donde se pueden inscribir la Marcha a Gaza, con el propósito de llegar por vía terrestre, partiendo de varias rutas, hasta Rafah, en Gaza, desde Egipto, y posteriormente la consolidación de la Global Sumud Flotilla y la Madleen Thousand que, junto al barco Conscience de la Freedom Flotilla, se solaparon a finales de septiembre y primeros de octubre del año pasado en sus misiones de romper el bloqueo.

 El 12 de abril, desde diferentes puertos mediterráneos, saldrá una nueva misión de todas las flotillas, Global Sumud(resistencia o resiliencia en árabe). Cientos de barcos y personas voluntarias de muchas nacionalidades iremos a la palestina Gaza, por aguas internacionales, de forma pacífica, llevando ayuda humanitaria de forma testimonial,defendiendo el derecho internacional y desafiando a Israel.

 La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar nos ampara frente a un reglamento unilateral israelí de aguas cerradas. Incluso la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las NN UU, donde se avala colonialmente el Plan de Paz estadounidense sobre Gaza, no establece que Gaza pueda ser bloqueada por Israel.

Los barcos de la Global Sumud estarán identificados. Su derrota marinera será pública y accesibles sus coordenadas para toda la ciudadanía, para todos los barcos y armadas del Mediterráneo, para la OTAN y para Israel. Muchos de los barcos tendrán bandera de países europeos, incluida la española, y los barcos deberían ser protegidos según las leyes, sin dejar que Israel, otra vez, asalte y aborde los barcos de las misiones pacíficas.

 El apoyo consular a los secuestrados por Israel forma parte del derecho de ciudadanía. Pero también puede ocultar la complicidad con el Estado de Israel y sus acciones criminales.

 Ya hemos pedido a nuestros Gobiernos y al Poder Legislativo que sean coherentes, que no permitan el bloqueo israelí, que defiendan el derecho internacional, que lleven a las autoridades israelíes a la Corte Penal Internacional, incluso por los secuestros ya efectuados.

 Mientras tanto, Rumbo a Gaza ha pedido su incorporación a la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina(RESCOP) haciendo suyos sus principios y sus acciones de boicot, desinversiones y sanciones (BDS). Por el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino.

la Global Sumud Flotilla.

 Medidas adoptadas o previstas para garantizar el libre tránsito en aguas internacionales de buques con pabellón español o europeo que desarrollen actividades pacíficas y humanitarias con destino a Gaza, en cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), y para asegurar la protección diplomática y consular de los nacionales españoles que participen en futuras expediciones de la Global Sumud Flotilla. (184/035918)


Al amparo de lo establecido en el artículo 185y siguientes del Reglamento del Congreso de los Diputados, Agustín Santos Maraver, Enrique Fernando Santiago Romero, Teslem Andala Ubbi, Viviane Ogou i Corbi y Alda Recas Martín, diputados y diputadas del grupo parlamentario Plurinacional SUMAR, formulan la siguiente pregunta al Gobierno para su respuesta escrita.

La Global Sumud Flotilla, también conocida como Global Freedom Flotilla, es una iniciativa internacional liderada por organizaciones de la sociedad civil que, a lo largo de2025, organizó varios convoyes desde distintos puertos del Mediterráneo con destino a Gaza, con el doble propósito de trasladar ayuda humanitaria y expresar solidaridad con el pueblo palestino.

El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación reconoció a la Global Sumud Flotllla como una iniciativa "pacífica y humanitaria", anunció estar siguiendo de cerca la situación y comunicó haber movilizado a los consulados competentes para garantizar la protección diplomática y consular de los ciudadanos españoles participantes.

En junio y julio de2025 se produjo la detención de varios nacionales españoles que viajaban a bordo de embarcaciones de la Flotilla. La Flotilla y el centro jurídico palestino Adalah denunciaron que se les detuvo de forma "violenta", fuera de aguas territoriales israelíes, en vulneración de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), que garantiza la libertad de navegación en aguas internacionales y prohíbe cualquier interferencia con buques que enarbolen pabellón de un Estado tercero sin base jurídica suficiente.
Posteriormente, entre el2 y el 3 de octubre los cuarenta y dos barcos que habían logrado llegar cerca de Gaza fueron interceptados por Israel en aguas internacionales y los 462 voluntarios que navegaban en la f lotilla fueron arrestados y conducidos a Israel. Numerosos participantes denunciaron haber sufrido malos tratos durante la detención.

Estas acciones se producen en el contexto de un bloqueo sistemático por parte de Israel del acceso de ayuda humanitaria a Gaza, en incumplimiento flagrante de las medidas cautelares dictadas por la Corte Internacional de Justicia en el marco del procedimiento iniciado por Sudáfrica por presunta violación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, que ordenan expresamente a Israel garantizar el suministro de asistencia humanitaria adecuada a la población civil palestina.

Los organizadores han anunciado su intención de zarpar de nuevo el 12 de abril desde Barcelona, seguidos por otros puertos en el Mediterráneo.
1. ¿Qué medidas concretas ha adoptado o prevé adoptar el Ministerio de Asuntos Exteriores, . Unión Europea y Cooperación para garantizar el libre tránsito en aguas internacionales de buques con pabellón español o europeo que desarrollen actividades pacíficas y humanitarias con destino a Gaza, en cumplimiento de la CONVEMAR, y para asegurar la protección diplomática y consular efectiva de los nacionales españoles que participen en futuras expediciones de la Flotilla?

Palacio del Congreso de los Diputados
Madrid, a 5 de marzo de 2026
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Iniciativa ciudadana: Exigir la suspensión total del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel ante las violaciones de los derechos humanos cometidas por Israel


 Iniciativa ciudadana: Exigir la suspensión total del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel ante las violaciones de los derechos humanos cometidas por Israel


✨ Grandes noticias. ¡Estamos haciendo historia! ✨

Más de 554 000 personas de toda Europa han firmado por la justicia para Palestina.

Más de medio millón de europeos exigen que la UE deje de comerciar con criminales de guerra y suspenda el Acuerdo de Asociación UE-Israel.

En poco más de dos meses, nos hemos convertido en la Iniciativa Ciudadana Europea de más rápido crecimiento en la historia de la UE.

Este hito histórico solo ha sido posible gracias a vuestra acción y vuestra solidaridad con Palestina.

Así es el poder del pueblo. Así es la solidaridad en acción.

✊Pero esto es solo el principio.

Añade tu nombre hoy mismo para ayudarnos a llegar a aún más gente, https://citizens-initiative.europa.eu/initiatives/details/2025/000005_es

Después, invita a tres amigos a firmar, porque cada firma nos acerca un paso más a la justicia.


Si desea ponerse en contacto con el grupo de organizadores de la iniciativa en cuestión, puede hacerlo utilizando las direcciones de correo electrónico disponibles en la página dedicada a esta iniciativa en el «registro de la Iniciativa Ciudadana Europea».


El Tribunal Supremo decidirá si las universidades pueden romper relaciones con Israel por el genocidio en Gaza


 El Tribunal Supremo decidirá si las universidades pueden romper relaciones con Israel por el genocidio en Gaza

  • La Sala admite a trámite el recurso de casación de la Universidad de Granada y APDHA contra la sentencia que anuló la ruptura, y decidirá si esta es “discriminatoria” o entra en la autonomía universitaria
  • eldiario.es, 13 de marzo de 2026
  • El Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso de casación contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que anuló la suspensión de las colaboraciones entre la Universidad de Granada y las universidades e instituciones israelíes. El alto tribunal zanjará así una cuestión que hasta ahora ha suscitado dos sentencias contradictorias: un juez avaló en primera instancia la decisión adoptada por la Universidad de Granada, pero luego fue corregido por el TSJA, que entendió que la decisión era discriminatoria y vulneraba los derechos fundamentales a la dignidad, la igualdad y no discriminación y la integridad moral.
    Ahora se pronunciará el Tribunal Supremo, que ha admitido el recurso de la Universidad de Granada y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), al apreciar que el caso afecta a los límites de la autonomía universitaria.
  • Los magistrados evaluarán si una universidad puede adoptar acuerdos como la suspensión basados en la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional, incluso cuando estos impliquen suspender relaciones académicas con instituciones extranjeras. Asimismo, deberá determinar si este tipo de medidas puede calificarse como discriminatorias cuando no se dirige contra personas físicas, sino contra instituciones vinculadas a un determinado Estado.
  • Acuerdos universitarios en el punto de mira
  • El Consejo de Gobierno de la Universidad de Granada acordó suspender sus programas de cooperación académica con universidades israelíes y reforzar la cooperación con universidades palestinas el 17 de mayo de 2024.
  • La Universidad acordó suspender la movilidad de estudiantes, docentes e investigadores con universidades israelíes, así como los convenios de lectorado y cursos de verano con la Universidad de Bal-Illan y con la Universidad de Tel-Aviv; no firmar nuevos acuerdos, ni participar en nuevos proyectos internacionales con universidades israelíes; y suspender la cooperación científico-técnica en los consorcios de investigación promovidos por la Comisión Europea con socios israelíes. También acordó intensificar sus relaciones con las universidades palestinas y ayudar a acoger estudiantes, investigadores y profesores palestinos.
  • Habían pasado siete meses desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza tras los atentados del 7 de octubre. En ese momento, la ofensiva israelí ya había matado a unos 35.000 y herido a unos 75.000 gazatíes, la mayoría civiles, incluyendo alrededor de 15.000 niños. Israel también obliga al desplazamiento forzoso de 1,7 millones de personas fuera de sus viviendas, en torno al 70% de la población, hacinándolos en el extremo sur de la franja. Hasta el alto el fuego de octubre de 2025 los muertos superaron los 72.000 (de ellos, 21.000 niños y niñas) y los heridos alcanzaron 172.000, según las cifras del Ministerio de Salud de Gaza, citadas por las agencias de la ONU.
  • Entre mayo y junio de 2024 las protestas contra las acciones de Israel en Gaza se sucedieron en las universidades españolas, y media docena de ellas (Valencia, Málaga, Granada, Burgos, Complutense de Madrid, País Vasco y Vigo) rompieron con el país. Varias fueron demandadas por la Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), un lobby sionista que esta misma semana ha demandado a varios periodistas, incluida Raquel Ejerique, adjunta al director de elDiario.es, por “invitar al odio e injuriar personal y públicamente a ciudadanos judíos españoles con significación pública”.
  • Los recursos de ACOM contra las universidades españolas han seguido una suerte dispar. Por ahora, ha ganado contra la de Granada y Valencia, y perdido contra la de Burgos. Los recursos ahora llegan a la cúspide de la jurisdicción española, que deberá zanjar la cuestión.
  • Neutralidad o autonomía universitaria
  • Para fundamentar su acuerdo la institución granadina recordaba que en la esencia de las universidades está promover la paz y que sus Estatutos recogen como fin “la transmisión de los valores superiores de nuestra convivencia (…) el fomento del diálogo, de la paz, del respeto a la diversidad cultural y de la cooperación entre los pueblos”. Pocos días antes, la Conferencia de Rectores y la Asociación de Universidades Públicas Andaluzas habían pedido el cese de las operaciones militares del ejército israelí y de “cualquier acción de carácter terrorista, y la liberación de las personas secuestradas por Hamas”, así como que Israel respete el derecho internacional y permita la entrada en Gaza de toda ayuda humanitaria.
  • La Universidad citaba las palabras de la relatora de la ONU Francesca Albanese, quien días antes había lamentado que “el mundo está siendo testigo del primer genocidio mostrado en tiempo real por sus víctimas”.
  • ACOM recurrió el acuerdo por entender que vulnera los derechos fundamentales de la población e instituciones israelíes. En primera instancia, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Granada desestimó la demanda al entender que la Universidad actuó dentro de su autonomía, reconocida en la Constitución, y sin vulnerar derechos fundamentales. El juez razonaba que la decisión de la Universidad no se dirigía “contra el pueblo israelí”, sino que se refería a instituciones concretas, estableciendo una diferencia de trato justificada, proporcional, de efectos provisionales y basada en fines legítimos de la Universidad.
  • Sin embargo, el TSJA revocó la decisión el pasado septiembre, subrayando que la libertad de la Universidad para establecer o suspender convenios debe ajustarse a los principios de igualdad y dignidad de las personas. A diferencia del juzgado, el TSJA concluyó que el Acuerdo establece un trato desigual hacia estudiantes, profesorado y personal vinculado a universidades israelíes “sin motivación suficiente, sin individualización y sin examinar su concreta participación o posición respecto al conflicto”. Según esos magistrados, el Acuerdo implica una “estigmatización” al asociar a las personas vinculadas a las universidades israelíes con una responsabilidad en el “conflicto entre Israel y Palestina y Gaza”.
  • El asunto tiene relevantes aristas jurídicas, según reconoce el Tribunal Supremo, que ha visto una oportunidad para retomar la jurisprudencia en materia de acuerdos universitarios sobre cuestiones políticas.

En primer lugar, está el alcance del principio de neutralidad de las universidades públicas. El Tribunal Supremo se cuestiona si tiene el mismo alcance que en otras administraciones y dónde debe trazarse la frontera entre ese principio y el de autonomía universitaria, reconocido en la Constitución. A su vez, los magistrados se pronunciarán sobre si la suspensión de relaciones institucionales con entidades vinculadas a un Estado puede calificarse de “acto discriminatorio” pese a que no se refieran a personas físicas o colectivos. 
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«Una película que se resiste al olvido» .equator.org


 Fotograma de *La voz de Hind Rajab* 


«Una película que se resiste al olvido»
equator.org, 14 de marzo de 2026


En enero de 2024, la historia de una niña atrapada en un coche en la Franja de Gaza y asesinada por las fuerzas israelíes conmocionó al mundo. Las llamadas desesperadas —y, en última instancia, en vano— de Hind Rajab a un centro de rescate constituyen la columna vertebral de La voz de Hind Rajab, una película devastadora de la directora tunecina Kaouther Ben Hania, que opta este domingo al Óscar a la mejor película internacional. En vísperas de los Óscar, Ben Hania nos habló desde Los Ángeles sobre la empatía, el espectáculo y las complejidades de rodar una película durante el genocidio.

Equator: Ver su película es una experiencia incómoda. Uno siente ira, resentimiento, incluso náuseas. Cuando Hind dice que no puede respirar, uno se siente claustrofóbico, asfixiado. Estas sensaciones se alojan en el cuerpo. ¿Hasta qué punto fue esto intencionado?

Kaouther Ben Hania: Yo sentí lo mismo cuando escuché por primera vez la voz de Hind. Así que sí, fue intencionado. La industria del entretenimiento presenta el cine como un escape. El arte es muchas cosas, pero en este caso no es un escape; es un recordatorio de lo que ocurrió, un llamamiento a recordar a esta niña. La incomodidad es esencial. Para mí, la cuestión formal era: ¿cómo se puede abordar lo inconcebible? ¿Cómo se puede retratar un genocidio en la pantalla?

Equator: Visualmente, no caes en la tentación del espectáculo. Como espectadores, tenemos que echar mano de nuestra imaginación para evocar lo que ocurre fuera de la pantalla, ya que toda la película transcurre dentro de un centro de llamadas de la Sociedad de la Media Luna Roja en Ramala. Es decir, en una oficina...

Ben Hania: Sí, decidí conscientemente no filmar el coche, ni el tanque, ni la sangre. Todo eso queda fuera del encuadre. Está implícito en el sonido de la voz de Hind. Como dices, no quería caer en el sensacionalismo en torno al asesinato de una niña. Quería estar con quienes intentaron salvarla. La violencia gráfica ya está presente en todas partes, ¿sabes? Me interesa más hablar de algo más sutil y silencioso, que es la violencia sistémica: todos los procesos kafkianos impuestos por la ocupación. El hecho de que la ambulancia que partió para rescatar a Hind nunca pudiera llegar hasta ella. Esto también es violencia, pero no es violencia espectacular. Es lo que llamamos apartheid: un sistema de leyes específicas para los palestinos. Este es el tipo de violencia que no encontrarás en las noticias. Quería hablar de cómo el sistema está diseñado para matar a esta niña.

Equator: Hiciste esta película durante un genocidio. ¿Recibiste alguna crítica por hacerla ahora o por hacerla en absoluto?

Ben Hania: Mucha gente me dijo que era demasiado pronto para hacerla: «No se puede hacer una película sobre un genocidio cuando el genocidio está en curso». Yo, por supuesto, pensaba en todas las películas que se han hecho sobre la Segunda Guerra Mundial. ¿Debería esperar 10 años? ¿20? ¿Y esperar a qué? Las cosas van de mal en peor. Mi idea era hacer esta película ahora porque quizá, solo quizá, pueda ayudar a cambiar la percepción sobre Palestina y los palestinos. Soy cineasta, no un responsable político ni un político, ¿sabes? Esto es lo que puedo hacer.

Equator: Hay diferencias importantes entre la situación actual y la Segunda Guerra Mundial...

Ben Hania: Las hay. Para empezar, entonces no teníamos imágenes que llegaran desde la zona de guerra. Los palestinos se están grabando a sí mismos mientras los matan. En este sentido, no es una película sobre la historia; es una película sobre el presente.

Equator: Tienes experiencia en el mundo del documental. Elegiste no hacer un documental puro.

Ben Hania: He hecho documentales, he hecho películas narrativas y he hecho películas híbridas. Cuando eres cineasta, estudias todas las posibilidades. El documental tiene sus límites. Es un modelo explicativo. En este caso concreto, ya contamos con importantes investigaciones de Al Jazeera y Forensic Architecture sobre el asesinato de Hind. Los palestinos ya están hartos de dar explicaciones. Yo buscaba algo nuevo.

Equator: Hay un momento en el que vemos imágenes de teléfono móvil grabadas por los propios trabajadores de la Media Luna Roja, en el que la vida real irrumpe en la película. Leí en alguna parte que te encanta la película de Abbas Kiarostami Close Up (1990), quizás el híbrido definitivo entre el documental y la ficción.

Ben Hania: Todavía era estudiante de cine cuando vi Close Up por primera vez. Yo también escribí mi tesis en la universidad sobre la frontera entre el documental y la ficción, así que me interesaba mucho esa zona sin ley, como la frontera entre dos países, en la que no sabes si estás de un lado o del otro. La película de Kiarostami supuso, digamos, un impacto estético. Me pareció genial. Es la película perfecta que utiliza las herramientas del cine para contar una historia sobre el cine, ¿sabes?

Equator: ¿Puedes contarnos un poco sobre tu relación con la madre de Hind, Wesam Hamada?

Ben Hania: La llamé antes de decidir hacer la película. Para mí, ella tenía que tomar la decisión. Es una mujer increíble. Es muy resiliente. A pesar de esta horrible situación, siente que tiene que cuidar de otros niños en Gaza, así que está poniendo en marcha una organización benéfica para huérfanos y personas amputadas. 

Equator: ¿Estará ella en los Óscar?

Ben Hania: Actualmente, los palestinos tienen prohibida la entrada en EE. UU., así que no, no estará. Uno de nuestros actores, el gran Motaz Malhees, que interpreta a Omar, tiene el mismo problema. Los demás actores tienen otros pasaportes, así que estarán presentes. ¿Qué puedo decir? Se ve cómo la injusticia se prolonga hasta el final.

Equator: Resulta inusual e importante que una película que aborda un genocidio en curso sea reconocida así en los Óscar, nada menos que en un país que es cómplice. ¿Podría esto reflejar un cambio?

Ben Hania: Quizás. Pero recuerda que hay muchas Hind Rajabs. Pienso en esas niñas asesinadas en su escuela primaria en Irán. Mi esperanza es que la película sirva de herramienta, o forme parte de un cambio más amplio en la opinión pública. Una película que se resista al olvido.

viernes, 13 de marzo de 2026

Países Bajos e Islandia intervienen en el caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel


 Países Bajos interviene en el caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel

nos.nl, 12 de marzo de 2026

Los Países Bajos intervienen en la denuncia por genocidio presentada por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por la guerra en Gaza. El gobierno no toma partido, pero en un comunicado aclara que el desplazamiento forzado de civiles, los ataques deliberados contra niños y la hambruna pueden constituir elementos de genocidio según la Convención sobre el Genocidio.

Hasta hoy, los países debían presentar ante la CIJ la denominada "declaración de intervención" en el caso. Otros países, como Bélgica, Brasil, Chile, Irlanda, México, España y Paraguay, ya lo habían hecho.

Sudáfrica inició el caso a finales de 2023. El país acusa a Israel de "actos genocidas" contra los palestinos en la Franja de Gaza. En su escrito de acusación , Sudáfrica argumentó que "las acciones y omisiones de Israel son de naturaleza genocida".

El Ministerio de Asuntos Exteriores subraya que el documento neerlandés solo ofrece su interpretación jurídica de la Convención sobre el Genocidio, "no sobre la situación en Gaza". Por lo tanto, los Países Bajos no se posicionan formalmente.

Sin embargo, el documento ofrece algunas pistas sobre la postura neerlandesa, afirma André de Hoogh, profesor asociado de derecho internacional. "En cuanto a los temas, diría que es más probable que los Países Bajos apoyen la interpretación sudafricana de la Convención sobre el Genocidio en estos asuntos que la israelí".

La declaración aborda, por ejemplo, las evacuaciones forzadas y los actos de guerra que afectan a niños. «Los Países Bajos señalan que los niños son vulnerables y que, en tales casos, es más probable que se produzcan actos que se encuadran en la definición de genocidio».
El documento también aborda la hambruna de la población y la obstrucción deliberada de la ayuda humanitaria. Según el gobierno, estas acciones también podrían considerarse genocidio. «Todos estos aspectos son relevantes para determinar si hubo intención de destruir al grupo», afirma De Hoogh.

Paso muy cauteloso
Las cuestiones que plantearon los Países Bajos fueron sin duda relevantes en Gaza, señala De Hoogh. «Los israelíes ordenaban regularmente a grandes poblaciones que se desplazaran. Sabemos que el porcentaje de niños y mujeres muertos en Gaza es mucho mayor que en muchos otros conflictos armados. Y sabemos, por supuesto, que Gaza estuvo aislada de la ayuda humanitaria durante más de un mes».

Según De Hoogh, el impacto de la declaración neerlandesa está por verse. «En cualquier caso, demuestra que los Países Bajos se toman en serio el derecho internacional. Se está informando a los jueces sobre lo que los Países Bajos consideran puntos cruciales en relación con la Convención sobre el Genocidio. Otros países están haciendo lo mismo, y eso orienta a los jueces para evaluar el caso».

Liesbeth Zegveld, abogada y profesora titular de reparaciones de guerra en la Universidad de Ámsterdam, se ha pronunciado con frecuencia contra la guerra en Gaza. Acoge con satisfacción la declaración y los problemas que los Países Bajos abordan en ella, pero tiene algunas reservas.

"Tras las abstenciones previas en resoluciones y su oposición a la venta de los componentes del F-35 para la Fuerza Aérea Israelí, es positivo que hagan esta declaración", dijo Zegveld. "Es un primer paso, pero muy cauteloso".





Islandia interviene en el caso de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia
El Gobierno de Islandia ha presentado una declaración de intervención en el caso interpuesto por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia. Como Parte Contratante de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, Islandia interviene en virtud del artículo 63 del Estatuto de la Corte. 



En este caso, Sudáfrica alega que Israel violó sus obligaciones en virtud de la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 en el contexto de la Guerra de Gaza, que estalló tras el ataque terrorista perpetrado por Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023. 
Islandia ha condenado de forma inequívoca e incondicional el atentado del 7 de octubre de 2023. Asimismo, ha condenado la catastrófica situación humanitaria que sufrió la población civil de Gaza a raíz del conflicto. 
El Gobierno apoya el papel de los tribunales imparciales e independientes en la resolución de casos de violaciones del derecho internacional. De conformidad con el Estatuto de la Corte, la intervención de Islandia aborda la interpretación de las disposiciones de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio que son objeto del presente caso. 
La decisión de intervenir forma parte de la aplicación por parte del Gobierno de la política de Islandia sobre el conflicto de Gaza, incluida una resolución adoptada por unanimidad por el Parlamento de Islandia, el Althingi, en noviembre de 2023, y hace hincapié en el cumplimiento del derecho internacional y la investigación de todas las violaciones del mismo por las partes en el conflicto. 
La Declaración de Intervención ha sido elaborada en colaboración con dos de los académicos más destacados de Islandia en el campo del derecho internacional público: la Dra. Þórdís Ingadóttir, profesora de la Universidad de Reikiavik, y el Dr. Kári Hólmar Ragnarsson, profesor asociado de la Universidad de Islandia.
La Declaración puede consultarse en la página web de la Corte Internacional de Justicia.

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio
La Convención sobre el Genocidio es un tratado internacional, firmado por más de 150 países, que prohíbe el genocidio y obliga a los Estados a prevenirlo y sancionarlo. Las Naciones Unidas adoptaron el tratado en 1948, pocos años después del Holocausto, para evitar que se repitan estos crímenes de lesa humanidad.
Según la convención, el genocidio ocurre cuando ciertos actos se cometen con la intención de destruir a un grupo total o parcialmente.
Los países no pueden modificar la Convención sobre el Genocidio, pero pueden indicar en un caso de genocidio qué elementos de la convención consideran relevantes en relación con ese caso específico.


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MSC presuntamente ha proporcionado servicios de transporte marítimo a empresas que, según se informa, operan en asentamientos ilegales israelíes, incluidos comentarios, respuestas y falta de respuesta. Business-humanrights.org,


 MSC presuntamente ha proporcionado servicios de transporte marítimo a empresas que, según se informa, operan en asentamientos ilegales israelíes, incluidos comentarios, respuestas y falta de respuesta.


Una investigación de Al Jazeera y el Movimiento Juvenil Palestino (PYM) alega que Mediterranean Shipping Company (MSC) ha proporcionado servicios de transporte marítimo a empresas que, según se informa, operan en asentamientos israelíes en los Territorios Palestinos Ocupados.
Los asentamientos israelíes han sido ampliamente considerados ilegales según el derecho internacional, ya que se construyen en territorio ocupado. Por lo tanto, la comercialización de productos de estos asentamientos constituye un apoyo efectivo a los asentamientos ilegales.
Según Al Jazeera, este comercio en curso contrasta con una opinión histórica de 2024 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que aconseja que los terceros estados están obligados a “impedir las relaciones comerciales o de inversión que ayuden a mantener la situación ilegal creada por Israel en el Territorio Palestino Ocupado”.
Los conocimientos de embarque obtenidos por Al Jazeera y PYM supuestamente muestran que MSC entregó envíos en nombre de al menos dos empresas, cuya dirección figura en Maale Adumim y la cercana zona industrial de Mishor Adumim.
Maya, proveedor mayorista de suplementos y dulces, incluye Mishor Adumim en la dirección del remitente. Extal, empresa privada que desarrolla soluciones de aluminio y colabora con fabricantes de armas israelíes, como Israel Aerospace Industries (IAI) y Rafael Advanced Defense Systems, incluyó la zona industrial de Mishor Adumim en los 38 conocimientos de embarque.
En al menos otros tres casos, MSC entregó envíos en nombre de empresas con sede en asentamientos registradas en la base de datos del ACNUDH. Esto incluye 17 envíos de Ahava Dead Sea Laboratories, una marca israelí de cosméticos de renombre mundial que, según el informe, ha sido objeto de intenso escrutinio por presuntamente saquear los recursos naturales palestinos.
Otras empresas nombradas incluyen Aquestia Ltd, una empresa que se especializa en sistemas hidráulicos, que incluye Kfar Haruv y Ramat HaGolan en la dirección del remitente, y Miriam Shoham, que exporta fruta fresca, también incluye Ramot HaGolan, y el fabricante de polipropileno Mapal Cooperative Society incluye Mevo Hama.
MSC dijo a Al Jazeera en un comunicado que “respeta los marcos legales y regulaciones globales dondequiera que opera” y aplica esto “a todos los envíos hacia y desde Israel”.
En febrero de 2026, el BHRC se puso en contacto con las empresas mencionadas en el artículo, incluidas Aquestia, Mapal Cooperative Society, Miriam Shoham, Ahava Dead Sea Laboratories y Maya Food Industries.
Ahava Dead Sea Laboratories respondió a las acusaciones afirmando que "rechaza categóricamente cualquier afirmación de que 'saquea' los recursos naturales palestinos o participa en cualquier explotación ilegal de activos naturales..." y que "Ahava obtiene sus ingredientes naturales exclusivamente de zonas dentro de las fronteras israelíes indiscutibles y en pleno cumplimiento de la legislación israelí aplicable y los marcos regulatorios pertinentes. Nuestros procesos de extracción y producción de materias primas se llevan a cabo de conformidad con licencias y permisos válidos emitidos por las autoridades competentes. Ahava no extrae recursos de tierras palestinas, ni privadas ni públicas, ni opera en violación de los derechos de propiedad ni de las regulaciones comerciales internacionales". La respuesta de la empresa puede leerse íntegramente a continuación.
Respuestas de la empresa
Laboratorios Ahava del Mar MuertoVer respuesta
Industrias alimentarias mayas
Sin respuesta
Aquestia
Sin respuesta
Sociedad Cooperativa Mapal
Sin respuesta
Miriam Shoham
Sin respuesta
Cronología :

Las flotillas surcan el mar en 2026 frente al bloqueo israelí SANTIAGO GONZÁLEZ VALLEJO

  Las flotillas surcan el mar en 2026 frente al bloqueo israelí SANTIAGO GONZÁLEZ VALLEJO Rumbo a Gaza (Freedom Flotilla) madridenacción.org...