jueves, 22 de octubre de 2026

EHU no renovará el convenio de colaboración con CAF por sus proyectos con Israel naiz.eus


 Comparecencia del rector de EHU, Joxerramon Bengoetxea en 2025 para rechazar proyectos de investigación con participación de universidades de Israel. (Monika DEL VALLE | FOKU)


EHU no renovará el convenio de colaboración con CAF por sus proyectos con Israel
naiz.eus, 21 de octubre de 2026
El convenio que tenía Euskal Herriko Unibertsitatea con la empresa ferroviaria CAF finalizará el 31 de diciembre tras cinco años en vigor. Así las cosas, se cerrará el aula CAF de la Escuela de Ingeniería, donde se desarrollan proyectos ferroviarios de I+D+I. 


Euskal Herriko Unibertsitatea ha decidido no renovar su acuerdo de colaboración con la empresa guipuzcoana CAF, por su relación con proyectos ferroviarios en Israel. EHU ha solicitado «en más de una ocasión» reunirse con CAF si bien «no se ha tenido respuesta», razón por la que finalmente «se ha adoptado la decisión de no renovar el convenio», ha explicado la universidad.
Fuentes de la institución académica han detallado que el Rectorado comunicó el pasado 8 de octubre al Consejo de Gobierno de EHU esa decisión de no renovar el acuerdo con la empresa ferroviaria y «nadie puso objeción, tampoco desde la dirección de la Escuela de Ingeniería», donde desde 2022 hay un aula con la denominación de la empresa para desarrollar proyectos ferroviarios de I+D+I.
El convenio que tenía la universidad con CAF finalizará el 31 de diciembre tras cinco años en vigor e implicará el cierre de ese aula.
Hace un año, EHU comunicó su decisión de renunciar a proyectos de investigación en los que también participaba Israel, cuya financiación global suma 247 millones de euros. «La cuestión del genocidio del pueblo palestino es prioridad para nuestra universidad», manifestó entonces el rector Joxerramon Bengoetxea.
Bengoetxea recordó que en 2024 ya se había acordado «no mantener y romper relaciones con universidades e instituciones israelíes que no condenaran expresamente los crímenes contra la humanidad que se están cometiendo en Palestina».
En aquel entonces Bengoetxea anunció su intención de implantar en todos los convenios de colaboración con empresas una cláusula de respeto a los derechos humanos y de no relación con la industria armamentística.
EHU ya había renunciado en 2025 a la creación de un segundo aula mediante el convenio con CAF. El rector indicó entonces que la empresa ferroviaria era «socio estratégico» de la universidad, si bien le instó a «hacer una reflexión» sobre los proyectos de la venta de trenes a Israel para el tranvía de Jerusalén.
Valoración positiva de Palestina Gara
La asociación Palestina Gara ha valorado positivamente la decisión de EHU porque en su opinión «constituye una muestra de responsabilidad institucional y un compromiso con los principios éticos, la justicia y los derechos humanos, frente a las vulneraciones que sufre el pueblo palestino».
Esta decisión, señala, «por su significado político, ético e institucional, reafirma que las universidades no son únicamente espacios de enseñanza e investigación, sino también instituciones con la responsabilidad de defender la dignidad humana y traducir los principios de los derechos humanos en posicionamientos concretos y responsables».
Asimismo, considera que transmite «un mensaje claro: la cooperación académica e institucional no puede desligarse de la responsabilidad ética y jurídica, ni de la obligación de respetar los derechos de los pueblos y el derecho internacional».
Palestina Gara ha hecho un llamamiento a «las universidades, las instituciones académicas y de investigación, las empresas y los organismos públicos de Euskadi, del Estado español y de Europa para que revisen sus relaciones y acuerdos, garanticen su coherencia con los principios de los derechos humanos y el derecho internacional, y adopten medidas concretas para evitar contribuir, directa o indirectamente, a las vulneraciones de derechos del pueblo palestino».

Preguntas de seguimiento sobre las prácticas aduaneras relativas a las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes ilegales en los territorios palestinos ocupados


 Preguntas de seguimiento sobre las prácticas aduaneras relativas a las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes ilegales en los territorios palestinos ocupados

12.10.2026
Pregunta con solicitud de respuesta escrita E-004114/2026
a la Comisión
Artículo 144 del Reglamento interno
Cecilia Strada (S&D), Rudi Kennes (The Left), Benedetta Scuderi (Verts/ALE), Aodhán Ó Ríordáin (S&D), Mimmo Lucano (The Left), Villy Søvndal (Verts/ALE), Rasmus Nordqvist (Verts/ALE), Hilde Vautmans (Renew), Per Clausen (The Left), Barry Andrews (Renew), Maria Zacharia (NI), Estelle Ceulemans (S&D), Evin Incir (S&D), Brando Benifei (S&D), Nacho Sánchez Amor (S&D), Leoluca Orlando (Verts/ALE), Maria Ohisalo (Verts/ALE), Nela Riehl (Verts/ALE), Catarina Vieira (Verts/ALE), Rima Hassan (The Left), Lynn Boylan (The Left), Catarina Martins (The Left), Ana Miranda Paz (Verts/ALE), Mounir Satouri (Verts/ALE), Hana Jalloul Muro (S&D), Tineke Strik (Verts/ALE), Hanna Gedin (The Left), Jonas Sjöstedt (The Left), Sandro Ruotolo (S&D), Marc Botenga (The Left), César Luena (S&D), Thomas Bajada (S&D), Sirpa Pietikäinen (PPE), Matjaž Nemec (S&D), João Oliveira (The Left), Alessandra Moretti (S&D), Saskia Bricmont (Verts/ALE), Mélissa Camara (Verts/ALE), Ilaria Salis (The Left), Marco Tarquinio (S&D), Dario Tamburrano (The Left), Daniel Attard (S&D), Annalisa Corrado (S&D), Marit Maij (S&D), Alessandro Zan (S&D), Irene Tinagli (S&D)
En sus respuestas a las preguntas escritas E-001633/2026[1] y E-000112/2026[2], la Comisión afirma que el sistema de vigilancia aduanera[3] no recopila información sobre las mercancías que entran en la Unión procedentes de asentamientos israelíes, y que las autoridades aduaneras nacionales no disponen de herramientas para notificar a la Comisión cuando entran en la Unión productos procedentes de asentamientos israelíes ilegales en los territorios palestinos ocupados. A la luz de la política de diferenciación de la Unión hacia los productos procedentes de los asentamientos israelíes ilegales, cuya violación, mediante un etiquetado incorrecto u otras prácticas, constituiría un fraude aduanero contra los países de la Unión, ¿podría aclarar la Comisión lo siguiente?
  • 1.
    ¿Por qué el sistema de vigilancia aduanera no recopila datos relativos a las importaciones procedentes de asentamientos israelíes ilegales, y está la Comisión dispuesta a recopilar estos datos a la luz de los mecanismos de restricción del comercio que varios Estados miembros han establecido o están dispuestos a establecer?
  • 2.
    ¿Recopila la Comisión información relativa a las solicitudes de asistencia en materia aduanera enviadas por los Estados miembros a las autoridades israelíes[4]?
  • 3.
    ¿El Acuerdo de Asociación UE‑Israel prevé la suspensión temporal del trato preferencial en casos de fraude aduanero[5]?
Apoyo[6]
Presentación: 12.10.2026

miércoles, 21 de octubre de 2026

Asturies aportará 200.000 euros a un proyecto de agua y energía renovable en Cisjordania. Redacción Nortes


 Juan Ponte, Telly Lorenzo y Elio Castaño. Foto: Pablo Lorenzana


Asturies aportará 200.000 euros a un proyecto de agua y energía renovable en Cisjordania

Redacción Nortes, 20 de octubre de 2026
Agenda 2030 financiará sistemas de energía solar que faciliten la extracción de agua de pozos en tres aldeas.
La Dirección General de Agenda 2030 ha presentado este martes un proyecto de solidaridad internacional que destinará 200.000 euros a actuaciones de soberanía hídrica y alimentaria en Cisjordania, un territorio en el que la población civil es hostigada a diario por los colonos israelíes.
Según ha informado el Gobierno del Principado en un comunicado, la iniciativa, que cuenta con el respaldo del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, busca favorecer la recuperación de tierras agrícolas y mejorar el acceso al agua mediante energías renovables para fortalecer las condiciones de vida de la población local.
El proyecto contempla instalar sistemas de energía solar que faciliten la extracción de agua de pozos en tres aldeas, lo que permitirá reducir los costes del suministro energético y mejorar el acceso a la electricidad de la población local, además de organizar a mediados de noviembre en Asturies jornadas de sensibilización con personas que trabajan sobre el terreno en Palestina.
El director general de Agenda 2030, Juan Ponte, ha destacado durante la presentación “el compromiso político e institucional” de su departamento con la defensa de los derechos humanos en Palestina y ha defendido la necesidad de mantener una posición activa e impulsar desde las instituciones públicas acciones de cooperación y solidaridad internacional.
Ponte ha denunciado el “genocido” y el “ecocido” que se desarrollan en Palestina y ha señalado que la quema de campos, el envenenamiento de acuíferos y la pérdida de flora en lugares como Cisjordania persiguen un “borrado ontológico” del pueblo palestino que debe ser enfrentado con “solidaridad internacionalista”.

La misión continúa: se prevé un nuevo intento de llegar a Gaza en 2027 rumboagaza.org


La misión continúa: se prevé un nuevo intento de llegar a Gaza en 2027
rumboagaza.org, 20 de octubre de 2026
[Sicilia, Italia] La Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC) está concluyendo su actual misión marítima y no proseguirá hacia Gaza este otoño.
A raíz de las dificultades mecánicas y las reparaciones necesarias que retrasaron el viaje y redujeron el margen de tiempo disponible para navegar, así como de dos encuentros devastadores con los cadáveres de migrantes fallecidos al cruzar el Mediterráneo, la FFC ha decidido prepararse para un nuevo intento de llegar a Gaza en 2027. Estas trágicas muertes son un sombrío recordatorio del coste humano de un mundo construido sobre fronteras, exclusión y profundas desigualdades: un mundo en el que a algunas personas se les niega incluso el derecho básico a la libertad, la seguridad y un futuro.
A pesar de este retraso, la misión sigue siendo la misma: romper el bloqueo ilegal y mortífero de Israel y apoyar a los palestinos en su lucha por la libertad, la dignidad y la autodeterminación.
Seguimos navegando porque nuestros gobiernos han fracasado en la mayor prueba de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. No solo han abandonado al pueblo palestino; han traicionado los principios más básicos de la moralidad, nuestra humanidad compartida y la promesa de “Nunca  más”. La población palestina de Gaza están siendo aniquilada en tiempo real, ante los ojos del mundo, y nuestros gobiernos son cómplices.
Desde junio, los barcos de la FFC han navegado de puerto en puerto por toda Europa, movilizando a las comunidades para exigir que sus gobiernos actúen en favor de la libertad de Palestina. Esta labor de organización continuará mientras la FFC se prepara para su próxima misión.
El barco Kate/Tenacity  partió con la intención de llegar a Gaza y resulta doloroso suspender ahora la navegación sin llegar allí pero hemos recogido la solidaridad de cientos de personas en nuestras paradas en puertos, nuestro compromiso sigue firme.
La Freedom Flotilla queremos subrayar que nuestro calendario de salidas no es un calendario de acción. La población palestina de no puede esperar para recuperar la seguridad y la libertad. La urgencia queda patente en una declaración del 9 de octubre de 2026, firmada por más de 120 organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil, en la que se advierte de que el denominado «alto el fuego» existe solo de nombre; que Israel sigue matando y mutilando a la población palestina a diario, al tiempo que bloquea la entrada de ayuda humanitaria y de materiales y equipos esenciales para la recuperación. La FFC insta a los gobiernos a que pongan fin a su complicidad en el bárbaro ataque de Israel contra la vida palestina, detengan las transferencias de armas y la cooperación militar, y adopten medidas concretas para acabar con el bloqueo ilegal y mortífero de Israel.
Las personas voluntarias y los grupos de apoyo en puertos que han sostenido esta misión han sentado las bases para una acción continuada. En los próximos meses, la Coalición se basará en esas relaciones y se preparará para un nuevo intento de llegar a Gaza.
Mientras seguimos organizándonos para romper el bloqueo ilegal de Israel y detener el genocidio en Gaza, la FFC apoya el llamamiento para que voluntarios internacionales se unan a la población palestina en la Cisjordania ocupada con motivo de la cosecha de aceitunas. Los agricultores palestinos se enfrentan a una violencia cada vez mayor, al robo de tierras y a intentos de expulsarlos de sus tierras. Condenamos el anuncio del ministro de Asuntos Exteriores de Israel de que los voluntarios internacionales serán detenidos y deportados, una decisión tomada a instancias del Consejo Yesha, una organización paraguas que representa la empresa ilegal de asentamientos israelíes. El hecho de que Israel amenace a observadores internacionales pacíficos, mientras protege a colonizadores ilegales y violentos, lo dice todo sobre las intenciones y prioridades de este Gobierno. Los Estados cuyos ciudadanos se vean amenazados con la detención y la deportación por apoyar a los agricultores palestinos deben dejar claro que tales acciones acarrearán consecuencias diplomáticas.
El silencio y las expresiones vacías de preocupación no bastan; la protección de los derechos de su ciudadanía deben ir de la mano del fin de la complicidad en el despojo continuo del pueblo palestino por parte de Israel.

Gobierno de Escocia - Scotrail: ¡A LA MIERDA CON CAF!


 Gobierno de Escocia - Scotrail: ¡A LA MIERDA CON CAF!

Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles S.A. (CAF) ha sido preseleccionada para suministrar la nueva flota de trenes de cercanías de ScotRail. CAF figura en la base de datos de las Naciones Unidas de empresas cómplices debido a su participación en el denominado proyecto del «Tram de Jerusalén».
CAF gestiona y está ampliando la «Línea Roja» y está construyendo la nueva «Línea Verde». Ambas líneas conectan los asentamientos ilegales israelíes en el territorio palestino ocupado con Jerusalén Oeste. La red del Tren Ligero de Jerusalén (JLR) depende de la expropiación de tierras palestinas y de una mayor fragmentación territorial de los barrios palestinos de la ciudad.

ScotRail es una empresa ferroviaria de propiedad estatal gestionada dentro del sector público por ScotRail Trains Limited, una filial de Scottish Rail Holdings Limited (SRH), que es propiedad al 100 % del Gobierno escocés. La decisión de incluir a CAF en la lista de finalistas contrasta radicalmente con la retórica del Gobierno escocés y la posición del Parlamento escocés. Los diputados del Parlamento escocés han votado en dos ocasiones por abrumadora mayoría a favor de una política de boicot, desinversión y sanciones (BDS). Esto supone una clara violación de la política de boicot que el Parlamento escocés aprobó.

La sociedad civil se está movilizando; la Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina (SPSC) acoge con satisfacción la intervención del sindicato de maquinistas ASLEF y del Congreso de Sindicatos Escoceses (STUC) en relación con la preselección de CAF. ASLEF ha dejado su postura muy clara: si se adjudica el contrato a CAF, sus afiliados no conducirán esos trenes.

Este es un claro ejemplo de cómo los trabajadores ponen en práctica la solidaridad con Palestina y utilizan su voz colectiva para hacer frente a la complicidad empresarial.

El Gobierno escocés debe escuchar ahora a la sociedad civil y al movimiento sindical escoceses y excluir a CAF del proceso de licitación de ScotRail.

El dinero público no debe recompensar a las empresas implicadas en el robo de tierras por parte de Israel. Y no se debe esperar que los trabajadores faciliten esa complicidad.

¡Asegúrate de que se escuche tu voz!

Escribe a Stephen Flynn, secretario del Gabinete de Economía, Turismo y Transporte, y a Joanne Maguire, directora general de ScotRail. Puedes personalizar y modificar la carta antes de enviarla.


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Una campaña insta a ScotRail a retirar su controvertida oferta. Por Gabriel McKay Periodista . heraldscotland.com


 (Imagen: Network Rail via Twitter)


Una campaña insta a ScotRail a retirar su controvertida oferta.


heraldscotland.com, 5 de octubre de 2026

Se ha puesto en marcha una petición para instar a ScotRail a que excluya del proceso de licitación para la adquisición de nuevos trenes a una empresa española que opera en los Territorios Palestinos Ocupados.

El operador ferroviario, propiedad del Gobierno escocés, ha preseleccionado a cinco empresas para que suministren al menos 69 trenes eléctricos y de batería nuevos.

Entre ellas se encuentra Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), una empresa vasca que ha sido mencionada por la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su base de datos actualizada de empresas involucradas en asentamientos israelíes ilegales en la Cisjordania ocupada.

CAF participa en la construcción y el mantenimiento del sistema de tren ligero de Jerusalén, que opera en los Territorios Palestinos Ocupados.

ASLEF, el sindicato de maquinistas, ha declarado que sus conductores no trabajarán en los trenes proporcionados por CAF, y la Asociación de Personal Asalariado del Transporte, un sindicato de transporte independiente, también pidió posteriormente la cancelación del contrato.

El Gobierno escocés ha adoptado una postura de boicot, desinversión y sanciones contra Israel, pero ha sido criticado por no implementarla.

La Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina (más abajo) ha lanzado una petición instando a la gente a escribir a Stephen Flynn, secretario de transporte y director general de ScotRail, para que excluya a la empresa española.

La carta dice: "La sociedad civil está en marcha; la Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina (SPSC) celebra la declaración del sindicato de maquinistas ASLEF y del Congreso de Sindicatos Escoceses en relación con la preselección de CAF. ASLEF ha dejado su posición inequívocamente clara: si se le adjudica el contrato a CAF, sus miembros no conducirán estos trenes."

"Este es un poderoso ejemplo de cómo los trabajadores ponen en práctica su solidaridad con Palestina y utilizan su voz colectiva para desafiar la complicidad empresarial.

"El Gobierno escocés debe escuchar ahora a la sociedad civil y al movimiento sindical escoceses y excluir a CAF del proceso de contratación de ScotRail."

"El dinero público no debe recompensar a las empresas implicadas en el robo de tierras israelíes. Y no se debe esperar que los trabajadores faciliten esa complicidad."

Colette Ricketts, directora de estrategia y planificación comercial de ScotRail , declaró: "Se trata de un proceso de contratación en curso, y estamos comprometidos con un proceso de evaluación exhaustivo que garantice que la competencia por la nueva flota suburbana se lleve a cabo de conformidad con todos los procedimientos de contratación y requisitos legales aplicables."

“Seguiremos garantizando que todos los asuntos pertinentes se tengan en cuenta adecuadamente en el marco de ese proceso.”
Un portavoz del Gobierno escocés declaró: “Escocia ha reconocido con orgullo al Estado de Palestina y la posición del Gobierno escocés es clara: Israel debe rendir cuentas por el genocidio en Gaza.

Nuestras directrices estipulan que las empresas que explotan activos en asentamientos ilegales pueden ser excluidas de los procesos de licitación por faltas profesionales graves. Legalmente, esa decisión recae en el organismo público que adjudica el contrato, basándose en las pruebas de que disponga. El Gobierno escocés deja claro que todos los organismos públicos deben tener en cuenta dichas pruebas al decidir a quién adjudicar contratos públicos.

Leer más:

martes, 20 de octubre de 2026

Milicias palestinas respaldadas por Israel aterrorizan a familias desplazadas en Gaza Abdel Qader Sabbah y Sharif Abdel Kouddous Dropsitenews.com,


 Milicias palestinas respaldadas por Israel aterrorizan a familias desplazadas en Gaza

Dropsitenews.com, 19 de octubre de 2026 
Durante el último año, los ataques de milicias palestinas respaldadas por Israel se han vuelto cada vez más frecuentes en Gaza, especialmente dirigidos a palestinos que viven cerca de la cada vez más amplia "línea amarilla".

CAMPO DE REFUGIADOS DE JABALIYA, Franja de Gaza—Youssef Al-Sheikh dormía con su esposa y sus ocho hijos pequeños en una habitación de la planta baja de un edificio gravemente dañado en el páramo del campo de refugiados de Jabaliya, en el norte de Gaza, cuando el grupo de miembros enmascarados y fuertemente armados de una milicia palestina respaldada por Israel irrumpió en la puerta e irrumpió en el interior. Eran alrededor de las 2 de la madrugada del 24 de septiembre. Equipados con equipo táctico y con sus fusiles de asalto apuntando amenazantes hacia su familia, comenzaron a gritarle a Al-Sheikh que se levantara. La luz de sus faros militares atravesaba la oscuridad, cegando a Al-Sheikh.
"Entraron y, en cuanto entraron, uno de ellos levantó su Kalashnikov y me lo apuntó mientras estaba aquí", dijo Al-Sheikh a Drop Site News, señalando la única cama de la habitación, compuesta por un colchón fino apoyado sobre un trozo de madera apoyado en bloques de hormigón.
"Entraron unas siete personas. Todos tenían linternas encima—luces blancas brillantes, linternas extremadamente potentes", dijo. "Con toda la luz blanca, no podía ver quién tenía delante."
El principal tirador empezó a gritar "Qassam", dijo Al-Sheikh, en referencia a las Brigadas Izz al-Din al-Qassam, el brazo militar de Hamás. "El tirador dijo: '¿Por qué te quedas aquí? ¿Dónde están los artefactos explosivos que tienes? ¿Dónde están las armas que tienes?'" recordó Al-Sheikh. "Le dije: 'Soy un ciudadano pacífico. No tengo nada.'" Cuando Al-Sheikh pidió si podía ponerse algo de ropa, los milicianos lo agarraron y comenzaron a golpearlo salvajemente delante de su esposa e hijos.
"No podía procesar lo que estaba pasando y no sabía qué hacer", dijo Al-Sheikh. "Tres de ellos vinieron hacia mí, dándome puñetazos, bofetadas y golpeándome. Me pegaron de las formas más brutales." Dos días después, seguían siendo visibles moratones rojos y destacados en su cuello y espalda.
Le ataron las manos a la espalda y lo dejaron en el suelo. En medio del alboroto, uno de los cuñados de Al-Sheikh entró desde la habitación contigua, suplicando a los hombres que tuvieran piedad. "Le agarraron del pelo. Tres de ellos lo atacaron, lo tiraron al suelo y lo golpearon con sus Kalashnikovs", dijo Al-Sheikh. Cuando llegó un segundo cuñado, también lo agarraron y le golpearon con las culatas de sus fusiles.
Los milicianos llevaron a los tres hombres a una habitación contigua y los hicieron arrodillarse en el suelo. Lo que parecía ser el principal tirador se sentó frente a ellos. Uno de los cuñados de Al-Sheikh, Muatasim Al-Aja, tenía las manos atadas y la boca amordazada. El otro, Hossam Tafesh, también tenía las manos atadas. Los milicianos sacaron una camiseta negra de las pertenencias de Tafesh y le acusaron de formar parte de la resistencia. Cuando Tafesh dijo que no tenía nada que ver con la resistencia, empezaron a golpearle de nuevo y le envolvieron la camiseta alrededor de la cara hasta que empezó a asfixiarse.
Los demás milicianos saquearon el resto de la casa, revisando y volcando las pocas pertenencias de la familia y confiscando todos los teléfonos que pudieron encontrar. "Uno de mis hijos estaba dentro de la habitación mientras esto ocurría y empezó a darse bofetadas. Es un niño pequeño, muy pequeño", dijo Al-Sheikh. "No paraba de darse bofetadas en la cara, llorando, '¡Papá, papá, papá! ¿Dónde está mi padre?' El agente le dijo a mi mujer: 'O callas a los niños—todos callados—o los disparo a todos y los mato.'"


Youssef Al-Sheikh en su casa del campo de refugiados de Jabaliya, en el norte de Gaza, que una milicia palestina respaldada por Israel asaltó el mes pasado, golpeándolo a él y a sus familiares y deteniendo a uno de ellos. 26 de septiembre de 2026. Vídeo de Abdel Qader Sabbah.

Al-Sheikh dijo que más tarde supo por testigos presenciales que una fuerza miliciana aún mayor, de cerca de 30 hombres fuertemente armados, rodeaba la casa exterior. "Era como si un batallón entero hubiera venido a luchar contra nosotros", dijo.
Finalmente, el miliciano principal hizo que Al-Sheikh y sus cuñados miraran a la cámara de su teléfono y les fotografiaron las caras. "Nos fotografió y envió las fotos por WhatsApp", dijo Al-Sheikh. Varios minutos después, el tirador recibió una llamada y anunció que podían ser liberados.
Al mismo tiempo, varios pistoleros subieron y detuvieron a un tercer cuñado, Said Okasha, que había subido al tejado asustado. "Empezaron a pegarle. Podíamos oír los golpes y los gritos. Él gritaba: '¡Déjame! ¡Déjame!' Lo sujetaron y se lo llevaron en ropa interior", dijo Al-Sheikh. "Se lo llevaron y se fueron."
Otros dos residentes de la zona entrevistados por separado confirmaron a Drop Site que esa noche tuvo lugar una redada de una milicia palestina.
"Nadie viene a ayudarnos"
Durante el último año, desde que entró en vigor un acuerdo de "alto el fuego", los ataques de milicias palestinas respaldadas por Israel se han vuelto cada vez más frecuentes en Gaza, especialmente dirigidos a palestinos que viven cerca de la "línea amarilla"—la demarcación de la línea de control israelí que se extiende de norte a sur a lo largo de la Franja de Gaza aproximadamente paralela a la costa. Israel también ha impuesto otra frontera llamada línea naranja, que en algunos lugares avanza más de 1 kilómetro más allá de la línea amarilla, apoderándose de aún más territorio palestino.
En el lado occidental de estas líneas, prácticamente toda la población palestina de Gaza ha sido encerrada en un espacio cada vez más reducido. En el lado este, el ejército israelí ha reconfigurado violentamente el paisaje, arrasando la zona y construyendo decenas de bases y carreteras fortificadas, estableciendo una presencia permanente en lugar de prepararse para una retirada gradual como se establece en el acuerdo de alto el fuego.
Las fuerzas israelíes bombardean, bombardean y disparan regularmente a palestinos en el lado occidental en violación del "alto el fuego", matando a más de 1.500 hombres, mujeres y niños en los últimos 12 meses. El ejército israelí también ha armado y equipado varias milicias palestinas que operan sobre el terreno, realizando redadas y aterrorizando a personas que viven principalmente cerca de la línea amarilla. Las redadas a gran escala se realizan en coordinación con el ejército israelí, que los ha respaldado con artillería y apoyo aéreo.
Muchos de los líderes de milicias en Gaza que ascendieron al poder en colaboración con Israel durante el genocidio son antiguos líderes de bandas con antecedentes de actividad criminal, estuvieron asociados con grupos yihadistas o son antiguas fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina que fueron marginadas tras la toma del control de Hamás en 2007.
Al menos cinco de estas milicias operan desde complejos en zonas bajo control militar israelí a lo largo de la Franja de Gaza, según imágenes satelitales y vídeos publicados en línea.
Aunque Drop Site no pudo confirmar qué milicia asaltó la casa de Al-Sheikh el mes pasado, la ubicación del edificio en el campo de refugiados de Jabaliya es geográficamente la más cercana al complejo miliciano más septentrional de Gaza, situado en Beit Hanoun, que está gestionado por las Fuerzas del Norte, también conocidas como Ejército Popular. Según un informe del Centro de Consultas y Estudios Al-Zaytouna, las Fuerzas del Norte/Ejército Popular se establecieron en septiembre de 2025 y están dirigidas por Ashraf al-Mansi, quien anteriormente fue acusado de tráfico de drogas y otros cargos. La milicia está compuesta por varias docenas de miembros armados y reclama el control de Jabaliya.
El edificio donde Al-Sheikh y su familia se han estado refugiando está junto al Club de Servicios de Jabaliya, un club deportivo palestino fundado en el campo de refugiados de Jabaliya por la agencia de refugiados palestinos de la ONU —UNRWA— en los años 50. El club fue destruido por las fuerzas de ocupación israelíes durante el genocidio y se convirtió brevemente en cuartel militar y centro de interrogatorios durante la invasión terrestre israelí de Yabaliya en octubre de 2024. Las fuerzas israelíes finalmente se retiraron a la cercana línea amarilla tras el alto el fuego un año después.
Ahora, unas pocas decenas de familias palestinas desplazadas han buscado refugio en y alrededor del club deportivo, gravemente dañado. La zona se ha convertido en un paisaje lunar gris tras intensos bombardeos y demoliciones israelíes, con montones de escombros y edificios destruidos donde antes había un paisaje urbano densamente poblado. En la línea amarilla a poca distancia, se pueden ver claramente bases israelíes situadas en un enorme terraplén de tierra, con altas torres de comunicación rojas y blancas que sobresalen hacia el cielo y una gran bandera israelí ondeando al viento. Los residentes de la zona señalan una completa falta de comida, agua o cualquier servicio, combinada con frecuentes ataques de fuerzas israelíes y milicias palestinas colaboradoras.


La zona cerca del Club de Servicios Jabaliya, en el norte de Gaza, cerca de la línea amarilla, está completamente destruida, sin acceso a alimentos ni agua y frecuentemente sujeta a ataques de fuerzas israelíes y milicias palestinas. 26 de septiembre de 2026. Vídeo de Abdel Qader Sabbah.
"Aquí prácticamente no hay vida. No tenemos suficiente agua. Hay disparos indiscriminados las 24 horas del día, así como fuego de helicópteros y bombardeos. La gente vive con casi nada", dijo Ahmad Hammad, un residente desplazado de la zona, a Drop Site. Mientras hablaba, el crepitar de los disparos de ametralladora salpicaba el aire. "Como puedes ver, todo es escombros y escombros. Los roedores están por todas partes. El fuego intenso es casi un hecho diario. Es una tragedia. Nadie viene a ayudarnos en absoluto."
Es en zonas como esta, en Gaza, cerca de la línea de control israelí, donde las milicias palestinas operan con mayor frecuencia.
"Los camiones cisterna no pueden llegar hasta nosotros, así que tenemos que caminar una larga distancia para conseguir agua", dijo Safaa Al-Basyouni, un residente local, a Drop Site. "No nos llega ninguna comida de las cocinas benéficas. La metralla del fuego israelí cae a nuestro alrededor. Así que enfrentamos peligro por parte de los israelíes y, además, peligro por parte de las milicias."
La mayoría de los palestinos en Gaza viven en densos y sórdidos campamentos de tiendas infestados de roedores e insectos que ofrecen poca protección frente a los elementos. Al-Basyouni y otros acudieron al Club de Servicios de Jabaliya para intentar encontrar un mejor refugio.
"Pensamos que refugiarse bajo hormigón sería mejor que refugiarse bajo una tienda de campaña. Eso es lo que nos trajo hasta aquí", dijo. "Pero todo fue en vano. Seguimos encontrando insectos aquí, y también disparos y bombardeos. No sabemos a dónde ir. Vinimos aquí esperando que fuera mejor, pero en realidad resultó ser peor."
"Nuestra situación aquí, tan cerca de la línea amarilla, es trágica", continuó Al-Basyouni. "No podemos escondernos de los israelíes, ni de las milicias."
Mientras las fuerzas israelíes han empezado a disparar, bombardear y lanzar ataques aéreos contra los palestinos desde lejos de forma regular, las milicias palestinas están desplegadas para asaltar zonas sobre el terreno.
"Las milicias están constantemente por aquí, y les tenemos miedo. De repente, los encuentras rodeando la zona con helicópteros, abriendo fuego contra nosotros y entrando a toda prisa", contó Arafat Ali, que fue desplazado al Club de Servicios de Jabaliya, a Drop Site. "Día y noche, los ves entrando y atacándonos. Recientemente golpearon a cuatro jóvenes y detuvieron a uno de ellos antes de marcharse", dijo, refiriéndose a la redada en la casa de Al-Sheikh. "Ni siquiera el hombre que detuvieron tenía nada que ver con ninguna organización."
«Ni siquiera entendemos cómo actúan. De repente, nos disparan, lanzan proyectiles, se llevan a los jóvenes cautivos y luego se marchan», continuó Ali. «No vienen durante el día. Vienen a las tres de la madrugada, como bandidos».
No hay un recuento fiable de cuántas personas han sido detenidas por las milicias palestinas. Como muchos otros, Said Okasha, cuñado de Al-Sheikh que fue detenido en la redada del mes pasado, probablemente se encuentre encarcelado en uno de los campos de detención israelíes, donde la tortura y los malos tratos son sistemáticos.
Mientras tanto, el propio Al-Sheikh ha tenido dificultades para asimilar la violencia de la redada. «Fue realmente horrible, más horrible de lo que puedas imaginar. Incluso ahora, hablando a título personal, al margen de lo que esto ha supuesto para mi mujer y mis hijos, lo que me pasó a mí me ha dejado histérico y con alucinaciones. Camino por la calle y las lágrimas empiezan a caer solas», dijo.

«Por mucho que describa la escena, no puedo transmitir realmente cómo fue».

La marcha de la línea amarilla
La línea amarilla, hasta la que las tropas israelíes se retiraron inicialmente como parte del acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025, les otorgó el control del 53 % de la parte oriental de la Franja de Gaza, tal y como se indica en los propios mapas militares de Israel. En algunos lugares, la línea está delimitada por bloques de hormigón amarillos, pero en la mayor parte de Gaza la frontera es invisible. Desde entonces, las fuerzas israelíes han ido avanzando de forma constante, empujando a los palestinos cada vez más hacia el oeste y ampliando su control hasta cerca del 70 % del enclave.

La semana pasada, las tropas israelíes avanzaron más hacia Shujaiya, que antes era un vasto y densamente poblado barrio en el este de la ciudad de Gaza. El 11 de octubre, palestinos desplazados que buscaban refugio en la zona despertaron con disparos y bombardeos de las fuerzas israelíes mientras avanzaban los bloques amarillos unos 200 metros más hacia el interior, provocando pánico y otra ronda de desplazamientos.
"La línea amarilla solía estar aproximadamente a 200 metros de nosotros. Esta mañana estaba a solo 10 metros", dijo Osama Mushtaha, de 50 años, a Drop Site.


Las familias de Shujaiya, en el este de la ciudad de Gaza, se ven obligadas a huir tras un ataque de las fuerzas israelíes mientras desplazaban bloques amarillos hacia la zona, ampliando aún más la línea de control de Israel. 11 de octubre de 2026. Vídeo de Mohamed Ahmed.
Durante el día, familias exhaustas recogieron sus escasas pertenencias, amontonando colchones y bolsas en las polvorientas calles, obligadas a huir una vez más en una búsqueda desesperada de refugio.
"Estamos muriendo aquí cada día por culpa de la línea amarilla", dijo Anis Herzallah, de 30 años. "Por la noche tenemos bombardeos, helicópteros, tanques, Apaches y F-16—todos ellos atacándonos desde la línea amarilla. Ya no podemos vivir aquí. “
Los bloques de Shujaiya se encuentran ahora cerca de la calle Salah Al-Din, una vía histórica que se extiende de norte a sur a lo largo de la Franja de Gaza. Cada avance de la línea amarilla acerca cada vez más a las tropas israelíes y a las milicias palestinas colaboradoras.
"La gente se está yendo, sin saber a dónde debe ir", dijo un transeúnte. "Un tanque israelí y una excavadora avanzaron hacia la zona. También vienen milicias con ellos."
Sara Al-Ramlawi, de 33 años, ha sido desplazada con su familia repetidamente durante los últimos tres años, mudándose de un lugar a otro cada pocos meses antes de llegar a Shujaiya hace varios meses, solo para ser expulsada una vez más.
"Nos obligaron a salir porque acercaron la línea amarilla, hemos sufrido mucho", dijo a Drop Site. "Nos adentramos en lo desconocido. Esta es nuestra situación, y la situación de todas las familias de Shujaiya que viven aquí."
"No estamos pidiendo una casa. Solo un terreno donde podamos montar tiendas."
Mohamed Ahmed y Jawa Ahmad contribuyeron a este informe. Sami Vanderlip editó el vídeo.
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