miércoles, 14 de abril de 2021

Carta interregional a la Comisión Europea sobre la legislación de la UE sobre diligencia debida en materia de derechos humanos

Carta interregional a la Comisión Europea sobre la legislación de la UE sobre diligencia debida en materia de derechos humanos


 En mayo de 2020, el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, anunció que la Comisión Europea se embarcará en la propuesta legislativa sobre derechos humanos fundamentales y diligencia debida ambiental en 2021, un paso necesario para el gobierno corporativo y la rendición de cuentas.

A la luz de esto, el 18 de febrero de 2021, nuestra Red Europea Sindical Iniciativa de Justicia por Palestina (ETUN) junto con otras 78 organizaciones de África, América, Asia y Europa enviaron una carta a la Comisión Europea, exigiendo que la legislación propuesta:

  • Garantice el respeto empresarial de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario en las zonas afectadas por conflictos;
  • Se aplique a todas las empresas de la Unión Europea (UE), incluidas las instituciones financieras, sus operaciones y relaciones en el extranjero;
  • Garantice la protección de los pueblos indígenas y el derecho a la libre determinación;
  • Adopte un enfoque sensible al género; y,
  • Sea compatible con las normas internacionales ya existentes y los desarrollos pertinentes dirigidos a mejorar la responsabilidad empresarial, en particular en las Naciones Unidas.

Las organizaciones subrayan que dicha legislación es necesaria para cerrar la grave brecha entre las violaciones de los derechos humanos y el medio ambiente relacionadas con las empresas y la falta de rendición de cuentas, especialmente en las zonas afectadas por conflictos y de alto riesgo.

La carta insta a la Comisión Europea a considerar precedentes relevantes de la ONU la base de datos de la ONU de empresas involucradas en asentamientos ilegales en el territorio palestino ocupado; el Informe del grupo de expertos al Consejo de Seguridad de la ONU con respecto a la explotación ilegal de los recursos naturales y otras formas de riqueza en la República Democrática del Congo; y el informe de la Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre Myanmar.

Las organizaciones enfatizan además que la legislación debe garantizar que aquellos afectados por abusos corporativos fuera de la UE puedan acceder a mecanismos de reparación y justicia.

En 2019, los miembros del Parlamento Europeo (MEP) subrayaron la importancia de promulgar un marco europeo vinculante que imponga la responsabilidad corporativa para proteger a las personas y el medio ambiente en todo el mundo de la negligencia empresarial y los impactos adversos.

Con este fin, desde 2020, el Parlamento Europeo se ha dedicado a los debates y la elaboración de un informe con recomendaciones a la Comisión Europea sobre la debida diligencia empresarial y la responsabilidad empresarial, cuyo informe final se aprobará [se ha aprobado] en marzo de 2021.

Para acceder a la carta, haga clic aquí .

martes, 13 de abril de 2021

En Israel, el sionismo impide la solidaridad de clase

 En Israel, el sionismo impide la solidaridad de clase


Trabajadores palestinos hacen cola para entrar a Israel por el checkpoint de Tayba, en el norte de Cisjordania (Nueva Federación Palestina de Sindicatos).

Sumaya Awad y Daphna Thier*

Traducido y publicado porMaria Landi
A pesar de que las tasas de sindicalización son más del doble que las de Estados Unidos, muchos trabajadores israelíes siguen comprometidos con el apartheid y la ideología racista que lo sustenta. El proyecto sionista impide que los trabajadores israelíes se organicen junto a los palestinos.
 

Las elecciones anticipadas del mes pasado en Israel −las cuartas en dos años− volvieron a centrarse en la incapacidad del primer ministro Benjamín Netanyahu de formar gobierno ante los múltiples escándalos de corrupción. De hecho, desde el pasado mes de mayo hay manifestaciones semanales en los cruces de carreteras de todo el país, ondeando banderas negras e israelíes, pidiendo su dimisión, su procesamiento y el fin de la corrupción gubernamental.
Pero ese movimiento, que pretende hablar en nombre de la población israelí de todo el espectro político, no llega a enfrentar ni a reconocer la mayor injusticia en Israel: la ocupación. Las elecciones también pusieron en evidencia a un sionismo liberal prácticamente derrumbado. Los partidos del sionismo laborista (HaAvoda) y del sionismo socialista (Meretz), que en su día fueron la piedra angular del proyecto colonial, dominaban todas las esferas de la sociedad israelí: el gobierno, el ejército, la mayoría de las empresas, la clase trabajadora y los kibbutzim.
En las elecciones de 2021, cada uno de ellos rozó el umbral de votantes para entrar en el parlamento israelí (la Knesset) con un 5,92% y un 4,55%, respectivamente.
Los principales partidos de oposición a Netanyahu y a su partido de derecha, el Likud, son los de centroderecha Yesh Atid y Kahol Lavan. Los partidos de derecha dominan ahora por completo el panorama político israelí, habiendo conseguido más de 100 de los 120 escaños de la Knesset.
Lo que queda del liberalismo sionista sigue defendiendo de boquilla una vacía solución de dos Estados, solución rechazada por una clara mayoría de la sociedad israelí, que apoya la plena ocupación, y que Israel hizo imposible con décadas de expansión de las colonias. Estos partidos socavaron la Lista Conjunta palestina, una coalición de tres partidos políticos que representan a la mayoría de la población palestina con ciudadanía israelí. La Lista Conjunta es posiblemente la única coalición de izquierda real en el ámbito electoral de Israel. Y el laborismo, que rechaza aliarse con la Lista Conjunta, está perfectamente dispuesto a formar gobierno con los partidos de extrema derecha de Israel, porque por encima de todo estos partidos y su base de votantes siguen comprometidos con el sionismo.
Fuera de la esfera electoral, un puñado de pequeños grupos de izquierda operan dentro de la sociedad israelí, y un número aún más pequeño se organiza en Cisjordania ocupada bajo el liderazgo palestino. La organización israelí de derechos humanos B’Tselem y el portal de izquierda +972 Magazine reconocen la realidad del apartheid israelí y las campañas de limpieza étnica de 1948 (la Nakba), al igual que grupos de activistas como Shministim, que se niegan a servir en el ejército israelí. Pero todos estos grupos varían en su posición sobre el derecho al retorno, un principio central de la lucha palestina.
Estos grupos de activistas combativos son en su mayoría de clase media y media-alta. Su apoyo a la causa palestina es bienvenido, por supuesto. Pero como no tienen base en la clase trabajadora y carecen de conexión con ella, tienen poco poder político.





Ben Gurion se dirige al público en el acto de fundación de la Histadrut en 1924, en Jerusalén.Recibo de colaboración para la campaña de apoyo a Histadut (en ¡Palestina!).Revista de la Histadrut en 1948.
La Histadrut, el mayor sindicato de Israel, constituyó el corazón del movimiento sionista en los años 1920, cuando dirigió campañas de presión sobre las empresas para que contrataran a trabajadores judíos y boicotearan la mano de obra palestina. Durante la masiva huelga general palestina de 1936-1939, la Histadrut trajo a rompehuelgas judíos para sustituir a los trabajadores palestinos y colaboró con las fuerzas británicas para sofocar el levantamiento.

La Histadrut dirigió la economía como sindicato, patrón y proveedor de servicios de salud para la mayoría de los trabajadores judíos de Israel hasta la década de 1980. Tras una oleada de privatizaciones su labor se desvirtuó en gran medida, pero siguió negándose a organizarse a través de las líneas nacionales. Incluso cuando la Histadrut abrió sus filas a las comunidades palestinas que adquirieron la ciudadanía israelí en la década de 1960, evitó explícitamente organizar a los trabajadores provenientes de Cisjordania.
En la actualidad, más de 130.000 palestinos (el 18% de la población activa palestina) trabajan en Israel y en sus colonias ilegales. Aunque la legislación israelí prohíbe a los sindicatos palestinos organizarse en las colonias, la Histadrut se niega a representar a los trabajadores no judíos de las colonias.
El siguiente sindicato más grande es el más derechista Histadrut Leumit, vinculado al partido Likud de Netanyahu. A la izquierda, y tercero en importancia, está Koach LaOvdim. Aunque Koach LaOvdim trabaja para organizar a los trabajadores palestinos dentro de Israel, no reconoce que la principal causa de la grave explotación que sufren es la ocupación, algo que los sindicatos palestinos han exigido explícitamente.
El único sindicato que organiza a los trabajadores palestinos provenientes de Cisjordania es WAC-MAAN, que comenzó a sindicalizarlos en 2008 y ha conseguido algunos logros sin precedentes. Recientemente, lograron el fin de la práctica de 50 años de la Histadrut de cobrar millones de dólares en cuotas a cientos de miles de trabajadores palestinos a los que no representaba; una victoria significativa para un pequeño sindicato con sólo un par de miles de miembros.
Los sindicalistas judíos israelíes mantienen la práctica de luchar por la justicia laboral separada de la “cuestión nacional”. Siguen apoyando el proyecto de asentamiento colonial de Israel y, en muchos casos, participan en la subyugación violenta de la población palestina a través del servicio en el ejército israelí. Por ello, ni siquiera WAC-MAAN ha conseguido cambiar las inclinaciones políticas de sus miembros judíos, que suelen votar al Likud.
Compárese con los movimientos sindicales de otros países. Aunque el sindicalismo en Estados Unidos deja mucho que desear, los trabajadores diversos militan juntos. Tienen intereses comunes, porque la reducción salarial y el empeoramiento de las condiciones en un lugar de trabajo repercuten negativamente en las de otros lugares.
Un estudio reciente mostró que en Estados Unidos las personas blancas que se afilian a un sindicato son menos racistas, sobre todo en los sindicatos más orientados a las bases. Los autores del estudio, los politólogos Jacob Grumbach y Paul Frymer, sostienen que esto se debe tanto a que las personas se organizan juntas para conseguir mejores condiciones como a que los sindicatos requieren una fuerza de trabajo dispuesta a traspasar las líneas raciales para ampliar su membresía. Sostienen que la educación política en los sindicatos, aunque sea mínima, desempeña un papel importante en la organización de la clase trabajadora.
No es así en Israel. Aunque las tasas de sindicalización son más del doble que las de Estados Unidos, los trabajadores israelíes siguen comprometidos con el apartheid y la ideología racista que lo sustenta. De hecho, los sindicatos de Israel son empujados hacia la derecha por sus miembros judíos. Para reclutar, deben dejar de lado la cuestión de la ocupación; de lo contrario, se condenan a la marginalidad.


Palestinos entran a trabajar en Israel a través del checkpoint Mitar en la zona de Hebrón (Mussa Qawasma).Palestinos entran a trabajar en Israel a través del checkpoint Mitar (Wisam Hashlamun).Trabajadores palestinos esperan del lado israelí del checkpoint de Tarkumiyah (Hebrón).
Esta es la naturaleza del trabajo en una economía de apartheid. La separación casi total significa que, por diseño, judíos y palestinos rara vez trabajan juntos como compañeros de trabajo. Por el contrario, están segregados de maneras que afianzan el racismo y garantizan que la lealtad nacional se imponga a la conciencia de clase. Tres cuartas partes de los trabajadores palestinos carecen de ciudadanía y nunca compiten por el empleo con los judíos, ni se les reconoce el derecho a organizarse juntos para conseguir puestos de trabajo buenos y sindicalizados.
Por el contrario, los trabajadores palestinos ocupan los escalones más bajos de la economía, ganan menos del salario mínimo y no tienen beneficios ni jubilación. Sus intentos de organizarse para conseguir mejores condiciones chocan con la amenaza de revocación del permiso de trabajo. Y los trabajadores indocumentados se encuentran en una situación aún más precaria.
Terminar con la segregación del mercado laboral israelí supondría la competencia por los puestos de trabajo, la devolución de la riqueza robada y una potencial caída libre económica para muchos trabajadores judíos israelíes. El fin de la ocupación amenaza su estatus material. Por eso la mayoría de los trabajadores israelíes se oponen a que haya derechos democráticos para todos: el sionismo impide la solidaridad de clase.
La carencia de esa base de clase en la izquierda israelí significa la ausencia de una izquierda con capacidad de acción y de influencia para impulsar el cambio, sobre todo en la situación de subordinación de la población palestina. La construcción de la solidaridad de clase requeriría más derechos sociales, civiles y políticos para las y los palestinos. Quienes creen en el poder de lucha de la clase trabajadora tienen que reconocer las muchas condiciones que actualmente impiden a las y los trabajadores palestinos organizarse con los israelíes. El colonialismo es el obstáculo subyacente.
 

*Sumaya Awad es responsable de estrategia y comunicación de Adalah Justice Project y coeditora de Palestine: A Socialist Introduction (Haymarket Books). Daphna Thier es una activista residente en Brooklyn, socialista y coautora del mismo libro.
Publicado en Jacobin el 4/4/21. Traducción del inglés: María Landi.
 

Una bandera palestina es ondeada por manifestantes debajo de un cartel de la Lista Conjunta (mayoritariamente árabe) que muestra al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu con la leyenda en árabe: «El padre de la ley del Estado-nación habla de “un nuevo enfoque”: ¿a quién engaña?», en el norte de ‘Israel’ el 12/3/2021. (Ahmad Gharabli /AFP vía Getty Images).



Informe de la CSI sobre los trabajadores palestinos en Israel

 


Un nuevo informe publicado por la Confederación Sindical Internacional (CSI) ha revelado la escandalosa explotación de los palestinos que trabajan en Israel y en los asentamientos ilegales israelíes ubicados en territorios palestinos.

La alta tasa de desempleo en Cisjordania y Gaza no deja otra opción a los palestinos que aceptar trabajos en Israel y los asentamientos. Más de 130.000 personas intentan ganarse la vida así.

Dicho informe denuncia la realidad de:

  • los bajos salarios;
  • la mala salud y seguridad en el trabajo;
  • la humillación de tener que hacer fila en los cruces fronterizos para entrar a Israel;
  • los brechas en la protección social;
  • y el represivo sistema de los intermediarios laborales que muchos trabajadores todavía se ven obligados a utilizar, aunque las autoridades israelíes lo han suprimido en el sector de la construcción.

Principales causas

Sharan Burrow, la Secretaria General de la CSI, declaró: “La prolongada ocupación de Palestina por parte de Israel, así como los asentamientos ilegales, constituyen las principales causas de la difícil situación en que se encuentran estos trabajadores que dependen de Israel para su subsistencia y de los miembros de sus familias que a su vez dependen de ellos”.

“Tan solo cuando Palestina se convierta en un Estado independiente junto a Israel, en consonancia con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, podrá florecer su economía y sus habitantes ya no tendrán que depender de los empleos precarios”.

La reanudación del apoyo económico a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) por parte del gobierno estadounidense representará un cambio importante en Palestina, pero los trabajadores palestinos que dependen de Israel para su trabajo merecen un trato justo, unos salarios decentes y que se respeten sus derechos fundamentales”.

Entre las principales recomendaciones del informe se encuentran:

  • Acabar de una vez por todas con el represivo sistema de los intermediarios laborales.
  • Respetar los derechos fundamentales de los trabajadores, en consonancia con el nivel de medidas de protección laboral garantizado en la Declaración del Centenario de la OIT, entra las que se encuentra un salario mínimo adecuado.
  • Unas buenas normas de salud y seguridad en el trabajo y unos límites máximos de la jornada laboral.
  • Inspecciones de trabajo.
  • Protección social.
  • Requisitos de debida diligencia para los empleadores.

“Además de la injusticia de la ocupación, los trabajadores palestinos en Israel y los asentamientos ilegales también tienen que hacer frente a la injusticia en el trabajo. Israel debe cumplir con sus obligaciones conforme al derecho internacional”, concluyó Sharan Burrow.

Opinión 'Sobre unas maniobras militares y normalización. Santiago González Vallejo




 La normalización de la ocupación israelí protagonizada por el ejército de Sánchez 

Santiago González Vallejo 

Comité de Solidaridad con la Causa Árabe 


La Constitución española aboga por colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. Esto implica que las acciones de nuestra política exterior tendrían que estar bajo estos principios. 

Pero, de lo dicho a lo que se hace, hay un trecho grande. 

Así, el ejército español, su marina, en el seno de la OTAN, acaba de protagonizar unas maniobras militares con Israel, la SNMG-2 y va a protagonizar otras con la aviación israelí, Iniochos 2021. En palabras del Ministerio de Defensa, que rige Margarita Robles, la fragata 'Cristóbal Colón', integrada en la SNMG-2 como buque de mando, entró a mediados de febrero en el puerto de Haifa (Israel). Además, la 'Cristóbal Colón' mantuvo reuniones de coordinación con la Marina Israelí para preparar los ejercicios que se realizarían posteriormente. 

Es decir, el Gobierno de coalición PSOE-UP, presidido por Pedro Sánchez, con esas maniobras, SNMG-2 e Iniochos 2021, hace un ejercicio de normalización con Israel, como si fuera un estado ‘normal’. Sí, con esa potencia ocupante, que destruye casas, expolia, ahoga a los palestinos de Gaza, que incumple todas las resoluciones de las Naciones Unidas habidas o por haber, con una legislación supremacista y que se burla de los crímenes de guerra definidos por las Convenciones de Ginebra o repudia la investigación de esos crímenes o los de lesa humanidad que tiene que llevar a cabo la Corte Penal Internacional. 

Epaña no hace otra cosa que asumir como propia la política de la OTAN. "Este PASSEX ha sido la segunda interacción entre la Armada israelí y la OTAN en menos de tres meses. La cooperación entre la OTAN y socios como Israel es esencial para contribuir al éxito de la OTAN y aumentar la seguridad de la comunidad internacional. Compartir información y ejercer juntos son herramientas esenciales para alcanzar la interoperabilidad, reforzar la cohesión y generar confianza entre la OTAN y sus socios ”, dijo el Contralmirante Manuel Aguirre, Comandante del Grupo Marítimo Permanente Dos de la OTAN. 

La nota de la OTAN sobre las maniobras navales recoge que “como miembro activo del Diálogo Mediterráneo durante más de 25 años, la cooperación entre Israel y la OTAN ha incluido un amplio espectro de áreas como búsqueda y rescate, ayuda humanitaria, seguridad fronteriza, lucha contra el terrorismo y cooperación médica, entre otras” La prisión de Gaza, los asesinatos extrajudiciales, la tortura, la detención administrativa, las matanzas periódicas,… deben formar parte de esa ayuda humanitaria o de lucha contra el terrorismo. Sobre la irresponsabilidad israelí como potencia ocupante en el ámbito sanitario y las vacunas, se deja para otros oídos más exigentes. 

El Contralmirante israelí Guy Goldfarb, también se congratuló: “La Armada israelí da la bienvenida a la cooperación con la OTAN, que ha aumentado notablemente en los últimos años. Estoy seguro de que, debido a nuestros intereses y objetivos marítimos comunes, la relación profesional entre la OTAN y la Marina de Israel seguirá creciendo y fortaleciéndose” 

Objetivos comunes. Ya el ejército español, en tiempos de Zapatero participó en otras maniobras militares con Israel que incluían desembarco de tropas, con la excusa supuesta de rescatar a civiles, poco tiempo antes de,… la invasión israelí al Líbano en donde esta vez sí hubo desembarco de tropas israelíes a un país soberano. Cosas menores del Estado de Israel que, a fecha de hoy, ha anexado ante la complicidad de todos los países de la OTAN, tierras sirias, libanesas y palestinas, algo que entra en contradicción con las obligaciones internacionales. Esa complicidad, que avala la impunidad israelí, es contestada por la sociedad civil. No se puede diferenciar el Estado ocupante de un imaginario Israel democrático que circunstancialmente cuenta con un gobierno extremista. La ocupación y el sionismo es el adn de este Israel. 

Por eso, en España hay campañas que buscan la coherencia del gobierno español y han pedido que el gobierno no ampare la gimnasia de ese ejército o haya comercio de armas. Pero, también a este gobierno, a los autonómicos y locales se les pide que no se compre o formen parte de concursos públicos, empresas como CAF, Alstom, AXA, Puma, Airbnb, TripAdvisor y otras citadas por las Naciones Unidas como facilitadores de la ocupación. Que no se consienta su complicidad, que no sean otras OTANs que usen nuestro dinero para normalizar la ocupación.  



lunes, 12 de abril de 2021

La activista Helena Maleno denuncia su "violenta deportación" de Marruecos en represalia a su labor

 

La defensora de derechos humanos y experta en migraciones y trata de personas responsabiliza al Ministerio del Interior y a la Policía de una campaña de "criminalización orquestada durante años" que ha terminado con su expulsión del país en el que ha residido dos décadas.

La investigadora y experta en migraciones, Helena Maleno, en una imagen de archivo tomada en Madrid.- 

JAIRO VARGAS.

La activista española experta en migraciones y defensora de los derechos humanos Helena Maleno ha dunciando este lunes su "violenta y repentina deportación" de Marruecos, país en el que ha residido los últimos 20 años y desde donde realiza una reconocida labor por el derecho a la vida de las personas migrantes. Un trabajo que la llevó ante los tribunales en 2018, acusada de "favorecer la inmigración ilegal, aunque.Más...

domingo, 11 de abril de 2021

Un periodista refugiado palestino denuncia un interrogatorio ilegal de la Guardia Civil y el Mossad en Madrid

 

Un periodista refugiado palestino  denuncia un interrogatorio ilegal de la Guardia Civil y el Mossad en Madrid.

El periodista palestino Muath Hamed.  Cedida

Muath Hamed es un periodista palestino refugiado en España. Vive junto a su mujer y sus dos hijos pequeños en Lemoa (Vizcaya). Cuando se instaló en esta pequeña localidad vasca sintió que al fin había encontrado un lugar para vivir en paz junto a su familia, tras una vida marcada por la persecución, la cárcel y la represión del Gobierno israelí. Esa sensación se desvaneció por completo el pasado 11 de febrero a las seis de la tarde, en una habitación aislada del acuartelamiento de la Guardia Civil de la calle Batalla del Salado, en pleno centro de Madrid. Ese día, asegura, la Guardia Civil lo puso a disposición de un agente del Mossad, el temido servicio secreto israelí, que lo sometió a un interrogatorio clandestino y le amenazó.Más...

miércoles, 7 de abril de 2021

Movilizaciones en toda Europa pidiendo a las instituciones públicas el #boicot a CAF



 Movilizaciones en toda Europa pidiendo a las instituciones públicas el #boicot a CAF

bdsmovement.net

Traducción: CSCA


Para conmemorar el Día de la Tierra Palestina y denunciar la participación de la empresa Construcciones y Auxiliar del Ferrocarril (CAF) en el apartheid israelí, se celebraron numerosos actos en toda Europa.


La Federación General de Sindicatos Independientes - Palestina y la Nueva Federación Palestina de Sindicatos escribieron una carta a las entidades públicas europeas que dice:


"Las entidades públicas europeas, principales clientes de CAF, pueden y deben excluirla de las licitaciones y los contratos por su participación en graves abusos de los derechos humanos a través de sus negocios en el proyecto ilegal de la ampliación y construcción del tren ligero (JLR) en la ocupada Jerusalén".


Grupos de toda Europa entregaron esta carta a sus representantes electos pidiéndoles que no concedan contratos públicos a CAF, a la empresa francesa Alstom, que figura en la base de datos de la ONU de empresas cómplices de los asentamientos ilegales israelíes, o a cualquier otra empresa que se beneficie de las violaciones de los derechos de los palestinos.


En el Estado español, el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe entregó la carta al presidente de RENFE, la empresa nacional de ferrocarriles de España. Casi 600 personas han enviado correos electrónicos al Ministerio de Transportes español y a RENFE.


A primera hora de la mañana, en Zaragoza, donde CAF tiene la factoría que fabricará la mayoría de los componentes del Tren Ligero de Jerusalén, más de 20 organizaciones de derechos humanos, asociaciones y sindicatos entregaron una carta al presidente de CAF y a todos sus accionistas.


En Francia, los grupos se movilizaron en París y St Etienne y días antes en Lyon. En París, un grupo entregó una carta en la oficina de CAF, donde los trabajadores confirmaron que estaban al tanto de la campaña de boicot y de sus exigencias.



Activistas entregan una carta en la oficina de CAF en París


En St Etienne, la gente realizó una protesta simbólica junto al tranvía construido por CAF. Los grupos de Lyon habían repartido folletos informativos sobre la complicidad de CAF en la anexión ilegal de Jerusalén Este por parte de Israel.  


En la capital noruega, Oslo, los miembros de Palestina Kommittee entregaron en el Ministerio de Transportes la carta firmada por los sindicatos palestinos. Casi 6.000 personas han enviado cartas a la compañía ferroviaria noruega Norske Tog y al Ministerio de Transportes de Noruega pidiendo que se excluya a CAF de las licitaciones públicas.




Activistas en Noruega entregando una carta dirigida al Ministro de Transporte


En el Reino Unido, cientos de personas se unieron a una tormenta de Twitter para pedir al operador ferroviario HS2 y al Ministerio de Transporte que escuchen a las organizaciones de derechos humanos y a los expertos legales sobre el deber de excluir a CAF del HS2 hasta que ponga fin a su papel en el tren ligero de Jerusalén.  


Del mismo modo, más de mil personas se han puesto en contacto con las autoridades de transporte holandesas. Desde 2018, CAF ha ganado al menos tres contratos importantes en los Países Bajos, lo que ha llevado a los activistas a presionar a las autoridades de dicho país para que no los renueven y excluyan a CAF de futuras licitaciones.


En Navarra y el País Vasco hubo grandes movilizaciones en el Día de la Tierra Palestina apoyadas por importantes sindicatos en protesta por la complicidad de la CAF y las instituciones vascas con el apartheid israelí. Estas movilizaciones tuvieron lugar en Iruña, Donosti , Bilbo y Gasteiz.  



Protesta en Bilbao

La empresa francesa Veolia perdió miles de millones de euros en contratos por su participación en el tren ligero de Jerusalén tras las campañas de boicot, desinversión y sanciones (BDS) en su contra. En última instancia, estas importantes pérdidas obligaron a la empresa a deshacerse por completo de su negocio ilegal en los Territorios Ocupados Palestinos. 



...


Carta interregional a la Comisión Europea sobre la legislación de la UE sobre diligencia debida en materia de derechos humanos

Carta interregional a la Comisión Europea sobre la legislación de la UE sobre diligencia debida en materia de derechos humanos   En mayo de ...