viernes, 3 de julio de 2026

Por qué CAF tiene que responder ante los tribunales


 Participantes en la protesta bloquean el acceso a la planta de CAF en Zornotza durante la lectura del manifiesto. Adur Galdos


Por qué CAF tiene que responder ante los tribunales
Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) - Paz con Dignidad7
elsaltodiario.com, 7 de mayo 2026

Diez razones por las que la empresa ferroviaria vasca debe responder por sus violaciones del derecho internacional mientras el Ministerio Fiscal decide si procede llevar la denuncia ante las autoridades judiciales.

CAF ha sido denunciada ante la fiscalía por vulnerar los derechos humanos con sus negocios en el territorio palestino ocupado. Los efectos de las operaciones de la compañía en un contexto de colonización y apartheid, tantas veces puestos en cuestión por diferentes organizaciones sociales en los últimos años mediante campañas y movilizaciones ante la junta de accionistas, pasan ahora también a la arena jurídica. El caso, que ha tenido cierto recorrido mediático, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de concretar la responsabilidad criminal de las grandes corporaciones y de sus directivos. Y a la espera de que el ministerio fiscal decida si procede llevar la denuncia ante las autoridades judiciales, mientras investiga la conducta expuesta sobre la compañía, supone un paso importante para luchar contra la impunidad empresarial. Al menos, por diez razones.
La arquitectura de la impunidad
Los beneficios empresariales se protegen a través de la arquitectura jurídica de la impunidad. Es el poder de la lex mercatoria, el conjunto de reglas comerciales y normas internacionales que blindan las ganancias de las grandes compañías por encima de los derechos de las personas, los pueblos y las comunidades.
CAF ha sido denunciada ante la fiscalía por vulnerar los derechos humanos con sus negocios en el territorio palestino ocupado. Los efectos de las operaciones de la compañía en un contexto de colonización y apartheid, tantas veces puestos en cuestión por diferentes organizaciones sociales en los últimos años mediante campañas y movilizaciones ante la junta de accionistas, pasan ahora también a la arena jurídica. El caso, que ha tenido cierto recorrido mediático, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de concretar la responsabilidad criminal de las grandes corporaciones y de sus directivos. Y a la espera de que el ministerio fiscal decida si procede llevar la denuncia ante las autoridades judiciales, mientras investiga la conducta expuesta sobre la compañía, supone un paso importante para luchar contra la impunidad empresarial. Al menos, por diez razones.
La arquitectura de la impunidad
Los beneficios empresariales se protegen a través de la arquitectura jurídica de la impunidad. Es el poder de la lex mercatoria, el conjunto de reglas comerciales y normas internacionales que blindan las ganancias de las grandes compañías por encima de los derechos de las personas, los pueblos y las comunidades.
Sobre esta asimetría normativa entre el derecho corporativo global y el derecho internacional de los derechos humanos, al fin y al cabo, se ha construido la globalización capitalista. Año tras año, las empresas transnacionales multiplican sus cuentas de resultados al mismo tiempo que se incrementan sus impactos sobre las trabajadoras y los ecosistemas. Por un lado, ganancias millonarias protegidas por contrato y respaldadas por políticas gubernamentales, tribunales de arbitraje e intervenciones militares; por otro, impactos socioecológicos, desplazamiento forzado y violaciones de derechos humanos. El año pasado, los beneficios de CAF aumentaron hasta un récord del 42%.
‘Modus operandi’
La historia de la internacionalización de las empresas españolas, como la de las demás multinacionales con sede en los centros económicos del planeta, es la historia de un patrón que se repite de manera sistemática. Es una forma habitual de actuar que tiene en la violación de derechos humanos la raíz del incremento de sus ganancias. La tragedia del Rana Plaza en Bangladesh, con más de 1.100 personas fallecidas tras derrumbarse el edificio donde miles de trabajadoras cosían prendas para Mango y El Corte Inglés. La muerte de 28 trabajadoras en un taller textil en Tánger, cuando fabricaban ropa para Inditex. El mayor desastre ecológico de la historia reciente de Perú, con el vertido de crudo de la refinería de Repsol frente a las costas de Lima. Las amenazas e incluso el asesinato de líderes sociales que se oponían al Proyecto Integral Morelos, construido en México por Elecnor y Enagás con fondos públicos del Estado español. Un modus operandi al que no es ajeno CAF: sus negocios con el Tren Ligero de Jerusalén contribuyen a la consolidación de los asentamientos ilegales de Israel en el territorio palestino ocupado y al mantenimiento de prácticas discriminatorias e inhumanas.
Alianza con el Estado
La expansión internacional de las grandes empresas españolas nunca se habría podido hacer realidad si no hubiera sido concebida como una política de Estado. El apoyo estatal ha sido permanente, en términos materiales: programas de internacionalización, avales públicos, fondos europeos, diplomacia económica. Pero también desde el punto de vista simbólico: las instituciones del Estado, junto a la academia y las patronales empresariales, han asentado la idea de que los intereses privados de “nuestras empresas” se identifican con los de la mayoría de la población. Por eso el Gobierno español no ha querido entrar a valorar la reunión del presidente de Repsol en la Casa Blanca con los jefes de las mayores petroleras del mundo, donde Josu Jon Imaz le dio a Trump las “gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor” y anunció nuevas inversiones para aumentar la extracción de hidrocarburos. Y por eso mismo nadie en el Gobierno español se ha atrevido a cuestionar las operaciones de una compañía como CAF, que está cometiendo una flagrante violación del derecho internacional y del derecho internacional humanitario. Tampoco el Gobierno vasco, accionista de la empresa, ha creído conveniente tomar decisión alguna al respecto.
Negocios en el genocidio
Lo atestiguan los últimos pronunciamientos de la Corte Internacional de Justicia, numerosas resoluciones de Naciones Unidas, los recientes dictámenes e informes de relatoras y expertos independientes de la ONU. Lo que está pasando en Palestina es un genocidio y las empresas que siguen desarrollando sus negocios en ese marco son corresponsables de crímenes internacionales. Más allá de las responsabilidades que puedan tener los Estados por apoyar, por acción u omisión, la comisión de delitos económicos y ecológicos, las propias empresas son sujetos de responsabilidad jurídica. Y no pueden alegar un error invencible para desentenderse de su responsabilidad en la comisión de crímenes internacionales.
La asesoría jurídica del ministerio de Asuntos Exteriores ya reconoció hace años que las operaciones de CAF en territorio palestino ocupado podían constituir una violación del derecho internacional. Así quedó recogido en el dictamen del Punto Nacional de Contacto que, a la vez, se escudaba en la falta de mecanismos vinculantes a nivel internacional para poder responsabilizar jurídicamente a la empresa por sus impactos. En lo que trata de avanzar la denuncia contra el consejo de administración de CAF es, precisamente, en esta exigencia de responsabilidades.
Ocupación y apartheid
El informe Albanese ha mostrado al mundo, con nombre y apellidos, a las grandes compañías que se lucran con la aniquilación del pueblo palestino. Unas contribuyen a la fabricación de armamento, otras financian el exterminio, algunas son colaboradoras y otras más cooperadoras necesarias de la ocupación. Todas ellas, directa o indirectamente, sostienen una masacre que les renta importantes dividendos. Mientras tanto, el Estado de Israel continúa impugnando el derecho internacional: el “acuerdo de paz” promovido por Trump solo ha servido para cargar de razones a Netanyahu, que ha seguido con los bombardeos y los ataques indiscriminados a la población civil en Irán y Líbano, además de aprobar la pena de muerte exclusiva para palestinos. Las apelaciones a la “responsabilidad social” y a la diligencia debida de las empresas que operan en este contexto resultaban ridículas hace tres años, hoy se vuelven una ofensa. CAF se declara “firmemente comprometida con la ética empresarial y el respeto de los derechos Humanos en todas sus operaciones”, pero los informes de la relatora de la ONU demuestran cómo “varias empresas contribuyeron al desarrollo de carreteras e infraestructuras de transporte público fundamentalmente para establecer y ampliar las colonias y conectarlas con Israel al tiempo que excluyen y segregan a los palestinos”.
‘Business as usual’
La generación de riqueza, la creación de empleo, el bienestar de las sociedades y hasta la contribución a los objetivos de desarrollo sostenible suelen aparecer como los principales argumentos empresariales para justificar el business as usual. Las consultoras externas y las auditorías privadas, en ocasiones también arropadas por acuerdos con algunas organizaciones sindicales, dan fe de las buenas prácticas de las grandes corporaciones que, en cualquier caso, remiten a ciertas externalidades negativas y “casos aislados” los abusos que hayan sido cometidos. CAF afirma que los servicios jurídicos de la administración han confirmado que su proyecto en territorio palestino ocupado se ajusta a la legalidad internacional y que las evaluaciones de riesgo realizadas no han identificado ninguna vulneración de los derechos humanos. Y los informes de “expertos independientes” contratados por la empresa certifican la utilidad social y el impacto positivo de sus negocios. Pero los puestos de trabajo, los dividendos para los accionistas y los intereses privados no deberían estar por encima del derecho del pueblo palestino a permanecer en su territorio. La infraestructura operada por CAF sostiene directamente el entramado de los asentamientos ilegales de colonos israelíes, mejorando el acceso y la viabilidad económica de los mismos, reforzando su expansión e integrándolos aún más en la parte que Israel mantiene ocupada. Así se afianza la fragmentación de los barrios palestinos en enclaves aislados y se consolida la colonización y el régimen de apartheid.
Resquicios legales
A pesar del constante ataque a lo que queda del orden mundial post-1948, aún existen grietas en las legislaciones nacionales que pueden servir para obligar a los Estados a cumplir el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. En el caso de las empresas con sede en el Estado español involucradas en la economía del genocidio, la denuncia contra el consejo de administración de CAF sigue la estela de otras presentadas contra Sidenor y Edreams. La primera ha sido interpuesta ante la Audiencia Nacional por enviar acero a Elbit Systems, el principal proveedor del ejército de Israel, para la fabricación de armamento que posteriormente ha podido ser utilizado en crímenes de lesa humanidad. La segunda, por el blanqueo de capitales derivado de su participación en la promoción de reservas turísticas en Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán. Las actuaciones de CAF, según la denuncia presentada, podrían encajar en distintos preceptos del código penal español relativos a crímenes contra personas protegidas en conflictos armados. Entre ellos, la participación en el traslado de población civil de la potencia ocupante al territorio ocupado, el mantenimiento de prácticas discriminatorias y la vulneración de la convención de Ginebra.
Sí se podría
Existe un vacío legal en las normativas nacionales e internacionales para que, como mínimo, se puedan poner al mismo nivel los derechos y las obligaciones de las grandes corporaciones. Por eso, en Naciones Unidas se lleva desde 2014 impulsando un tratado vinculante que obligue a las empresas transnacionales a responder por la violación de derechos humanos. La Unión Europea pudo haber hecho algo parecido, pero prefirió reforzar la unilateralidad empresarial aprobando una directiva de diligencia debida que ahora, tras varios paquetes ómnibus, se ha quedado en stand-by. En el Estado español, el ala izquierda del Gobierno de coalición trabajó en una propuesta de ley para el cumplimiento de las obligaciones extraterritoriales de las grandes compañías que se quedó perdida por el camino. Numerosas organizaciones sociales, políticas y sindicales llevan años exigiendo que se pongan en marcha centros públicos sobre empresas y derechos humanos. Pero que todas estas propuestas no hayan cristalizado no tiene que ver con dificultades de técnica jurídica, sino con falta de voluntad política. Cuando se ha querido, se han podido tomar medidas: el Ayuntamiento de Barcelona ha incorporado en los pliegos de la contratación pública una cláusula para excluir a las compañías que, como es el caso de CAF, aparecen en el listado de la ONU que recoge las empresas que mantienen operaciones en los territorios palestinos ocupados.
Lucha social y sindical
Hace un año, Sidenor anunció el cese definitivo de sus relaciones comerciales con Israel. La presión del movimiento BDZ y de la mayoría sindical presente en su comité de empresa surtió efecto: en julio pasado, la compañía comunicaba formalmente la suspensión de sus envíos a compañías israelíes. Más allá del resultado de la investigación judicial por los presuntos delitos de contrabando y participación de la empresa en el genocidio del pueblo palestino, estas alianzas entre la lucha social y la acción sindical son una buena muestra de cómo avanzar en la exigencia de responsabilidades a las grandes empresas por la violación de derechos humanos. La presión pública, la desobediencia, el boicot y el músculo social ya torcieron el brazo del Gobierno español, que tuvo que promulgar el decreto-ley que limita las relaciones militares con Israel, el habitualmente (mal) llamado “embargo de armas”. También dejaron tocados al fondo proisraelí KKR, propietario de grandes festivales de música, y al equipo Israel-Premier Tech, que tuvo que disolverse tras la última edición de La Vuelta. La legalidad internacional no solo tiene que construirse alrededor de los Estados: los movimientos sociales y colectivos en resistencia han de ser protagonistas en la construcción del derecho desde abajo.
La guerra empieza aquí
“No busquemos adversarios dentro de casa”, ha dicho la diputada general de Gipuzkoa tras conocer la denuncia contra CAF. Según Eider Mendoza, la responsabilidad “no es de las instituciones públicas, no es de las empresas, ni de las universidades”. Y para rematar su argumentación: “La responsabilidad de lo que está sucediendo allí es de Netanyahu y de nadie más”. Son declaraciones que echan por tierra un sinfín de análisis, resoluciones, sentencias e informes, desde Núremberg a Ruanda, pasando por la antigua Yugoslavia y Sudáfrica. Y es que el genocidio en Gaza no podría haberse llevado a cabo sin el apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea; tampoco sin el concurso de la banca armada, los fondos de inversión y las grandes corporaciones. No es solo un eslogan, la guerra empieza aquí: en los puertos que comercian armas y suministros con Israel, en las entidades bancarias que financian la masacre, en las matrices de las empresas que se lucran en medio del genocidio, en las universidades que mantienen convenios de colaboración con el Estado sionista, en las instituciones que criminalizan la solidaridad con Palestina. La nuestra es una proposición sencilla que, solamente para defender los intereses económicos que están en juego, se quiere presentar como imposible: se trata de que empresas como CAF dejen de hacer negocios con el sufrimiento del pueblo palestino.


jueves, 2 de julio de 2026

El Gobierno elude su responsabilidad y no plantea ejecutar sanciones a empresas, como CAF, que participan en la colonización de Palestina

 El Gobierno elude su responsabilidad y no plantea ejecutar sanciones a empresas, como CAF, que participan en la colonización de Palestina

Eso se desprende de una contestación del ejecutivo a la pregunta 184/038485 realizada en el Congreso de los Diputados en el que señala que lo más concreto de su posición es el RD-L 10/2025 con graves carencias y agujeros legales, como la no prohibición de las exportaciones a los asentamientos o salvedades relevantes en el comercio de armas con Israel.

A LA MESA DEL CONGRESO
Al amparo de lo establecido en el artículo 185 y siguientes del Reglamento del Congreso, los miembros de la cámara
que suscriben formulan las siguientes preguntas al Gobierno para su respuesta por escrito.

Desde el año 2019, la empresa española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (en adelante, CAF), con sede en Beasain, ha desempeñado un papel estructural e indispensable en la construcción, suministro de material rodante, operación y mantenimiento del Tren Ligero de Jerusalén (JLR). Esta infraestructura no es un simple proyecto de transportes en la ciudad, sino que responde a la lógica de conectar y terminar de consolidar los asentamientos israelíes ilegales en la Jerusalén Este ocupada, puesto que facilita la expansión de estas colonias y fragmenta los barrios palestinos en enclaves aislados. Asimismo. es imperativo destacar que el diseño del proyecto evidencia una discriminación estructural deliberada, puesto que aproximadamente el 83% de las paradas de la Línea Roja y el 94% de la Línea Verde están destinadas a dar servicio a los asentamientos ilegales. utilizando el transporte como una herramienta de "renovación urbana" para la densificación demográfica de colonos, que promueve directamente la segregación racial.

La gravedad de esta implicación ha sido denunciada por múltiples organismos internacionales. En septiembre de2025, la lista elaborada por dicha organización incluyó formalmente a CAF en su base de datos de empresas que operan en los asentamientos israelíes ilegales junto a otras tres más. Previamente, en julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió una Opinión Consultiva reafirmando la ilegalidad de la presencia de Israel en los territorios ocupados y estableciendo el deber de los Estados de abstenerse de cualquier acto que contribuya a dicha situación ilícita.

A nivel nacional, el 18 de febrero de2026, una coalición de organizaciones de la sociedad civil presentó una denuncia ante la Fiscalía contra el Consejo de Administración de CAF. La denuncia sostiene que la actividad de la empresa podría constituir delitos tipificados en el Código Penal español, específicamente en los artículos 61 1.5 (traslado de población a territorio ocupado) y 611.6 (mantenimiento de un régimen de segregación racial y prácticas de apartheid). La Fiscalía ya ha confirmado la recepción de esta denuncia y la apertura de una investigación oficial sobre el caso.

Dado que CAF opera bajo jurisdicción española y sus decisiones estratégicas se toman en España, el Estado tiene la obligación legal, según el derecho internacional y los convenios de Ginebra, de asegurar que las entidades bajo su control no contribuyan a infracciones graves de derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

¿Qué medidas tomará el Gobierno para asegurar que empresas bajo jurisdicción española, como CAF, cesen sus actividades en infraestructuras que consolidan la ocupación ilegal en Palestina?
Dado que CAF figura en la lista de la ONU por colaborar con asentamientos ilegales, ¿cómo garantizará el Ejecutivo que esta empresa no reciba financiación ni contratos públicos adicionales?
¿Qué acciones de debida diligencia se exigirán a CAF tras la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía sobre su papel en Jerusalén?

Palacio del Congreso,
30 de abril de 2026
Enrique Santiago Romero Portavoz IU i GP Plurinacional SUMAR
Félix Alonso Cantorné Diputado GP Plurinacional SUMAR

RESPUESTA
(184) PREGUNTA ESCRITA CONGRESO 184/38485  30/04/2026 113177
AUTOR/A: ALONSO CANTORNÉ, Félix (GSumar); SANTIAGO ROMERO, Enrique Fernando (GSumar)
RESPUESTA:

España mantiene una posición clara y consistente: considera los asentamientos en los territorios ocupados palestinos contrarios al Derecho Internacional, en línea con la posición de la Unión Europea y las resoluciones de Naciones Unidas.

Asimismo, el Ejecutivo ha reforzado su compromiso con el respeto del derecho internacional humanitario mediante las medidas adoptadas en respuesta a la situación en la región, incluyendo restricciones a operaciones que pudieran contribuir al conflicto y el impulso de mecanismos de control y supervisión acordes con la normativa nacional e internacional, a través de la aprobación del Real Decreto-ley 10/2025, de 23 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina.

Madrid, 11 de junio de 2026

Recogida de firmas para mantener Casa Árabe en su sede de las Escuelas Aguirre de Madrid


 Recogida de firmas para mantener Casa Árabe en su sede de las Escuelas Aguirre de Madrid



Con esta petición hacemos un llamamiento a que el Ayuntamiento de Madrid revoque su decisión de desalojar la Casa Árabe de Madrid y aporte soluciones factibles y necesarias a los problemas que pueda considerar ineludibles. En su vigésimo aniversario, el alcalde de Madrid regala a la Casa Árabe un desalojo forzoso de la sede en menos de dos meses, sin previo aviso, y con una práctica ausencia de razonamiento o argumentación válidos. No existe ninguna necesidad de desalojar el inmueble de la Casa Árabe más allá de una disputa política y "de despachos", y la alternativa supondría una disrupción e incertidumbre demasiado arriesgadas como para ser en beneficio ya no de la Casa Árabe, sino de toda la ciudadanía de Madrid.
La Casa Árabe de Madrid tiene un valor incalculable para todo aquel madrileño que desee establecer puentes con el mundo árabe y araboparlante. A través de sus diversas exposiciones, conferencias, cursos, talleres y programas de cooperación internacional, así como su Centro de Lengua Árabe, que brinda la oportunidad de aprender tanto árabe moderno estándar como las diferentes variantes regionales del árabe, las actividades de la Casa Árabe se han consolidado en estos 20 años como un servicio público y de calidad, vital para el intercambio cultural, convivencia y cooperación internacionales en una ciudad cuya identidad recae en su apertura cultural y su diversidad.
El pasado 29 de junio el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, consideró que la Casa Árabe se había convertido en un "chiringuito" tras la gestión de su anterior directora, Irene Lozano. La posible gestión económicamente fraudulenta puede suponer un caso de irregularidades, pero la Casa Árabe no pertenece a quien la ha gestionado: pertenece a la ciudadanía, existe anteriormente a este caso, y su actividad sociocultural sigue siendo igualmente importante, siendo capaz de recuperarse bajo actuales y futuras gestiones. Las declaraciones de Martínez-Almeida constituyen un desprecio profundo a la Casa Árabe, que merece no menos que una disculpa a la institución y a quienes trabajan en ella y quienes se benefician de su actividad.
Ante tales consideraciones, el alcalde ha anunciado que, con fecha máxima del 1 de septiembre, se va a proceder al desalojo del inmueble en el que se aloja la Casa Árabe de Madrid: el edificio de Escuelas Aguirre. El Ayuntamiento, aunque se ofrece a ayudar a la Casa Árabe en su búsqueda de nuevo inmueble, no ofrecerá ningún otro espacio municipal y reformará el edificio para ofrecerlo a otros usos que considere "para disfrute de los madrileños", en palabras de Martínez-Almeida.
Con esta petición afirmamos que la Casa Árabe ya es para disfrute de los madrileños, es un espacio abierto y diverso que refuerza la proyección internacional de la ciudad, de la que se beneficia su población, igualmente diversa. Pero la actual alcaldía considera que una gestión que, en todo caso y de confirmarse las sospechas del Ayuntamiento, habría perjudicado precisamente a quienes participan en la Casa Árabe, es suficiente para desmantelarla por completo y forzarla a buscar alternativas contrarreloj. Aunque el Ayuntamiento se ha mostrado dispuesto a explorar alternativas, no brinda más que dos meses para un proceso absolutamente innecesario y cruel con quienes componen la Casa Árabe. Por todo ello, necesitamos tu apoyo para detener el desalojo antes de que sea demasiado tarde.
Sami Carra Creador de la petición
Los destinatarios de la petición, el Ayuntamiento de Madrid
Más información: Nota del ayuntamiento de Madrid: 
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Campaña #DerogaciónLeyMordazaYa !!


 ‼️Este 1 de julio lanzamos la campaña #DerogaciónLeyMordazaYa, por el aniversario de su entrada en vigor.


🤐 Exigimos que se ponga fin de una vez por todas a la Ley Mordaza, que criminaliza la protesta.

📢 Y reclamamos que se garantice el derecho a la libertad de expresión, información y reunión pacífica.

⏳¡¡Se acaba el tiempo para ello!!

💪 Únete a la campaña de RRSS #DerogaciónLeyMordazaYa: https://docs.google.com/document/d/1POMGuR5T_HZPGhNQeUHUDw7BBAAqmMIOwC3ZDSLqAf4/edit?usp=sharing

📲 Comparte este mensaje por tus grupos de Telegram y WhatsApp y haz que seamos miles!
✊🏾💜💫

¿Cuál es el problema y por qué ahora?
El 1 de julio de 2026 se cumplen once años desde que entró en vigor la reforma de la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana, conocida como la Ley Mordaza. Durante estos años se han impuesto cientos de miles de sanciones que han afectado sobremanera a quienes se movilizan en la defensa de los derechos humanos. También miles de voces en la sociedad civil se han alzado contra esta norma que vulnera derechos humanos, tejiendo una de las campañas más persistentes y diversas en defensa de las libertades públicas en la historia reciente del Estado español.
Para ver dónde estamos, merece la pena volver al 29 de abril de 2018, pocos antes de la moción de censura contra Mariano Rajoy enmarcada por los casos de corrupción. Ese día el entonces candidato Pedro Sánchez, aparte de denunciar la corrupción, anunció que “si llego al Gobierno, las dos primeras leyes que impulsaré serán la derogación de la Ley Mordaza y una ley de vivienda que garantice el derecho a techo en España.” Quizá la única salida digna de este gobierno sea cumplir de una vez por todas con sus compromisos originales.
El Gobierno tiene que revertir sin mayor demora el paquete represivo de la sociedad civil que constituye la Ley Mordaza. En lugar de permitir que se siga socavando el derecho a la protesta, el gobierno debe actuar ya para poner en valor, proteger y agradecer la labor de quienes dedican su tiempo en la defensa de los derechos humanos.
A día de hoy aún existe una mayoría parlamentaria que durante años mostró su oposición a la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana de 2015. Ya sea por convicción, compromiso o valores, por una mirada estratégica a largo plazo o una más táctica a corto plazo, tras 11 años de vulneraciones de derechos de la Ley Mordaza, ¡es hora de que cumplan! 
¡Exijamos que deroguen de una vez por todas la Ley Mordaza!
#DerogaciónLeyMordazaYa!

Cuentas del gobierno y grupos parlamentarios a etiquetar / citar:
Gobierno:
@sanchezcastejon
@desdelamoncloa
@felixbolanosg
@interiorgob
@M_Presidencia

Grupos Parlamentarios:
@gpscongreso
@sumar
@Esquerra_ERC
@EAJPNV_Congreso
@EHBilduCongreso
@JuntsXCat
@CompromisCGR
@PodemosCongreso
Mensajes clave
¡Escoge algunos de estos mensajes, hazlos propios o crea los tuyos y anima al resto a sumarse! ¡Presionemos para poner fin a la Ley Mordaza!

Sobre las urgencia de poner fin a la Ley mordaza
"Si llego al Gobierno, las dos primeras leyes que impulsaré serán la derogación de la Ley Mordaza y una ley de vivienda que garantice el derecho a techo en España" Pedro Sánchez, 29 de abril de 2018. Gobierno, cumple tu palabra: #DerogaciónLeyMordazaYa
El tiempo de la legislatura se acaba sin haber revertido el impacto en derechos y libertades de la #LeyMordaza. El Gobierno debe cumplir con su acuerdo de coalición eliminando los artículos más lesivos de la Ley de Seguridad Ciudadana. #DerogaciónLeyMordazaYa 
Es hora de que los grupos parlamentarios cumplan con sus compromisos y restituyan los derechos a la libertad de expresión, reunión e información acabando de una vez por todas con la #LeyMordaza #DerogaciónLeyMordazaYa  
"Derogaremos la 'Ley Mordaza' nada más lleguemos al Gobierno", dijo Pedro Sánchez hace 10 años. En los tiempos no ha cumplido. En el contenido debe hacerlo ¡YA! #DerogaciónLeyMordazaYa https://www.youtube.com/watch?v=sJnxW-khK5g 
En un contexto de auge de conflictos, desigualdad e injusticias exigimos poder reclamar derechos en paz sin amenaza de represión por parte de funcionarios de seguridad del Estado. Acabemos con la #LeyMordaza de una vez por todas #DerogaciónLeyMordazaYa 

Sobre las vulneraciones de derechos de la Ley Mordaza
La #LeyMordaza y la represión que permite están marcando a fuego a quienes participan en protestas justas, en manifestaciones necesarias y en reclamaciones urgentes, a través de La #LeyMordaza provoca indefensión, desmoviliza, persigue y criminaliza a activistas, periodistas y movimientos sociales que lleva a cabo acciones de protesta pacífica #DerogaciónLeyMordazaYa  
multas, golpes y estigmas. #DerogaciónLeyMordazaYa 
La #LeyMordaza pone en peligro la libertad de expresión, de información y de protesta en España, pilares esenciales de una sociedad libre y democrática y de un periodismo libre y honesto #DerogaciónLeyMordazaYa 
La Ley Mordaza se ha utilizado específicamente contra activistas que defienden el derecho a la vivienda o al medioambiente, obstaculizando su derecho a expresar sus reivindicaciones de manera pacífica. #DerogaciónLeyMordazaYa
En estos 11 años se han impuesto cientos de miles de sanciones en base a los artículos: “resistencia, desobediencia o negativa a identificarse" y "faltas de respeto a la autoridad", suponiendo la mayoría de las sanciones impuestas en materia de seguridad ciudadana #DerogaciónLeyMordazaYa
Con la #LeyMordaza se han impuesto más de 360.000 sanciones por las infracciones de “resistencia, desobediencia o negativa a identificarse" y "faltas de respeto a la autoridad" suponiendo +75% de las multas impuestas en materia de seguridad ciudadana #DerogaciónLeyMordazaYa 
Bajo la aplicación de la #LeyMordaza se han interpuesto de manera arbitraria sanciones contra personas sin observar los criterios de necesidad y proporcionalidad que indican los estándares internacionales de ddhh. Mañana puede ser demasiado tarde #DerogaciónLeyMordazaYa  
Queremos una Ley de Seguridad Ciudadana que haga honor a su nombre garantizando el derecho a la protesta y reunión pacífica sin actuaciones arbitrarias de las fuerzas de seguridad. Las actuaciones policiales deben poder ser documentadas. #DerogaciónLeyMordazaYa  
En la #LeyMordaza está el artículo 16 donde reclamamos la prohibición expresa de las paradas e identificaciones con perfilamiento racial. Lo reclamamos 465 organizaciones y colectivos #DerogaciónLeyMordazaYa https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSetoRn73GdnHpTwdkkyJd_fhXutj0iFZKIQ9fQlgqGyW2lvEg/viewform 
Reclamamos el fin de las #RedadasRacistas. ¡Basta ya de identificaciones por el color de la piel! #ParemosElRacismo y no a las persona #DerogaciónLeyMordazaYa
La Ley Mordaza es una parte del todo
No solo es la #LeyMordaza, también se está multando con la Ley del deporte a quienes protestan contra el genocidio de Israel en Palestina, y con el Código Penal afrontando procesos penales por ejercer el derecho de reunión pacífica. ¡Basta Ya! #DerogaciónLeyMordazaYa 
Además de la #LeyMordaza el #CódigoPenal se usa para criminalizar la protesta. El delito de desórdenes públicos no puede seguir sancionando la protesta pacífica de los movimientos sociales como los que defienden la vivienda o denuncian la crisis climática. #DerogaciónLeyMordazaYa 
La reforma del #CódigoPenal de 2015 supuso un endurecimiento y la ampliación de los delitos contra el orden público. Llevamos años reclamando su modificación por las limitaciones indebidas en el ejercicio de los derechos a la libertad de reunión pacífica. #DerogaciónLeyMordazaYa 
Deben derogarse los delitos del #CódigoPenal que atentan contra la #LibertadDeExpresión como enaltecimiento del terrorismo e injurias contra la Corona e Instituciones del Estado, por los que se condena a tuiteros y raperos y se investiga revistas satíricas #DerogaciónLeyMordazaYa 
¿Sabes quiénes fueron a la cárcel por ejercer la libertad de expresión y de reunión pacífica?  Pablo Hasel por sus canciones, Javitxu por protestar, las 6 de la Suiza por hacer sindicalismo,... Llevamos 11 años de #LeyesMordaza vulnerando nuestros derechos #DerogaciónLeyMordazaYa
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