Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
lunes, 20 de julio de 2026
El Gobierno marroquí utilizó el potente software espía israelí Pegasus, según afirma un exoficial de inteligencia .Equipo OCCRP
El Gobierno marroquí utilizó el potente software espía israelí Pegasus, según afirma un exoficial de inteligencia
La investigación del Proyecto Pegasus
El Gobierno de Marruecos ha negado durante mucho tiempo haber utilizado el software espía israelí Pegasus para vigilar a sus ciudadanos. Ahora, un exoficial de inteligencia marroquí aporta nuevas pruebas de que el Gobierno sí empleó dicho software y explica cómo se utilizó.
Imagen de Portada: James O'Brien/OCCRP
Equipo OCCRP, 16 de julio de 2026
Conclusiones principales
- Un antiguo agente de inteligencia convertido en denunciante ha detallado cómo la agencia de inteligencia nacional de Marruecos utilizó Pegasus para espiar a un periodista, lo que contradice las afirmaciones públicas de Marruecos de que nunca ha utilizado ese software espía.
- Varias partes del relato del denunciante han sido confirmadas por otras fuentes con conocimiento de las operaciones de inteligencia marroquíes, así como por documentos.
- El denunciante afirmó que la agencia de inteligencia marroquí evitó dejar rastros documentales que la vincularan con Pegasus al adquirir el software espía a través de una empresa intermediaria privada, una táctica confirmada por una segunda fuente de inteligencia. (No está claro si el intermediario desempeñó algún papel en el despliegue de Pegasus por parte de Marruecos en los teléfonos objetivo).
El software de fabricación israelí conocido como Pegasus es una de las herramientas de espionaje más potentes del mundo. Se puede instalar para infectar un smartphone sin que el propietario tenga que hacer nada; no es necesario engañar a la víctima para que haga clic en un enlace malicioso o descargue un archivo infectado. Una vez dentro, tiene acceso a todos los archivos, mensajes, fotos y llamadas, e incluso puede utilizar el micrófono y la cámara para grabar al usuario en secreto.
La empresa israelí de ciberinteligencia responsable del software, NSO Group, ha sostenido durante mucho tiempo que la venta, la distribución y el uso de Pegasus están estrictamente regulados. Las licencias de exportación de Pegasus están rigurosamente controladas por el Ministerio de Defensa israelí, y la empresa afirma que vende exclusivamente a clientes gubernamentales previamente evaluados para combatir el terrorismo y los delitos graves.
Esa versión quedó desmentida con la publicación en 2021 del Proyecto Pegasus, una investigación coordinada por la organización sin ánimo de lucro Forbidden Stories, con sede en París, y Amnistía Internacional, junto con socios mediáticos, entre ellos la OCCRP. Este reportaje histórico reveló que el software espía se había utilizado de forma sistemática en todo el mundo contra periodistas, activistas de derechos humanos y políticos.
En aquel momento, Marruecos fue uno de los gobiernos que, según descubrieron los periodistas de investigación —así como un análisis del Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional—, había utilizado el software espía contra periodistas y activistas de la sociedad civil. En respuesta, el Gobierno marroquí negó rotundamente las acusaciones y puso en marcha una agresiva campaña de demandas por difamación ante los tribunales europeos contra varios medios de comunicación. Los tribunales franceses y alemanes rechazaron o desestimaron estos casos.
Ahora, el impactante testimonio de un denunciante que trabajó en el seno de los servicios secretos marroquíes aporta nuevas pruebas a la acusación de que el Gobierno estaba detrás del espionaje a un periodista, arrojando luz sobre el funcionamiento interno de las operaciones de vigilancia respaldadas por el Estado y sobre cómo se utilizó la herramienta. Su relato fue corroborado por documentos y otras fuentes procedentes del interior de los servicios de inteligencia marroquíes.
El denunciante afirmó que una empresa privada actuó como intermediaria entre los agentes marroquíes y NSO Group, lo que evitó que quedara un rastro documental que vinculara al Estado marroquí con NSO Group y Pegasus.
Una segunda fuente de los servicios de inteligencia marroquíes, que habló bajo condición de anonimato por temor a represalias por parte de las autoridades marroquíes, confirmó que se había obtenido acceso a Pegasus a través de una empresa intermediaria y que se había vigiado a un periodista. Los periodistas también corroboraron detalles clave sobre la empresa intermediaria tal y como los describió el denunciante, incluyendo el sector en el que opera, su ubicación y su personal.
Las autoridades marroquíes no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Tras la publicación del Proyecto Pegasus en julio de 2021, NSO Group fue incluido en la lista negra de EE. UU. «por actividades cibernéticas maliciosas». El Departamento de Comercio afirmó que la empresa había «desarrollado y suministrado software espía a gobiernos extranjeros que utilizaron estas herramientas para atacar de forma maliciosa a funcionarios públicos, periodistas, empresarios, activistas, académicos y trabajadores de embajadas».
Amnistía Internacional identificó a Radi como uno de los periodistas afectados por el software espía vinculado a NSO Group.
Desde entonces, NSO Group ha experimentado cambios organizativos y de personal. Su cofundador y director ejecutivo, Shalev Hulio, abandonó la empresa en 2022, y el año pasado un grupo de inversores con sede en EE. UU. adquirió una participación mayoritaria en la empresa israelí.
NSO Group no respondió a una solicitud de comentarios.
Mientras tanto, una nueva investigación de la organización mediática panameña asociada a la OCCRP revela que el cofundador de NSO Group, Shalev Hulio, viajó a Panamá en 2013 con un pasaporte diplomático israelí, lo que pone en duda las afirmaciones que tanto la empresa como el Gobierno israelí llevan tiempo defendiendo de que no han mantenido vínculos oficiales. Hulio también declaró a las autoridades de inmigración panameñas que se alojaría en la embajada israelí. En respuesta a las preguntas de los periodistas, Hulio afirmó que «las acusaciones relativas a un pasaporte diplomático y a mi supuesto papel como representante del Estado de Israel son totalmente falsas y las niego categóricamente». Las autoridades israelíes no respondieron a las solicitudes de comentarios.
El testimonio del denunciante marroquí incluye detalles sobre cómo los servicios de inteligencia marroquíes implementaron el software espía, lo que ha reavivado las dudas sobre el grado de control que NSO Group mantiene sobre su software una vez vendido, y sobre si NSO Group tiene acceso a la información obtenida por sus clientes.
«Hay muchas preguntas sin respuesta sobre qué sabe exactamente NSO Group acerca de cómo utilizan los clientes de Pegasus los sistemas Pegasus. Aunque el núcleo de un sistema Pegasus está físicamente bajo el control del usuario final, NSO Group gestiona y supervisa gran parte de la infraestructura de servidores públicos y las cuentas necesarias para que el sistema funcione», explicó a OCCRP Donncha Ó Cearbhaill, director del Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional.
Jewish News. Shalev Hulio, cofundador de NSO Group.
Aunque Ó Cearbhaill señaló que no hay pruebas públicas de que NSO Group tenga acceso directo a los datos de vigilancia recopilados por los clientes de Pegasus, la empresa «sí reconoce que dispone de una capacidad de acceso remoto que se utiliza para proporcionar asistencia técnica, previa autorización del cliente. Esta funcionalidad parece proporcionar al personal de soporte de NSO Group un acceso profundo a los servidores de los clientes, probablemente necesario para depurar problemas de forma remota y realizar actualizaciones de software».
Etienne Maynier, tecnólogo digital e investigador de seguridad de la organización sin ánimo de lucro Human Rights Watch que ha investigado Pegasus, declaró a OCCRP que NSO Group había realizado afirmaciones contradictorias sobre a qué tiene acceso.
«Afirman que no tienen acceso a… la lista de personas vigiladas, ni a los datos, porque su sistema garantiza la confidencialidad… Pero, al mismo tiempo, en varias ocasiones han garantizado rotundamente que determinados números o determinadas personas no eran objeto de vigilancia, por lo que NSO se contradice constantemente», afirmó Maynier.
«Sabemos que los sistemas Pegasus se instalan en parte en las dispositivos de los clientes y se gestionan en parte por NSO Group. NSO Group nos dice que garantiza la confidencialidad de lo que hacen los clientes, pero no tenemos forma de verificarlo», añadió.
Acerca del Proyecto Pegasus
Gran parte de estas nuevas pruebas proceden de una investigación de varios años llevada a cabo por el periodista marroquí Hicham Mansouri, cuyo propio dispositivo fue pirateado con Pegasus.
Mansouri colaboró con Forbidden Stories, una redacción con sede en París cuya misión es continuar la labor de los periodistas que han sido asesinados, encarcelados o amenazados por su trabajo. Forbidden Stories organizó una colaboración periodística en la que participaron 39 periodistas de 14 medios, denominada «El Proyecto Pegasus: Dentro de la máquina de espionaje marroquí».
El Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional proporcionó apoyo técnico y forense a esta colaboración periodística.
La última investigación se basa en las conclusiones del «Proyecto Pegasus», una investigación de 2021 en la que participaron 17 medios de comunicación y que fue coordinada por Forbidden Stories.
La investigación colaborativa de 2021 comenzó cuando Forbidden Stories y Amnistía Internacional tuvieron acceso a un conjunto de más de 50 000 números de teléfono filtrados que se cree que constituyen una lista de objetivos del software de espionaje telefónico de NSO Group.
Los periodistas identificaron a cientos de personas titulares de estos teléfonos y, tras someter más de 60 de ellos a análisis forense, encontraron docenas que mostraban indicios de actividad de Pegasus.
Muchos de los números de teléfono identificados como posibles objetivos de una infección por Pegasus coincidían con personas de interés para los gobiernos, entre las que se incluían tanto amenazas legítimas para la seguridad, como los terroristas, como cientos de periodistas independientes, activistas y políticos.
(Foto: Oral Cohen) La sede de NSO Group en Herzliya, Israel, el 16 de enero de 2019.
Números enviados «para su infección»
El denunciante marroquí Safir (un seudónimo que los periodistas acordaron utilizar para garantizar su seguridad) detalló su década de trabajo en el servicio de inteligencia interna del país, la Direction Générale de la Surveillance du Territoire (DGST), y cómo él y sus colegas prestaban apoyo a operaciones de vigilancia utilizando Pegasus y otras herramientas de vigilancia.
Los periodistas han verificado de forma independiente elementos clave del relato de Safir.
Según Safir, NSO Group demostró las capacidades de Pegasus pirateando los teléfonos de agentes de la DGST que se ofrecieron voluntarios para la prueba. Al cotejar los números facilitados por Safir con una base de datos filtrada de números de móvil que fueron objeto de ataques con Pegasus en 2017 y 2018, los periodistas confirmaron que los números de teléfono de los agentes concretos nombrados por Safir habían sido efectivamente objeto de estos ataques.
Safir afirmó que una empresa privada que actuaba como intermediaria envió a Marruecos servidores configurados por NSO Group y los instaló en los centros de datos de la DGST, lo que permitió a los agentes marroquíes acceder a un panel de control de usuario de Pegasus. La descripción que hace Safir del panel de control coincide con las imágenes de una interfaz de Pegasus que se hicieron públicas en el marco de un largo proceso judicial iniciado en 2019 por WhatsApp, la filial de la empresa tecnológica Meta Platforms, contra NSO Group por el presunto pirateo de cuentas de WhatsApp.
Crédito: Eddie Gerald/Alamy Stock Photo
Activistas israelíes sostienen una pancarta negra con el lema «Stop NSO» durante una protesta frente a la sede de NSO Group en Herzliya, Israel, el 25 de julio de 2021.
Safir también describió con detalle el proceso de vigilancia de la DGST, explicando cómo los agentes obtenían primero números identificativos únicos —conocidos como Identidad Internacional de Equipo Móvil, o IMEI— de teléfonos móviles marroquíes locales aprobados para ser objeto de vigilancia por los jefes de inteligencia. A continuación, estos números únicos se enviaban al equipo de la DGST encargado de ejecutar las operaciones de piratería informática con Pegasus. Según Safir, este equipo estaba dirigido por un director llamado Abdeljalil Taki. (Taki no respondió a una solicitud de comentarios.)
A continuación, la secretaría de Taki enviaba los datos del objetivo a la empresa intermediaria o a NSO «para la infección», explicó Safir.
«Por ejemplo, sabemos que alguien se va a reunir con un juez a una hora determinada. Enviamos los detalles a NSO y ellos envían la configuración al agente [el software de infiltración instalado en el dispositivo objetivo] para grabar la conversación en ese momento», explicó Safir.
«No tenemos control sobre la configuración del agente; recurrimos a NSO para actualizarla. No nos dieron acceso al back-end donde se lleva a cabo la configuración de los agentes. Nos limitamos a consultar y descargar las pruebas desde el panel de control».
La DGST y el Ministerio del Interior de Marruecos no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Los periodistas no encontraron pruebas de que la empresa intermediaria participara directamente en la infección de teléfonos con Pegasus. Tampoco hay indicios de que el personal de NSO Group seleccionara manualmente números para Marruecos. El proceso descrito por Safir parece coherente con un sistema automatizado en el que los agentes de inteligencia marroquíes podían introducir números para su selección en el sistema Pegasus. A continuación, el software gestionaba el complejo proceso de instalar el agente de espionaje, enviar nuevas configuraciones y comandos, y reenviar el material obtenido a la interfaz de usuario de Pegasus.
Ó Cearbhaill, de Amnistía Internacional, afirmó que la descripción que hace Safir del flujo de trabajo de infección con Pegasus de la DGST parece reflejar en líneas generales el proceso automatizado habitual de NSO Group y coincide con la forma en que Pegasus se configura normalmente para los usuarios finales de NSO Group, incluyendo instalaciones in situ, servidores externos y acceso a expertos técnicos.
«Pegasus funciona como un sistema de vigilancia multicomponente», explicó Ó Cearbhaill. «Su infraestructura incluye servidores cliente in situ, servidores virtuales configurados para ocultar la ubicación del cliente y servidores de infección que utilizan dominios en línea para distribuir exploits a través de mensajes de texto o enlaces de un solo clic».
«Los técnicos de NSO suelen desplazarse a las instalaciones del cliente para configurar el hardware necesario de Pegasus y, posteriormente, construyen y supervisan la compleja red de servidores anónimos, servicios externos como proveedores de SMS y cuentas de atacantes (como iMessage y WhatsApp) necesarias para lanzar ataques y enrutar el tráfico de vigilancia de Pegasus hacia y desde el sistema del cliente», añadió.
Sin embargo, un elemento concreto del relato de Safir apunta a una metodología más compleja, el denominado «vector de inyección en la red», que podría requerir una mayor implicación por parte de NSO Group.
Ó Cearbhaill explicó a OCCRP que «la referencia a los identificadores IMEI indica que las infecciones se lanzaban desde dentro de la red del operador móvil, en lugar de a través de Internet, lo cual concuerda con los ataques de inyección de red». Esta metodología consiste en «instalar hardware de red especializado [en una red local de telecomunicaciones] que puede utilizarse para redirigir de forma encubierta al objetivo hacia los servidores de infección de Pegasus mientras navega por Internet».
El nuevo testimonio del denunciante coincide con las pruebas técnicas que el Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional había documentado anteriormente, según explicó Ó Cearbhaill, en las que se detectaron infecciones de Pegasus tras presuntos ataques de inyección en la red.
«Dado que ese proceso tiene lugar fuera del sistema central de Pegasus, podría existir algún procedimiento manual en el que la DGST tenga que solicitar a NSO que le ayude a preparar los dos sistemas para que funcionen conjuntamente», explicó Ó Cearbhaill.
«Psicológicamente muy perjudicial»
Según la información del Proyecto Pegasus, las pruebas sugieren que Marruecos tuvo en el punto de mira al menos a dos periodistas, a un activista de derechos humanos e incluso al presidente francés Emmanuel Macron y al rey de Marruecos.
Para algunos de estos objetivos, las consecuencias han ido más allá de la propia intrusión de vigilancia.
Crédito: EFE
El presidente francés Emmanuel Macron celebra una reunión urgente de seguridad nacional en París, Francia, el 22 de julio de 2021, tras las informaciones de que el software espía Pegasus, de fabricación israelí, se había utilizado en Francia.
Omar Radi, el periodista que, según confirmó Safir, había sido objeto de un posible espionaje, fue identificado por primera vez por Amnistía Internacional en 2020 como objetivo de las autoridades marroquíes mediante el uso de Pegasus.
El análisis forense realizado por la organización activista encontró pruebas de los denominados ataques de «inyección de red» en el teléfono de Radi en febrero y septiembre de 2019 y en enero de 2021, que se correspondían con intentos de piratería o infección mediante el programa Pegasus.
Foto: JALAL MORCHIDI (EFE)
El periodista Omar Radi abraza a su madre después de salir de la prisión en Tiflet (Marruecos) en julio de 2024
Un mes después de que Amnistía Internacional y Forbidden Stories revelaran el ataque al teléfono de Radi, el periodista fue acusado de espionaje, violación y abuso sexual. En julio de 2021 fue condenado a seis años de prisión en un proceso judicial plagado de violaciones de las garantías procesales, según Human Rights Watch. (Su condena fue confirmada en marzo de 2022.) El Parlamento de la UE calificó los cargos de espionaje de «falsos» y afirmó que «se violaron numerosas garantías procesales». Radi fue indultado por el rey de Marruecos en julio de 2024.
El activista marroquí de derechos humanos Maati Monjib también fue blanco de Pegasus, según un análisis de Amnistía Internacional que reveló que fue objeto de seguimiento e infectado entre 2017 y 2019. Los socios del Proyecto Pegasus descubrieron que su número fue seleccionado por primera vez como objetivo por el usuario final marroquí en 2017, un patrón que se repitió en múltiples ocasiones durante los dos años siguientes.
Un informe forense posterior de 2021 elaborado por el Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional reveló registros digitales de la ejecución del software «BH» en el teléfono de Monjib. Según el análisis de Amnistía, es probable que «BH» haga referencia a «Bridgehead», el componente de la primera fase de Pegasus, utilizado en aquel momento para descargar el programa espía completo en el dispositivo. Entre los documentos desclasificados del proceso judicial en curso entre WhatsApp y NSO Group se incluye lo que parece ser un guion interno utilizado para promocionar Pegasus, en el que se afirma: «Primero instalamos el BH y el BH instala el agente en el dispositivo».
El teléfono de Monjib presentaba indicios de que BH se había ejecutado entre abril de 2018 y marzo de 2019, según el análisis de Amnistía.
Monjib fue detenido el 29 de diciembre de 2020 y, un mes después, un tribunal de Rabat lo declaró culpable de «fraude y atentar contra la seguridad interna del Estado», y lo condenó a un año de prisión. Al igual que Radi, recibió un indulto real en 2024.
Crédito: Hicham Rafih/AFPTV/AFP
El activista marroquí de derechos humanos Maati Monjib (centro) tras ser puesto en libertad gracias a un indulto real en marzo de 2024, en Salé, Marruecos.
El uso de una empresa como «tapadera»
Según Safir, la logística de la vigilancia marroquí se basaba en un intermediario para mantener una negación plausible.
El exoficial de inteligencia afirmó que una empresa privada actuó como intermediaria entre la DGST y NSO Group en la adquisición y la gestión administrativa del software espía.
Una segunda fuente, también exmiembro de los servicios de inteligencia, corroboró esta estructura.
Aunque Safir se refería inicialmente a la empresa intermediaria como «FSSYS Tech» —un nombre que no figura en el registro mercantil oficial—, los periodistas utilizaron la descripción que Safir había facilitado sobre su estructura corporativa, su ubicación y su personal para identificar a la entidad real: FSSYS Maroc, con sede en Rabat.
Las actividades de FSSYS Maroc son «Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones», según el registro mercantil de Marruecos, y está inscrita en la misma dirección que Safir facilitó para la empresa intermediaria.
Safir describió a FSSYS como la filial marroquí de una empresa de los Emiratos Árabes Unidos, y los registros públicos revelan que dos empresas emiratíes —que forman parte de un grupo con sede en los EAU especializado en defensa, inteligencia y seguridad nacional— adquirieron pequeñas participaciones en FSSYS Maroc en 2019. El grupo de los EAU utilizaba «FSSYS» como URL de su sitio web.
El presidente de FSSYS Maroc no respondió a una solicitud de comentarios.
Safir afirmó que el acuerdo de intermediación con FSSYS Maroc implicaba que no existía ningún rastro documental que condujera a la DGST.
«Los israelíes tienen un contrato con FSSYS para el suministro de equipos, no con la DGST», explicó. «No encontrarás ningún documento relacionado con la DGST. Los israelíes no firman un contrato para su sistema directamente con la DGST; así no es como se hace».
El segundo exagente de inteligencia confirmó que esa era una de las razones para recurrir al intermediario.
Maynier, de Human Rights Watch, explicó a OCCRP que se sabía que NSO Group había utilizado empresas privadas en el desarrollo de su actividad. «Sabemos que, en otros casos, NSO ha recurrido a empresas que instalan los equipos y también colaboran en cuestiones administrativas relacionadas con los contratos... Empresas locales que, a menudo, proporcionan contactos que también resultan interesantes para NSO Group», afirmó Maynier.
NSO Group no respondió a las preguntas sobre cualquier relación comercial que pudiera tener con Marruecos o con sus organismos estatales.
Safir alegó que la empresa de los Emiratos Árabes Unidos, de la que, según él, FSSYS Maroc era el representante marroquí, estaba implicada en la gestión del acceso de Marruecos a Pegasus. Los periodistas confirmaron que un empleado señalado por Safir como enlace entre la DGST, FSSYS y la parte emiratí trabajaba efectivamente para FSSYS.
«[El enlace] puede considerarse un colaborador de la DGST y también un contratista privado a través de su empresa, encargada de todo el negocio de tecnología de vigilancia en Marruecos», afirmó Safir. «Además, coordina sus actividades con los Emiratos Árabes Unidos».
Riccardo Fabiani, director de proyectos para el norte de África en el International Crisis Group, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la resolución de conflictos, declaró a OCCRP que la idea de una estrecha colaboración entre los Emiratos Árabes Unidos y Marruecos era «plausible en muchos niveles».
«La relación entre los Emiratos Árabes Unidos y Marruecos es especialmente singular», señaló Fabiani. «[El presidente de los EAU] Mohammed bin Zayed pasó gran parte de su juventud en Marruecos y mantiene una relación personal con el propio rey [marroquí]. Existe una amplia cooperación en materia de seguridad militar entre estos dos países».
Crédito: EFE/EPA/ETIENNE LAURENT
El rey Mohammed VI de Marruecos y su hijo en París, Francia, en noviembre de 2018
Necesidad de una mayor rendición de cuentas
Detrás de los debates sobre la legitimidad de la piratería informática se esconde un coste humano, que afecta tanto a quienes utilizan el software espía como a quienes son objeto del mismo.
Safir declaró a los periodistas que le resultaba difícil trabajar como agente de inteligencia, incluso cuando la vigilancia estatal se empleaba contra objetivos legítimos, como los terroristas.
«Trabajé en casos horribles. [Un] grupo terrorista… Me encargué de sus teléfonos. Esperaba encontrar cohetes y explosivos, pero la mayor parte era pornografía», afirmó Safir. «Intento olvidar estas cosas para poder sobrevivir a este trabajo».
Para el periodista Radi, cuyo teléfono fue objeto de un ataque con Pegasus, la labor de los servicios de inteligencia es prevenir delitos graves. Sin embargo, reclamó una mayor rendición de cuentas sobre el uso de herramientas tan potentes como Pegasus contra personas que no suponen una amenaza para la población.
«Creo que este tipo de métodos deben acabar», afirmó Radi. «Y para que esto termine, necesitamos más democracia, más transparencia y más control. Es inconcebible que en Marruecos haya instituciones que no cuenten con ningún contrapoder».
Banner: James O'Brien/OCCRP
Cofundador de la controvertida empresa de software espía tenía pasaporte diplomático israelí
Luis Esquivel Golcher, Código Morse; Nathan Jaccard, OCCRP; Uri Blau, Shomrim
OCCRP, 16 de julio de 2026
Shalev Hulio, cofundador de la empresa de spyware NSO Group, utilizó un pasaporte diplomático israelí para entrar en Panamá en 2013, lo que planteó dudas sobre las afirmaciones de independencia de la empresa respecto al Estado israelí.
Hallazgos Principales:
Los registros migratorios desde Panamá muestran que Hulio entró en el país en diciembre de 2013 utilizando un pasaporte diplomático.
Los expertos señalaron que el hallazgo pone el foco en los posibles vínculos entre el NSO Group y el Estado israelí.
Hulio negó "las acusaciones relativas a un pasaporte diplomático y a mi supuesto papel como representante del Estado de Israel."
Decenas de países han desplegado la poderosa y controvertida herramienta espía Pegasus para vigilar objetivos nacionales y extranjeros.
Desarrollado por la empresa israelí NSO Group, el spyware tiene la capacidad de recopilar la información más privada de un objetivo: puede infiltrarse en un teléfono móvil para acceder a sus archivos, fotos e historial de navegación, y convertir su micrófono y cámara en dispositivos de escucha y visión para agentes de inteligencia gubernamentales.
Aunque Pegasus se suponía que debía usarse para combatir el terrorismo y la delincuencia grave, una investigación de 2021 realizada por un consorcio de medios de investigación, coordinada por la organización sin ánimo de lucro con sede en París Forbidden Stories e incluyendo OCCRP, reveló cómo el software había sido vendido a gobiernos autocráticos de todo el mundo y utilizado para espiar políticos, activistas y periodistas.
NSO Group ha sostenido durante mucho tiempo que no opera la herramienta de spyware en nombre de sus clientes, no tiene acceso a los datos objetivo y opera de forma independiente del gobierno israelí. Aunque el Ministerio de Defensa israelí debe aprobar la venta de Pegasus a gobiernos extranjeros, el NSO Group y funcionarios israelíes han negado la existencia de vínculos formales entre el Estado y el NSO Group.
Ahora, sin embargo, una investigación de la OCCRP, Código Morse y Shomrim puede revelar que Shalev Hulio, cofundador del Grupo NSO, viajó a Panamá en 2013 con un pasaporte diplomático israelí y comunicó a inmigración panameña que se alojaría en la embajada israelí.
John Scott-Railton, de Citizen Lab, un grupo de investigación de la Universidad de Toronto que ha estudiado Pegasus y NSO Group, afirmó que el hallazgo "plantea dudas sobre las conexiones de NSO con el Estado [israelí]".
Eitay Mack, abogada israelí y activista de derechos humanos, afirmó que el descubrimiento del pasaporte diplomático de Hulio planteaba la posibilidad de que "la separación entre el gobierno [israelí] y la NSO sea una cortina de humo."
NSO Group es útil para el gobierno israelí, dijo Mack, porque gobiernos extranjeros que quizá no tengan vínculos diplomáticos con Israel aún quieren acceder a la tecnología espía israelí. Las ventas de NSO Group en el extranjero ayudan a las redes de inteligencia israelíes a fomentar conexiones con sus homólogos extranjeros.
«Es una herramienta importante para que Israel establezca sus relaciones, concretamente con los servicios de inteligencia de otros países», afirmó Mack. «Es una de las principales herramientas de Israel para crear relaciones y mantenerlas estables, mediante la prestación de servicios y el establecimiento de relaciones de confianza con los servicios de inteligencia y las instituciones militares de esos países».
Hulio afirmó que «las acusaciones relativas a un pasaporte diplomático y a mi supuesto papel como representante del Estado de Israel son totalmente falsas y las niego categóricamente». Los Ministerios de Defensa y de Asuntos Exteriores de Israel no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Se enviaron preguntas sobre el pasaporte diplomático de Hulio al Ministerio de Seguridad de Panamá, que supervisa los servicios de migración del país, pero un portavoz afirmó que no podían facilitar ningún detalle debido a un caso en curso relacionado con supuestas escuchas telefónicas ilegales.
El cofundador de NSO Group, Shalev Hulio (izquierda), asiste a una rueda de prensa en Viena, Austria, el 28 de abril de 2025.
Se han revelado los datos del pasaporte diplomático de Hulio, junto con un nuevo testimonio de un antiguo agente de inteligencia marroquí que confirma que el país norteafricano tenía acceso a Pegasus, a pesar de sus afirmaciones de que no ha utilizado el software espía. Las conclusiones proceden de una nueva investigación colaborativa sobre NSO Group coordinada por Forbidden Stories. (Las autoridades marroquíes y NSO Group no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre las conclusiones).
Hulio dimitió como director ejecutivo de NSO Group en 2022, y el año pasado unos inversores con sede en EE. UU. adquirieron una participación mayoritaria en la empresa. No está claro si Hulio sigue teniendo un pasaporte diplomático israelí.
NSO Group no respondió a una solicitud de comentarios.
«Promover los intereses del Gobierno israelí»
NSO Group vendió Pegasus a Panamá en 2012. Hulio desempeñó un papel fundamental en la venta y firmó el contrato con el Gobierno panameño.
Los registros de inmigración panameños obtenidos por los periodistas muestran que Hulio llegó al aeropuerto de Tocumen, en la Ciudad de Panamá, procedente de EE. UU. en un vuelo de Copa Airlines el 3 de diciembre de 2013, y utilizó un pasaporte diplomático para entrar en el país. Los registros indican que la visita de Hulio fue con fines «recreativos» y señalan su profesión como «diplomático».
Los registros muestran el nombre «Shalev Holy», que es el nombre que Hulio utilizó al firmar el contrato de Pegasus con Panamá. El número de identificación personal que figura en los registros de inmigración panameños coincide exactamente con el número de identificación de Hulio que aparece en los registros mercantiles de Israel. La fecha de nacimiento de Hulio que figura en los registros de inmigración de Panamá coincide con la que aparece en los documentos de las empresas registradas por él en el Reino Unido y Luxemburgo.
Los periodistas también confirmaron que el funcionario de inmigración que tramitó el expediente en 2013 trabajaba en el Ministerio de Seguridad Pública en el momento de la entrada de Hulio.
Niyi Fote/TheNEWS2 vía ZUMA Press Wire/Foto de archivo de Alamy Vista del aeropuerto internacional de Tocumen en Panamá.El estatus diplomático de Hulio también se menciona en documentos que forman parte de una investigación oficial, iniciada en 2014, sobre presuntas escuchas telefónicas ilegales por parte de las autoridades panameñas.
Un exalto funcionario panameño con conocimiento de la investigación confirmó el uso de un pasaporte diplomático por parte de Hulio. El funcionario no puede ser identificado porque no estaba autorizado a hablar en el acta.
Mack afirmó que la posible importancia de NSO Group para las ambiciones de Israel en el extranjero podría haber sido una razón para el pasaporte diplomático de Hulio.
"La NSO trabajó en muchos lugares sensibles donde ningún ciudadano israelí podía trabajar sin la ayuda del gobierno israelí para proteger sus operaciones y movimientos allí", dijo Mack. "[Empresas como NSO Group] no solo están aumentando beneficios, sino que también avanzan las necesidades del gobierno israelí."
La investigación panameña sobre escuchas telefónicas, que comenzó tras la salida del presidente Ricardo Martinelli en julio de 2014, se centró en la supuesta interceptación ilegal de las comunicaciones de más de 150 personas, incluidos rivales políticos, periodistas, empresarios, jueces e incluso diplomáticos.
La investigación dio lugar a varios casos contra el expresidente y funcionarios de inteligencia, algunos de los cuales siguen en curso.
Martinelli huyó a Estados Unidos, donde fue arrestado y pasó un año bajo custodia federal antes de ser extraditado a Panamá para enfrentarse a cargos de intervención telefónica. Fue absuelto en 2021 por un tribunal de apelación después de que un tribunal determinara que no había pruebas de que él hubiera ordenado las interceptaciones. El expresidente ha afirmado que el caso tenía motivaciones políticas y forma parte de una estrategia para impedirle presentarse a las elecciones.
Juan Carlos Rojas/Notimex/Notimex vía AFP El expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli.
En 2023, el Tribunal Supremo de Panamá condenó a otros dos exfuncionarios a 50 meses de prisión por violaciones de confidencialidad y violaciones del derecho a la privacidad relacionadas con Pegasus. Otros dos funcionarios de inteligencia, que pasaron 11 años como fugitivos, se informa que se entregaron a las autoridades en marzo de 2026 y actualmente esperan sentencia en un caso de malversación, además de enfrentarse a otro juicio por delitos de la ley de privacidad.
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domingo, 19 de julio de 2026
Bélgica aprueba la prohibición de las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes . Emma Pirnay .Euractiv,
Bélgica aprueba la prohibición de las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes
Euractiv, 19 de julio de 2026
La medida se presentó inicialmente a finales del verano pasado como respuesta a la intensa campaña militar de Israel en Gaza, pero llevaba mucho tiempo estancada.
El Gobierno federal belga aprobó el sábado por la mañana, antes de las vacaciones de verano, un paquete de nuevas medidas, entre las que se incluye una prohibición de importación dirigida a los productos procedentes de los territorios palestinos ocupados ilegalmente.
La medida se presentó inicialmente a finales del verano pasado como respuesta a la intensa campaña militar de Israel en Gaza, pero llevaba mucho tiempo estancada.
Sin embargo, entre el viernes y la mañana del sábado, el Consejo de Ministros aprobó unos 88 expedientes, entre los que se incluyen una reforma que cambia el cálculo de las horas de trabajo de una base anual a una semanal, así como las citadas medidas comerciales.
Según medios belgas, como Le Soir, aún se desconocen más detalles sobre los términos de la prohibición de importación, incluida una posible «cláusula de caducidad» y qué productos o sectores se verían afectados.
La medida se produce en un momento en que una coalición de gobiernos de la UE exige sanciones por las acciones de Israel en los territorios palestinos ocupados.
El ejecutivo de la UE distribuyó recientemente un documento a las capitales de los Estados miembros —del que informó por primera vez Euractiv— en el que se barajaban diferentes opciones, entre ellas un sistema de licencias de importación para los productos de los asentamientos, aranceles y una prohibición total.
Francia, Bélgica, Irlanda, los Países Bajos y España se encuentran entre los países a favor de una prohibición total de las importaciones, mientras que Alemania e Italia se muestran en contra. La medida, si se considera una decisión de política exterior y no comercial, necesitaría el respaldo unánime.
A principios de semana, el ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, criticó duramente a la UE y a otros Gobiernos por su lentitud a la hora de adoptar medidas más estrictas.
«La Comisión ha puesto por fin algunas opciones sobre la mesa, que ocupan dos páginas. Pero da la impresión de que se trata más de un gesto simbólico que de una intención genuina de avanzar», declaró a los periodistas el lunes.
(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)
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