sábado, 7 de diciembre de 2013

"Palestina vive"

Un nuevo libro contra la normalización.


Luz Gomez García
La Ocupación israelí de Palestina tiene un aliado estratégico en las políticas de normalización cuidadosamente diseñadas por el Gobierno de Israel. La normalización pretende borrar la historia, el derecho internacional y la noción misma de justicia para consumar a nivel internacional el estado de cosas interno: Israel es la sola realidad, y los palestinos, si acaso, un apéndice molesto, y con fecha de caducidad. La voracidad de los colonos y la creciente agresividad del apartheid se encargarán de ello. De legislar para que así sea ya se ocupa el Gobierno, el actual, el anterior y el que venga. Tal es la lógica israelí: cuestión de tiempo y Palestina será una palabra proscrita.

Ya alertaba de ello Mahmud Darwish, que no sin sorna corregía al que le llamaba “poeta palestino”, y se reclamaba “poeta de Palestina”. En el terreno de la cultura, uno de los últimos episodios de esta normalización impune es la Feria Internacional del Libro que se celebra en Guadalajara (México) del 30 de noviembre al 8 de diciembre de 2013. Se trata del mayor evento económico y promocional del mercado editorial en lengua española, y uno de los mejores escaparates de la cultura iberoamericana.

 El país invitado de honor en esta ocasión ha sido Israel, al que, según reza la información oficial, se le franquean las puertas para que muestre lo mejor de su producción intelectual de la mano de sus escritores, editores, investigadores y artistas. Ni una mención a Palestina, por supuesto, pero ni una sola referencia tampoco a los palestinos, ni a los del Interior, el 20 % de la población israelí, ni mucho menos a los que viven bajo el régimen de Ocupación en Cisjordania, Jerusalén Este o Gaza.

Porque es sabido que la “marca Israel” presenta la cultura y la democracia israelíes como un oasis de civilidad en medio de la barbarie oriental. Palestina vive quiere sumarse a las iniciativas que ha habido en México para denunciar esta ausencia de la producción intelectual palestina en la FIL. Quiere con ello recordar que el activismo internacional por Palestina es un instrumento fundamental para desenmascarar la lógica perversa de la ocupación-normalización. Los testimonios de Rachel Corrie y Vittorio Arrigoni recogidos en estas páginas son, por desgracia, tan actuales como su propia lucha. Pero además, y sobre todo, Palestina vive quiere mostrar cómo dentro de la sociedad palestina la lucha contra la Ocupación y por la consecución de una resolución justa del conflicto viene desarrollando su propia dinámica intelectual y cultural.



 El año 2005 supuso un importante punto de inflexión. Fue entonces cuando más de un centenar de asociaciones cívicas, sindicatos y grupos palestinos de diversas tendencias lanzaron la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) para canalizar la presión interior y exterior contra Israel, siguiendo el modelo de la campaña internacional contra el régimen segregacionista de Sudáfrica. El BDS ya está teniendo sus consecuencias en el ámbito sindical, empresarial, académico y cultural europeo, también en España. A su vez, a nivel interno palestino, es notorio cómo la campaña del BDS ha facilitado la incorporación a la lucha contra la Ocupación de sectores de la sociedad tradicionalmente marginados.

 Haneen Maikei, en una certera entrevista que reproducimos, da cuenta de cómo se ha producido esta evolución entre los grupos LGBT, lo cual refleja la vitalidad de los debates políticos e intelectuales palestinos en marcha. Igualmente vibrante es la cuestión de la futura configuración estatal, que Edward Said replanteó en 1999 con su reflexión sobre la necesidad de actualizar la idea binacional. Hoy, bien muerto y enterrado Oslo, el Estado binacional concita el interés tanto de los palestinos israelíes como de la diáspora, aunque suscita más dudas entre quienes viven día a día la Ocupación y cifran en la solución de los dos Estados su futuro. Todo ello está cambiando, y Mustaphá Barghouthi así lo discute con Eric Hazan en el diálogo aquí recogido.

Por último, y no con menor interés, Palestina vive también quiere asomarse a la creación literaria palestina. Los autores que se recogen en esta selección hablan de la injusticia, de la guerra, del absurdo y de las formas de resistir y elevarse. Hablan de Palestina, y ya se sabe que sólo existe lo que se nombra.

Luz Gómez García, arabista, es profesora de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid, Premio Nacional de Traducción por su trabajo En presencia de la ausencia, de Mahmud Darwix (Pre-Textos, 2011) y autora del Diccionario de Islam e Islamismo (Espasa, 2009). Palestina vive es una iniciativa de la Asociación de editores independientes de libro político Contrabandos.

Publicado en Rebelión el 5-12-2013

PREMIO DDHH del Ayto de SIERO. 10 de Diciembre en Pola de Siero

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Entrega oficial del Premio Internacional DDHH del ayto de Siero, el día 10 de diciembre en el Auditorio de la Pola, a las 20 hrs, con la presencia de autoridades autonómicas y locales, el acompañamiento de la Orquesta OCAS, y en representación de la organización premiada , "Asociación de Apoyo a Mujeres e Infancia de Iraq", la señora Sabah Walleed, y el profesor Pedro Rojo.

martes, 3 de diciembre de 2013

El régimen de Maliki es la mayor amenza para Iraq


 
                                                                               http://www.blurb.es/bookstore/detail/3699336.
 
 

 
 
Traducido del inglés por Alejandro Veiga.
‘Maliki es un mentiroso’ es el canto que llevan entonando durante años los iraquíes en sus manifestaciones para demostrar su rechazo hacia el primer ministro Nuri Al-Maliki quien recientemente ha visitado los Estados Unidos. Sin embargo, la mayor amenaza es el propio gobierno de Maliki que por medio de sus servicios criminales al gobierno norteamericano e iraní, ha permitido a ambos destruir Iraq.
Iraq, bajo la administración de Maliki, se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos del planeta, especialmente para periodistas y profesionales. Durante los primeros diez meses del 2013 alrededor de 7.000 civiles han sido asesinados, y el triple, heridos y mutilados. Maliki asegura que es Al-Qaeda quien está detrás de estas masacres. Y aunque es cierto que, después de la ocupación, Iraq se ha convertido en el lugar ideal para grupos armados, las sectas militares afectas al gobierno están causando estragos contra el pueblo iraquí a plena luz del día.
Hombres armados patrullan las calles identificados con insignias sectarias. Existen al menos cinco milicias armadas que trabajan en colaboración con las fuerzas de seguridad iraquíes, sin tomar en cuenta las unidades especiales que dependen directamente de la oficina del primer ministro. Incluso el hijo de Maliki, Ahmed, tiene su propio grupo armado y conduce operaciones militares, a pesar de no tener asignado ningún tipo de cargo militar o policial.
Según Navi Pillay, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las ONU, en Iraq se violan de manera generalizada los derechos humanos. El sistema legal iraquí, bajo el mandato de Maliki, ni tan solo obedece las más simples normas mundiales. Desde enero hasta octubre del 2013, 140 iraquíes han sido ejecutados por el Ministerio de Justicia, haciendo oídos sordos a todas las llamadas, por parte de múltiples organizaciones internacionales en defensa de los derechos humanos, a una moratoria en la aplicación de la pena de muerte.
“La ley se ha convertido en una espada que pende sobre los cuellos de los y las iraquíes” afirmó el presidente del Parlamento iraquí Osama Nujaifi.
Fuentes oficiales del gobierno aseguran que 30.000 iraquíes habitan sus prisiones, de los cuales 17.000 languidecen en ellas sin haber sido juzgados. Los arrestos arbitrarios son una práctica común en las calles de Irak. Horribles historias de tortura y muerte en estas prisiones han sido filmadas y documentadas, repitiendo sin fin las tristemente famosas torturas de Abu Graib. Muchos de los detenidos desaparecen sin que sus familias logren saber si están vivos o muertos.
Maliki afirma que lidera una democracia floreciente, aunque encabeza un régimen autoritario y monopoliza simultáneamente los siguientes seis altos cargos gubernamentales: primer ministro, ministro de Defensa, ministro del Interior, director de la inteligencia y director de la seguridad nacional. Incluso sus compañeros de la alianza chiita han sido excluidos, por no mencionar a sus oponentes suníes. El primer ministro está respaldado por los teócratas iraníes y apoya al régimen sirio, una de las más infames autocracias de la zona. En una entrevista televisada, Maliki amenazó con liquidar a aquellos que se manifestasen por una justicia y servicios mejores, calificándoles de “burbuja apestosa”. De hecho, sus fuerzas SWAT han utilizado, en repetidas ocasiones, armas letales contra manifestaciones pacíficas. Por ejemplo, el pasado mes de abril, al menos cincuenta hombres desarmados fueron masacrados en la ciudad de Hawija. En otras ciudades como Basora, Nassyria, Fallujah, y Mosul, manifestantes han sido golpeados, arrestados y liquidados.
Iraq figura entre los países más corruptos del mundo. La corrupción se ha institucionalizado en todos los ámbitos de la vida a través del nepotismo, el chantaje, los sobornos, y la cleptocracia, un término que se vuelve cada vez más recurrente en los medios de comunicación nacionales. Escandalosas historias de miles de millones de dólares que desaparecen en una vertiginosa vorágine de negocios falsos (desde construcciones de escuelas hasta compra de armas) se han vuelto cada vez más comunes. Incluso las prisiones se han convertido en un prolífico negocio donde el personal de seguridad chantajea a las familias de los reclusos por miles de dólares.
En una carta abierta al primer ministro, el decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Bagdad ha dicho que los puestos gubernamentales están reservados para personas relacionadas con los partidos y las milicias fanatizadas, como sucede con los asientos reservados en los vuelos. Según Transparencia Internacional (TI), cada semana se transfieren ochocientos millones de dólares al extranjero. Lo más alarmante es el reiterado reconocimiento por parte de Maliki de estar perfectamente al tanto sobre estas prácticas corruptas y su vinculación con la violencia y el terrorismo, pero prefiere ignorarlos ¡para mantener la estabilidad política!
Una de las mayores mentiras del primer ministro es el supuesto crecimiento económico de casi un 10% debido a los esfuerzos para reconstruir las infraestructuras, los sistemas educativo y sanitario. Existen pocos datos para refutar estas afirmaciones, pero la sombría realidad iraquí muestra una historia diferente: madres vendiendo a sus hijos por una miseria, aumento de la prostitución y la mendicidad, el creciente uso de mano de obra infantil, un paro que supera el 30%, el analfabetismo es superior al de los últimos cincuenta años, y la salud junto al sistema educativo están en ruinas. Incluso los tejidos culturales y sociales han sido destrozados, como se puede observar en los muros que ahora dividen Bagdad en guetos de comunidades fanatizadas.
El hecho es que el régimen sectario de Maliki es el responsable por esta caída libre, junto a la invasión liderada por EEUU e Irán. Además, el Primer Ministro está utilizando cínicamente su fracaso en la seguridad nacional para justificar otros fracasos. Creer en sus mentiras y apoyarle militarmente significa simplemente fomentar estas violaciones. Y todo ello ¿para qué? ¿No ha hecho EEUU suficiente daño a Iraq? Obviamente, la respuesta es no, no lo han hecho.
Fuentes:

jueves, 28 de noviembre de 2013

Democracia y geopolítica


                            
Santiago Alba Rico *
Santiago-Alba-Rico

La geopolítica existe sin duda, como existen las trampas para pájaros y las alambradas electrificadas; y estamos obligados a ceñir nuestro análisis y nuestras decisiones a sus severas leyes. Eso se llama realismo y una cierta dosis de realismo es siempre necesaria, a condición de que recordemos que la realidad es aquí un resultado histórico -una trampa para pájaros y no un dato meteorológico- y que sus severas leyes tienen que ver con la conservación y soberanía de los Estados y no con la liberación y soberanía de los pueblos. Quiero decir que no puede haber política exterior de izquierdas en un mundo en el que la soberanía nacional, permanentemente negociada y cuestionada, debe acomodarse a relaciones de fuerza desiguales e injustas. Cuanto mayor es la determinación geo-estratégica, menor es la autodeterminación democrática.
 
Si se trata sólo de proteger la existencia de un linaje o un régimen, como en Arabia Saudí o en Siria, política interior y política exterior coinciden hasta el punto de que los gobiernos tratan a sus propios ciudadanos como a extranjeros, fichas negociables o sacrificables en la partida geoestratégica de la que depende su supervivencia. Si se trata de proteger un régimen económico, como en el caso de los EEUU, la dimensión imperialista tiende a interiorizar los otros territorios y los otros pueblos como medios para asegurar los intereses “nacionales”. Pero incluso los gobiernos más representativos y democráticos -los de América Latina- se dejan imponer el criterio de la conservación -volviéndose por tanto conservadores- y sucumben al realismo de las trampas para pájaros. No digo que no haya que hacerlo; digo que no hay ninguna diferencia ideológica entre afirmar, como hace EEUU, que Pinochet en otro momento o ahora el general Sissi “están dando pasos hacia la democracia” y apoyar a Bachar Al-Assad, como hace Venezuela, por su “heroico anti-imperialismo”. Las razones geo-estratégicas son siempre de derechas porque ignoran o impiden la autodeterminación de los pueblos; por eso, este modo de razonar resulta particularmente chirriante cuando se utiliza desde la izquierda, y más si no se presenta como el inevitable reconocimiento de una derrota soberana de los propios principios en un contexto de dilemas y peligros sino como una defensa de los mismos pueblos que esta política exterior conservadora desprecia y sacrifica.
 
La llamada “primavera árabe” fue también, o sobre todo, una protesta visceral de los pueblos contra el cepo geoestratégico en el que llevaban un siglo atrapados. Nadie podía esperar, desde luego, que los movimientos populares abolieran sus severas leyes, pero sí que introdujeran en ellas desplazamientos significativos que relajaran su yugo y permitieran márgenes mayores de soberanía y democracia; es decir, de autodeterminación. Casi tres años después, podemos decir que se han producido enormes cambios, sí, en un orden estratégico que, sin embargo, mantiene inalterada -o incluso aumentada- su mordaza. La geo-estrategia (es decir, la derecha) se lo come todo. Los pueblos retroceden. De hecho retroceden hasta el punto de que, bajo la presión geopolítica, es cada vez más difícil reconocerlos. Lo que comenzó siendo claramente una guerra de los pueblos contra los regímenes, hoy se ha convertido -según la certera expresión de Vincen Geisser- en “una guerra de pueblos contra regímenes, de pueblos contra pueblos y de regímenes contra regímenes”.
Pero los cambios son indudables y tienen que ver sobre todo con el debilitamiento de los EEUU y el retorno de una volatilidad geopolítica que pone fin -20 años después- a la Guerra Fría para restablecer, como en la primera guerra mundial, una dinámica de luchas inter-imperialistas en las que la democracia  sólo puede salir perdiendo. No hay ya bloques ni ideologías y las alianzas tácticas más extravagantes se suceden en la región a un ritmo vertiginoso. Pero EEUU ya no manda o al menos no se siente cómodo en su posición hegemónica. Fijémonos en algunos indicios. Arabia Saudí muestra claramente su rechazo a la política estadounidense en relación con Siria y con Irán renunciando a su asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU y financiando los grupos yihadistas más radicales. El ejército egipcio da un golpe de Estado contra los Hermanos Musulmanes, apoyado por Arabia Saudí, Israel y Siria, y EEUU tiene que “tragárselo” y negociar e incluso aceptar el acercamiento entre Moscú y El Cairo. Israel protesta por las negociaciones de EEUU con Irán y miembros de su gobierno declaran que ya no es un “socio fiable” y que habrá que buscar “nuevos aliados”. Irán, dispuesto a hacer concesiones en su programa nuclear, negocia a cambio con EEUU el estatuto de Siria. Rusia, que defiende un puñado de intereses, utiliza la crisis siria más bien para cobrarse una victoria sobre los EEUU y volver a la escena internacional en gran potencia, preparándose para próximos movimiento más amplios y más ambiciosos.
 
Pero de este debilitamiento de los EEUU en favor de un orden volátil en el que Bachar Al-Assad no cae, Arabia Saudí e Irán, siameses enemigos, afirman su influencia, Egipto restablece y refuerza la dictadura, la Rusia de Putin se agiganta y un Israel amenazado y “emancipado” se deja tentar por la irresponsabilidad unilateral, ¿qué han ganado o qué pueden ganar los pueblos que se levantaron en 2011 por la dignidad, la democracia y la justicia social? Basta repasar las fuerzas en litigio para reprimir todo optimismo. Ni la causa palestina ni la causa democrática ni la causa anticapitalista ni la causa feminista parecen más compatibles con este nuevo orden geo-estratégico que con el anterior.
¿Ninguna causa popular obtiene nada de este asfixiante realismo de derechas? Quizás sólo los kurdos y a escala aún incierta. Me explico. De todas las revoluciones pendientes en el mundo árabe -y que parecieron también posibles en 2011-  hay una que es, a mi juicio, condición de todas las demás: la de las lenguas y culturas minoritarias. La “arabidad” ha jugado un papel central como elemento ideológico legitimador de las dictaduras árabes; la lengua árabe ha estrangulado la expresión de todas las lenguas “vernáculas”, tanto de los dialectos árabes locales como de las otras lenguas -bereberes o kurda- de la región. Esta “arabidad” ha sido impuesta desgraciadamente desde el islamismo, pero también desde el nacionalismo árabe y desde amplios sectores de la izquierda. De hecho, los amazigh -o los tubu- de Libia y los kurdos de Siria se sumaron a las revoluciones contra Ghadafi y contra Al-Assad para defender un modesto marco de derechos culturales desde el que pudieran reivindicar su lengua y su cultura, negadas de raíz por las dictaduras. Hoy los bereberes de Libia temen que la nueva constitución los excluya de nuevo, como en tiempos de Gadafi, y multiplican las movilizaciones, ocupando incluso refinerías de petróleo, para recordar sus demandas en un contexto caótico, herencia gadafista, dominado por el tribalismo, el islamismo y la violencia.
En cuanto a los kurdos sirios, enfrentados al régimen, tienen razones sobradas para desconfiar de la oposición, muy especialmente de los yihadistas, a los que se enfrentan militarmente, pero también de los vecinos que dicen apoyar a los rebeldes. Hay que leer los artículos de Manuel Martorell y Karlos Zurutuza para comprender la complejidad y las estimulantes especificidades del “frente kurdo” en Siria. Más allá de las divisiones y de algunas denuncias de abuso de poder, podemos decir que el proyecto del PYD sirio, partido próximo al PKK turco que no pide la independencia y que controla un amplio territorio junto a la frontera con Iraq, se ofrece como modelo para un futuro mejor: pues concilia islam, laicismo, democracia, feminismo y justicia social. ¿Puede el PYD y el pueblo kurdo en general salir mejor parado que el resto de lo actores populares regionales?
Tiene quizás una modesta oportunidad. En este nuevo orden de derechas, Turquía es claramente la fuerza perdedora. Apostó muy alto al abandonar su alianza con Bachar Al-Assad en agosto de 2011 para tratar de extender su influencia regional a través de los Hermanos Musulmanes y sus ramas locales, cuya victoria parecía irresistible tanto en Oriente Próximo como en el norte de África. Calculó mal. El golpe de Estado en Egipto y la agonía siria han dejado a Erdogan un poco fuera de juego. Tiene que cambiar de estrategia y de aliados y, en este contexto, parece inclinado -si no obligado- a revisar su política frente a los kurdos, cuya “conciencia nacional” ha cruzado ya todas las fronteras. La reciente visita oficial a Ankara de Barzani, presidente del Kurdistán iraquí, y la polémica que ha generado en Turquía en medios nacionalistas, expresa la voluntad común (de Erdogan y Barzani) de limitar la influencia de la izquierda kurda, pero también un reconocimiento por parte del gobierno turco de la necesidad de arreglar la “cuestión kurda”, para lo que tendrá sin duda que hacer algunas concesiones dentro y fuera del país. Cualesquiera que haga, será una victoria de la que tendremos que alegrarnos.
 
En definitiva, el debilitamiento de los EEUU en la zona no beneficia necesariamente a los pueblos, que corren el peligro, tras su heroico levantamiento contra las dictaduras y por la dignidad, la democracia y la justicia social, de verse atrapados en una nueva trampa para pájaros, igual o peor que la anterior. Los que reducen sus análisis y decisiones al realismo de derechas de la geopolítica, ignorando o despreciando las legítimas protestas de los pueblos, deberían recordar que, en un mundo en el que no hay ninguna fuerza realmente existente a su izquierda, hay en cambio muchas fuerzas regionales a la derecha de los EEUU -con Israel a la cabeza- y potencialmente tan imperialistas como EEUU. Hay momentos en que los anti-estalinistas echamos de menos a la Unión Soviética; ojalá no llegue el momento en el que los anti-imperialistas echemos de menos a los EEUU. Eso dependerá del desenlace final de la lucha entre los actores geoestratégicos, sí, pero sobre todo de la lucha entre la geo-estrategia y los ciudadanos.
(*)  Santiago Alba Rico es filósofo y columnista.

Petición al juzgado Nº 5 de Madrid, para que sea interrogado DAN MERIDOR, corresponsable de la masacre del Mavi Mármara.



Las acusaciones populares reclaman al Juzgado que se pida declaración a Dan Meridor, Ex Viceprimer Ministro y Ministro de Inteligencia y Energía Atómica, que participó en el asalto del Mavi Marmara, buque turco, donde iban varios ciudadanos españoles, con destino a Gaza (Palestina)

La Fiscalía, en su día, definió los hechos cometidos por Israel como crímenes de guerra y de lesa humanidad
Las acusaciones populares que están presentes en el caso de ‘La Flotilla’ (Asociación Cultura y Paz y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe y en la que son querellantes Laura Arau, Manuel Tapial y David Segarra) han solicitado al Juzgado número 5 que Dan Meridor sea llevado a dependencias Judiciales a los efectos de tomarle declaración en calidad de imputado, ya que en el momento de los autos era Viceprimer Ministro y Ministro de Inteligencia y Energía Atómica y, en esa responsabilidad, coparticipó en las órdenes al Ejército israelí para el asalto en aguas internacionales del Mavi Marmara, buque turco donde iban varios ciudadanos españoles, con destino a Gaza (Palestina) y que acabó con nueve asesinatos, un caso de coma permanente y decenas de heridas y heridos.
 
 
Más información:
-Informe sobre el asalto de la flotilla, hecho por IHH: http://www.ihh.org.tr/uploads/2010/insaniyardim-filosu-ozet-raporu_en.pdf
 
 

Presentación en Gijón del cómic "Palestina. Un vistazo al pasado, una mirada al presente"

En el Día Internacional de Solidaridad con Palestina, presentación en Toma3 del cómic de Bernardo Vergara con la presencia del autor.
 

El próximo 30 de noviembre a las 18 horas, tendrá lugar la presentacion del Cómic ´Palestina. Un vistazo al pasado, una mirada al presente´con la presencia de su autor Bernardo Vergara.
 
El cómic ha sido editado por el Cmpa Conseyu de la Mocedá d'Asturies, Coordinadora Asturiana de Ongd y Causa Árabe Asturies. Se entregara un ejemplar gratuito a las personas asistentes.

Comunicado de la RESCOP en el 29 de Noviembre, "Día Internacional de Solidaridad con Palestina"

El 29 de Noviembre 1947: un día para actuar por la liberación de Palestina


 

El 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, es un día para recordar. Recordar la injusticia del plan de partición de Palestina propuesto por las Naciones Unidas en 1947 que pretendía entregar un 54 % de la superficie de Palestina a una pequeña minoría de colonos judíos que desde principios del siglo habían empezado a instalarse con el beneplácito del protectorado británico, dejando a la población palestina autóctona tan sólo un 46 % de sus tierras. Recordar que esta resolución 181, inadmisible para el pueblo palestino, dio lugar a la guerra de creación del estado de Israel. Esta guerra supuso la destrucción de cientos de pueblos y provocó el éxodo masivo de población palestina hacia los países vecinos, creando el problema de refugiados más largo de la historia contemporánea.
Recordar que esta decisión de la comunidad internacional adoptada el 29 de Noviembre 1947 marca un hito en la cruel empresa colonial pilotada por la Organización Sionista Mundial, que no ha cesado de fragmentar, roer y cercar el territorio palestino hasta convertirlo hoy en día en un archipiélago de territorios separados los unos de los otros por hileras de asentamientos y vías de uso exclusivo para colonos israelíes. Recordar que la comunidad internacional ha sido desde el principio cómplice de la ocupación ilegal de una tierra, Palestina, y de la desposesión de su pueblo, su persecución inhumana y humillación continuada. Especialmente preocupante es el cerco israelí a la Franja de Gaza que mantiene a un millón seiscientas mil personas en un situación de crisis permanente les somete a carencia de productos básicos e insumos médicos y a cortes de electricidad y combustible que hacen invivible esta cárcel a cielo abierto.
Día
Día de la Ira. El Plan Prawer no Pasará.
 
 
En ese día de conmemoración, la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina, conformada por más de treinta ONG, grupos y comités de todo el estado, expresa su solidaridad inquebrantable con la población palestina. Se manifiesta en contra de las campañas de normalización de la ocupación israelí y del lavado de imagen del estado sionista. Reitera su rechazo a las invitaciones y homenajes dados a criminales de guerra israelíes en nuestras ciudades y llama a la ciudadanía, los medios de comunicación y los responsables políticos a adherirse y divulgar la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra el Apartheid israelí. La RESCOP también se solidariza con la población beduina de Israel que se movilizará el próximo día 30 de noviembre en contra del Plan Prawer, un plan por el que el gobierno israelí quiere expulsar a decenas de pueblos árabes en el Neguev, demostrando una vez más que tiene todas las características de un estado de Apartheid.
¡Justicia para el pueblo palestino! ¡Palestina Libre!
Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina.

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