miércoles, 30 de septiembre de 2026

Seminario: «Palestina: economía del genocidio y empresas cómplices»

 



Seminario: «Palestina: economía del genocidio y empresas cómplices»
Paz con Dignidad y su Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) organizan en Bilbao las Jornadas Internacionales «Palestina: economía del genocidio y empresas cómplices». Las jornadas nacen para analizar el papel de las empresas y los actores económicos en el contexto de la colonización y el genocidio del pueblo palestino, abordando sus responsabilidades desde una perspectiva jurídica, económica, política y social.
Será un espacio para escuchar de primera mano a personas activistas y expertas palestinas, analizar casos concretos, compartir conocimientos y experiencias y explorar colectivamente vías de acción, denuncia y exigencia de responsabilidades. 
Concretamente, el martes 6 de octubre habrá una intervención de Santiago González Vallejo (del CSCA) y BDZ EH sobre «Infraestructura para la ocupación: CAF y el tren ligero de Jerusalén»

CARTA DESDE LA ACADEMIA por un mundo descolonizado .Red Universitaria por Palestina (RUxP)


 CARTA DESDE LA ACADEMIA por un mundo descolonizado

En cualquier momento, cualquier lugar puede ser Gaza

https://www.elsaltodiario.com/la-universidad-estallada/carta-academia-un-mundo-descolonizado-cualquier-momento-cualquier-lugar-puede-ser-gaza 

El 7 de octubre del 2024, un año después de la escalada genocida contra el Pueblo palestino, la Red Universitaria por Palestina (RUxP) publicó un llamamiento para exigir a nuestro gobierno e instituciones ir más allá de las declaraciones y romper relaciones diplomáticas, comerciales y cualquier tipo de cooperación con el Estado, las instituciones y las empresas israelíes. Pensábamos que sólo con un estricto cumplimiento del derecho internacional y medidas de boicot como las impuestas para acabar con el apartheid sudafricano se podría detener el exterminio, el genocidio, el ecocidio, el borrado físico e histórico anunciado repetidamente y ejecutado coherentemente por la potencia ocupante.

Dos años después de ese llamamiento y tres desde el comienzo de la intensificación del genocidio, el sufrimiento infligido al Pueblo palestino sigue más allá de cualquier límite humanamente soportable. La crueldad de la hambruna calculada, el avance programado de la limpieza étnica en Cisjordania, las agresiones contra Irán o Líbano y la impunidad con la que Israel y sus socios ofician ese culto a la muerte muestran que el proyecto sionista de construir el Gran Israel exterminando cualquier resistencia no es sólo un proyecto israelí. La política de tierra quemada no es una anomalía neocolonial en Asia Occidental sino el resultado último de la expansión supremacista de Occidente. Los gobiernos de las distintas potencias, incluyendo el gobierno de España, mantienen e incluso abren nuevos acuerdos con Israel.

La escalada genocida en Gaza evidencia una crisis sistémica del capitalismo y no puede abordarse separada de otros acontecimientos como el secuestro del presidente de Venezuela, el asedio contra Cuba, la invasión del Líbano, la guerra contra Irán, las ejecuciones extrajudiciales o las amenazas a nuestro país. Esa crisis se plasma en el ataque frontal a las instituciones del derecho internacional y en la sustitución —ahora explícita— de la dominación mediante normas por el recurso a la fuerza unilateral: destruir y exterminar como único ethos de un poder reducido a su capacidad de dar muerte.

Hoy, en tiempos de censura, guerra contra las palabras y escalada represiva, seguimos convencidas de que el genocidio palestino marca un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Estamos más convencidas, no porque no haya habido o no se estén perpetrando ahora mismo otros genocidios, sino porque este es el primer genocidio retransmitido en directo por víctimas y verdugos; porque visibiliza la responsabilidad y la complicidad europeas; porque la histórica capacidad de resistencia del Pueblo palestino ha desenmascarado la lógica colonial y bélica de Occidente.

Vivimos en un mundo en transición lleno de incertidumbres, trampas y contradicciones, pero también ante un fenómeno que nos interpela: la israelización de Occidente y la palestinización del mundo.

El infame y sociópata rearme europeo, la escalada bélica contra Asia Occidental, las constantes amenazas de la administración estadounidense a cualquier gobierno que moleste a sus “negocios” o se oponga al consiguiente saqueo de recursos, la indolencia cómplice y corresponsable de la UE con sus socios israelíes, la manipulación de las “crisis” económicas, migratorias y ecológicas para desestabilizar gobiernos, aterrorizar poblaciones y paralizar la respuesta social organizada, el entramado del capital anglo-sionista inserto en todas las economías occidentales que condiciona cualquier decisión política, la fascistización de las políticas —y las sociedades— en unas democracias liberales que vuelven a elegir orden antes que cultivar justicia… son solo algunos rasgos del momento histórico que vivimos. El rasgo fundamental es la producción masiva —y rentable— de cadáveres.



[foto: Victor Serri]

Esta carta no busca recoger firmas. La aceleración con la que caminamos hacia la misma barbarie —que muchos de nuestros pueblos hermanos del Sur global llevan tanto tiempo sufriendo— nos interpela. Os proponemos dar un paso más allá de las acciones simbólicas que obligue a nuestros gobiernos a abandonar la demagogia y cumplir con actos.

Os pedimos que la difundáis. Que organicéis reuniones y sesiones de debate de las que salgan acciones coordinadas. Que, tomando como eje el genocidio palestino, dediquéis más espacio y tiempo juntas a desentrañar las lógicas neoliberales que destruyen nuestros entornos y toda posibilidad de vida digna. Que este texto sirva de catalizador para:

-  Defender el derecho legítimo del Pueblo palestino a resistir por cualquier medio a la colonización, tal y como expuso la resolución de NNUU 37/43.

-  Defender nuestro derecho a defender los derechos del Pueblo palestino sin ser criminalizados y acusados de antisemitismo y/o terrorismo; desmontando la falsa identificación del antisionismo con el antisemitismo.

-  Defender nuestros propios derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales en peligro de extinción.

-  Defender nuestro derecho a exigir de nuestro Estado y sus instituciones un cumplimiento estricto y riguroso de las obligaciones dictadas por el derecho internacional.

-  Reflexionar sobre la íntima conexión existente entre los poderes criminales que violan esos derechos allí, los roban aquí y se lucran con ello en todas partes.

Os proponemos debatir y coordinar acciones sobre las evidencias que se expusieron en el Tribunal de los Pueblos sobre la Complicidad con el Genocidio Palestino en el Estado Español (TPCGP-25) durante las sesiones celebradas el 28 y 29 de noviembre de 2025. Después de seis meses de investigación en siete áreas temáticas —empresas, ciencia y universidades, educación, cultura, sanidad, deporte, medios de comunicación, comercio de armas, tecnología, represión…-–, el Tribunal de los Pueblos resolvió:

-  Que el exterminio del Pueblo palestino no sería posible sin la colaboración y/o complicidad de gobiernos, empresas y organizaciones del Estado español que obtienen beneficios políticos y económicos de esta colaboración con Israel;

-  Que esas mismas empresas e instituciones están implicadas en las políticas de expulsión, desahucio, contaminación, destrucción de hábitats o explotación de personas y recursos en nuestro país;

-  Que nadie es neutral ante un genocidio y menos aún la ciencia, pues no existe la equidistancia en un mundo en el que el principal mecanismo de obtención de beneficios es la guerra, la dominación colonial, la destrucción, el saqueo y el exterminio —aquí podéis encontrar una síntesis de 15 puntos para el debate.

*



Sabemos que el genocidio palestino no comenzó el 7 de octubre de 2023, pero estamos convencidas de que esa fecha ha marcado un punto de inflexión para toda la humanidad. Palestina es el espejo que nos muestra el mundo en el que vivimos. La causa palestina compendia todos los deberes y compromisos a los que no podemos renunciar sin dejar de ser humanos. En esa causa convergen los principios de autodeterminación, libertad, igualdad, justicia y solidaridad. Esa causa concentra la historia de todas las luchas contra el colonialismo, el imperialismo y su barbarie.

En la historia de ese colonialismo en irreversible descomposición, la arquitectura criminal del sionismo sólo es “excepcional” por su visibilidad, por su impunidad y por la valiosa ayuda de sus ideólogos, cómplices, colaboradores y beneficiarios. Israel es el extremo monstruoso de la monstruosa normalidad del capitalismo caníbal, que ya sólo puede acumular beneficios administrando daños masivos con dosis crecientes de sadismo. Con su exhibición de muerte, Israel exige normalizar y asimilar las mismas raíces de la lógica del saqueo extractivista: el genocidio, el ecocidio, el cinismo neoliberal y la especulación necropolítica. Es la pura condensación de esa matriz soberana que ha hecho “normal” la necesidad de borrar toda señal de vida palestina —física, química, política, orográfica, ambiental, arquitectónica, literaria, lingüística…— y toda evidencia —pasada, presente y futura— del exterminio.

En pleno siglo XXI, contra el culto a la muerte de un proyecto capitalista que sólo promete destrucción porque ya ha destruido todas sus promesas anteriores, hemos de multiplicar las formas de resistencia y la solidaridad internacionalista. La independencia no se negocia. La autodeterminación no se negocia. El retorno no se negocia. La libertad y la justicia no se negocian. Nuestro derecho colectivo a una vida digna no se negocia. Sólo se negocia el cómo. En Palestina ocupada y dondequiera que estemos leyendo esto.

Las élites del planeta han devenido sionistas. Las poblaciones hemos de devenir resistencia. La respuesta internacionalista llegará desde cada calle, cada plaza, cada escuela, cada puerto, cada fábrica, cada hospital, cada barrio, cada esquina, cada rincón, cada orilla, cada montaña.

*

Lo que podemos hacer

1.    La comunidad científica e investigadora debe conocer las consecuencias de establecer colaboraciones con instituciones, organismos y empresas israelíes, así como comprometerse a no desarrollar tecnología de doble uso para la guerra o que facilite en cualquiera de sus dimensiones el genocidio del Pueblo palestino. Discutamos, redactemos y publiquemos comunicados con estos compromisos.

2.    El genocidio palestino sigue. El apagón mediático quiere aislarnos de toda responsabilidad. Organicemos debates, reuniones, exposiciones, podcasts o cualquier otra acción para difundir lo que ocurre en estos momentos en Palestina. Compartamos, comuniquemos, socialicemos y actuemos.

3.    La tecnología actual permite que rompamos nuestra relación con el mundo. Los acontecimientos nos parecen lejanos. Las víctimas se convierten primero en daños colaterales, luego en números, y el mundo desaparece dentro de las pantallas. Denunciemos los sesgos de los algoritmos en relación a la violación de los derechos humanos de las palestinas y los palestinos.

4.    La burocratización en la que están envueltas nuestras instituciones les permite esconder su responsabilidad en la producción de víctimas. Los principios con los que dicen regirse y que se expresan en una infinidad de normas —estatutos, procedimientos, reglamentos… ocultan la falta de principios. Todo lo que se expresa en normas abstractas es “interpretable”. Obliguemos a nuestras instituciones y empresas a comprometerse efectivamente con políticas de derechos humanos que se concreten en romper cualquier vínculo o cooperación con instituciones o empresas israelíes. No nos cansemos de exigir a las oficinas de transparencia de nuestras instituciones la información debida sobre las cláusulas de derechos humanos aplicadas a Israel

5.    La defensa de los derechos humanos en Palestina ocupada acarrea acusaciones automáticas de antisemitismo. Universidades, organizaciones y personas de la sociedad civil siguen siendo denunciadas de forma sistemática por el lobby sionista ACOM. Vivimos y trabajamos en instituciones cada vez más inseguras para el pensamiento y la defensa de los valores humanos. Cada acto de solidaridad con Palestina, en defensa de los derechos humanos o del derecho internacional se convierte en un acto “antisemita”. Organicemos y elaboremos materiales pedagógicos que ayuden a defendernos de estas acusaciones.

6.    Pidamos a nuestro gobierno que haga efectivo el reconocimiento del Estado palestino implicándose en acciones educativas, culturales y jurídicas que protejan los derechos del Pueblo palestino.

7.    En nuestro puesto de trabajo, pidamos información sobre las cláusulas de contratación para comprobar si existe alguna empresa o institución implicada con el genocidio o la violación de los derechos del Pueblo palestino.

8.    Sumémonos activamente a las campañas de boicot a los productos y empresas cómplices o beneficiarias del apartheid y el genocidio del Pueblo palestino, de la farmacéutica TEVA a Carrefour, de la química ICL a Inditex.

9.    Denunciemos, en fin, todas y cada una de las formas de complicidad con el Estado genocida. Podéis enviar cualquier información sobre la cooperación de las instituciones, empresas u organismos españoles con el genocidio del Pueblo palestino a ruxp@tribunaldelospueblos.org

Todo eso y mucho más, en todo momento y lugar, con un objetivo justo, claro, concreto, legítimo. La intifada global, cada revuelta que clama por una paz con justicia, la desobediencia civil generalizada… las formas de resistencia son infinitas. Sabemos que puede y debe hacerse más. Hagámoslo. Compartámoslo. Hagamos que llegue a Palestina.

No hay paz sin justicia.

Contra la barbarie supremacista.

Por un mundo descolonizado.

Red Universitaria por Palestina (RUxP), 28 septiembre 2026

*

1 Adday Hernández López - UCM

2 Alba María Gálvez Vidal - UM

3 Alejandro Forero - UB

4 Alejandro Martínez Mingo - UNED

5 Alfonso Gutiérrez Martín - UVA

6 Álvar Arnaiz - UBU

7 Álvaro Cárcel - UPV

8 Amal Abu-Warda - UCM

9 Ana Laverón Simavilla - UPM

10 Ana María Martín Castillejos - UPM

11 Ana Ruth Vidal Luengo - ULPGC

12 Ana Velasco Arranz - UPM

13 Ángel Luis Rubio - UNIRioja

14 Ángeles Diez Rodríguez - UCM

15 Ángeles Manjarrés Riesco - UNED

16 Anna Pérez-Quintana - UVic-UCC

17 Antoni Pigrau - URV

18 Antonio Luis Díaz Aguilar - UPO

19 Antonio Urbina - UPNA

20 Auxiliadora Durán - UMA

21 Bárbara Azaola Piazza - UCLM

22 Beatriz González Fernández - UNIOVI

23 Belén Rodríguez Fonseca - UCM

24 Camilla  Roveri - UPM

25 Carlos de Castro Pericacho - UAM

26 Carlos Peón Nieto - UPM

27 Carmelo Faleh Pérez - ULPGC

28 Carolina Mañoso - UNED

29 Carolina Yacamán Ochoa - UAM

30 Caterina Calafat - UIB

31 Celia Murias Morcillo - UVic-UCC

32 César Sánchez Álvarez - UZ

33 Christos Zografos - UPF

34 Daniel Gil-Benumeya - UCM

35 Daniel Jiménez Franco - UZ

36 Daniel Sorando Ortín - UZ

37 David Gálvez Ruiz - US

38 Dolores María Peñalver García - UM

39 Eduardo Higueras Castañeda - UNED

40 Elena Casado Aparicio - UCM

41 Elena Matamala - UV

42 Elvira Medina Ruiz - UM

43 Enrique Berjano Zanón - UPV

44 Enrique-Javier Díez-Gutiérrez - UNILeón

45 Fernando Varas Mérida - UPM

46 Francisco Javier Morillas Martínez - UPC

47 Germán Santana Pérez - ULPGC

48 Guadalupe Garrido Pastor - UPM

49 Guillermo Muñoz Matutano - UV

50 Humbelina Robles Ortega - UGR

51 Ignacio Cazcarro - UZ

52 Ignacio Mendiola - EHU

53 Inma Arcos - UV

54 Inmaculada Álvarez Serrano - UCM

55 Inmaculada Fernández Albert - UM

56 Irene Sánchez Brualla - UAB

57 Irina Fernández Lozano - UNED

58 Isidoro Moreno - US

59 Jaime Cervera Bravo - UPM

60 Jana Montero Calle - URJC

61 Jasmina Carralero Herráiz - UPV

62 Javier Barquín Ruiz - UMA

63 Javier Monreal Trigo - UPV

64 Jesús de Manuel Jerez - UGR

65 Joan Prats Climent - UPV

66 Johanna Lems - UCM

67 John Palmer - UPF

68 Jon Ander Gómez Adrián - UPV

69 Jordi Moreras Palenzuela - URV

70 Jorge Álvarez Losada - UNED

71 Jorge Martínez Crespo - UC3M

72 José Antonio Gómez Hernández - UM

73 José Antonio Mérida Donoso - UZ

74 José Luis Quevedo García - ULPGC

75 José Luis San Fabián Maroto - UNIOVI

76 Juan Carlos Navarro - ULPGC

77 Juan Manuel Santana Pérez - ULPGC

78 Julio Rubio - UNIRioja

79 Katja Gilly - UMH

80 Koldobike Velasco Vázquez - ULPGC

81 Laia Haurie - UPC

82 Leonor Sáez Méndez - UM

83 Lola Cubells Aguilar - UV

84 Lucía Estevan Reina - UGR/UMA

85 Lucía Molina - UAB

86 Luis Ignacio Ballesteros Sánchez - UPM

87 Luz Gómez - UAM

88 M. Carmen Hidalgo Villodres - UMA

89 Manuel José Muriel Ramírez - UMA

90 Manuel Pelegrina del Río - UMA

91 Mar Rodríguez Romero - UDC

92 Mara Sarrión - UPV

93 María José Lera - US

94 Marina García Castillo - UVic-UCC

95 Marta Venceslao - UB

96 Melanie Soto Cremades - UM

97 Mercedes Martín Benito - UCM

98 Mercedes Murillo Barroso - UGR

99 Miguel Ángel Egido Aguilera - UPM

100 Mohammed Mehdi El Ketroussi Bouabdelli - UMH

101 Nadia Hindi Mediavilla - UGR

102 Nadia Yahlali Haddou - UV

103 Nayra Pérez Hernández - ULPGC

104 Pablo Lópiz Cantó - UZ

105 Patricia Amigot Leache - UPNA-NUP

106 Pedro Almagro Blanco - US

107 Piedad Fernández Toledo - UM

108 Rafael Miñano Rubio - UPM

109 Rosa Ana Vázquez Ruiz de Ocenda - USC

110 Rosa Miralles - UV

111 Samer Hassan - UCM

112 Sami Benjelloun Flyes - UMH

113 Sandra Dema Moreno - UNIOVI

114 Sandra Ezquerra - U Vic-UCC

115 Sandra Fernandez García - UNED

116 Sara Pérez Palomares - UZ

117 Vicent Estruch Nodo - UPV

118 Vicente Calabuig - UV

119 Víctor Egío - UM

120 Victoria Khraiche Ruiz-Zorrilla - UCM

(en representación de los nodos de RUxP organizados desde febrero-abril de 2024 en las universidades públicas del Estado español).


Así pues, fin del genocidio, fin de la ocupación, fin del apartheid. 
Eso es lo que significa ‘aplicar el derecho Internacional’ y contribuir a la paz 
(Francesca Albanese).
Red Universitaria por Palestina

Varias traducciones de la Carta a otros idiomas -- inglés, italiano, árabe, farsi, catalán, euskera, gallego --pueden ser descargadas AQUÍ

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martes, 29 de septiembre de 2026

El «escolasticidio» y el genocidio en Gaza: evaluación, testimonios y análisis jurídico.Palestinian Centre for Human Right (PCHR


 Niño sentado entre los escombros de una escuela de la UNRWA destruida en Nuseirat, en la Franja de Gaza. © 2024 UNRWA»

El «escolasticidio» y el genocidio en Gaza: evaluación, testimonios y análisis jurídico
La destrucción sistemática de la educación en Gaza constituye un «escolasticidio» y forma parte del genocidio de Israel contra el pueblo palestino
Palestinian Centre for Human Right (PCHR), 28 de septiembre de 2026
En colaboración con el Centro de Estudios Palestinos de la Universidad SOAS de Londres y la organización Amigos de las Universidades Palestinas, el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) ha publicado un nuevo informe titulado «Escolasticidio y genocidio en Gaza: evaluación, testimonios y análisis jurídico», en el que se documenta la destrucción sistemática por parte de Israel del sistema educativo de Gaza y se examina cómo esta política forma parte integrante del genocidio que Israel lleva a cabo desde hace tres años contra los palestinos de la Franja de Gaza.
El informe demuestra que los ataques de Israel contra la educación en Gaza, incluidos los dirigidos contra las instalaciones educativas y el personal de la UNRWA, van mucho más allá de la destrucción de colegios y universidades o del asesinato de profesores palestinos. Constituyen una política integral destinada a desmantelar los cimientos educativos, intelectuales, sociales y culturales necesarios para la supervivencia y el desarrollo de la sociedad palestina.
Basándose en decenas de testimonios y declaraciones juradas recopilados por los investigadores de campo y los abogados del PCHR en Gaza, junto con la amplia documentación del PCHR, material de fuentes abiertas, informes de las Naciones Unidas, investigaciones académicas y jurisprudencia internacional pertinente, el informe identifica cinco patrones interrelacionados de «escolasticidio»: el asesinato de estudiantes, profesores y académicos; la causación de graves daños físicos y mentales a estas personas; la destrucción de instalaciones educativas; la obstrucción del establecimiento de estructuras educativas alternativas; y la imposición de condiciones genocidas que impiden a los estudiantes acceder a la educación.
En julio de 2026, el PCHR había documentado el asesinato de aproximadamente 20 051 estudiantes, más de 830 profesores y personal educativo, y más de 194 becarios, académicos e investigadores. Casi toda la infraestructura educativa de Gaza ha sufrido daños extensos o ha sido destruida, mientras que cientos de miles de estudiantes han sufrido una interrupción prolongada de su educación en medio del desplazamiento, el hambre, los bombardeos, la pérdida de familiares, la destrucción de sus hogares, la falta de electricidad y de acceso a Internet, y el colapso de los servicios esenciales.

El informe del PCHR concluye que determinados actos cometidos en el marco de la campaña de «escolasticidio» de Israel constituyen actos de genocidio según el artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, entre ellos el asesinato de miembros del grupo protegido, la causación de daños físicos o mentales graves y la imposición deliberada de condiciones de vida destinadas a provocar su destrucción física, total o parcial.

El informe destaca además el impacto a largo plazo en los niños y jóvenes palestinos, que incluye daños psicológicos, pérdida de oportunidades educativas, merma de las perspectivas de futuro y trauma intergeneracional. La destrucción por parte de Israel de la infraestructura educativa y, en general, de la vida civil en Gaza no solo constituye un ataque a los derechos de la generación actual, sino también a los de las generaciones futuras.

La educación ha desempeñado históricamente un papel central en el mantenimiento de la identidad palestina, el conocimiento, la cohesión social y la continuidad cultural, especialmente en el contexto de un desplazamiento y una ocupación prolongados. Por lo tanto, la destrucción por parte de Israel de universidades, escuelas, bibliotecas, expedientes académicos e instituciones culturales conlleva consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de la infraestructura física. Su objetivo es separar a los palestinos de su historia y su vida intelectual, mermar su capacidad para reconstruir su sociedad y privar a las generaciones futuras de los medios para aprender, desarrollarse y participar plenamente en su comunidad.

El PCHR subraya que la destrucción del sistema educativo de Gaza no comenzó el 7 de octubre de 2023. Durante décadas, las escuelas, universidades e instituciones educativas palestinas han sido objeto de ataques, restricciones y destrucción durante sucesivas operaciones militares israelíes. Sin embargo, la magnitud sin precedentes de la destrucción desde octubre de 2023 representa la culminación y la intensificación de este patrón de larga data.

El PCHR insta a la comunidad internacional, en particular a los Estados Partes en la Convención sobre el Genocidio, a:

Adoptar medidas inmediatas y efectivas para poner fin al genocidio perpetrado por Israel contra el pueblo palestino en Gaza, incluida su política de «escolasticidio».

Garantizar el pleno cumplimiento de las tres medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia en el caso Sudáfrica contra Israel.

  • Imponer un embargo de armas exhaustivo a Israel y suspender toda ayuda militar, financiera y de otro tipo que pueda contribuir a la comisión de crímenes internacionales.
  
  • Apoyar los mecanismos internacionales de rendición de cuentas, incluida la Corte Penal Internacional, y garantizar que se investigue y enjuicie a los responsables de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

  • Adoptar medidas concretas para proteger a los estudiantes, profesores, académicos e instituciones educativas palestinas y garantizar el restablecimiento del derecho a la educación en Gaza.

  • Prestar apoyo sostenido a la reconstrucción de las escuelas, universidades, bibliotecas e infraestructuras educativas de Gaza, velando al mismo tiempo por que la reconstrucción no sustituya a la rendición de cuentas.

  • Abordar las consecuencias a largo plazo en el ámbito psicológico, educativo y del desarrollo que sufren los niños y jóvenes palestinos, y garantizar su acceso a la rehabilitación, al apoyo en materia de salud mental y a una educación inclusiva.

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domingo, 27 de septiembre de 2026

Por la absolución de los cuatro compañeros de Valladolid


 

Presentación del Libro: Gaza, un genocidio televisado. Mohamed Safa



 


Autor: Mohamed Safa

Mohamed Safa nació en Cisjordania, territorio palestino ocupado por el Estado de Israel desde 1967. Médico oftalmólogo de profesión, cursó sus estudios en la Universidad de Santiago de Compostela.A lo largo de su trayectoria, ha impulsado y participado en numerosas iniciativas culturales y políticas destinadas a dar mayor visibilidad a la causa palestina, desafiando el discurso oficial y las narrativas impuestas por sectores sionistas, grupos antisemitas y la ultraderecha. Su activismo se ha materializado en artículos, conferencias y obras de autoría propia. El genocidio de Gaza le ha impulsado a escribir sobre la situación de la sociedad actual ante lo que sucede en Gaza.


sábado, 26 de septiembre de 2026

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU actualiza la lista de empresas implicadas en asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado . OHCHR


 El Consejo de Derechos Humanos de la ONU actualiza la lista de empresas implicadas en asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado

OHCHR, 25 de septiembre de 2026

Siguen en la lista las empresas españolas CAF e INECO

Ginebra. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha publicado hoy un informe actualizado sobre la base de datos de empresas que participan en actividades en los asentamientos israelíes ilegales en el territorio palestino ocupado. En la lista figuran un total de 214 empresas de 11 países.


Por mandato del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH), la base de datos se publicó por primera vez en 2020 y se actualizó posteriormente en 2023 y 2025. El informe actualizado identifica a las empresas que participan en actividades específicas relacionadas con los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados, que el CDH ha ordenado a la Oficina que tenga en cuenta. La última actualización se centra en las empresas que operan en los sectores de la agricultura, el transporte, el almacenamiento, la gestión de residuos, la energía, la alimentación y los servicios de hostelería.


Tras una convocatoria pública para recabar aportaciones en 2024, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas recibió información relativa a 596 empresas. En el informe del año pasado, y dentro de los recursos disponibles, la Oficina examinó 215 de estas empresas, incluidas las que ya figuraban en la lista. En esta última actualización, la Oficina ha examinado 126 empresas de las 381 restantes. La Oficina sigue examinando las empresas cuya evaluación no pudo completarse a tiempo para el presente informe.


De las 126 empresas examinadas, 61 se añadieron a la lista. La Oficina también constató que cinco empresas que figuraban anteriormente en la lista ya no participaban en dichas actividades, por lo que fueron eliminadas.


La actualización de este año también incluye información sobre el tipo de implicación de cada empresa en los impactos negativos sobre los derechos humanos, basada en los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos. Estos establecen tres niveles de implicación, siendo el más alto el de «causalidad»: cuando las actividades de una empresa son, por sí solas, suficientes para afectar a la capacidad de las personas de disfrutar de un derecho humano. A este le sigue el nivel de «contribución», en el que las actividades de una empresa se combinan con las de otro actor de tal forma que afectan al disfrute de un derecho humano. El tercer nivel es el de «vínculo directo», en virtud del cual se considera que las operaciones, los productos o los servicios de una empresa están directamente vinculados a impactos negativos sobre los derechos humanos.


Esta evaluación se centra en el impacto de las empresas sobre el derecho a la autodeterminación y, dadas las limitaciones de recursos, no aborda los impactos sobre otros derechos ni las formas de implicación en los mismos. De las 214 empresas incluidas en la lista, se constató que 200 contribuían a los impactos negativos sobre el derecho a la autodeterminación, 14 estaban directamente vinculadas y no se estableció ningún nivel de causalidad.


El informe insta a las empresas a «cumplir con su propia responsabilidad de respetar los derechos humanos con arreglo a las normas internacionales ampliamente aceptadas».


«Cuando las empresas participen en las actividades enumeradas, deberán adoptar las medidas adecuadas para hacer frente a los impactos negativos sobre los derechos humanos en los que estén implicadas», señala.


«Este informe es otro recordatorio para las empresas de que tienen responsabilidades en materia de derechos humanos y de que se espera que actúen con la debida diligencia para garantizar que no se vean implicadas en violaciones o abusos de los derechos humanos», afirmó Volker Türk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.


Esta actualización se suma a los recientes informes de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU que examinan la implicación de las empresas y los intereses económicos en los efectos negativos sobre los derechos humanos en el contexto de los actuales conflictos en Sudán y en Myanmar.


«Los Estados deben adoptar las medidas adecuadas para garantizar, mediante medios judiciales, administrativos, legislativos u otros medios apropiados, que, cuando se produzcan abusos contra los derechos humanos relacionados con las empresas en su territorio y/o bajo su jurisdicción, las personas afectadas tengan acceso a recursos efectivos, de conformidad con el derecho internacional», añade el informe.


Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), Ingeniería y Economía del Transporte (INECO) y Salvat Logista según este Informe se consideran Contribuyentes a la colonización: "Una empresa puede contribuir a un impacto adverso a través de sus propias actividades (acciones u omisiones) cuando dichas actividades se combinan con las de otro actor de tal forma que se elimina o reduce la capacidad de disfrutar de un derecho humano.

La «contribución» implica un perjuicio que es, en parte, aunque no exclusivamente, resultado de las propias acciones de la empresa, ya que la acción o inacción de otra parte también ha desempeñado un papel significativo en la producción de dicho perjuicio;


Por su parte, CAF tiene señalados como contribuyente por los aspectos a), e) y g). Ineco y Salvat sólo el e).

Significado de estos epígrafes:

  1.  El suministro de equipos y materiales que faciliten la construcción y la ampliación de los asentamientos y del muro, así como de la infraestructura asociada;

      E) La prestación de servicios y suministros que contribuyan al mantenimiento y la existencia de los asentamientos, incluido el transporte;

      G) El uso de los recursos naturales, en particular el agua y la tierra, con fines comerciales;


Informe completo (en inglés)

La ONU identifica 214 empresas, tres españolas, con actividad en los asentamientos israelíes

EFE, publico.es, 25 de septiembre de 2026

Las compañías españolas que se encuentran en la lista son Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), Ingeniería y Economía del Transporte (Ineco) y Salvat Logística.

La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó este viernes una lista actualizada de las empresas con actividades económicas en los asentamientos israelíes ilegales en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este. En el documento figuran 214 firmas de 11 países, entre ellas tres españolas y una mexicana.

La lista, que cubre actividades empresariales entre el 2 de agosto de 2019 y el 15 de abril de 2026, incluye 192 firmas israelíes y ocho estadounidenses, con dos empresas constan China, Francia y Reino Unido, y con una, Sudáfrica, Países Bajos, Alemania y Luxemburgo.

En cuanto a las empresas españolas, Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) e Ingeniería y Economía del Transporte (Ineco), ya aparecían en la anterior versión del listado, de 2025. En cambio, la firma de transportes Salvat Logística es una de las 61 añadidas este año, así como el conglomerado mexicano Orbia Advance.

Además aparecen conocidas multinacionales como las plataformas de reserva online estadounidenses Expedia, Airbnb y Booking; la también norteamericana Motorola Solutions; la empresa de ingeniería francesa Egis; o las británicas JCB y Greenkote, del sector de la construcción.

Por el contrario, cinco empresas que estaban el año pasado en el documento han sido retiradas de la misma tras aportar pruebas de que ya no estaban implicadas en actividades en asentamientos israelíes, entre ellas Sociedad Española de Montajes Industriales (SEMI) y Actividades de Construcción y Servicios (ACS), ambas españolas.

Israel cuestiona la iniciativa e Ineco pide la retirada

La Embajada de Israel ante la ONU en Ginebra reaccionó inmediatamente a la publicación y afirmó en un comunicado que se trata de "una herramienta política empleada por la Oficina del Alto Comisionado para continuar con la difamación de empresas que no han hecho nada malo". Asimismo, consideró perjudicial para la población dicha base de datos.

"Disuadir a empresas y otras entidades de operar en territorios en conflicto puede tener, en sí mismo, efectos adversos sobre los derechos humanos", añadió.

Por su parte, Ineco insiste en que no trabaja en territorios ocupados y que su actividad en Israel se limita a proyectos situados en territorio reconocido internacionalmente. Desde finales de 2023 ha renunciado a nuevos contratos en el país y sus ingresos allí han caído de casi 10 millones de euros anuales a menos de tres millones. Por esto, la compañía ha solicitado a la ONU que la retire de la base de datos.

Diferentes niveles de implicación

Según la ONU, de las 214 empresas incluidas en la nueva lista, 200 "contribuyen a impactos adversos sobre el derecho a la libre determinación" de los palestinos, mientras que las 14 restantes, aunque con una implicación menor, tienen vinculación "directa", es el caso de la española Salvat Logística o de las británicas JCB y Greenkote.

Tras las primeras versiones de 2020 y 2023, la oficina abrió en 2024 una convocatoria pública para que interesados presentaran más información sobre posibles implicaciones empresariales en los asentamientos ilegales.

Recibió entonces datos de 596 firmas, y las actualizaciones de 2025 y 2026 son resultado del estudio de estos expedientes, aunque quedan todavía 255 compañías por analizar.

La lista no conlleva sanciones económicas para las empresas que incluye, pero la ONU sí les insta a que tomen medidas para el respeto de los derechos humanos.

En palabras del alto comisionado Volker Türk, el documento "recuerda a las empresas que tienen responsabilidad en materia de derechos humanos, y que se espera de ellas la diligencia debida para asegurarse de que no se vean implicadas en violaciones o abusos".

El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas también instó a los Estados a garantizar mediante medidas judiciales, administrativas o legislativas el apoyo a personas afectadas por abusos de derechos humanos relacionados con actividades empresariales.

jueves, 24 de septiembre de 2026

La Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina acoge con satisfacción las declaraciones de los sindicatos de maquinistas ASLEF y STUC, en relación con la preselección de CAF para proveer la nueva flota de trenes suburbanos para ScotRail.


 La Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina acoge con satisfacción las declaraciones de los sindicatos de maquinistas ASLEF y STUC, en relación con la preselección de CAF para proveer la nueva flota de trenes suburbanos para ScotRail. 

La Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina acoge con satisfacción la intervención del sindicato de maquinistas ASLEF y del Congreso Escocés de Sindicatos (STUC) en relación con la preselección de Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles S.A. (CAF) para suministrar la nueva flota de trenes de cercanías de ScotRail.
ASLEF ha dejado su postura muy clara: si se adjudica el contrato a CAF, sus afiliados no conducirán estos trenes. Se trata de un ejemplo contundente de cómo los trabajadores ponen en práctica la solidaridad con Palestina y utilizan su voz colectiva para plantar cara a la complicidad empresarial.
CAF figura en la base de datos de las Naciones Unidas de empresas cómplices debido a su participación en el proyecto del tranvía de Jerusalén, que conecta con asentamientos ilegales.
ScotRail es una empresa ferroviaria de propiedad estatal gestionada dentro del sector público por ScotRail Trains Limited, una filial de Scottish Rail Holdings Limited (SRH), que es propiedad al 100 % del Gobierno escocés. La decisión de incluir a CAF en la lista de finalistas contrasta radicalmente con la retórica del Gobierno escocés y la postura adoptada por el Parlamento escocés. Los diputados del Parlamento escocés han votado en dos ocasiones por abrumadora mayoría a favor de una política de boicot, desinversión y sanciones (BDS). El Gobierno escocés ha incumplido claramente la política de boicot que el Parlamento aprobó.
La intervención de ASLEF demuestra el poder que tienen los trabajadores cuando se organizan colectivamente en sus lugares de trabajo. Las políticas sindicales son importantes, pero su verdadera importancia se pone de manifiesto cuando los trabajadores las llevan a la práctica.
La SPSC cree que este ejemplo debería inspirar a los trabajadores de toda Escocia a preguntarse qué papel desempeñan sus propios lugares de trabajo, sus empresas y sus sectores a la hora de mantener o facilitar la opresión de Israel sobre el pueblo palestino, y qué pueden hacer colectivamente para hacer frente a esa complicidad.
Los trabajadores no tienen por qué aceptar la complicidad empresarial como algo inevitable.
Desde el transporte y la construcción hasta la educación, las finanzas, la tecnología y los servicios públicos, los trabajadores y sus sindicatos deben examinar sus propios lugares de trabajo, plantear sus preocupaciones de forma colectiva y organizarse para lograr un cambio.
La solidaridad también debe significar apoyar a los trabajadores y a los sindicatos cuando emprenden acciones. Cuando los trabajadores se enfrentan a ataques por cuestionar la complicidad, el movimiento de solidaridad en su conjunto debe apoyarles y dar mayor visibilidad a sus reivindicaciones.
El Gobierno escocés debe escuchar ahora a la sociedad civil escocesa y al movimiento sindical y excluir a CAF del proceso de licitación de ScotRail.
Como afirmó Dave Moxham, secretario general adjunto del STUC: «Sería inconcebible que una empresa profundamente implicada en la expansión de los asentamientos ilegales israelíes recibiera fondos de los contribuyentes escoceses».
El dinero público no debería recompensar a las empresas implicadas en el robo de tierras por parte de Israel. Y no se debería esperar que los trabajadores faciliten esa complicidad.
Hussein Ezzedine, Responsable sindical de la Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina (SPSC)



Declaración del STUC: Sería «inconcebible» que el dinero de los contribuyentes se utilizara para financiar los asentamientos ilegales del Gobierno israelí

En respuesta al llamamiento de los trabajadores del transporte para que se excluya a Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles S.A. (CAF) de la lista de licitadores preseleccionados para la nueva flota de trenes de cercanías escocesa, Dave Moxham, vicesecretario general del STUC, declaró:
«Sería inaceptable que una empresa profundamente implicada en la expansión de los asentamientos ilegales israelíes recibiera fondos de los contribuyentes escoceses.
«El Gobierno escocés y, ahora, el Gobierno del Reino Unido han condenado acertadamente el uso que hace el Gobierno israelí de los asentamientos en Cisjordania como medio para negar la condición de Estado a Palestina. La expansión del sistema de tranvía de Jerusalén, que conecta los asentamientos ilegales con Jerusalén Oeste, constituye un crimen de guerra según el derecho internacional. CAF figura en la base de datos de la ONU de empresas cómplices.
«Por lo tanto, instamos al Gobierno escocés a que actúe ahora, en consonancia con la posición del Parlamento sobre el boicot, la retirada de inversiones y las sanciones, y a que elimine a CAF de la lista de licitadores preseleccionados».

Notas para los editores:
Se adjunta a esta nota una copia del comunicado de prensa y de la carta de ASLEF dirigida al secretario del Gabinete de Transporte, Stephen Flynn.
ASLEF, junto con los otros tres sindicatos que representan a los trabajadores de Scotrail, y el STUC tienen una posición consolidada sobre Palestina, que incluye el apoyo al boicot, la retirada de inversiones y las sanciones: https://www.stuc.org.uk/campaigns-int-palestine/   
Para confirmar la reciente inclusión de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) en la lista de finalistas para fabricar la nueva flota de trenes de cercanías de ScotRail,(donde están Alstom Engineering and Services Limited, Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles S.A. (CAF S.A.), Hitachi Rail Limited, Siemens Mobility Limited y Stadler Rail Schweiz AG véase a continuación: ScotRail announces shortlist of manufacturers for new suburban train fleet | ScotRail




Distracción ante la ocupación y el genocidio que comete Israel. Santiago González Vallejo, infolibre.es,

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