Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
Los residuos y la destrucción de alcantarillas dan vía libre a los roedores en Gaza: “Las ratas se multiplican a un ritmo imposible de controlar”
Los animales muerden los dedos de manos y pies, destrozan las pocas pertenencias valiosas de los gazatíes y contribuyen a la propagación de enfermedades. Este año se han registrado 17.000 infecciones provocadas por roedores y ectoparásitos, según la OMS. La falta de venenos complica su control.
Abeer Murad, una mujer de unos 30 años y madre de dos niños pequeños, vive en una tienda en el centro de Gaza desde el primer mes de la guerra, después de perder su casa en el barrio de Sheikh Radwan, en Ciudad de Gaza. Dice que los roedores han pasado de ser una simple molestia a convertirse en una fuerza que domina hasta los aspectos más pequeños de la vida cotidiana. “Tenemos que cargar en brazos a nuestros hijos para protegerlos, y al mismo tiempo intentar salvaguardar lo poco que queda de nuestras pertenencias”, afirma.
Como ella, miles de gazatíes que sobreviven en barrios y campamentos de la franja de Gaza padecen desde hace meses lo que Husni Muhanna, portavoz del municipio de Gaza, describe como una “proliferación sin precedentes de roedores”: ratas y ratones que muerden los dedos de manos y pies de los niños mientras duermen, roen las pocas pertenencias valiosas que aún conservan y contribuyen a la propagación de enfermedades.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés) señaló que el 81% de los más de 1.600 lugares de desplazamiento evaluados a mediados de abril reportaron presencia frecuente de roedores o plagas. Además, Reinhilde Van de Weerdt, representante local de la Organización Mundial de la Salud, declaró a Reuters que en Gaza se han registrado alrededor de 17.000 casos relacionados con infecciones provocadas por roedores y ectoparásitos en lo que va de año.
“No es una sorpresa”, afirma Muhanna, sino “el resultado de un colapso total de los sistemas: la destrucción de las redes de alcantarillado y la acumulación de unos 350.000 metros cúbicos de residuos sólidos y alrededor de 61 millones de toneladas de escombros en todo el territorio”. “Las ratas se multiplican a un ritmo que se ha vuelto imposible de controlar, y el problema se agrava por el bloqueo de pesticidas y materiales de cebo necesarios para combatirlas”, añade.
Enfermedades al acecho
Este colapso de las condiciones sanitarias y ambientales en Gaza ha producido lo que el doctor Ayman Abu Rahma, jefe del Departamento de Medicina Preventiva del Ministerio de Salud de Gaza, describe como una “amenaza para la salud pública” sin precedentes.
Las mordeduras de roedores representan un peligro inmediato. En algunas ocasiones son profundas y provocan infecciones graves, y Abu Rahma señala un “aumento notable” de los casos en las últimas semanas, coincidiendo con la llegada de la primavera, concentrados entre niños y personas mayores. El horizonte es aún más preocupante, dada la cercanía del verano y la falta de alternativas para los cientos de miles de desplazados que malviven en tiendas de campaña.
Entre los riesgos más graves están las infecciones de heridas en pacientes diabéticos que han perdido sensibilidad en las extremidades. Sin sensibilidad, una mordedura pasa desapercibida; la herida empeora; y lo que podría haberse tratado con antibióticos termina convirtiéndose, en algunos casos, en motivo de amputación.

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