La Fiscalía polaca se niega a investigar la presunta
implicación de Nitro-Chem en un genocidio
Fundación Hind Rajab, 19 de octubre de
2026
La Fundación Hind Rajab (HRF), la Federación
Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y el Centro Europeo de Asistencia
Jurídica (ELSC) han recurrido la decisión de la Fiscalía del Distrito de
Varsovia de desestimar su denuncia penal contra representantes de Nitro-Chem
S.A., uno de los mayores productores mundiales de TNT y uno de los principales
proveedores de los fabricantes de armas de Estados Unidos (EE. UU.) y de la OTAN.
19 de octubre de 2026 - Varsovia, Polonia — La
coalición presentó su denuncia original el 26 de junio de 2026, alegando que
los representantes de Nitro-Chem colaboraron en la comisión de crímenes
internacionales en Gaza —entre ellos, genocidio, crímenes de guerra y crímenes
contra la humanidad— al suministrar TNT y otros explosivos tanto directamente a
Israel como a los fabricantes de armas de EE. UU. para su uso en la producción
de bombas aéreas pesadas y proyectiles de artillería. Posteriormente, EE. UU.
suministró grandes cantidades de dicha munición a Israel para su uso en el
genocidio que está llevando a cabo contra los palestinos.
Desestimación en seis semanas sin una investigación
exhaustiva
La decisión del fiscal, con fecha del 3 de agosto de
2026, se dictó apenas seis semanas después de la presentación de la denuncia
—un plazo notablemente corto para un caso que implica complejas cadenas de
suministro internacionales, transferencias transfronterizas y denuncias de
graves crímenes internacionales—. La rápida desestimación pone de
manifiesto que no se ha llevado a cabo la investigación exhaustiva y diligente
exigida tanto por el proceso penal polaco como por las obligaciones de Polonia
en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de
Genocidio, los Convenios de Ginebra y el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Cuestiones fácticas clave —entre ellas, las relaciones
contractuales de Nitro-Chem, su conocimiento de los programas de armamento para
los que se suministró su TNT, las comunicaciones con los clientes y la
posterior transferencia y uso de las armas en cuestión en el genocidio—
deberían haberse investigado antes de que la denuncia pudiera desestimarse
debidamente.
Las bombas suministradas por EE. UU. y sus consecuencias
en Gaza
Según el informe «The Missing Ingredient: Polish TNT»
(El ingrediente que faltaba: el TNT polaco), EE. UU. ha suministrado a Israel
grandes cantidades de bombas aéreas y otras municiones pesadas utilizadas en el
genocidio cometido contra los palestinos en Gaza. Entre ellas se incluyen
bombas de la serie Mk-80, como la Mk-82 y la Mk-84, así como bombas antibúnker
BLU-109. Solo entre octubre de 2023 y julio de 2024, EE. UU. transfirió a
Israel al menos 14 000 bombas Mk-84, 6 500 bombas Mk-82 y 1 000 bombas
antibúnker BLU-109. La coalición alega que algunas de estas armas podrían haber
contenido TNT suministrado por Nitro-Chem.
Se trata de armas de alto poder explosivo y de amplio
radio de acción, con un radio de explosión que abarca cientos de metros; su uso
en zonas civiles densamente pobladas vulnera los principios fundamentales del
Derecho internacional humanitario en materia de distinción, proporcionalidad y
precaución.
Las pruebas apuntan al papel central de Nitro-Chem en
la cadena de suministro
El informe documenta además cómo Nitro-Chem se
convirtió en el eje central de esta cadena de suministro. Dado que Estados
Unidos cesó la producción nacional de TNT en 1986, depende en gran medida de
las importaciones, y las autoridades polacas reconocen que aproximadamente el
90 % del TNT importado por Estados Unidos procede de Polonia. General Dynamics,
el principal fabricante estadounidense de estas municiones, identificó
explícitamente a Nitro-Chem como «la única fuente cualificada de TNT para los
programas de bombas de EE. UU.» en una presentación de 2018.
Según el informe, esta dependencia ha persistido a lo
largo del genocidio en curso. A pesar de que la Corte internacional de Justicia
determinó en enero de 2024 la existencia de un riesgo plausible de genocidio,
las órdenes de detención de la Corte Penal Internacional contra líderes
israelíes en noviembre de 2024 y el conocimiento público del suministro de
bombas por parte de EE. UU. a Israel, los contratos entre Nitro-Chem y los
fabricantes de armas estadounidenses se renovaron y ampliaron repetidamente a
partir de octubre de 2023, incluyendo nuevos acuerdos en abril de 2024 y abril
de 2025 por un valor aproximado de 310 millones de dólares.
Además, los registros confirman que Nitro-Chem vendió
explosivos directamente a fabricantes de armas israelíes como IMI, Elbit y
Rafael.
La continuación y la ampliación de estas relaciones
comerciales, ante las crecientes pruebas sobre el uso y las consecuencias de
las armas en cuestión en Gaza, exigen una investigación exhaustiva y genuina
sobre el conocimiento y la intención de los representantes de Nitro-Chem.
La coalición
solicita una revisión judicial
HRF, FIDH y ELSC solicitan al Tribunal
Regional de Varsovia que revise la desestimación de la Fiscalía y garantice que
las denuncias sean objeto de una investigación efectiva e independiente.
Natacha
Bracq, directora de litigios de HRF
«Nuestra
denuncia pone de relieve una cadena de suministro que atraviesa Polonia,
ampliamente documentada en “The Missing Ingredient: Polish TNT” (El
ingrediente que falta: el TNT polaco), y, sin embargo, la Fiscalía polaca
decidió archivar el caso antes incluso de descubrir hasta dónde llega.
Solicitamos a la Fiscalía que investigue los contratos, los envíos, las
comunicaciones y la cadena de responsabilidad que solo las autoridades polacas
están en condiciones de desentrañar por completo. Un sobreseimiento en seis
semanas no puede sustituir a una investigación sobre si el TNT fabricado en
Polonia contribuyó a las armas utilizadas para cometer crímenes
internacionales. Si no hay nada que descubrir, que las pruebas lo demuestren.
Pero si esta cadena de suministro contribuyó a facilitar el genocidio en Gaza,
Polonia tiene la responsabilidad de encontrarla, sacarla a la luz y detenerla».
Clémence
Bectarte, coordinadora del Grupo de Acción Judicial de la FIDH
«Este caso
pone a prueba si Polonia seguirá el ejemplo de otros Estados que ahora se están
tomando en serio su obligación de investigar el genocidio en Gaza, incluidos
los agentes económicos. Las armas utilizadas en Gaza no surgen de la nada: se
fabrican, se financian y se suministran. Ignorar esa cadena significa ignorar
cómo se hace posible este genocidio».
Daan de Grefte, asesor jurídico sénior del ELSC
«Este caso es un claro ejemplo de cómo los intereses
corporativos y estatales intentan diluir la responsabilidad penal por el delito
de genocidio. El genocidio —y los crímenes de guerra relacionados con él— no lo
comete únicamente el régimen sionista. Lo comete una red global de políticos y
directores ejecutivos, y lo hacen posible los dobles raseros y un Estado de
derecho deficiente. Es responsabilidad de las autoridades encargadas de hacer
cumplir la ley velar por el cumplimiento de su propia legislación penal,
incluso si esta es infringida por «aliados cercanos» o por empresas de
importancia estratégica. Confiamos en que el Tribunal Regional de Varsovia no
eludirá su responsabilidad de hacer cumplir la ley polaca».
Las organizaciones mantienen su compromiso de exigir
responsabilidades a las personas y empresas que presuntamente han contribuido a
la comisión de crímenes internacionales, así como de garantizar que las
denuncias creíbles sean investigadas adecuadamente por las autoridades
competentes.

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