viernes, 3 de octubre de 2025

El boicot a Israel en la comida: los productos y empresas alimentarias en el punto de mira .Mikel López Iturriaga. El país, 1


 El boicot a Israel en la comida: los productos y empresas alimentarias en el punto de mira

El país, 1 de octubre de 2025
Distintas organizaciones señalan a Carrefour, McDonald’s o Coca-Cola como colaboradores del Estado israelí en la colonización ilegal de territorios palestinos o en la masacre de Gaza, y piden no comprar dátiles y otros productos de aquel país
“¿Qué puedo hacer yo por Palestina?”. Esta es una pregunta que seguramente se hacen muchas personas horrorizadas por la matanza diaria que está llevando a cabo Israel en Gaza, con al menos 65.000 personas asesinadas en apenas dos años. Para protestar contra el genocidio se puede acudir a manifestaciones, ayudar económicamente a ONG como UNRWA o, lo más cómodo, manifestar indignación en las redes sociales. Pero existe otra forma de ejercer presión de manera individual: el boicot a los productos israelíes o a las empresas internacionales que colaboran con su ejército o con la colonización ilegal de territorio palestino.
Esta práctica es polémica, como veremos más adelante, y tiene sus defensores y sus detractores. Pero antes de nada, como en El Comidista hablamos de comida, vamos a ver qué dicen las organizaciones que promueven estas acciones sobre algunas grandes empresas del sector alimentario, y sobre los productos comestibles que vienen de Israel.
Supermercados
Entre las cadenas de supermercados, el movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) destaca como objetivo prioritario a Carrefour. Desde 2022, la empresa francesa tiene un acuerdo de franquicias con la empresa israelí Electra Consumer Products y su filial Yenot Bitan, que participan activamente en el desarrollo de asentamientos ilegales en los territorios de Palestina. Electra es parte del grupo Elco, una de las 158 empresas que desarrollan actividades en la Cisjordania ocupada, según el documento de las Naciones Unidas publicado el viernes.
En julio de este año, la relatora de la ONU Francesca Albanese mencionó explícitamente a Carrefour en su informe De la economía de la ocupación a la economía del genocidio, como ejemplo de supermercado que “opera directamente en colonias, sosteniendo su economía, permitiendo su expansión y participando en el apartheid a través de un sistema discriminatorio de reparto”. Las “amistades peligrosas” de Carrefour en Israel han sido expuestas en informes de distintas ONG. El último, un estudio de 80 organizaciones, entre las que se encuentra Oxfam Intermón, en el que se afirmaba lo siguiente: “Las alianzas comerciales de Carrefour apoyan directamente la economía de los asentamientos”.
Además, BDS asegura que Carrefour suministró comida y regaló packs a los soldados israelíes en la invasión de Gaza, acto “solidario” que reconoció en su cuenta local en Instagram (aunque, según explica el diario francés Libération, después cambiaron el texto y en vez de donaciones a “soldados” escribieron donaciones “al pueblo de Israel”).
La visita de Benjamín Netanyahu a un futuro centro de Carrefour o las declaraciones públicas de cariño hacia la cadena por parte del ministro de Economía, Nir Barkat, muestran la buena sintonía del Gobierno de extrema derecha israelí con la empresa. Un pequeño apunte extra: Carrefour ha hecho publicidad de sus supermercados anexionando al mapa de Israel los territorios palestinos y sirios ocupados.
Comida rápida
Varias multinacionales de comida rápida han sido señaladas en distintos países por apoyar abiertamente el apartheid israelí a través de sus filiales o franquicias, o por hacer generosas donaciones al ejército de Netanyahu en pleno genocidio. Entre ellas se encuentran McDonald’s, Burger King, Papa John’s, Pizza Hut y Domino’s Pizza.
Algunas, como McDonald’s, han negado haber tomado ninguna posición en el conflicto, y dicen que estas acciones son cosas de sus antiguos franquiciados en Israel, no una política general de la empresa. En cualquier caso, las llamadas al boicot ya han causado importantes pérdidas a estas compañías en algunos países árabes o con un porcentaje de población musulmana importante, algo que McDonald’s, en su caso, achaca a la “desinformación”.
Refrescos
Coca-Cola también aparece con frecuencia en las listas negras. Según un informe de la organización WhoProfits, su franquicia israelí opera en el asentamiento ilegal de Atarot, en Jerusalén Este, y una de sus filiales, Tabor Winery, produce vinos con uva procedente de otros asentamientos en Cisjordania y los Altos del Golán, ocupados a Siria.
En un intento de mitigar los efectos del boicot en países de mayoría musulmana, Coca-Cola emitió un anuncio en Bangladesh en el que trataba de desligarse de Israel y aseguraba que incluso tenía una fábrica “en Palestina”. Tuvo que retirarlo a los tres días cuando un pequeño dato sin importancia empezó a circular por las redes sociales: la fábrica “palestina” está en manos israelíes.
Otra empresa no de refrescos pero sí de máquinas caseras para hacerlos lleva casi 15 siendo objeto de boicot: SodaStream. En 2014 la actriz Scarlett Johansson hizo un anuncio para esta marca, y se lió parda. La empresa israelí era objeto de boicot porque tenía una planta de producción en los territorios ocupados de Cisjordania. Después del follón con el anuncio, sus acciones bajaron, y decidió cambiarla al desierto del Néguev, que es oficialmente Israel… pero las acusaciones de discriminar a los empleados palestinos y favorecer la limpieza étnica de los beduinos que viven en esa zona continuaron. Por eso sigue en la lista de objetivos prioritarios de boicot de las organizaciones propalestinas.
Dátiles y otros productos
BDS también llama al boicot de los productos comestibles que procedan de Israel. ¿El motivo? “Además de alimentar la economía del apartheid israelí”, afirman, “las frutas, verduras o vinos etiquetados como ‘producto de Israel’ suelen provenir de asentamientos ilegales en tierra robada a Palestina, y muchas de las empresas que los producen son cómplices de la ocupación ilegal y el régimen de apartheid”.
España no es un gran consumidor de comestibles israelíes. Mangos, melones, cacahuetes, pipas se encuentran entre los productos importados, pero hay una fruta seca que sí está en muchas tiendas y supermercados: los dátiles. Los que vienen de Israel suelen llamarse medjool o jumbo, y se caracterizan por su gran tamaño. En la etiqueta se identifican como producto de Israel o “del Valle del Jordán”.
Tanto BDS como Justicia Alimentaria o la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina aseguran que la mayor parte de los dátiles israelíes vienen de palmeras de los territorios ocupados, y sus beneficios sirven para financiar los asentamientos de colonos.
Pros y contras de los boicots
Como decíamos al principio, los boicots son una herramienta de presión polémica. Sus detractores dicen que no suelen estar fundados en pruebas muy sólidas, o que al ser indiscriminados, acaban pagando justos por pecadores. Imaginemos, por ejemplo, un hipotético productor de fruta en Israel que no está a favor de lo que está haciendo su país en Gaza pero que se ve afectado por un rechazo generalizado.
En un artículo reciente, el investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor en la Universidad Autónoma de Madrid Ignacio Molina añadía otro argumento: en su opinión, los boicots “pueden incluso victimizar, enrocar y fortalecer al gobernante a quien se desea golpear”.
Por el contrario, sus defensores insisten en que presionar a las empresas que colaboran directa o indirectamente con Israel o negarse a comprar los productos de ese Estado es una de las formas más efectivas de solidaridad con los palestinos, porque el entramado económico israelí es lo que está sustentando la máquina de guerra criminal de Netanyahu y la progresiva expulsión o exterminio de los palestinos.
Además, tienen otro argumento sobre el que hay un consenso generalizado: en el pasado, este tipo de presión pacífica ayudó, por ejemplo, a que el régimen racista del apartheid se desmoronara en Sudáfrica. Cuando, por cierto, se boicotearon sus naranjas con carteles tan fuertes como este.
Cartel francés de 1975 que pedía el boicot a las naranjas surafricanas.
MOUVEMENT ANTI-APARTHEID

En una entrevista en junio, Francesca Albanese decía lo siguiente sobre los boicots promovidos por BDS: “No quiero cargar sobre las personas responsabilidades que en realidad son de los gobiernos”. Pero también calificaba las acciones de este movimiento como “una forma ética de comportarse, que ha articulado sus demandas basándose en los derechos humanos y derecho internacional”. “Debería ser”, concluyó, “nuestra opción por defecto”.

jueves, 2 de octubre de 2025

PALESTINA OCUPADA . Manuel García Fonseca

 

PALESTINA OCUPADA

 

Para poder valorar el significado real de esta posición formal, puede ser conveniente tener en cuenta el proceso por el que se llegó a la actual situación de dominio colonial de Israel.

 

En 1947 la Asamblea de Naciones Unidas aprobó un plan  de partición; en él asignaba el 54% del territorio a un Estado judío y el resto, a un Estado palestino -con Jerusalén como enclave internacional. El reparto contemplado por la ONU perjudicaba notablemente a la población indígena palestina, pues dos tercios de la población total era palestina, con 1.300.000 palestinos y 600.000 judíos.

 Aun así, Israel no se conformó. A través del Plan Dalet -trazado en marzo de 1948 y ampliamente documentado por el historiador israelí Ilan Pappé desmonta lo que él llama los mitos de Israel, e informa de como las organizaciones armadas sionistas, impulsaron una limpieza etnica con masacres y expulsiones de población palestina

En solo seis meses, el recién fundado Ejército israelí impulsaron el desplazamiento forzado de 750.000 personas palestinas -que nunca pudieron regresar a sus casas- y ocuparon un 24% más de territorio, hasta hacerse con el 78%. Es lo que los palestinos llaman la Nakba, el “desastre”. 

 

En su obra fundamental, La invención del pueblo judío" (2008)el historiador israelí Shlomo Sand realiza una demoledora deconstrucción académica de la narrativa nacional israelí. Sand argumenta, con un rigor documental incontestable, que no existe una nación judía con un origen étnico-biológico común, sino más bien una comunidad religiosa y cultural formada por conversiones y asimilaciones. La diáspora, tal como se narra en la epopeya nacional, es en gran medida una construcción legendaria. 

Para IIann Pappe ,

 “El papel de la Biblia en la vida judía ofrecía una clara diferencia entre judaísmo y sionismo. En el mundo judío pre-sionista la Biblia no se enseñaba ni en los centros educativos judíos ni en los árabes como un texto que llevara ninguna connotación política o nacional.

Este uso político,  instrumenta de la Biblia se planifico y se hizo operativo desde los fundadores del sionismo, y hoy es la ideología esencial del Estado de Israel.

 

La colonización continua: en1967 Israel tomó el territorio restante, ocupó ilegalmente Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania —expulsando a otras 300.000 personas palestinas— además del Sinaí egipcio y los Altos del Golán sirios. Todos esos territorios, excepto el Sinaí egipcio, están a día de hoy bajo ocupación israelí. 

 

El mapa actual de la Palestina histórica muestra un conjunto de zonas sin conexión territorial, divididas. Cisjordania es como un queso gruyere,  asentamientos separados por vallas, muros, checkpoints, tierras y carreteras de uso exclusivo israelí. El 60% está oficialmente bajo pleno dominio militar israelí, en los años noventa, y en el resto Israel también mantiene el control divididas. 

Décadas después, ni las 750.000 personas expulsadas de su tierra en 1948, ni las 300.000 expulsadas en 1967, ni las desplazadas posteriormente, ni sus familias, han recibido reparación o permiso para regresar a sus hogares en Palestina, ni siquiera la igualdad civil según; la Ley del Estado Nación de Israel de 2018. Esta ley es un pilar de este Gobierno extremista. Actualmente hay once mil presos en las cárceles israelíes, de los que más de 3.500 están bajo detención administrativa, sin cargos ni juicio, secuestrados sin saber de qué se les acusa 

Para la actual relatora de la ONU para Palestina, solo en un proyecto que no niegue derechos ni ciudadanía a la población indígena, que no conceda privilegios supremacistas y colonialistas, que garantice el retorno y la reparación, en el que haya cabida para todos desde el río Jordán hasta el mar, será posible desarrollar una estructura con igualdad, capaz de poner fin a los agravios que lleva sufriendo la población palestina desde hace décadas.

NOTA RECIENTE:

El plan que acaban de presentar  Trump y Netanyahu entrega Gaza al propio Trump como supremo gestor junto a Blair, separa el futuro de Gaza del de Cisjordania, impide la rendición de cuentas y diseña una ocupación transitoria con posibilidad de ser permanente 

Para Olga Rodriguez, escritora y una de los expertos en temas del Oriente Proximo, 

“Esta es la trampa planteada por EEUU y acogida con satisfacción por el primer ministro israelí. Trump y Netanyahu han puesto su plan encima de la mesa para que no sea aceptado. No contiene ni plazos, ni garantías, ni definición alguna sobre Cisjordania y Jerusalén Este, ni siquiera sobre la propia Gaza. Está diseñado para que sea rechazado y, si eso ocurre, lo agitarán como una nueva excusa para proseguir con el genocidio, con la limpieza étnica y el exterminio”

 

Comunicado Rumbo a Gaza - Freedom Flotilla Coalition 1 de octubre 2025

 


Comunicado Rumbo a Gaza - Freedom Flotilla Coalition

1 de octubre 2025

Ante el ataque ilegal de Israel a la Global Flotilla Sumud, como ha hecho con todas las flotillas enviadas por la Freedom Flotilla Coalition desde  2010, desde Rumbo a Gaza condenamos el acto reiterado de secuestro en aguas internacionales con la Global Sumud Flotilla. El objetivo de todas las flotillas es romper el ilegal bloqueo a Gaza que mantiene Israel desde 2007 y exigir a los gobiernos que paren el genocidio que Israel esta cometiendo en Gaza y ponga fin a la ocupación de toda Palestina.

Israel ha atacado ilegalmente la Flotilla Global Sumud, que navegaba para romper el bloqueo asedio ilegal e inhumano a Gaza por parte de Israel. Las comunicaciones se han interrumpido, las cámaras están apagadas y los barcos de la flotilla han sido abordados comandos armados y enmascarados. Se trata de otra violación más del derecho internacional, un intento de silenciar a quienes se atreven a enfrentarse al genocidio del pueblo palestino por parte de Israel, mientras los gobiernos protegen a Israel con cobertura diplomática y ayuda militar.

Llamamos a esto por su nombre: impunidad, posible gracias a la cobardía política y la complicidad.

La Coalición de la Flotilla de la Libertad y Thousand Madleens to Gaza se solidarizan firmemente con la Flotilla Global Sumud y con todos los defensores de los derechos humanos a bordo. Sus acciones forman parte de un rechazo colectivo a aceptar el asedio de Gaza como algo normal. Su presencia en esos barcos es un recordatorio de que el silencio no es una opción y de que personas de todo el mundo decidimos actuar.

La Freedom Flotilla Coaltion y Thousands Madlein navegan actualmente rumbro a Gaza con decenas de activistas, profesionales de la salud y periodistas de más de 42 nacionalidades.

No nos detendremos. 

Seguiremos navegando. 

Seguiremos desafiando el bloqueo ilegal de Israel. a Gaza

Seguiremos enfrentándonos al genocidio, al apartheid, a la ocupación y al hambre masiva, hasta que Gaza, toda Palestina sea libre y la justicia deje de ser un sueño para convertirse en realidad.

Porque Gaza, el derecho internacional y los derechos humanos son nuestra guía, Palestina es nuestra brújula; la unión hace la fuerza; y la resistencia colectiva es nuestro poder.

Corazones valientes al frente. Palestina libre. 

Llamamientos a la acción:

  Exige al gobierno que no solo proteja a sus propios ciudadanos a bordo de la flotilla, sino que imponga sanciones y aplique un embargo total de armas a Israel.

  Exige el fin del genocidio en Gaza.

  Exige que los medios de comunicación cubran los crímenes contra la humanidad de Israel en Palestina, no solo las misiones de la flotilla.


  Ponte en contacto con las embajadas y los cargos electos para garantizar la seguridad de todos los que se encuentran a bordo de la flotilla.


  Únete a la manifestación de emergencia local para la protección de la acción directa no violenta.

SI ASALTAN LA FLOTILLA ¡TOMAMOS LAS CALLES!


 Están asaltando la flotilla. Concentración a las 7 en las plazas mayores de Gijón, Oviedo, Mieres, Langreo, occidente, Siero, Llanes, etc. Mostremos todo nuestro rechazo.




miércoles, 1 de octubre de 2025

El plan de 20 puntos de Trump para Gaza: un sello de legitimidad para la subyugación de Palestina por parte de Israel .Jeremy Scahill y Jawa Ahmad


 El plan de 20 puntos de Trump para Gaza: un sello de legitimidad para la subyugación de Palestina por parte de Israel

 Jawa Ahmad
https://www.dropsitenews.com, 30 de septiembre de 2025
Después de su discurso en la Casa Blanca, Netanyahu dijo que Israel nunca se retirará de Gaza y prometió reanudar el genocidio si Hamas no se desarma.

Tres semanas después de que Israel intentara asesinar a los principales negociadores de Hamás en una serie de ataques aéreos contra las oficinas del grupo en Doha, Qatar, el presidente Donald Trump celebró el anuncio público de su plan de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza como "potencialmente uno de los mejores días de la historia de la civilización". El marco se elaboró ​​en coordinación con el principal asesor del primer ministro Benjamin Netanyahu, Ron Dermer, y fue encabezado por el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner. Varios estados árabes y musulmanes también contribuyeron. Ningún funcionario palestino de Hamás ni de ninguna otra facción, incluida la Autoridad Palestina reconocida internacionalmente, fue consultado para elaborar el plan.

La propuesta, aceptada por Netanyahu tras reunirse con Trump en la Casa Blanca el lunes, vincula la entrega de alimentos y otros artículos esenciales, así como la retirada de las fuerzas israelíes, a la desmilitarización de Gaza e incluye varias lagunas legales que permitirían a Israel reanudar el genocidio. También impondría una autoridad extranjera en la Franja de Gaza desmilitarizada, respaldada por tropas árabes e internacionales, y permitiría al ejército israelí rodear indefinidamente el enclave manteniendo posiciones dentro del territorio de Gaza. El plan exige que Hamás libere a todos los cautivos israelíes retenidos en Gaza antes de liberar a ningún palestino. Si bien la propuesta incluye una serie de aparentes concesiones a los países árabes y musulmanes a cambio de su respaldo, no menciona cómo se impediría que Israel violara el acuerdo. El plan también incluye una vaga mención a la posible futura "autodeterminación y creación de un Estado" palestino tras los avances en el desarrollo de Gaza y la reforma de la Autoridad Palestina.
“Si ambas partes aceptan esta propuesta, la guerra terminará de inmediato”, afirma el texto del marco, publicado el lunes. “Las fuerzas israelíes se retirarán a la línea acordada para preparar la liberación de rehenes. Durante este tiempo, se suspenderán todas las operaciones militares, incluidos los bombardeos aéreos y de artillería, y las líneas de batalla permanecerán congeladas hasta que se cumplan las condiciones para la retirada completa y gradual”.
En sus declaraciones en la Casa Blanca, Netanyahu afirmó su aceptación del marco, pero dejó claro que Israel está dispuesto a reanudar el genocidio. "Si Hamás rechaza su plan, señor presidente, o si supuestamente lo acepta y luego hace todo lo posible para contrarrestarlo, entonces Israel terminará el trabajo por sí solo", declaró. "Esto se puede hacer por las buenas o por las malas, pero se hará. Preferimos la vía fácil, pero hay que hacerlo".
Trump también recalcó este punto. «Israel contaría con todo mi apoyo para acabar con la amenaza de Hamás», dijo. «Pero espero que lleguemos a un acuerdo de paz, y si Hamás lo rechaza… Bibi, tendrías todo nuestro apoyo para hacer lo que tengas que hacer. Todos entienden que el resultado final debe ser la eliminación de cualquier peligro que exista en la región. Y el peligro lo causa Hamás».
El martes, Trump reiteró esto y dijo que le daría a Hamás "unos tres o cuatro días" para responder. "Estamos esperando a Hamás, y Hamás lo hará o no, y si no lo hace, será un final muy triste", dijo, y añadió que si Hamás rechaza el acuerdo, "dejaría que Israel se fuera y hiciera lo que tuviera que hacer".
Hamás no recibió detalles sobre la propuesta antes de que Trump y Netanyahu la presentaran en la Casa Blanca, según declaró un alto dirigente a Al Jazeera Mubasher. «Ningún palestino ha revisado este plan, y lo que se ha relatado… representa una inclinación hacia la visión israelí —un enfoque cercano a lo que Netanyahu insistió y defendió— de continuar la guerra y la aniquilación. Nada más y nada menos», declaró el alto dirigente de Hamás, Mahmoud Mardawi, inmediatamente después de la conferencia de prensa entre Trump y Netanyahu. «Negociar el fin de esta guerra criminal a cambio de poner fin al derecho del pueblo palestino a su Estado y a su tierra, patria y lugares sagrados; ningún palestino lo aceptará».
Mardawi afirmó que Hamás y otras facciones palestinas deberían estudiar la propuesta, y añadió que «la postura oficial debe emitirse tras leerla, expresar nuestra postura y realizar las modificaciones que respeten nuestro derecho a la autodeterminación». La última vez que los líderes de Hamás se reunieron para debatir una propuesta estadounidense, el 9 de septiembre, Israel intentó asesinar a sus negociadores.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed Al-Ansari, declaró el martes que Egipto y Qatar habían entregado el plan a Hamás y que, junto con funcionarios turcos, celebrarían una reunión consultiva. Al-Ansari añadió: «Somos optimistas respecto a la exhaustividad del plan de Trump, y la delegación de Hamás lo está estudiando responsablemente, y seguimos consultándolos».
Aunque Trump elogió su propio plan como una oportunidad histórica para la "paz eterna en Oriente Medio", la exclusión de todos los palestinos del proceso es una prolongación de décadas de dominio colonial occidental en la toma de decisiones sobre el futuro de Palestina. En el centro del plan de Trump se encuentra un ultimátum apenas velado a los palestinos: arrodillarse ante Israel, renunciar al derecho a la resistencia armada y aceptar la subyugación indefinida por parte de actores extranjeros.
“Este plan es un intento malicioso de lograr mediante la política lo que la guerra de exterminio no pudo lograr sobre el terreno”, declaró Sami Al-Arian, destacado académico y activista palestino, director del Centro para el Islam y Asuntos Globales de la Universidad Zaim de Estambul. “Esto incluye poner fin a la resistencia, retirar las armas, liberar a los cautivos [israelíes] sin una retirada completa, mantener el control de seguridad, político y económico sobre Gaza e imponer la tutela internacional”. Añadió que el marco de Trump tiene como objetivo “perpetuar la narrativa israelí de que el desafío es de seguridad, relacionado con las necesidades de seguridad de Israel, no con el fin de la ocupación militar, el genocidio israelí, la limpieza étnica, los crímenes de guerra y la agresión continua”.
Al-Arian declaró a Drop Site: «Aquí no hay negociación. Hay un plan estadounidense. Fue modificado por algunos puntos israelíes y posiblemente árabes. Y se le entrega a la resistencia como algo que se puede tomar o dejar».
Antes del anuncio, la administración Trump difundió a medios de comunicación afines la narrativa habitual de que había presionado a un Netanyahu reticente a firmar el acuerdo. En realidad, funcionarios israelíes estuvieron profundamente involucrados en la elaboración de la propuesta hasta el momento en que la Casa Blanca publicó el texto.
En un discurso por video en hebreo tras su encuentro con Trump, Netanyahu describió el plan como un golpe a la agenda israelí, afirmando que otorgaba un sello de legitimidad árabe e internacional a sus planes genocidas. "Esta es una visita histórica. En lugar de que Hamás nos aislara, le dimos la vuelta a la tortilla y aislamos a Hamás. Ahora todo el mundo, incluidos el mundo árabe y musulmán, presiona a Hamás para que acepte las condiciones que establecimos junto con el presidente Trump: liberar a todos nuestros rehenes, tanto vivos como muertos, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecen en la mayor parte de la Franja", declaró Netanyahu. "¿Quién lo hubiera creído? Después de todo, la gente dice constantemente que las FDI deberían retirarse... De ninguna manera, eso no va a suceder".
En negociaciones previas de alto el fuego, cuando Hamás intentó proponer enmiendas o incluso aclarar la redacción de los borradores, Israel y Estados Unidos denunciaron a Hamás, acusándolo falsamente de rechazar la paz, y posteriormente Israel intensificó el ataque militar contra Gaza. Israel, por su parte, ha dado a entender públicamente que acepta los borradores de acuerdos, al tiempo que obtiene cartas complementarias de Trump y de su predecesor, Joe Biden, que autorizan a Israel a reanudar la guerra si determina que el acuerdo ya no le conviene.
Aquí no hay negociación. Hay un plan estadounidense. Fue modificado por algunos puntos israelíes y posiblemente árabes. Y se le entrega a la resistencia como una cuestión de "tómalo o déjalo".
Tras firmar el acuerdo de alto el fuego de enero de 2025, Israel lo violó repetidamente, atacando Gaza con regularidad y finalmente anulando el acuerdo por completo tras la primera de las tres fases que se suponía serían un acuerdo. Netanyahu ha dejado claro que no solo desea la rendición de Hamás, sino la aniquilación de toda la resistencia palestina en Gaza.
“Lo anunciado en la conferencia de prensa entre Trump y Netanyahu es un acuerdo estadounidense-israelí, una expresión de la postura israelí y una fórmula para la agresión continua contra el pueblo palestino”, declaró Ziyad al-Nakhalah, secretario general de la Yihad Islámica Palestina, el segundo grupo de resistencia armada más grande de Gaza. “Israel intenta imponer, a través de Estados Unidos, lo que no ha podido lograr mediante la guerra. Por lo tanto, consideramos que el anuncio estadounidense-israelí es una fórmula para encender la región”.
Para elaborar este plan, Trump desplegó a su yerno, Kushner, para consolidar el apoyo de los países árabes antes del anuncio. Trump suele señalar a Kushner como el cerebro de los llamados Acuerdos de Abraham para la "normalización" de relaciones con Israel. Kushner mantiene importantes negocios en los países del Golfo y su firma de inversión, Affinity Partners, cuenta con el respaldo de miles de millones de dólares de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar.
Trump se jactó de contar con el respaldo total de las principales naciones árabes. "El nivel de apoyo que he recibido de las naciones de Oriente Medio, de los países circundante de Israel y de sus vecinos ha sido increíble. Increíble. De todos y cada uno de ellos", dijo Trump, destacando a los líderes de Arabia Saudita, Catar y los Emiratos Árabes Unidos. "Estas son las personas con las que hemos estado tratando y que han estado muy involucradas en esta negociación, brindándonos ideas, ideas con las que pueden y con las que no pueden".
El plan incluye varias cláusulas que las naciones árabes impulsaron y que sin duda fueron clave para su aceptación. «Es posible que finalmente se den las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino», afirma el plan. Los países árabes y musulmanes también abogaron por la inclusión de una disposición que dispusiera que Israel cesará sus ataques militares y que «Israel no ocupará ni anexará Gaza». Ningún palestino, según el esquema, «será obligado a abandonar Gaza, y quienes deseen irse serán libres de hacerlo y de regresar. Animaremos a la gente a quedarse y les ofreceremos la oportunidad de construir una Gaza mejor».
Un borrador filtrado previamente del plan de Trump, según informaron medios hebreos, incluía el compromiso de que Israel no se anexionaría Cisjordania. Ese término no figura en el texto distribuido el lunes por la Casa Blanca.
Sin embargo, los ministros de Asuntos Exteriores de Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Pakistán, Turquía, Arabia Saudita, Qatar y Egipto emitieron una declaración diciendo que “dan la bienvenida al liderazgo del presidente Donald J. Trump y sus sinceros esfuerzos para poner fin a la guerra en Gaza, y afirman su confianza en su capacidad para encontrar un camino hacia la paz”.
Durante su aparición en Al Jazeera tras el anuncio del plan, Mardawi enfatizó repetidamente la exclusión de los palestinos de la elaboración del plan de Trump. "¿Cómo puede un estado árabe negarse a permitir la participación del pueblo palestino, con todas sus fuerzas políticas actuales y de las últimas décadas?", preguntó, rechazando la premisa. "En todo lo presentado no se afirman los derechos del pueblo palestino". Añadió que Hamás "examinará la propuesta, la debatirá con las facciones, la modificará y consultará con los países —todos los que se reunieron con Trump que estaban dispuestos a hacerlo— y revisará sus posiciones".
Abu Ali Hassan, miembro del Comité Central General del Frente Popular para la Liberación de Palestina, denunció el plan como una forma de encubrir diplomáticamente la continuación de la agenda más amplia de Israel. «Trump dio al Estado ocupante tiempo suficiente para lograr sus objetivos, pero fue en vano. El plan es una intervención política para lograr los objetivos militares de la guerra», declaró a la agencia de noticias palestina Sanad. El plan, añadió, «es la expresión de una conspiración que involucra a actores internacionales y árabes para socavar los derechos del pueblo palestino y derrotar su resistencia».
Privatizar y colonizar Gaza
El plan de Trump está plagado de ambigüedades, lagunas y propuestas que dejan multitud de caminos para que Israel reanude su ataque genocida contra Gaza.
El plan estipula que, en un plazo de 72 horas tras un acuerdo, Hamás debe liberar a todos los israelíes cautivos en Gaza. Se cree que en la Franja permanecen 20 israelíes vivos y los cuerpos de 28 fallecidos. A cambio, Israel liberaría posteriormente a 250 palestinos condenados a cadena perpetua y a 1.700 palestinos de Gaza hechos cautivos después del 7 de octubre de 2023, incluyendo a todas las mujeres y niños. Según el plan, se devolverían los cuerpos de 15 palestinos a cambio de los restos de cada israelí fallecido en Gaza.
El plan establece que las entregas de alimentos y otros artículos esenciales a Gaza se reanudarán en cantidades consistentes con el acuerdo de alto el fuego de enero de 2025 que Israel abandonó unilateralmente. "El ingreso de la distribución y la ayuda en la Franja de Gaza procederá sin interferencia de las dos partes a través de las Naciones Unidas y sus agencias, y la Media Luna Roja, además de otras instituciones internacionales no asociadas de ninguna manera con ninguna de las partes", dice, y agrega que esto incluirá "la rehabilitación de la infraestructura (agua, electricidad, alcantarillado), la rehabilitación de hospitales y panaderías, y la entrada del equipo necesario para retirar escombros y abrir carreteras". El plan también promete que el cruce de Rafah a lo largo de la frontera con Egipto, que alguna vez fue la única puerta de Gaza al mundo fuera del control israelí, se abriría en ambas direcciones bajo las reglas establecidas en el acuerdo de alto el fuego de enero. Pero un mapa de las retiradas israelíes propuestas permitiría que las fuerzas israelíes permanecieran desplegadas en el sur de Gaza, incluido el corredor de Filadelfia que corre a lo largo de la frontera con Egipto, hasta que una fuerza internacional cumpliera con los estándares aprobados por Trump.

La Casa Blanca publicó el lunes un mapa que muestra las retiradas de tropas israelíes propuestas como parte del plan de Trump para Gaza.

Los mapas para la retirada israelí gradual propuesta coinciden con los propuestos por Israel en julio —y rechazados por Hamás—, con la condición adicional de que cualquier retirada de tropas israelíes estará sujeta al desarme verificado de los grupos de la resistencia palestina. El plan establece que las fuerzas israelíes entregarán progresivamente el territorio de Gaza que ocupan a una fuerza de seguridad internacional, pero que las tropas israelíes mantendrán una presencia perimetral de seguridad que se mantendrá hasta que Gaza esté debidamente protegida frente a cualquier resurgente amenaza terrorista.
“La reanudación de la ayuda es fundamental en vista de la hambruna que se vive”, declaró Al-Arian. “Pero creo que los temas más espinosos serían el desarme y la retirada israelí. Estos dos problemas podrían desbaratar todo este acuerdo”.
El marco de Trump también establece que si Hamás “retrasa o rechaza esta propuesta”, la distribución de ayuda sólo se llevará a cabo en áreas bajo control israelí o aquellas entregadas a la fuerza internacional después del desarme de los palestinos en el área.
El plan también contiene términos que Hamás ha definido explícitamente como "líneas rojas", es decir, la exigencia de despojar a los palestinos de su derecho a la resistencia armada contra la ocupación israelí. "Toda la infraestructura militar, terrorista y ofensiva, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas, será destruida y no reconstruida", declara. "Se llevará a cabo un proceso de desmilitarización de Gaza bajo la supervisión de observadores independientes, que incluirá la inutilización permanente de las armas mediante un proceso acordado de desmantelamiento, con el apoyo de un programa de recompra y reintegración financiado internacionalmente y verificado por observadores independientes".
Mardawi, el funcionario de Hamás, afirmó que Estados Unidos e Israel estaban involucrados en una campaña de propaganda para rebautizar el derecho palestino a la legítima defensa como justificación de la guerra genocida de Israel. "Confiscar estas armas sin un horizonte, sin una hoja de ruta, sin medidas que conduzcan al establecimiento del Estado palestino que el mundo reconoce es un intento de sepultar el consenso internacional —salvo Estados Unidos y el rebelde Israel— sobre el reconocimiento del derecho del pueblo palestino a establecer su propio Estado", declaró a Al Jazeera. "Este impulso diplomático y político internacional —especialmente de Europa, que solía apoyar, respaldar y brindar todo tipo de asistencia al estado de ocupación—, este reconocimiento y este cambio hacia la afirmación del derecho del pueblo palestino a establecer su propio Estado en su patria, se está viendo socavado".
El plan de Trump establece que Estados Unidos trabajará con socios árabes e internacionales para crear una Fuerza Internacional de Estabilización (FSI) temporal que se desplegará de inmediato en Gaza para establecer control y estabilidad. Además de brindar seguridad en Gaza, el plan establece que la FSI también colaborará con Israel y Egipto para asegurar las zonas fronterizas, junto con las fuerzas policiales palestinas recién entrenadas. El plan prevé que, a medida que la FSI tome el control de las zonas ocupadas por Israel, las fuerzas israelíes se retirarán. Sin embargo, todo el plan se basa en el desarme de las facciones palestinas en las zonas de las que el ejército israelí acordaría retirarse. Afirma que la retirada israelí se basará en estándares, hitos y plazos vinculados a la desmilitarización... con el objetivo de una Gaza segura que ya no represente una amenaza para Israel, Egipto ni sus ciudadanos.
“Creo que habrá grandes reservas por parte de todas las facciones palestinas, que no entregarán sus armas”, dijo Al-Arian. “La gente tiene derecho a defenderse, sobre todo cuando se enfrenta a un enemigo que no respeta ninguna ley, ningún derecho internacional, ningún derecho humanitario.”
El lunes, en la Casa Blanca, Trump afirmó haber conseguido el compromiso de los países árabes y musulmanes de "desmilitarizar Gaza, y hacerlo rápidamente. Desmantelar las capacidades militares de Hamás y de todas las demás organizaciones terroristas. Hacerlo de inmediato. Confiamos en los países que mencioné y en otros para lidiar con Hamás".
Al-Arian se mostró escéptico de que Israel aceptara el despliegue de una fuerza extranjera, en particular una árabe. Pero incluso si ocurriera, afirmó que no sería capaz de lograr el objetivo declarado de desarmar a las facciones de la resistencia palestina. "No van a traer tropas árabes e internacionales para combatir la resistencia. La resistencia no entregará las armas voluntariamente", declaró Al-Arian. "Lo que lleva a los israelíes a decir: 'Si eso no sucede, no nos retiraremos'. Así, se termina con un conflicto estancado que podría desmoronarse y volver al genocidio. Pero esta vez los estadounidenses dirán: 'Lo intentamos, pero fracasamos'. Y entonces los israelíes tendrán vía libre para reanudar su genocidio".
Hamás ha declarado repetidamente que cedería la autoridad de gobierno en Gaza a un comité tecnocrático independiente de palestinos. En varias ocasiones, Hamás propuso incluir el término en propuestas previas de alto el fuego, y Estados Unidos e Israel lo eliminaron. El plan de Trump establece: «Hamás y otras facciones acuerdan no tener ningún papel en el gobierno de Gaza, ni directa ni indirectamente, ni de ninguna forma». No aclara qué facciones incluiría.
Si bien el plan de Trump establece que «Gaza será gobernada bajo el gobierno transitorio temporal de un comité palestino tecnocrático y apolítico», exige que sea supervisada por otra entidad recién creada, dirigida por Trump y, según se informa, gestionada por el ex primer ministro británico Tony Blair. El documento menciona la posible participación futura de la Autoridad Palestina, pero no ofrece un cronograma.
Hossam Badran, miembro del buró político de Hamás, denunció la implicación de Blair, un belicista impenitente que, desde que dejó el cargo, se ha dedicado a lucrarse ejerciendo su influencia sobre dictadores y déspotas. "Podría llamarlo 'el hermano del diablo'; ese es Tony Blair. No ha aportado nada bueno a la causa palestina, ni a los árabes ni a los musulmanes. Su papel criminal y destructivo desde la guerra de Irak, en la que tuvo un papel central tanto en la teoría como en la práctica, es bien conocido", declaró Badran a Al Jazeera Mubasher el domingo. "Tony Blair no es una figura bienvenida en la causa palestina y, por lo tanto, cualquier plan asociado con esta persona es un mal augurio para el pueblo palestino". Tras dimitir como primer ministro británico, Blair se desempeñó como enviado oficial para Oriente Medio del Cuarteto (integrado por EE. UU., la ONU, la UE y Rusia) de 2007 a 2015 y fue ampliamente criticado por sus escasos logros.
Al-Arian afirmó que, si bien Hamás ha acordado no formar parte de un gobierno interino para Gaza, Israel y Trump parecen estar intentando despojar preventivamente a los palestinos del derecho a elegir democráticamente a sus líderes. "Eventualmente, tendrá que haber algún tipo de transición democrática, elecciones democráticas en las que los gazatíes tengan derecho a gobernarse a sí mismos", declaró. "No creo que ningún palestino acepte que una potencia extranjera lo gobierne. Esa mentalidad imperialista y colonialista no es aceptable para ningún palestino".
El plan de Trump exige el establecimiento de un "plan de desarrollo económico" gestionado por un "panel de expertos que han contribuido al nacimiento de algunas de las prósperas y milagrosas ciudades modernas de Oriente Medio". Este lenguaje concuerda con los elogios que Trump prodigó a los gobernantes de los países del Golfo durante su visita a Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos en mayo. Si bien Trump no mencionó su reiterada amenaza de convertir Gaza en una "Riviera de Oriente Medio" controlada por Estados Unidos, el plan indica que ve enormes oportunidades de inversión privada entre los escombros de Gaza.
Durante la conferencia de prensa del lunes, Trump se dirigió a Dermer, el principal estratega de Netanyahu, en primera fila con una digresión inconexa, refiriéndose a Gaza como la propiedad inmobiliaria más hermosa de la región y ofreció una historia asombrosamente falsa de Israel "entregándosela" a los palestinos en 2005. "Ellos [Israel] dijeron: 'Tómenla. Esta es nuestra contribución a la paz'. Pero eso no funcionó. Eso no funcionó. Fue lo opuesto a la paz", dijo Trump. "Se apartaron, se la dieron. Y nunca lo olvidé porque dije: 'Eso no me parece un buen trato como agente inmobiliario'. Renunciaron al océano, ¿verdad? Ron, renunciaron al océano. Dijeron: '¿Quién haría este trato?'. Y aun así no funcionó. Fueron muy generosos, de hecho. Y renunciaron al pedazo de tierra más magnífico en muchos sentidos en el Medio Oriente. Y dijeron: 'Todo lo que queremos ahora es tener paz'. Esa petición no fue atendida.”
“Cada movimiento de Trump consigue que alguien se meta por la puerta trasera, ya sean sus hijos, su yerno o amigos, para que se lleven una tajada”, dijo Al-Arian. “Así que ve grandes cantidades de dinero y por eso contrató a Tony Blair, porque ese es el medio por el cual podrá controlar el dinero y lo que sucede en Gaza”.
Aunque Trump y Netanyahu pueden seguir adelante con su intento de imponer este plan en Gaza, Hamás y la Yihad Islámica Palestina aún mantienen a casi 50 cautivos israelíes, vivos y muertos. Hamás sabe que esta es su única ventaja en cualquier negociación. "Lo único que Hamás puede rechazar realmente es la entrega de los cautivos", dijo Al-Arian. "Hamás no quiere que le quiten esta carta y luego terminar en otra guerra en la que no tenga ninguna ventaja después de eso". Si Netanyahu y Trump intentan burlar por completo a Hamás y recuperar a los cautivos mediante la fuerza militar, es seguro que muchos, si no todos, morirán. El brazo armado de Hamás, las Brigadas Qassam, ha emitido varias advertencias a Israel contra tales planes.
El plan de Trump establece que, «Una vez que todos los rehenes sean devueltos, los miembros de Hamás que se comprometan a coexistir pacíficamente y a desarmar sus armas recibirán amnistía. Los miembros de Hamás que deseen abandonar Gaza recibirán un paso seguro hacia los países receptores». Esta cláusula presenta a Hamás como un pequeño grupo de combatientes extranjeros, en lugar de un movimiento político que ha ganado elecciones democráticas, ha gobernado Gaza durante dos décadas y aún goza de un apoyo considerable en las encuestas públicas de toda Palestina.
Si bien la propuesta de Trump contiene algunos elementos que la resistencia palestina ha exigido desde hace tiempo, como la reanudación de los servicios básicos y la ayuda humanitaria, el intercambio de cautivos y un marco, aunque profundamente sesgado hacia Israel, para la retirada de las fuerzas de ocupación, Al-Arian afirmó que estas condiciones no compensan las trampas implícitas en el texto del plan.
“Podríamos lograr la primera fase del plan. El resto del plan dependerá en gran medida de otras dinámicas, pero sobre todo de la administración Trump, que es sionista hasta la médula. Así que no tengo muchas esperanzas de que esto se lleve a cabo”, dijo Al-Arian. “Y lo que vendrá después será un renovado esfuerzo por establecer el Gran Israel, lo que también provocará un mayor esfuerzo de resistencia. Eso significa que toda la región permanecerá inestable”.
Matar las negociaciones
Algunos términos del plan parecen basarse en los términos de un plan de 13 puntos elaborado por Estados Unidos e Israel y acordado por Hamás el 18 de agosto. Israel nunca respondió formalmente a la aceptación por parte de Hamás del llamado marco Witkoff, que Estados Unidos calificó públicamente como el acuerdo que pondría fin a la guerra. Para entonces, Israel ultimaba los preparativos para una invasión terrestre sostenida de la ciudad de Gaza con el objetivo de expulsar a un millón de palestinos. El 20 de agosto, dos días después de que Hamás hiciera importantes concesiones y aceptara el plan Witkoff, Israel siguió adelante con su invasión de la ciudad de Gaza.
Mientras Israel intensificaba sus ataques aéreos y operaciones terrestres contra Gaza, Trump anunció con bombo y platillo el 3 de septiembre que presentaba una oferta final a Hamás. Ignorando que Hamás ya había cedido ante lo que Trump también había llamado la última oportunidad para un acuerdo, Estados Unidos entregó a Hamás, a través de mediadores cataríes, un documento de 100 palabras que exigía la liberación incondicional de todos los cautivos israelíes, vivos y muertos, en Gaza a cambio de un alto el fuego de 60 días y un compromiso opaco de poner fin a la guerra. Mientras Estados Unidos iniciaba comunicaciones clandestinas con Hamás, afirmando querer llegar a un acuerdo, el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, amenazó públicamente con asesinar a los líderes de Hamás fuera de Gaza si el grupo no se rendía.
Mientras funcionarios de Hamás se reunían en Doha el 9 de septiembre para debatir cómo responder al extenso documento de Trump y a los mensajes recibidos a través de intermediarios, Israel llevó a cabo lo que denominó la Operación Día del Juicio Final, bombardeando las oficinas de Hamás y la residencia en Catar de su principal líder político y negociador, Khalil Al-Hayya. Si bien el ataque no mató a ningún líder de Hamás, los misiles israelíes acabaron con la vida del hijo de Al-Hayya y de cuatro empleados administrativos de Hamás, así como de un guardia de seguridad qatarí. El ataque también hirió a la esposa, la nuera y algunos de sus nietos.
Catar es la sede del Comando Central de Estados Unidos, la principal instalación militar estratégica estadounidense en la región. Israel logró llevar a cabo sus ataques sin encontrar resistencia aparente por parte de los sistemas de defensa aérea proporcionados por Estados Unidos en Catar, lo que plantea serias dudas sobre el alcance de la participación estadounidense en el ataque. Si bien la administración Trump afirmó que solo fue alertada por Israel poco antes de los ataques aéreos israelíes e intentó advertir al líder de Catar, esta afirmación desafía el sentido común. Ningún país del mundo cuenta con un aparato militar y de inteligencia más amplio en la región que el operado por Estados Unidos.
Ya sea por diseño israelí o producto de un complot israelí-estadounidense, la serie de acontecimientos (el más prominente de los cuales fue el sabotaje, con el apoyo de Estados Unidos, a otro acuerdo de cese del fuego) allanó el camino para semanas de asesinatos indiscriminados, desplazamientos forzados y destrucción masiva en el norte de Gaza.
Los líderes árabes se reunieron en Doha para una cumbre de emergencia el 15 de septiembre para tratar el bombardeo israelí a Qatar. Finalmente, emitieron una declaración enérgica y se negaron a dar una respuesta militar al ataque israelí. Trump afirmó estar descontento con el bombardeo israelí a Catar y aseguró que no volvería a ocurrir. Sin embargo, dos fuentes diplomáticas árabes informaron a Drop Site que, en su reciente visita a Catar, el secretario de Estado Marco Rubio declaró a los funcionarios en Doha que Estados Unidos no podía ofrecer tal garantía mientras Hamás tuviera permitido operar en Catar. Un portavoz del Departamento de Estado se negó a confirmar ni desmentir la información proporcionada por las fuentes a Drop Site.
Durante su reunión con Trump el lunes, Netanyahu ofreció disculpas al emir de Catar mediante una llamada telefónica desde la Casa Blanca y prometió no volver a violar la soberanía catarí. Sin embargo, la disculpa se centró estrictamente en el asesinato del guardia de seguridad catarí y no en el atentado contra la oficina de Hamás con el fin de asesinar a su equipo negociador en medio de unas negociaciones que Catar mediaba a petición de Estados Unidos.
El lunes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar emitió un comunicado en el que reconocía la disculpa de Netanyahu y afirmaba que reanudaría sus esfuerzos de mediación en apoyo del plan de Trump. Desde el intento de Israel de asesinar a los líderes externos de Hamás, varios de los principales líderes del grupo han permanecido recluidos en casas de seguridad en Catar con acceso limitado a las comunicaciones. Si bien esto ha dificultado que el grupo mantenga contacto con los comandantes sobre el terreno en Gaza, fuentes informaron a Drop Site que han desarrollado métodos alternativos.
Mientras Hamás y otros grupos palestinos debaten su respuesta al plan de Trump, la última palabra no la tendrán quienes estén en Doha, sino dentro de Gaza.
“Esa propuesta llegará a los líderes en el exilio. La analizarán y tomarán decisiones. Estas decisiones también se consultarán con la gente sobre el terreno en Gaza. Al final, tendrán que ser escuchadas. Son ellos quienes controlan a los cautivos [israelíes]”, dijo Al-Arian. “Ni siquiera importa lo que diga la gente de afuera. Será solo una opinión, y esperan que sea aceptada por la gente dentro de Gaza. Pero quienes lideran sobre el terreno en Gaza tendrán que tomar esa decisión. Pero creo, en definitiva, que Hamás y la resistencia han demostrado una gran disciplina, capacidad de comunicación y de mantener una postura unificada”.
  • Gaza será una zona libre de terrorismo y desradicalizada que no represente una amenaza para sus vecinos.
  • Se reconstruirá Gaza en beneficio de su población, que ya ha sufrido más que suficiente.
  • Si ambas partes aceptan esta propuesta, la guerra terminará de manera inmediata. Las fuerzas israelíes se retirarán a la línea acordada para preparar la liberación de los rehenes. Durante este tiempo, se suspenderán todas las operaciones militares, incluidos los bombardeos aéreos y de artillería, y se congelarán las líneas de batalla hasta que se cumplan las condiciones para la retirada escalonada completa.
  • En un plazo de 72 horas desde que Israel acepte públicamente este acuerdo, serán devueltos todos los rehenes, vivos y fallecidos.
  • Cuando todos los rehenes sean puestos en libertad, Israel liberará a 250 presos condenados a cadena perpetua más 1700 gazatíes que fueron detenidos después del 7 de octubre de 2023, incluyendo a todas las mujeres y los niños detenidos en ese contexto. Por cada rehén israelí cuyos restos sean entregados, Israel entregará los restos de 15 gazatíes fallecidos.
  • Una vez devueltos todos los rehenes, se les dará amnistía a los miembros de Hamás que se comprometan a la coexistencia pacífica y a desmantelar sus armas. A los miembros de Hamás que deseen abandonar Gaza se les proporcionará un pasaje seguro a los países de acogida.
  • Después de que se acepte este acuerdo, se enviará inmediatamente toda la ayuda a la franja de Gaza. Como mínimo, las cantidades de ayuda serán coherentes con lo que se incluyó en el acuerdo del 19 de enero de 2025 relativo a la ayuda humanitaria, incluida la rehabilitación de infraestructuras (agua, electricidad, alcantarillado), la rehabilitación de hospitales y panaderías, y la entrada del equipo necesario para retirar escombros y abrir caminos.
  • La entrada de la distribución y la ayuda en la franja de Gaza se realizará, sin interferencias de las dos partes, a través de las Naciones Unidas y sus agencias, y la Media Luna Roja, además de otras instituciones internacionales no asociadas en modo alguno con ninguna de las partes. La apertura del paso fronterizo de Rafah en ambas direcciones estará sujeta al mismo mecanismo aplicado en virtud del acuerdo del 19 de enero de 2025.
  • Gaza se regirá bajo el gobierno transitorio temporal de un comité palestino tecnocrático y apolítico, responsable del funcionamiento cotidiano de los servicios públicos y los cuerpos de gobierno para la población de Gaza.
  • Este comité estará formado por palestinos calificados y expertos internacionales, con la vigilancia y supervisión de un nuevo órgano transitorio internacional, la “Junta de la Paz”, que estará liderada y presidida por el presidente Donald J. Trump, junto con otros miembros y jefes de Estado que se anunciarán, entre ellos el ex primer ministro Tony Blair.
  • Este órgano establecerá el marco y se encargará de la financiación de la reurbanización de Gaza hasta que la Autoridad Palestina haya completado su programa de reformas, tal como se esboza en diversas propuestas, incluido el plan de paz del presidente Trump en 2020 y la propuesta saudita-francesa, y pueda retomar el control de Gaza de forma segura y efectiva. Este organismo recurrirá a las mejores normas internacionales para crear una gobernanza moderna y eficaz que sirva a la población de Gaza y sea propicia para atraer inversiones.
  • Se creará un plan de desarrollo económico de Trump para reconstruir y darle energía a Gaza convocando a un grupo de expertos que han ayudado a crear algunas de las modernas y prósperas ciudades de Medio Oriente. Grupos internacionales bienintencionados han elaborado muchas propuestas de inversión meditadas e ideas de desarrollo apasionantes, que se tendrán en cuenta para sintetizar los marcos de seguridad y gobernanza que atraigan y faciliten estas inversiones que crearán empleo, oportunidades y esperanza para la Gaza del futuro.
  • Se establecerá una zona económica especial con tarifas arancelarias y de acceso preferencial que se negociarán con los países participantes.
  • No se obligará a nadie a abandonar Gaza, y quien desee marcharse será libre de hacerlo y de regresar. Animaremos a la gente a quedarse y les ofreceremos la oportunidad de construir una Gaza mejor.
  • Hamás y otras facciones acuerdan no desempeñar ningún papel en el gobierno de Gaza, ni directa, ni indirectamente, ni de ninguna forma. Todas las infraestructuras militares, terroristas y ofensivas, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas, serán destruidas y no se reconstruirán. Habrá un proceso de desmilitarización de Gaza bajo la supervisión de observadores independientes, el cual incluirá poner fuera de uso las armas de manera permanente mediante un proceso acordado de desmantelamiento, que será apoyado por un programa de recompra y reintegración con financiamiento internacional, todo ello verificado por los observadores independientes. Nueva Gaza se comprometerá plenamente a construir una economía próspera y a coexistir pacíficamente con sus vecinos.
  • Los socios regionales proporcionarán una garantía para asegurar que Hamás, y las facciones, cumplen sus obligaciones y que la Nueva Gaza no representa ninguna amenaza para sus vecinos ni para su población.
  • Estados Unidos trabajará con socios árabes e internacionales para desarrollar una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por su sigla en inglés) temporal que se desplegará inmediatamente en Gaza. La ISF entrenará y prestará apoyo a las fuerzas policiales palestinas de Gaza que hayan sido investigadas, y consultará con Jordania y Egipto, quienes tienen amplia experiencia en este campo. Esta fuerza será la solución de seguridad interna a largo plazo. La ISF colaborará con Israel y Egipto para ayudar a asegurar las zonas fronterizas, junto con las fuerzas policiales palestinas recién formadas. Es fundamental impedir que entren municiones en Gaza y facilitar el flujo rápido y seguro de mercancías para reconstruir y revitalizar Gaza. Las partes acordarán un mecanismo de desactivación de conflictos.
  • Israel no ocupará ni se anexionará Gaza. A medida que la ISF establezca el control y la estabilidad, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se retirarán basándose en normas, hitos y plazos vinculados a la desmilitarización que se acordarán entre las FDI, la ISF, los garantes y Estados Unidos, con el objetivo de una Gaza segura que ya no suponga una amenaza para Israel, Egipto o sus ciudadanos. En la práctica, las FDI entregarán progresivamente el territorio de Gaza que estas ocupan a la ISF, según un acuerdo al que llegarán con la autoridad transitoria, hasta que se retiren completamente de Gaza, salvo por la presencia de un perímetro de seguridad que permanecerá hasta que Gaza esté debidamente protegida de cualquier amenaza terrorista resurgente.
  • En caso de que Hamás retrase o rechace esta propuesta, todo lo anterior, incluida la operación de ayuda ampliada, se llevará a cabo en las zonas libres de terrorismo entregadas por las FDI a la ISF.
  • Se establecerá un proceso de diálogo interconfesional basado en los valores de la tolerancia y la coexistencia pacífica para intentar cambiar las mentalidades y las narrativas de palestinos e israelíes, haciendo hincapié en los beneficios que pueden derivarse de la paz.
  • Mientras avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reforma de la AP, puede que por fin se den las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la condición de Estado de Palestina, que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino.
  • Estados Unidos establecerá un diálogo entre Israel y los palestinos para acordar un horizonte político de coexistencia pacífica y próspera.

UNA NUEVA FLOTILLA SALE RUMBO A GAZA Rumbo a Gaza


 UNA NUEVA FLOTILLA SALE RUMBO A GAZA

Rumbo a Gaza, 30 de septiembre 2025 - Otranto, Italia

El barco Conscience de la Flotilla de la Libertad que el pasado mes de mayo fue atacado con drones en aguas de Malta ha zarpado hoy a las 18:00 GMT del
puerto italiano de Otranto rumbo a Gaza. A bordo navegan noventa y cuatro
personas de veinticinco nacionalidades. Entre los participantes hay seis personas de nacionalidad española.

La mitad de los participantes en esta navegación son periodistas y personal médico que participan en solidaridad con los profesionales gazatíes quienes
desde el comienzo de este genocidio han sido objetivo directo de los ataques de Israel.
El personal sanitario a bordo transporta material y equipos médicos que se necesitan con urgencia en Gaza.

El Conscience se unirá a los ocho barcos de Thousand Madleens que partieron desde Catania el pasado sábado para conjuntamente navegar hacia Gaza y así romper el asedio a la población palestina de la Franja, exigiendo que actúen los gobiernos para poner fin al genocidio israelí con un plan diferente al propuesto por
Trump y Netanyahu que respete la voluntad y soberanía del pueblo palestino y ponga fin a la
ocupación.

Rumbo a Gaza, miembro de la Coalición de la Flotilla de la Libertad (Freedom Flotilla)

EL PAPEL DE UNITED AIRLINES EN LOS ENVÍOS DE CARGA MILITAR A ISRAEL Investigación realizada por: Palestinian Youth Movement (PYM), People's Embargo for Palestine, Movement Research Unit y Democratic Socialists of America

  Resumen ejecutivo EL PAPEL DE UNITED AIRLINES EN LOS ENVÍOS DE CARGA MILITAR A ISRAEL Investigación realizada por:  Palestinian Youth Move...