Una mayoría de
países de la UE apoyan prohibir las importaciones desde territorios palestinos
ocupados
La jefa de la
diplomacia europea ha abierto la puerta a organizar una reunión extraordinaria
para tomar la decisión
Un asentamiento israelí en la comunidad beduina de Khan al-Ahmar, en
Cisjordania. /
Bruselas
el periódico.com, 13 de julio de 2026
Actualizada 13 JUL 2026 - 19:02
La mayoría de los gobiernos de la Unión Europea ha mostrado este
lunes su apoyo a prohibir el comercio con los territorios
palestinos ocupados por Israel, ha anunciado la jefa de la diplomacia
comunitaria, Kaja Kallas, que ha abierto la puerta a convocar una
reunión extraordinaria si fuera necesario.
La Comisión Europea, a petición del Consejo Europeo donde
se sientan los líderes de los Veintisiete países del bloque, presentó la pasada semana una serie de medidas para limitar
las importaciones desde asentamientos ilegales. Los ministros exteriores
del bloque han debatido este lunes las distintas opciones. "La
opción que obtuvo más apoyo fue prohibir el comercio", ha anunciado
Kallas.
Es el primer paso adelante de los gobiernos europeos
para tomar unas medidas que, ha dicho Kallas, "no son contra
Israel", sino contra "los asentamientos ilegales que socavan
la solución de dos Estados". Pero lo cierto es que es el gobierno
israelí quien no solo facilita sino que alienta la ocupación de los territorios palestinos.
La propia jefa de la diplomacia europea ha recordado
que "los veintisiete Estados miembros coinciden en que los
asentamientos israelíes son ilegales según el derecho
internacional". También en que la solución última al conflicto es la
creación de dos Estados independientes. La ocupación por parte de
Israel de territorios palestinos hace imposible esta opción.
Kallas ha instado a los embajadores de los Veintisiete
países del bloque a trabajar para concretar estas medidas y ha
abierto la puerta a reunirse de nuevo a nivel ministerial. "Los ministros
acordaron que, si es necesario, también podemos volver a convocar una
reunión", ha dicho.
Una cuestión legal
Lo que no ha aclarado Kallas es qué base legal
utilizarán para tomar la decisión. Hay dos opciones. Si los Veintisiete
consideran que se trata de una decisión de política exterior, requerirá
unanimidad para salir adelante. A día de hoy, esto parece imposible.
Si consideran que es simplemente una medida comercial, solo haría falta
que una mayoría de países que representen el 65% de la población
europea la respalde.
El problema es que el Consejo y la Comisión no
se ponen de acuerdo. Mientras que desde el Ejecutivo abogan por la
unanimidad, los servicios legales del Consejo han confirmado que se
trata de una medida comercial y, por lo tanto, solo requiere mayoría.
"Siempre se pueden encontrar abogados con opiniones distintas", ha
dicho Kallas, de profesión letrada, "es decir, dos abogados, tres
opiniones".
Preguntada por si el disenso tiene que ver con su mala relación con la presidenta de la Comisión, Ursula von der
Leyen, Kallas ha esquivado la pregunta. Sin embargo, ha matizado
que en el colegio de comisarios están representados todos los países
del bloque y a menudo las posturas de los comisarios reflejan las de
su país de origen, dando a entender que Von der Leyen está adoptando la
posición de Alemania.
"Existe una opinión jurídica [del Consejo] que
indica que también podemos hacerlo con mayoría cualificada",
ha dicho Kallas. "Si hay voluntad política, podemos seguir
adelante", ha añadido. Porque de momento en lo que respecta a las
relaciones con Israel, los europeos siguen divididos. Mientras España, Luxemburgo, Bélgica,
Países Bajos o Irlanda abogan por la mayoría, otros como Lituania creen
que las decisiones "sensibles" deben tomarse por unanimidad.
Críticas por la
lentitud
España, Bélgica, Luxemburgo o
Irlanda han criticado también este lunes la lentitud del proceso. "Me
preocupa que estemos en una táctica dilatoria, que estemos debatiendo
algo que no necesitaría una decisión; sería simplemente la aplicación del
derecho internacional", ha dicho el ministro de Exteriores español, José
Manuel Albares, en relación con una opinión consultiva de la Corte
Internacional de Justicia que considera ilegal el comercio con los asentamientos.
El belga Maxime Prévot ha dicho en
relación con la propuesta de la Comisión que "da más la sensación
de ser una especie de hueso que roer que una voluntad real de seguir
adelante". Para Prévot, "es un paso en la dirección correcta,
pero sigue siendo muy insuficiente en comparación con la necesidad de
ser un actor creíble en el plano geopolítico en el conflicto
israelo-palestino".
El luxemburgués Xavier Bettle ha sido muy
crítico con el Ejecutivo por tardar tanto en poner una propuesta sobre la mesa
y ha dado a entender que privilegia la unanimidad, precisamente para
evitar un voto. El ministro ha apuntado a la necesidad de tomar una
decisión antes de las elecciones en Israel el próximo mes de octubre.
Hasta ahora, la UE ha sido incapaz de tomar
medidas contra Israel más allá de sancionar a algunos colonos violentos. Las iniciativas
anteriores de suspender la financiación a programas de
investigación, el acuerdo de asociación con el país o eliminar
las ventajas comerciales de las que disfrutan no han logrado el
respaldo necesario. Fueron Suecia y Francia quienes propusieron en mayo
prohibir el comercio con los territorios ocupados.
900 millones para Gaza
La Comisión Europea ha anunciado este lunes que en el
marco de la conferencia de donantes para Palestina ha logrado
recaudar 900 millones de euros en contribuciones para la reconstrucción
de Gaza. España, Dinamarca, Reino Unido, Alemania, Noruega, Finlandia,
Italia, Países Bajos, Francia, Japón, Suiza, Suecia y Bélgica son los países
donantes.
El dinero irá destinado a la reconstrucción de
servicios básicos en la franja, mientras duran las conversaciones de paz. En particular, el objetivo es
recuperar el suministro de agua, contribuir a la gestión de escombros y
residuos, además de restablecer sistemas de salud, el suministro de
energía y contribuir a retomar la agricultura.
Todo eso, sin embargo, depende del permiso de
Israel. Según fuentes comunitarias, durante su polémica visita al país el pasado mes de junio, la comisaria
para el Mediterráneo, Dubravka Suica, llegó a un acuerdo con las
autoridades israelíes para poner en marcha al menos los proyectos
relativos al suministro de agua y la gestión de residuos. Sin embargo, no
tienen fecha de inicio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario